lunes, 31 de enero de 2011

El valor de la dignidad

Por Lic. Aldo Abram, director del Centro de Inves-tigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (CIIMA-ESEADE)

El gobierno da un paso más en su embestida contra algunos medios de comunicación que tienen posición crítica. Esta tendencia es demasiado parecida a la política ejecutada por el Comandante Chávez contra la prensa libre, primero cerrando el canal más visto de Venezuela, RTCV. Luego, les sacó la concesión a decenas de radios. Ahora, persiguen a los accionistas del único gran canal de TV independiente que queda en el país, Globovisión.
Algunos funcionarios del gobierno local han hecho explícito su objetivo de tomar el control de la empresa Papel Prensa, que produce papel para diarios y cuya propiedad comparten el Estado, "La Nación" y "Clarín". La semana pasada, se le ordenó a Fibertel que debe dejar de operar en 90 días; ya que no habría sido autorizada la transferencia de dicha concesión a Cablevisión. Sin embargo, hace rato que los plazos que tenía el Estado para tomar esta medida se vencieron; ya que, cuando se hicieron los trámites correspondientes, el Grupo Clarín todavía tenía buenas relaciones con el gobierno. Cabe aclarar que el oficialismo, en aquellas épocas, también permitió que se fusionaran Cablevisión y Multicanal, generando una evidente posición dominante en el negocio del cable; de la que hoy se quejan debido a que están enfrentados.
Si bien es algo que sucede desde hace décadas en la Argentina, cuando los funcionarios asumen en el gobierno, parece que se transforman en Dioses, con poder absoluto sobre "vida y obra" de sus conciudadanos. Es así como, desde el Estado, las normas se aplican según el arbitrio de quienes coyunturalmente lo administran, premiando a quiénes actúan según los deseos del poder de turno o castigando a los que no se someten. ¿En qué país con una democracia republicana vigente alguien se puede imaginar a un Secretario de Estado, en medio de una asamblea de accionistas de una empresa privada, gritando que allí sólo, se hará lo que él ordene porque es el dueño? ¿Dónde más hubiera podido mostrar guantes y casco de box para amedrentar a los que participan en una reunión o arrojarle una silla a un asistente legal?
Es evidente que quienes asumen en el Estado han olvidado que su poder les fue delegado por los ciudadanos que los votaron a ellos o a quienes los eligieron para cumplir una determinada función ejecutiva. Por ello, al Presidente se lo llama, también, Mandatario; ya que tiene el mandato de quienes lo eligieron. Es decir, son los votantes los mandantes; pero en la Argentina, parece que fuera al revés. Los argentinos pasamos a ser subditos de quienes elegimos a través de las urnas, en vez de que ellos estén a nuestros servicios.
Es evidente la responsabilidad en este desorden institucional que tienen quiénes ejercen cargos públicos fuera de los límites de la Constitución Nacional y, también, la Justicia y el Congreso, que no cumplen eficazmente su rol de acotar esas transgresiones. Sin embargo, el resto de los argentinos también tenemos que hacernos cargo de nuestra parte de culpa en lo que nos pasa; ya que, no sólo no reclamamos por estas actitudes que violentan derechos e instituciones, sino que hasta las apoyamos con nuestro voto.
De todas formas, la responsabilidad mayor le cabe a nuestra dirigencia empresaria, profesional e intelectual que es la que debería dar el ejemplo y liderar la defensa de nuestras instituciones vigentes en la Carta Magna. En vez de ello, algunos asisten a reuniones con funcionarios que saben les faltará el respeto continuamente y, además, se lo permiten. Otros, para evitar esa humillación, mandan a un alto directivo de la empresa, demostrando que, no sólo carecen de dignidad, sino de coraje.
Es cierto, siempre está presente la amenaza de usar el poder del Estado para castigar a los que se "retoban". Entonces, cabe preguntarse cuánto vale la dignidad de cada uno de nosotros. Si quiénes tienen más "espaldas" económicas o intelectuales se someten a las humillaciones del poder, ¿qué les queda a los que menos tienen?
No se trata de defender a determinada empresa o grupo. A algunos de los que hoy se quejan de las embestidas del gobierno les cabe la frase: "Cría cuervos y te sacarán los ojos". La mayoría no hizo nada cuándo esos mismos funcionarios "fueron" por "otros"; porque "ellos" no eran parte de esos "otros".
Se trata de unirnos para evitar que se sigan avasallando los derechos e instituciones y exigirles a los funcionarios que ejerzan sus cargos dentro de los límites que marca la Constitución Nacional. Es decir, asumir plenamente la responsabilidad cívica que nos corresponde.
"El populismo es la única alternativa democrática para un país con un pobre nivel de dirigencia empresaria, intelectual y profesional."

jueves, 27 de enero de 2011

Qué podemos esperar para el 2011

Por Roberto Cachanosky
En: "Economía para todos" (Publicado el 3/01/11)

"Mientras buena parte de la población parece querer un Estado intervencionista y estatista, el oficialismo no se mueve por ideología sino por el control del poder, en tanto la oposición mira más las formas que el fondo".

El año que se inicia está lleno de expectativas por los grandes interrogantes que pesan sobre la economía argentina y por ser un año en el que, en principio en octubre, votaremos por un nuevo presidente. Muchas cosas pueden pasar en estos 10 meses, sin embargo el gran interrogante es si Argentina logrará cambiar de rumbo, tanto en lo económico como en lo institucional, porque recordemos que el simple hecho de votar no cambia por sí las cosas. Votando solo se elige a alguien que administrará el país por cuatro años. Y si ese alguien no cambia no solo las formas de gobernar, sino también el fondo, el cambio de rumbo decadente no se producirá.

Mi impresión es que para que Argentina cambie el rumbo deberían ocurrir uno de las siguientes dos cosas: a) la gente demande ese cambio y elija a algún candidato que represente ese cambio o b) algún candidato logre entusiasmar a la opinión pública con un cambio en las formas y en el fondo.

En lo que hace a la hipótesis a), francamente no percibo una tendencia en la opinión pública que reclame cambios de fondo. Buena parte de nuestra población puede rechazar las formas autoritarias y soberbias del kirchnerismo, pero desea seguir viviendo de las dádivas del Estado. Quiere un Estado intervencionista, que regule los precios, que redistribuya los ingresos, que limite la competencia, que mate con impuestos a los demás, etc. Es decir, le gusta tener un Estado gastador, confiscador de ingresos y regulador pero no le agrada pagar los costos de ese tipo de Estado.

Qué podemos esperar de la hipótesis b). En los 10 meses que faltan hasta las elecciones, difícilmente Cristina Fernández cambie su forma de gobernar. ¿Por qué no lo va a cambiar? En primer lugar porque un cambio de fondo implicaría asumir los costos de sincerar todas las distorsiones acumuladas en estos años a solo meses de las elecciones. El costo político lo pagaría en el corto plazo y los beneficios se verían en el largo plazo, algo que no le conviene si es que finalmente se presenta para un segundo mandato. En términos personales le conviene más seguir este rumbo apostando a que el mundo seguirá jugando a favor de Argentina.

En segundo lugar porque, en su momento Néstor Kirchner, como ahora ella, parecen ver el poder como un negocio personal. El discurso progre de Cristina Fernández seguramente tiene poco que ver con la ideología y mucho con una estrategia para adular a las masas persiguiendo su objetivo final que pasaría por tener un pueblo pobre y dependiente de la benevolencia del amo. Un modelo que se acerca más al populismo que a una democracia republicana. Puesto de otra forma, la tan alabada Asignación Universal por Hijo, que incluso los opositores al gobierno aplauden como una gran medida de política pública, no es otra cosa que la construcción de un país con muchos pobres que necesitan de esa benevolencia del amo para poder sobrevivir. Si quienes dicen llamarse progresista desearan la felicidad y prosperidad del pueblo, tendrían que sentirse avergonzados de haber implementado dicho plan luego de los supuestos 7 años de crecimiento a tasas chinas. Por el contrario, Cristina Fernández muestra la Asignación Universal por Hijo como una gran conquista social que ella les otorga, casi por gracia del gran amo, a una población hambrienta y pobre que no puede sostenerse por sus propios medios. ¿Por qué no puede sostenerse por sí misma? Porque no es casualidad que en Argentina no haya inversiones. Casi podríamos decir que al gobierno de Cristina Fernández no le conviene que haya inversiones porque eso haría que la gente tuviera trabajo y no dependiera económicamente de sus dádivas para sobrevivir. La Asignación Universal por Hijo poco tiene que ver con una ideología progre y mucho con un modelo fascista de construcción de poder. Controlo a las masas con dádivas y trato de limitar las libertades individuales para transformarme en el Duce (ley de medios, denunciar como conspiradores a todos aquellos que no piensan igual que ellos, etc.).

¿Cuál es el gran temor político del oficialismo? Perder el control del Gran Buenos Aires donde habitan millones de personas pobres e indigentes. ¿Quién le puede asegurar cierto control del Gran Buenos Aires? Los llamados barones del conurbano que pueden dominar a las masas o lanzarlas a las calles a saquear, hacer piquetes y demás desbordes sociales. El modelo de construcción de poder del kirchnerismo tiene sus grandes ventajas políticas para esa facción política, pero implica jugar con fuego, porque crear una gran masa de pobres para que vivan de la dádiva del Estado es, al mismo tiempo, crear un caldo de cultivo para que al menor traspié se produzca una convulsión social.

Hacia fines de año hemos visto cómo en Argentina se producían violentas tomas de tierras y enfrentamientos en la estación Constitución. Pero también estamos viendo como Evo Morales, otro fabricante de pobres, está inmerso en una convulsión social por el tarifazo en los combustibles que tuvo que aplicar, y luego suspeder, por la escases que supo generar gracias a sus políticas estatistas e intervencionistas. Es decir, crear pobres puede ser una estrategia de control político, pero también implica fumar en la destilería.

Si uno entiende que el kirchnerismo no tiene una ideología sino un objetivo de poder casi absoluto al estilo fascista, cambiar de rumbo implicaría dejar de lado su objetivo de poder. Por eso Cristina Fernández insiste con profundizar el modelo. Profundizar el modelo no es otro cosa que intentar retener el poder en base al poder económico concentrado en sus burócratas. En el manejo de los ingresos públicos para comprar voluntades (gobernar sin presupuesto). Mientras a las masas se las adula con discursos como “Ud. es pobre porque el otro es rico, y yo voy a hacer justicia redistribuyendo el ingreso”, a las empresas se las somete a las arbitrariedades de los burócratas quienes deciden si otorgan un aumento de precios o no, que es lo mismo que decir que deciden quién vive y quién no. Esa forma de gobernar tiene poco que ver con la ideología y mucho con un sistema fascista de gobierno. ¿Por qué tanta alianza con Moyano, un dirigente sindical que tiene una de las imágenes negativas más altas del país? Porque es el que puede paralizarme el país o complicarme la vida. Y ni que hablar de las fuerzas de choque que acostumbraba dirigir D’Elía y otros grupos piqueteros. Si una empresa no hace lo que el gobierno quiere, antes le mandaban las fuerzas de choque de supuestas organizaciones sociales o Moyano les paraliza la planta con algún piquete. Digamos que el “orden” ya no lo ponen los Falcon verdes sino las fuerzas “sociales”.

Quiero decir, fabricar pobres para luego adularlos con dádivas estatales es parte de la construcción de poder. La otra parte pasa por crear temor en aquellos que quieren vivir en libertad. Ley de medios, grupos de choque tipo SS y otras formas de amedrentar a los opositores no tiene que ver con las formas de las actuales socialdemocracias europeas y mucho con el estilo del Duce.

Por eso, por el lado del oficialismo no podemos esperar ese cambio positivo en el 2011. Queda el resto de la dirigencia política, la oposición que, salvo algunos casos en particular, parecieran querer hacer kirchnerismo sin Kirchner. No es el fondo de las políticas públicas lo que parece preocuparles, sino las formas, y si bien las formas son importantes, el fondo es la condición necesaria para modificar esta constante decadencia de la Argentina.

Tal vez en octubre del 2011 debamos conformarnos con un giro del electorado que produzca un cambio de las formas pero no del fondo. Es decir, algo más de decoro en el uso del poder y de los recursos públicos. Un discurso menos soberbio y más diálogo. Menos intentos por generar divisiones en la sociedad incentivando el resentimiento entre diferentes sectores. Algo más de pudor en las autoalabanzas. En fin, posiblemente ese sea el primer paso para luego intentar cambiar el fondo y hacer de la Argentina un país que tenga las condiciones necesarias para que la cultura del trabajo y el esfuerzo le otorguen a la gente un horizonte de prosperidad. Nada más y nada menos que eso. Tener una Argentina en la que cada uno pueda buscar su propia felicidad sin tutelas de gobernantes que nos pongan todo el tiempo el pie sobre la cabeza para decir cuánto aire de libertad podemos respirar.

Soy consciente de que esta primera nota del año luce dura, pero durante mucho tiempo creí que con la llegada de un nuevo año las cosas podían cambiar. Hoy día prefiero no escribir sobre lo que deseo que pase, sino sobre lo que pienso que puede pasar. © www.economiaparatodos.com.ar

La señora, la niña y el año que comienza

Por Agustín Etchebarne: Director Ejecutivo de Foro Republicano
El año 2011 se inicia con más incertidumbres que certezas. La economía sigue recibiendo un fuerte impulso internacional, pero el clima nos trae malas noticias que se suman al problema de la inflación y de los sindicatos; mientras los políticos no encuentran un discurso ni una acción que permita ser optimista acerca de la progresiva degradación de la paz social.
La devaluación del dólar nos beneficia por nuestra deuda dolarizada y por los precios de los commodities. A su vez, las bajísimas tasas de interés de EE.UU. y Europa están generando una burbuja en los países emergentes que son grandes importadores de alimentos, lo cual ha mantenido altísimos los precios de nuestras exportaciones.
El ciclo de expansión de nuestra economía continúa a un ritmo acelerado. Pero el gobierno no sólo está desperdiciando esta situación sino que las minas que ha ido sembrando empiezan a estallar.
El gasto público de US$ 160.000 millones ya supera todo límite razonable. Aún descontando gastos extras, en noviembre el aumento fue de 41% superior al de doce meses atrás, es decir, cerca de un 16% en términos reales. El déficit fiscal sigue cubriéndose con aportes de la ANSES y del BCRA, pero la inflación ya está en torno al 25% anual y en el 2011 sólo puede empeorar.
La gravedad de la inflación es difícil de sobreestimar. Por un lado, es la principal fortaleza de los sindicatos porque les permite tener negociaciones salariales cada vez más frecuentes; sus jefes jamás han acumulado tanto poder relativo en la Argentina. Tanto o más grave es que aumenta la cantidad de pobres y exacerba los ánimos de quienes viven de subsidios o salarios bajos. Además achata la pirámide salarial generando desequilibrios que, por ejemplo, obligan a muchos padres a revisar a qué colegio pueden enviar a sus hijos. También va reduciendo la competitividad y las ganancias de las empresas con tarifas fijadas por el Estado y aquellas que exportan productos no beneficiados por el aumento de precios internacional.
Mientras tanto, los poderes institucionales se deterioran día a día, el ejército prácticamente está inoperativo, la policía empieza a sufrir importantes purgas ideológicas y la gendarmería despliega la cuarta parte de sus fuerzas para suplir a la bonaerense pero deja las fronteras hechas un colador y sin radares. Por su parte, las leyes y los jueces parecen proteger cada día más a los delincuentes.
La sequía sumará a este panorama una pérdida de la producción agrícola que tal vez supere las 20 millones de toneladas (entre maíz y soja), junto con problemas en la lechería y en la producción de carne lo cual puede afectar al campo en un valor que bien puede superar los USD 12.000 millones. Si no se revierten los pronósticos climáticos se va a deteriorar la actividad económica de las zonas de influencia lo que restará unos USD 4.000 millones a las arcas oficiales, en comparación con las estimaciones de un mes atrás.
El año termina con un clima político y social enrarecido. A los habituales cortes de calles y autopistas y a la toma de los colegios, se sumó Soldati, Albariño, Constitución y la toma de la comisaría de Glew. Las ocupaciones de tierras y propiedades ajenas no son novedad, la novedad es la escala, la sensación de que son promovidas desde algunos sectores del propio peronismo y la violencia de la reacción popular, tal vez, incitada por activistas de incierta procedencia.
En ese contexto tendremos un año con varias elecciones, tal vez, empezando tempranamente en abril en la Capital Federal, donde es probable que haya primera y segunda vuelta. Existen dudas sobre la posibilidad de las primarias y sobre su fecha estimadas para agosto próximo, así como tampoco sabemos si las elecciones generales serán en octubre o serán anticipadas.
El oficialismo se encuentra en plena lucha interna tal como se preveía desde la muerte del ex presidente. Aníbal Fernández está en baja y el ala ideológica en alza, con Carlos Zannini, Máximo Kirchner, la nueva ministro de Seguridad Nilda Garré, junto a la presidente se encierran en un círculo cada vez más cerrado, aunque no pueden dejar apartado al imprescindible De Vido. Desde afuera, están cada vez más presionados por la pesada mano de Moyano y los oscuros proyectos de Milagro Salas.
En el peronismo esperan pacientemente que pase la euforia pasajera en la imagen presidencial, de modo que es difícil pronosticar quién, en definitiva, encarnará la propuesta peronista para las elecciones del 2011.
Tampoco la oposición tiene claro su panorama y los tejes y manejes irán definiendo una propuesta pan-radical, que no logra entusiasmarnos con candidatos como Alfonsín o Cobos, que no tienen muy clara cuál es su propuesta y parecieran decirnos que lo que más desean es parecerse al peronismo porque “ellos sí saben manejar el poder”. Del otro lado la propuesta del PRO será Macri para la capital, y despúes ¿Macri para el país? A estos se le sumarán otros candidatos menores que, lástima grande, tampoco generan ningún fervor.
Pese a todo, después de navegar entre mil incertidumbres, imaginamos un nuevo gobierno que enfrentará enormes desafíos en 2012, pero que posiblemente su cara visible sea un peronista más moderado y con mayor capacidad de diálogo, digamos…: un Scioli.
En suma, si bien los datos locales no dan muchos motivos para exaltar el ánimo y probablemente el próximo gobierno tenga que convivir con un pinchazo en las burbujas emergentes, la visión global Latinoamericana nos permite mantener un cauto optimismo. Tal vez la Argentina en medio de la zozobra descubra que existe otro camino que ya está recorriendo más de tres cuartas partes de la población de América Latina: el camino de las democracias liberales republicanas, donde la izquierda se moderniza, modera su lenguaje y acepta las reglas del libre mercado y la derecha se aleja del golpismo y del populismo.
América Latina, que sólo podía mostrar presidentes militares en la década del 70 y presidentes populistas en los 80, empieza a sumar nombres que permiten escribir una historia más cercana a la Libertad y al Progreso: Desde la derecha Uribe, Santos, Piñera, Calderón, desde la izquierda Bachelet, Lagos, Cardoso, Lula, Mujica, o incluso casos de cambios paradigmáticos como el de Alán García que resumen lo que está ocurriendo en el continente.
Publicado por: CIIMA/ESEADE, el 11 de Enero de 2011

martes, 25 de enero de 2011

Las cajas que evitan el déficit

El año 2010 se caracterizó por ser un ciclo fiscal con grandes cambios en las finanzas públicas. La Asignación Universal por Hijo (AUH), el aumento de las jubilaciones y el fuerte subsidio a las empresas supusieron para el gobierno central incremento en carga en las erogaciones.
Sin embargo, la aceleración de la recaudación y, sobre todo, los aportes a los ingresos corrientes provenientes del resultado de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) y el resultado cuasifiscal positivo del Banco Central (BCRA) contribuyeron a evitar un balance primario negativo. Siendo los aportes de Anses de $.8400 millones y el del BCRA de $18.600 millones, puede afirmarse que, excluyendo dichos recursos, el resultado fiscal primario mostraría un rojo de $573 millones en 2010.
La recaudación tributaria creció durante los primeros once meses del año un 34,3%, considerando los ingresos de origen provincial y nacional consolidados. De este modo, el gobierno central obtuvo por esta fuente un importante incremento en los recursos corrientes.
El crecimiento en la recaudación impositiva puede explicarse principalmente por cuatro gravámenes: Impuesto al valor agregado (IVA, 26,7%), Seguridad social (23%), Impuesto a las ganancias (20,2%) y retenciones (14,4%). En conjunto, la variación en la recaudación proveniente de estos impuestos explica el 84,3% del incremento en los recursos de origen tributario.
Los drivers de esta mayor recaudación fueron las subas salariales, así como el boom del consumo y la cosecha récord. De acuerdo con estimaciones propias, la recaudación acelera en 2010 su tasa de crecimiento, pasando del 13,7% al 30% interanual.
Otra arista del resultado positivo puede hallarse en la estabilidad del gasto primario. Del incremento del 28,1% registrado en 2009, en el año corriente dicha cuenta acelera la tasa en sólo 1,9 puntos porcentuales, de acuerdo con estimaciones. Este guarismo implica que del gasto de 35 puntos del producto registrado en año 2099, en 2010 se observará una evolución a 38% del PIB. Las cuentas que impulsaron este incremento del gasto son principalmente dos: los subsidios a empresas y las prestaciones de seguridad social.
En el primer caso, se observan transferencias al sector privado por $66.361 millones, un 44% más que el año pasado. Estas transferencias pueden explicarse en su mayoría por los subsidios vinculados al congelamiento de las tarifas energéticas.
Por su parte, las prestaciones a la seguridad social, que cerrarán en torno a los $92.042 millones, experimentarán un crecimiento del 28% respecto al cierre de 2009. Esta expansión del gasto en seguridad social proviene de la AUH y las subas de jubilaciones.
Sin embargo, resulta fundamental aclarar que el superávit esperado de 1,4 puntos del PIB no sería tal de no contar con las transferencias de la Administración nacional de la seguridad social (ANSeS) y el resultado del Banco Central (BCRA).
Autor de Nota: Abeceb.com, publicada por LaTecla.info.

El riesgo de usar las reservas

Por Manuel A. Solanet, Ingeniero y director de "Futuro Argentino"
Publicado en El Cronista, el 05-01-2011
El decreto de necesidad y urgencia que dispuso la ampliación del presupuesto que tendrá vigencia en 2011 incluyó el uso de reservas del Banco Central por 7.600 millones de dólares para el pago de deudas del gobierno. Se reincidirá en esta práctica iniciada a comienzos de 2006 cuando se extrajeron 9.530 millones para cancelar anticipadamente la deuda con el FMI.
Durante 2010 se emplearon otros 6.800 millones y hasta ahora parecería como si nada hubiera ocurrido. Las reservas se han recuperado e incluso han aumentado a más de 52.000 millones de dólares. La sensación es que todo resulta muy fácil y que al Banco Central no solo se le puede imponer que transfiera al gobierno utilidades contables pero no genuinas, sino que también se le pueden extraer activos líquidos de su balance contra el artificio de entregarle un bono intransferible, que nunca se pagará.
Hay varias circunstancias problemáticas detrás de esta magia. Hay que entender primero que las reservas no se han construido con utilidades del Banco Central ni tampoco con superávit fiscal. Cada dólar agregado a las reservas ha sido adquirido con emisión de pesos.
En la operación se incorpora un activo, el dólar, pero también un pasivo, los pesos emitidos. En los últimos ocho años, como consecuencia de un importante superávit comercial y de la presunción de que no habría una nueva devaluación, el balance cambiario fue superavitario y salvo cortos períodos de intensa fuga de capitales, las reservas crecieron.
La emisión de pesos fue inicialmente absorbida por el aumento de la demanda de dinero, pero desde el año 2006, con la aparición de una mayor inflación, el Banco Central debió reabsorber parte de esa emisión colocando letras, otro tipo de pasivo exigible a corto plazo y además con costo de intereses. Mientras no haya control de cambios, el público puede con los pesos comprar los dólares de las reservas. Mientras este movimiento no sea masivo y en tanto no se desequilibre la balanza de pagos, nada pasa y en apariencia el activo de las reservas está disponible.
Sin embargo la historia muestra que no siempre ha sido así y que lo prudente es mantener en el Banco Central un adecuado equilibrio entre sus activos y sus pasivos líquidos. En su balance semanal al 23 de diciembre de 2010, el activo muestra reservas internacionales por 52.346 millones de dólares. Los demás activos son créditos al gobierno nacional, formalizados en bonos intransferibles y que se amortizan teóricamente al final de un plazo largo, con tasas de interés nulas o prácticamente nulas.
Los bonos entregados por el Tesoro como contrapartida por extracción de reservas, rinden igual al promedio de las colocaciones de esas reservas, pero con un tope de Libor menos 1%. Ese tope es hoy negativo. Estos bonos no sólo son ilíquidos sino que deberán honrarse por un fisco crecientemente deficitario. Son de hecho irrecuperables y con cualquier normativa prudencial debieran ser íntegramente previsionados.
Los pasivos del Banco Central, incluida la base monetaria, más el stock de letras y otras obligaciones exigibles, suman 361.942 millones de pesos. Dividiendo esta suma por las reservas, resulta una relación de 6,91 pesos por dólar. Si se extrajeran de las reservas otros 7.600 millones de dólares, la relación subiría a 8,09 pesos por dólar.
No se percibe un riesgo significativo de que se pierdan reservas por un saldo fuertemente negativo del balance de pagos. En todo caso será levemente deficitario. El riesgo mayor es la huida de los pesos argentinos hacia el dólar. Esto podría ocurrir debido a un desplome de la confianza por algún hecho político, lo que es muy poco probable, o bien motivado por una aceleración de la inflación, lo que se presenta como más factible.
En julio de 1989, en plena hiperinflación, la relación entre M2 y el PBI cayó por debajo del 2%. Actualmente es del 11%. Hay una diferencia de 9 puntos que equivale a 30.000 millones de dólares. Esto da una idea de las magnitudes en juego.
No decimos que se llegue a la catástrofe de una corrida, y menos de semejante tamaño, pero justamente para evitarla debe asegurarse un nivel de reservas a prueba de cualquier circunstancia.

lunes, 24 de enero de 2011

El destino de los filósofos no Kirchneristas en la Argentina

por: Gabriel Zanotti
Le dice Mempo Giardinelli a Santiago Kovadloff, el 6 de este mes: “… Con el mayor respeto y ninguna ironía, amigo mío, he intentado decirte que no me parece bien que un filósofo y columnista serio como vos dé por ciertas categorías y asertos propios de cualquier pelafustán exasperado”.

Con forzada cordialidad, o mejor dicho, con fallido intento de amabilidad y respeto, lo que Mempo Giardinelli le dice a Kovadloff es que es un pelafustán exasperado. ¿Y por qué? ¡Porque criticó duramente al gobierno! Muy claro: si eres filósofo y eres kirchnerista, eres serio; si eres filósofo y NO eres kirchnerista, eres… (Busque el lector los epítetos más amables que conozca).

Pero esto no es sólo un fenómeno del kirchnerismo. Al menos en la Argentina, la izquierda se considera a ella misma “lo” intelectual, mientras “la derecha” es un conjunto de iletrados precisamente exasperados que, ya empresarios, ya profesionales de “clase media”, defienden sus capitalistas intereses con discursos banales y sumergidos en su ignorancia y su “pizza con Champagne”. Un filósofo NO de izquierda les parece en principio una traición inaceptable que por supuesto pueden explicar inventando la poca calidad de la formación del “filósofo” en cuestión, y-o que sucumbió a un momento de exasperación o responde a intereses de clase y está pagado por el imperialismo explotador (¿será por eso que a veces no llego a fin de mes?)
La Argentina es, como horizonte de precomprensión, un país Eurocéntrico. Como tal, para los filósofos argentinos, ser filósofo es ir a Alemania o Francia, y estudiar, por supuesto, a Hegel, a Marx, a Hiedegger, a Sartre y a los post-modernos franceses. Otras corrientes no valdrían la pena. La filosofía analítica o neopragmaticista es prácticamente desconocida en Argentina, y, si se conoce, es una filosofía menor fruto del ambiente capitalista y anglosajón que la engendró. Si eres escolástico, peor: eres un franquista (y, la verdad, muchos tomistas argentinos han generado ellos mismos esa espantosa asociación). En la UBA hay una corriente neopositivista importante, y en algunos departamentos de universidades privadas hay algunos profesores que cultivan la filosofía analítica, pero por supuesto ellos y los pro-continentales se odian absolutamente. Mario Bunge no se ha encargado de aquietar las aguas, dejando de lado que también ha puesto su granito –o tonelada- de arena en el odio al liberalismo clásico y a autores como Popper o Hayek, cuyos profundos estudios sobre metodología de las ciencias naturales y sociales son tildados como meras defensas ideológicas.

La izquierda argentina intelectual, esa que es marxista de fondo y coherentemente defiende a Kirchner, porque sabe es ya casi el triunfo del poder que buscaron en los 70, desprecia profundamente a un filósofo que no sea marxista y/o las combinaciones que el marxismo tuvo posteriormente con la línea más de izquierda de la escuela de Frankfurt. Están acostumbrados a denigrar y a reírse de la ignorancia de ex dirigentes menemistas o algunos del pro, e incluso de algunos libertarios con muy poca o desordenada formación. Pero un filósofo NO marxista es para ellos una anomalía que de algún modo se tiene que explicar. Y la explicación no es difícil. Por un lado defendemos nuestros intereses de clase y, claro, tenemos nublado el intelecto. Y, por el otro, seguramente no hemos podido leer el último renglón de toda la obra de Hegel, o nos hemos perdido algún párrafo clave de Sartre o de Marcuse. Tampoco “has entendido” la plus valía de Marx. Y así, ¿qué se puede esperar? Y si además, aparte de perdernos ese derroche de sabiduría, infectamos nuestro cerebro con Hayek, Mises, Husserl, Santo Tomás y J. Ratzinger, ¿qué se puede esperar sino un monstruo e hiper cerdo capitalista, explotador y fundamentalista?

Tuve el honor de conocer a Santiago Kovadloff personalmente sólo una vez. Así que no sé cuáles serán sus lecturas habituales, pero evidentemente, en la Argentina kirchnerista, esa donde su amigo Giardinelli dice que hay plena libertad, ha pasado, de ser una persona seria, a ser un pelafustán exasperado, sólo porque no es kirchnerista y ha sufrido extrañas alucinaciones, tales como el denigrante deterioro institucional y cívico de la Argentina bajo el gobierno de San Néstor de Asís. Tiene suerte de no depender de un sueldo de la UBA y vivir en algún espacio aún no tomado por algún legítimo reclamo popular.
Publicado en: www.gzanotti.blogspot.com

miércoles, 19 de enero de 2011

Claves Económicas

Por Rafael Galarce
* El desahogo económico por el cual transita el país, al cual muchos han contribuido, contribuyen y contribuirán interna y externamente, habida cuenta de poder hacerlo sustentable, provee una oportunidad histórica para reducir y erradicar los niveles de indigencia y de pobreza y la exclusión social, con todas sus secuelas agravantes.
* Ya nadie puede desconocer que el pronunciado y creciente ritmo inflacionario de los últimos años ha vuelto a estimular y desarrollar esas patologías sociales, en pleno auge económico.
* El tránsito de 2011 -con su fuerte contenido electoral- debe tener como principal objetivo básico de todos el de contribuir a dominar en el tiempo el proceso inflacionario en desarrollo y comenzar a revertir el rebrote de un grave cuadro de exclusión de vastos sectores de la población. Hay necesidades insoslayables a tener en cuenta en un marco en que lo económico no es una restricción más sino una palanca motora de los cambios a encarar.
* Las cifras de las Cuentas Nacionales de los tres primeros trimestres de 2010 (pese a ciertas reservas con relación a la sobrevaluación del relevamiento estadístico) son concluyentes del elevado ritmo de crecimiento registrado por la actividad económica. Del 9.5%.
* De todos modos, también muestran el debilitamiento de la inversión frente a un aumento del consumo y a una menor capacidad ociosa de producción que provoca aumentos en las importaciones y contribuye a estimular la sostenidamente creciente vigencia del proceso inflacionario.
* Dado que en el III-trimestre-10 y en los dos primeros meses del IV-trimestre-10, la mayoría de los niveles productivos se ubican en una alta meseta, el ritmo expansivo tiende a contraerse más de lo que estarían indicando las altas variaciones interanuales que recogen niveles comparativos bajos en el 2009.
* Lo acontecido en el curso de los tres primeros trimestres de 2010 en los componentes macroeconómicos de la economía argentina, supera las previsiones oficiales y privadas más optimistas.

El comportamiento macroeconómico (según cifras oficiales)
* La producción de bienes y servicios (tomando o no en cuenta que la caída en el 2009 ha sido -según los sectores privados- más intensa, del -3.9%, que la suave alza establecida por el INDEC), viene creciendo por cuarto trimestre consecutivo a un fuerte ritmo (2.6% en el IV-trim-09; 6.8% en el I-trimestre; 11.8% en el II-trimestre de 2010 y en el III-trim-10 al 8.6%).
* Las importaciones -componente externo de la oferta global- que descendieron fuerte en los cuatro trimestres de 2009, se están recuperando a un ritmo excepcional (30.1%, 35.6% y 37.4% de variación interanual en el I, II y III-trimestre de 2010).
* La oferta global -que se iguala con la demanda global- a causa de las notables subas en la oferta doméstica y de origen externo, y después de tres caídas trimestrales y un leve recupero en el IV-trimestre-09, crece a un ritmo inusitado en el I, II y III-trimestre de 2010 (al 9.1%; 14.1% y 11.6% de variación interanual).
* El consumo privado (de lejos la variable que mayor peso tiene en la demanda global ya que representa casi un 60.0% de la misma), tiene alzas muy notorias y crecientes en el I, II y III-trimestre-10. Del 7.3%, 8.1% y 8.9%, respectivamente (tras haber trepado interanualmente un 2.9% en el IV-trimestre-09 y un 0.5% en el año 2009).
* El consumo público (de mucha menor importancia que el privado) ha crecido a un ritmo aún más elevado. Del 7.7% en el IV-trimestre-09 y 7.2% en el año 2009. Y del 8.4%; 12.9% y 8.5% en el I, II y III-trimestre de 2010.
* La inversión bruta (que define los niveles del capital fijo renovable del país) aumentó como variación entre los I, II y III-trimestres de 2009 y de 2010 en un 13.1%; un 18.9% y un 26.6%. La suba, que es importante, apenas compensa las bajas producidas entre los I, II y III-trimestres de 2009 y de 2008, que fueron del -14.2%; -10.7% y -3.4%. Con una caída anual del 2009 del -10.2%.
* Las exportaciones (componente externo de la demanda global) tienen, como en el caso anterior, subas importantes en los tres primeros trimestres de 2010 (del 4.2%, 18.2% y 26.6%, respectivamente) que compensan el predominio de caídas en el 2009. Del -11.8% y del -17.4% en el I y III-trimestre y subas suaves del 3.5% y 2.5% en el II y IV-trimestre.
* En el cuadro se agrupan las variaciones trimestrales operantes en cada uno de los componentes de la Demanda y la Oferta Global en los años 2008 y 2009 y primeros tres trimestres de 2010, que apoyan cuantitativamente lo arriba expresado.

* La evolución trimestral de 2008 y 2009 (a diferencia de lo acontecido en los años 2006 y 2007) expone, como ha venido debilitándose, paulatinamente y de un modo creciente, el fuerte ritmo de la economía.
* También muestra como en el IV-trimestre-09, se plantea, con toda claridad, una recuperación notoria, sea porque la mayoría de las variables pasan a ser positivas, sea porque otras reducen al mínimo sus caídas.
* En el I-trimestre-10, la intensificación de la recuperación provee alzas positivas en todas sus variables.
* En el II-trimestre-10, las subas (en muchos casos por tercer trimestre consecutivo) son notables.
* En el III-trimestre-10 persisten las alzas -en unos casos morigeradas y en otros intensificadas-.

Tasa de inversión
* En momentos en que la capacidad ociosa productiva en la industria es mínima y como casi también lo es la disponibilidad (y costo) de energía y de otras obras de infraestructura, económica y social, el aumento de la tasa de inversión, tanto en equipo durable de producción como en construcciones, es insoslayable. Sí sigue aumentando la demanda -con insuficiente respuesta de la oferta interna-, ésta genera tensiones que alimentan al proceso inflacionario en curso y/o el intenso crecimiento del abastecimiento de origen importado.
* Por ello es básico crear las condiciones adecuadas e idóneas para dinamizar con eficiencia fuertes inversiones privadas y satisfacer requerimientos, prioritariamente programados, de mayores inversiones públicas.
* La tasa de inversión (relación porcentual entre la inversión y el PBI) que había sido ascendente hasta el 2008 (si bien insuficiente en términos de necesidades de acrecentar para el corto, mediano y largo plazo el capital fijo renovable del país), pudo ser menos esencial en la medida que había capacidad ociosa de producción todavía significativa. La baja de la tasa de inversión en el 2009 en -2.6 puntos respecto a 2008 (en precios corrientes de -2.4 puntos), registró crecientes recuperaciones parciales en los primeros tres trimestres de 2010. En algunos casos, parecería que hay diferencias entre las cifras de producciones físicas -son menores- y las cifras de valor agregado que se toman en cuenta en la contabilidad pública. Podría haber una sobreestimación de estas últimas en varios casos específicos. Comparando sobre todo el 2008 con el 2009 y el 2010.

* En el I-trimestre-10, muestra un alza de 1.1 puntos sobre la existente en igual trimestre de 2009, aunque todavía es inferior a la del I-trimestre-08, en 2.5 puntos.
* En el II-trimestre-10 creció en 1.3 puntos respecto a igual lapso de 2009; quedando empero por debajo de la registrada en el I-trimestre-08, en un punto.
* En el III-trimestre-10, el alza es de 3.5 puntos sobre igual lapso de 2009 y de 0.5 punto por encima del III-trimestre de 2008.
* La gráfica es sumamente ilustrativa de la evolución de la tasa de inversión entre 1993 y 2010. Los niveles actuales, se equiparan a los de los mejores años precedentes a la hecatombe de los años 1999/2002. Y están lejos de los mejores niveles post crisis, excepto el quizás sobredimensionado III-trimestre-10.

* El cambio positivo producido en los primeros nueve meses de 2010, no encuentra -ni siquiera a corto plazo- niveles de respuesta en actividades productivas y en las áreas de infraestructura. Éstas, han utilizado recursos ociosos que la recesión de 2008/09 contribuyó a provocar en la gran capacidad de producción disponible. Utilizados estos, es insoslayable aumentar la oferta interna. Y ello sólo se alcanza con masivas inversiones públicas y privadas planteadas con prioridades idóneas y ejecutadas con una eficiencia superior; y que si bien se detectan pecan de insuficientes.

SITUACIÓN SOCIAL
* Preocupantes indicadores ocupacionales. Se debilitan sus ritmos de crecimiento, tanto en los asalariados como en los no asalariados.
* Dentro de los primeros, crecen lenta, pero sostenidamente, los trabajadores en blanco (privados y públicos). Del mismo modo que el descenso de los trabajadores en negro se ralentiza hasta el punto que en algunas regiones -en los últimos años- aumentan en cantidad.

Indicadores básicos de la EPH
* En el III-trimestre-10, en los 31 aglomerados urbanos que capta la EPH (24.8 millones de personas), se han puesto en evidencia en materia ocupacional una serie de movimientos tendenciales unos y coyunturales otros. Algunos contrastan tanto con las estimaciones de las fuentes privadas, como con la apreciación existente en el seno de la población.
* En general, la mayoría de los indicadores está rondando -apenas por arriba o por abajo- la tasa de crecimiento demográfico.

1. Se estanca la ocupación
* Entre los años 2003 y 2006, se produjo un avance significativo en materia ocupacional, que pasó de un total de 8.850.000 a 10.115.000 ocupados. En 14 trimestres creció un 14.3% y en valores absolutos 1.215.000 personas
* La evolución posterior entre IV-trimestre-06 y III-trimestre-10, -casi en igual lapso que el anterior- revela un estancamiento notable. En catorce trimestres pasó -en miles de personas- de 10.115 a 10.584 el total de ocupados. Creció en tres años y un trimestre solamente un 4.3% y en valores absolutos en 469.000 personas. Rondando la tasa de crecimiento demográfica.

2. Desmejora el ritmo de la ocupación asalariada total, aunque aumenta su participación.
* Entre los años 2003 y 2006, la reacción ocupacional del sector asalariado fue mayor a la global. Pasó de 6.496.000 a 7.637.000 asalariados, con un aumento del 17.7% (14.3% la ocupación total) y con una suba absoluta de 1.141.000 personas.
* En los últimos catorce trimestres (desde el IV-trimestre-06 al III-trimestre-10), sólo ascendió de 7.637.000 a 8.107.000, con un alza porcentual de tan sólo un 6.2%. Apenas superior al incremento ocupacional global. La suba absoluta ha sido de sólo 470.000 personas.
* La masa de asalariados aumentó su participación en la ocupación total. Al pasar del 73.4% del total ocupado en 2003 al 76.6% en el III-trimestre-10.
* En un contexto de recesión (en 2009) y de fuerte expansión económica (en 2010), la masa de asalariados, entre primeros trimestres, solamente creció en 42.000 personas, al pasar de 7.902.000 a 7.944.000 casos. Entre segundos trimestres de 2009 y de 2010 aumentó la población ocupada en 207.000 personas. Entre terceros trimestres de 2009 y de 2010 la trepada fue mayor, al alcanzar las 229.000 personas. Mientras en el III-trimestre-09 la variación interanual de la ocupación fue del 0.9%, en el III-trimestre-10 alcanzó un 2.9%.

3. Se retomó entre terceros trimestres de 2009 y 2010 la tendencia de suba en los asalariados en blanco y de bajas en los trabajadores en negro, que se había interrumpido entre segundos trimestres de 2009 y 2010.
* Entre los años 2003 y 2006, mientras los asalariados en blanco se incrementaron en un 32.9%, los trabajadores en negro permanecieron casi estabilizados. Sólo aumentan un 1.9%.
* Entre fines de 2006 (IV-trimestre) y III-trimestre de 2010, se modera algo la suba de los asalariados en blanco (aumentan un 19.3%) pero disminuyen los trabajadores en negro (en un -11.4%).
* En el curso del último año, entre segundos trimestres de 2009 y 2010, el aumento de la masa asalariada en blanco creció en 109.000 casos, en tanto que la de los trabajadores en negro revirtió la tendencia contractiva, al trepar en 99.000 personas. Entre terceros trimestres de ambos años, aumentaron los trabajadores en blanco, al alcanzar a 163.000 casos y vuelve a ceder la cantidad de trabajadores “en negro” en 66.000 personas.
* El gráfico, muestra con claridad la evolución de los trabajadores en blanco (primero ascendente -hasta fines de 2007- y luego casi estancada). La de los trabajadores “en negro” es también primero ascendente -hasta fines de 2003-, luego estabilizada, hasta fines de 2006, y por último en alza en el 2010. En el mediano plazo, de todos modos, es evidente la suba de los asalariados en blanco, y la leve caída de los trabajadores “en negro”.

* Es importante reiterar, que las estimaciones privadas, muestran a partir de 2007 niveles de ocupación globales y sectoriales inferiores a los oficiales.
* La EPH, en materia del mercado de trabajo, desde que la tarea de relevamiento es continua, ha provisto los siguientes indicadores básicos que muestran los mencionados cambios (que algunos califican como inconsistentes, en el curso de 2007 a 2009).

* El gráfico que señala la evolución del trabajo en negro -según el INDEC- entre octubre-00 y II-trim-10, revela un contexto, que muestra una disminución relevante hasta el I-trimestre-10 y un cambio a la suba en el curso de los tres primeros trimestres de 2010.

Referencias desagregadas de los 31 aglomerados
* La evolución regional desde el III-trimestre-09 hasta el III-trimestre-10, de la participación de los asalariados en los ocupados totales y de los trabajadores en negro en el total asalariados, se resume en el siguiente cuadro:

Por regiones
* Los asalariados totales a nivel general muestran un leve ascenso, al pasar de participar en un 76.2% de los ocupados globales en el III-trimestre-09 al 76.6% en el III-trimestre-10.
* Los asalariados “en negro” decrecieron en el total asalariado. De representar un 36.0% en el III-trimestre-09 descendieron al 35.8% en el III-trimestre-10.
* La respuesta no fue generalizada a nivel de las seis regiones en que se dividen los 31 aglomerados captados por la EPH; ni en términos de asalariados en el total de ocupados ni de participación del trabajo en “negro” en el trabajo asalariado.
* En relación de los asalariados en el total de ocupados, cuatro aumentaron la participación. Éstas son: el Gran Buenos Aires y las regiones de NEA; NOA y Patagónica.
* Dos la redujeron. La región Pampeana y Cuyo.
* La participación de los trabajadores en negro dentro del total de los asalariados, tuvo el siguiente comportamiento: dos la incrementaron, Gran Buenos Aires y región Patagónica. Y las cuatro restantes la redujeron: Cuyo, NOA, NEA y la región Pampeana.

Por grandes y medianos aglomerados
* En los aglomerados de más de 500.000 habitantes (8 de los 31 aglomerados relevados por la EPH) la participación de los asalariados en el total de los ocupados apenas creció del 76.4% al 76.6% entre terceros trimestres de 2009 y de 2010. En el conjunto de los que tienen menos de 500.000 habitantes, en cambio, el aumento fue más notorio. Del 75.5% en el III-trimestre-09 al 76.8% en el III-trimestre-10.
* A su vez, la participación de los trabajadores en negro en el conjunto de los asalariados disminuyó levemente. En 0.2 puntos en el total de aglomerados de más de 500.000 habitantes y en 0.1 punto en el caso de los aglomerados de menos de 500.000 habitantes.

Grandes centros urbanos
* La participación de los asalariados en la ocupación total en los ocho centros relevados por la EPH (desagregando el Gran Buenos Aires), aumentó en tres aglomerados: Partidos del GBA; Tucumán y Mar del Plata. Se contrajo en los restantes cinco grandes aglomerados.
* La participación del trabajo en negro en el total de los asalariados entre terceros trimestres de 2009 y de 2010, sólo aumentó en CABA. Resultó invariada en los Partidos del Gran Buenos Aires. Y se contrajo en los restantes seis aglomerados.

BALANCE DE PAGOS
* En el III-trimestre’10 volvió a ser superavitaria la cuenta corriente, aunque en menor proporción que en el III-trimestre-09. Se alcanzó en la cuenta financiera un moderado saldo positivo que contrastó con un mayor saldo negativo en igual lapso de 2009. Las reservas internacionales prosiguen su ascenso. Y se han reducido bastante las salidas netas de fondos privados al exterior.
* Entre los primeros trimestres de 2010 y de 2009, se produjeron cambios notorios en el Balance de Pagos. “Aunque para nada definitivos” advertía CLAVES ECONÓMICAS.
- “La cuenta corriente, fuertemente superavitaria en el 2009, pasó a ser deficitaria en el 2010”.
- “La cuenta financiera notablemente deficitaria en el 2009, es superavitaria en el 2010.”
- “Reservas en alto nivel en ambos años, si bien en leve suba en 2009 y en tenue baja en 2010.”
* Entre los segundos trimestres de 2010 y de 2009, se revirtieron algunos cambios arriba descriptos para los inicios de ambos años, y se intensificaron otros.
- “La cuenta corriente volvió a ser significativamente superavitaria en el 2010, aunque fue algo inferior al superávit registrado en igual trimestre de 2009.”
- “La cuenta financiera que fue aún más deficitaria en el II-trimestre-09 que en el I-trimestre-09, pasó a ser ligeramente positiva en el II-trimestre-10.”
- “Las reservas internacionales de estar en baja en el II-trimestre-09, pasaron a ser altamente positivas en el II-trimestre-10”.
* Entre los terceros trimestres de 2009 y de 2010 se produjeron otros movimientos, entre los que predominaron los positivos.
- “La cuenta corriente redujo sensiblemente sus superávit. Al pasar de los U$S 3.670 millones en el año pasado, a sólo $900 millones en el II-trimestre-10.”
- “La cuenta financiera otra vez cambió de signo entre los terceros trimestres. De ser negativa en el 2009 (U$S -1.682 millones) pasó a ligeramente positiva en el 2010 (U$S 252 millones).”
- “Las reservas internacionales que en el III-trimestre-09 alcanzaron el mayor incremento en el curso del año (U$S 1.811 millones), redujeron el aumento a U$S 1.279 millones en el III-trimestre-10.”

Cuenta corriente
* Mientras en ambos terceros trimestres de 2009 y de 2010 el rubro “Mercancías” reportó superávits similares del orden de los U$S 3.730/50 millones, lo decisivo de la baja del superávit en cuenta corriente es que en el III-trimestre-09 hubo un considerable ingreso de “Derechos especiales de giro”, que no existió en el III-trimestre-10.

Cuenta financiera
* En este caso, entre los terceros trimestres de 2009 y de 2010 se mantuvo la tendencia global de los primeros y segundos trimestres de los mismos años. En el III-trimestre-10 hubo un resultado positivo de U$S 207 millones, cuando en igual lapso del año anterior fue negativo en U$S 1.737 millones. Lo cual implicó un movimiento de U$S 1.944 millones.
* El sector bancario registró un egreso neto que pasó de U$S -346 millones en el III-trimestre-09 a U$S 798 millones en el III-trimestre-10.
* En el sector público no financiero los flujos netos negativos de U$S -384 millones en el III-trimestre-09, pasaron a positivos en U$S 157 millones.
* En el sector privado no financiero también se revirtieron los resultados. De un flujo negativo de U$S 1.037 millones en el III-trimestre-09, se pasó a un fuerte ingreso neto de U$S 848 millones en igual trimestre de 2010.

Deuda externa
* La deuda externa a fines de septiembre se estima que creció en U$S 3.668 millones respecto al trimestre anterior, con lo que alcanzó un total de U$S 127.369 millones. De ese total, la correspondiente al sector privado trepó a los U$S 51.125 millones, superando en U$S 1.382 millones los niveles alcanzados en junio-10.

Reservas internacionales
* Sumaban a fines de septiembre-10 U$S 51.125 millones, con un aumento respecto al nivel de cierre del trimestre anterior de U$S 1.885 millones.

SITUACIÓN INTERNACIONAL
El delicado equilibrio de Obama, ante sus realidades internas. ¿Por qué la U.E. no define una suba del euro? China se previene de burbujas financieras.

EE.UU. Obama y los republicanos y demócratas
El acuerdo del Presidente Obama con la oposición Republicana en torno al tema impositivo ha provocado rechazo en las propias filas y para indicar que no se ha doblegado considera una amplia reforma de todo el sistema tributario apuntando a una mejor distribución del ingreso y de las cargas.
El Presidente Obama trata de obtener una situación negociadora de compromiso con la oposición renovando las exenciones impositivas que vencen este Diciembre. Al mismo tiempo y como contrapartida introduce un recorte a los impuestos que se cobran sobre los salarios para financiar la seguridad social.
Con estas medidas lo que está tratando Obama es de encontrar reactivación a costa de crear problemas de aumento de déficit y de deuda. Como beneficio, si esta estrategia tiene éxito, dentro de la lógica americana implicará que el FED estará menos comprometido en su programa QE2. El problema eventual del déficit, el nivel de la deuda y la inflación que puede provocar no es un tema que preocupe a los americanos de momento.
El arreglo del Presidente Obama con la oposición en cuestiones impositivas dispara ventas en el mercado de bonos americano. Esto se debe en parte a una mejor expectativa de gasto de consumo al tener los ciudadanos mayor dinero disponible que impulsara mayor actividad económica. Se debe también en parte al mayor riesgo inflacionario a aumentar el déficit considerablemente. Algunos analistas estiman que en dos años se agregara un trillón de dólares más a la deuda producido por la extensión de los recortes de impuestos de la era de Bush y por el nuevo recorte en los impuestos para los fondos de seguridad social. También puede estar influyendo un aumento de la percepción de riesgo país. De momento este último punto no es discernible. Si fuese esto claramente, la curva de TIPS (bonos ajustables por inflación) hubiese caído paralelamente y en la misma cantidad de bps que la de los bonos sin indexar. Eso no ha ocurrido y los movimientos se pueden explicar sencillamente por dinero que se va a la bolsa y los commodities y por aumento de expectativas inflacionarias.

La U.E. y el euro
Existiendo todas las condiciones para que el euro suba, la pregunta es porque no lo hace. Un factor limitante es el riesgo bancario. El valor de los contratos de CDS sigue bajando indicador de la creciente desconfianza en los bancos europeos. Este valor es independiente y no se ve afectado por cambios en la tasa de interés.
El único anuncio que hizo el Sr. Trichet fue que la salida del régimen excepcional de apoyo de liquidez a los bancos es extendido hasta abril advirtiendo simultáneamente a los gobiernos europeos que deben seguir trabajando en sus presupuestos. Muchos crean en que anunciara un programa de compra de bonos al estilo americano. Inmediatamente el euro declino. Sin embargo el BCE empezó a comprar Portugal e Irlanda con lo cual el euro voltio a subir.
Como dijese Trichet hace unos días, la primera prioridad es bajar el spread para las obligaciones de los gobiernos y por eso compra bonos esperando que el tiempo demuestre que efectivamente los gastos gubernamentales estén en línea con lo declamado de poner en caja los presupuestos.
La suba del euro, en estas circunstancias es precaria. Se debe al pulmotor del BCE y no a condiciones estables. Medidas ortodoxas que cuentan con muchos adherentes no fueron tomadas. La salida del programa de asistencia de liquidez fue pospuesta, la tasa de corto plazo sigue baja y se realiza la compra de bonos. Nada bueno. El Ministro de Finanzas de Slovakia le reclama a Trichet que esa política es mala porque inunda de liquidez la plaza sin crear inversión bruta fija efectiva que sirva para la creación de trabajo sino tan solo inversiones especulativas transitorias que crean inflación y burbujas indeseadas. En países chicos como Slovakia, Slovenia y Croacia esto se nota inmediatamente en el comercio, en la calle. No hay que esperar a ninguna oficina de estadísticas para darse cuenta. En países grandes como Alemania o Francia el efecto tarda en notarse. Cuando se nota, los programas monetarios de restricción caen tarde para los países chicos y el ajuste es muy doloroso. Si no se suelta la rienda todo se vuelve más suave. Un euro flojo conviene para rubros como el turismo, pero ahora la temporada en la costa ya pasó, hoy no se necesita un euro flojo que solo trae aumento de costo de insumos importados elementales para la industria.
El turismo fue bueno esta temporada, pero ya fue. Para las costas dálmata y griega importa mucho más Europa que el resto del planeta de todas maneras. Un euro flojo hace que los europeos no se vayan al Caribe. Un euro flojo va a hacer que las canchas de esquí se llenen de brasileros este año. Pero eso es en los Alpes.
El desempleo cayó en Alemania nuevamente en noviembre comparado con Octubre en 14.000 puestos y en 285.000 comparado con el mismo mes del año anterior.

China y una eventual burbuja
La Comisión Reguladora Bancaria de China dio a conocer nuevas especificaciones para restringir los créditos en el país. Una nueva medida para reajustar las políticas de estímulo económico iniciadas en 2009 por la crisis, y evitar la inflación y el sobrecalentamiento en determinados sectores. Según las normativas, los bancos deben establecer una cuota máxima de préstamos y deben evitar un exceso en la concesión de créditos. Asimismo deberán controlar el comportamiento de las empresas y de los individuos a las que presten dinero, como también los solicitantes han de declarar el uso específico del crédito.

Estudio Latinoamericano
Director: Rafael Galarce (galarce@arnet.com.ar)

martes, 18 de enero de 2011

La salud y el modelo de bienestar

Dr. Eduardo Filgueira Lima
Mg. En Sistemas de Salud y Seguridad Social
Aspirante a Mg. En Economía y Ciencias Políticas

En muchas publicaciones , sobre esta misma cuestión, observamos ligeras referencias al denominado Estado de Bienestar, sus bondades y las causas de su crisis, sin hacer salvedades ni diferencias con modelos, políticas, organizaciones y recursos entre lo que acontece en los países desarrollados y los que nos toca vivir en la mayoría de los países de América Latina.
Haciendo esta salvedad, parecen además cuando de una comparación ocasional se trata y con referencia a los modelos del Estado Benefactor de ocurrencia – fundamentalmente – en Europa, ahora circunstancialmente en crisis, se expresa: …“deben reducirse los déficit de los presupuestos y para hacerlo – teniendo en cuenta que por su dimensión no es posible hacer una rápida mejora en los ingresos – no hay otra forma que disminuir los gastos”…(1)
Obviamente la referencia es válida en términos generales, pero omite que resulta excesiva si intenta comparar circunstancias, contexto, políticas y organización de los sistemas de salud europeos con el caso argentino. (Tampoco es el caso de discurrir en este sobre las causas, consecuencias y evolución probable de la crisis europea).
Sin embargo a nadie escapa las dificultades por las que atraviesa nuestro sistema de salud. “¿Atraviesa?” eso haría suponer que nuestras dificultades son circunstanciales o recientes, lo que no es verdaderamente así pues tienen larga data y forman parte de su marco estructural.
En primer lugar nuestro sistema de salud – que en un todo depende de las políticas sanitarias, públicas y de gobierno que se implementen – está (y ello no es de ahora) fragmentado (casi diría atomizado), segmentado, con pérdida creciente de su calidad y todo ello enmarcado en un creciente y vergonzante desfinanciamiento (que probablemente sea a la vez “causa y consecuencia”). ¿Es posible entonces pensar en “disminuir los gastos”?
Una de las primeras cuestiones que debiéramos plantearnos es quien debe financiar el sistema de salud (que en nuestro caso y dada su fragmentación no es un sistema: sino un amontonamiento de organizaciones que dicen hacer lo mismo – como por ejemplo: cuidar la salud de la gente – desvinculadas entre sí,.. superpuestas,.. ineficientes,.. y para hacerlo generan múltiples barreras en el acceso) todo lo que estamos ante un “no-sistema” de salud.
En nuestro país – como sucede en la mayor parte del mundo – se concibe que la salud es un bien “meritorio”, en el sentido de merecimiento de protección con criterios de dilución en el conjunto del riesgo financiero y en virtud que no todos se encuentran en condiciones de afrontar los circunstanciales eventos de salud en igualdad de oportunidades.
Hoy se entiende que en el criterio de “protección” que existen responsabilidades compartidas, que exceden el mentado “derecho a la salud” (derecho de segunda generación, no suficientemente explicitado, que supone transferir las responsabilidades al Estado, quien a su vez no se encuentra en condiciones de garantizar su eficiente y equitativo cumplimiento).
A pesar de ello “la salud” no se encuentra en la agenda de nuestros gobiernos (salvo cuando se trata de los discursos o de financiar sus campañas) y las políticas de salud no se pueden desvincular de las políticas de gobierno.
Los sistemas de salud público/estatales – en todos sus niveles – y tal como se sabe: …“El Hospital Público está colapsado. No podemos decir que la atención en el Hospital Público sea un modelo de nada, ni para nadie” (Ibíd.)…. a lo que yo agregaría que solo en muy pocos casos las asignaciones nacional, provinciales o municipales, son suficientes para proveer servicios – como sería de esperar – adecuados, aunque una alta proporción de la población carece de la posibilidad de recurrir a otras alternativas ya que se encuentra cautiva de su condición de pobreza.
Solamente algunos pocos del conjunto poblacional tenemos la posibilidad de contar con un seguro privado de aceptable jerarquía y nivel prestacional (dentro de la multiplicidad de seguros de este tipo que existen en el país), ya que una gran parte son solo un mecanismo para mejorar los ingresos de algunas empresas locales de salud.
La seguridad social (Obras Sociales Nacionales y PAMI) en términos generales paga cápitas que le permiten desentenderse de la atención, sistema que conduce a la subprestación – entre otras – por limitaciones en el acceso impuestas por los monopolios y “redes” de prestadores (se trata de empresarios de la salud “de buen pasar”, con pobres empresas de salud), finalmente los únicos perjudicados son los beneficiarios.
Mientras estos mismos subsistemas, permiten facilitar y financiar las actividades sindicales (bajo los criterios de la denominada “lógica sindical”) y los acuerdos que logren con el gobierno de turno.
En los dos subsistemas “los profesionales se muestran disconformes y se sienten maltratados económica y profesionalmente” (ibíd.), acosados además por una judicialización creciente, de fallos frecuentemente erróneos y cuando no: poco justificados.
Las Obras Sociales provinciales constituyen en este momento el principal medio de sustento de los profesionales del ámbito privado en el interior del país (en muchos casos mayores al 50% de sus ingresos), lo que permite mantener baja conflictividad, pues lo que no obtienen en el ámbito hospitalario lo logran en su actividad privada. Salvo un importante (y creciente) número que solo accede a desempeñarse como empleados con salarios menores (múltiples) en las empresas prestadoras. Este recorrido conduce finalmente a un inevitable deterioro de la calidad asistencial.
Todo esto quiere decir que solo en el discurso “tenemos un sistema fantástico que todo lo cubre y todo lo puede”(Ibid..), pero no decimos que casi el 50% (del gasto total en salud) es “gasto directo” y lo pone la gente de su bolsillo, lo que finalmente genera – disimuladas – inequidades en el acceso. Estas inequidades se expresan además: por una parte en el financiamiento y por otra en los resultados de salud
En realidad tenemos en lo macro un sistema político de discurso fácil sobre la salud, en lo meso una carencia absoluta de gestores que vean más allá de sus intereses inmediatos y en lo micro un sistema de atención sobrecargado por condiciones de pobreza y exclusión que condicionan la demanda, por lo que debe resolver cuestiones sanitarias que hubieran debido no ocurrir.
Nuestro gasto en salud – cercano al 9% del PBI – se encuentra en los niveles de los países desarrollados, pero del PBI que logramos generar, muy distante del que caracteriza al mundo desarrollado. Y mucho más distantes aún son nuestros resultados sanitarios lo que hace a nuestras características de ineficiencia e inequidad.
Los ganadores en estas condiciones son solo unos pocos,.. pero de lo poco que existe.
Los resultados en salud de nuestro país así lo demuestran – así como las perspectivas inmediatas que podemos prever – y debieran ser un llamado de atención para todos.
En segundo lugar cuando hablamos del “fin del estado de bienestar” debiéramos suponer que efectivamente hemos tenido uno que brindó todo lo que el mismo supone, es decir: desarrollo que implica ahorro e inversiones, crecimiento que ofrezca oportunidades a cada cual según sus capacidades con las que logre alcanzar su propio proyecto de vida, incremento del capital humano y disminución subsecuente de las desigualdades. Creo que es la única forma de entender el denostado "modelo de bienestar".
Y en vez de ello nos encontramos con una permanente y creciente serie de subsidios directos e indirectos, que tienen como consecuencia sostener el “statu quo” para beneficio de los que otorgan dádivas y prebendas (muchas veces discrecionalmente y con implícito rédito político) y a los otros les permite apenas (y a veces) llegar a comer.
Mientras, la desigualdad de oportunidades se incrementa. ¿Es este el que suponemos Estado de Bienestar?
“Los gobernantes dejados a su propia elección, no tienen suficientes incentivos para hacer que el gasto público sea eficiente y constituya una inversión en las cuestiones necesarias a la gente, sino obtienen de ello algún rédito personal o político”(2) ,…. su herramienta principal es el aumento permanente del gasto público,… parten del supuesto que el poder les pertenece por derecho propio,…
Si esto es así no hemos llegado al fin de nada,… solo sostenemos de manera sesgada “los derechos humanos” y nos olvidamos de construir un país con posibilidades para “la mayor parte” sino todos los ciudadanos, situación que se perpetúa porque “el conocimiento en la población se encuentra disperso (3), mientras que el poder político es monopólico”, por ello puede mantenerse un discurso fácil sobre la salud, finalmente no hacer nada para que nada cambie y los reclamos ciudadanos terminan siendo menores.
En el sector de la salud se ha sostenido un permanente subsidio a la oferta, lo que generó una multiplicidad de “cajas” de las que ahora sus “gerentes-propietarios” no se quieren desprender y han obstaculizado cualquier intento de reforma.
Los caminos posibles a recorrer para implementar las necesarias reformas son bien conocidos en el mundo académico, pero también son muy pocas las voces que se alzan.
Porque las dificultades son fundamentalmente políticas y en la degradación de la calidad institucional se encuentran las mayores causas de nuestro hoy.
De esta forma nuestro sistema de salud no puede seguir un camino diferente, ni aspirar a un destino mejor.
Dr. Eduardo Filgueira Lima Buenos Aires, Diciembre de 2010

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1* “¿Estamos frente al fin del modelo de bienestar?”, Dr. Héctor Barrios, Director de Towers Watson. Rev. Medicos N° 60, Julio 2010

2* Buchanan, J. “The Theory of Public Choice”. The University of Michigan Press, 1984.

3* Hayek, F. “"Economics and Knowledge", 1936 & “Individualism and Economic Order”, Chicago University Press, 1980.

Montesquieu,Hayek y Federalismo extremo

Por Alberto Benegas Lynch (h)

A esta altura resulta evidente que los ideales de la democracia en cuanto al respeto por los derechos de las minorías se han desvanecido. No porque esas metas no sean nobles sino porque los incentivos operan en otra dirección hasta convertir ese sistema de gobierno en pura cleptocracia.
Mientras continúa el fértil debate para dilucidar los entuertos propios del “síndrome de Hobbes” en relación a los bienes públicos, los free-riders, las externalidades, el dilema del prisionero, las confusiones en torno a la “tragedia de los anticomunes” y, en el contexto de la asimetría de la información, la selección adversa y el riesgo moral, mientras esto tiene lugar decimos, es menester buscar salidas al atolladero en el que estamos si no queremos correr el riesgo de que todo termine abruptamente en el Gulag.
No podemos vivir simplemente con recuerdos de pasados gloriosos sino que debemos agudizar el ingenio y proponer medidas concretas para abandonar la mediocridad. Giovanni Papini en su “Discurso de Florencia” decía que los florentinos vivían de los recuerdos de los Dante, Miguel Ángel, Leonardo, Giotto y Boticelli, que se habían convertido en “porteros de salas mortuorias” concentrados en “difuntos célebres”. Siempre es de interés recordar las instancias históricas de respeto recíproco y marcos institucionales civilizados, pero no basta con la contemplación de ese norte sino que se torna imperioso llegar a el con todas las contribuciones que desde entonces afloraron en los espíritus independientes.
Resulta tragicómico cuando, por una parte, las quejas son constantes por los sucesos del momento y, por otra, hay quienes se niegan a considerar ideas y propuestas que se salen de lo habitual, como si se pudiera revertir la situación con más de lo mismo. Si no hay voluntad de apartarse de las medidas que provocan el caos, no hay derecho a quejarse. Solo las mentes despejadas de telarañas y prejuicios están en condiciones de renunciar a la bruma del momento y abrir horizontes y correr fronteras en busca de soluciones refrescantes.
En esta línea de pensamiento, en primer término, resulta conveniente considerar la propuesta de Montesquieu que en capítulo segundo del libro segundo de El espíritu de las leyes escribe que “El sufragio por sorteo está en la índole de la democracia; el sufragio por elección es el de la aristocracia”. El sorteo de personas mayores de edad, que sepan leer y escribir y que estén dispuestas a ocupar cargos públicos es el sistema que debiera considerarse para la presidencia y vicepresidencia del ejecutivo. De este modo las discusiones dejarían de ocuparse de características personales de candidatos y anécdotas varias respecto de partidos políticos para, en cambio, centrar las atenciones en los límites al poder del gobernante puesto que cualquiera podría acceder a los cargos de referencia tal como ocurría para algunos puestos de relevancia política en las repúblicas de Florencia y Venecia en el Renacimiento.
En segundo lugar, habría que revisar aquél postulado lleno de buenas intenciones en cuanto a que “el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes”. Esta noción deriva del supuesto peligro de los atropellos de las muchedumbres, sin percatarse de los atropellos y abusos de los supuestos representantes en verdad no representan sino a los intereses de los aparatos políticos y, entre elección y elección, con tono solemne, hacen prácticamente lo que les viene en gana y terminan defraudando a todos en medio de corruptelas de diverso calibre (poco falta para que volvamos a las andadas de Calígula que eligió a su caballo en el senado romano). Gallup Internacional acaba de realizar una encuesta en Europa sobre un universo de 50.000 personas en 60 países. El resultado fue que el 63% considera a sus representantes deshonestos, el 60% estima que se arrogan demasiado poder y el 52% que son incompetentes para las labores que se les encomendó (y esto nada dice de las opiniones en países latinoamericanos o africanos).
Sería de interés debatir la posibilidad de establecer un sistema de democracia directa tal como la proponen autores como Bruno Frey (más bien semi-directa ya que el ejecutivo, los parlamentos y el poder judicial continuarían con labores específicas) en el contexto de una Constitución que, al limitar el poder, apunta a la preservación de los derechos de todos y un riguroso federalismo que corre el eje de las discusiones estrictamente a los intereses de las personas que integran comunidades reducidas en tamaño.
Se ha dicho que este sistema era solo apropiado a lugares como la clásica Atenas con no más de 30.000 ciudadanos, pero hoy con los procedimientos electrónicos es posible la votación de modo expeditivo en la forma parecida a la que se estableció en los 26 cantones suizos, donde existe el referéndum para consultas específicas sobre legislación a aplicar (a diferencia del plebiscito que se refiere a la aprobación o rechazo de legislación ya sancionada) y las iniciativas ciudadanas con el uno por ciento de las firmas de votantes registrados. De 1990 a 2000 hubieron cuatrocientos referendos, la mitad en Europa, ochenta en Estados Unidos y la diferencia en el resto del mundo.
Para asegurar la limitación del poder, este procedimiento debe ser acompañado no solo por los principios constitucionales mencionados sino por el federalismo en el sentido de que el fraccionamiento del poder se base en las votaciones de todas las legislaciones en sede municipal, tal como proponían los llamados “antifederalistas” en Estados Unidos (como es sabido, más federalistas que los propios federalistas) y como actualmente lo sugiere y refuerza argumentalmente el periodista y abogado José Benegas. En este contexto, los municipios coparticiparían la recaudación fiscal a las provincias y estas a su vez al gobierno nacional. A su vez, la cámara de senadores en los tres niveles mencionados se despolitizaría en cuanto a que sus integrantes serían electos por una única vez por sus pares en edad sin posibilidad de reelección ni de postulación para ningún cargo político tal como lo propone Hayek (en el tercer tomo de su Derecho, Legislación y Libertad). Asimismo, los diputados y senadores ocuparán sus bancas ad honorem y sesionarán durante tres meses a última hora del día (en no pocos lugares de ello derivaba lo de “la Honorable Cámara” que muchos tomaron en el sentido de “honorabilidad” que, en la mayor parte de los casos, resultó en una chanza de mal gusto).
Sin duda que nada sirve como dique de contención si no se trabaja en el terreno educativo en dirección a apuntalar y difundir los principios de la sociedad abierta, pero las medidas señaladas se dirigen a fortalecer incentivos ya que en cada municipio sus integrantes estarán interesados en preservar sus propiedades, en atraer inversiones al efecto de valorizar sus inmuebles y aumentar ingresos de sus pobladores, al tiempo que los intendentes velarán para que la gente no se mude a otro municipio para lo cual es menester configurar un sistema fiscal razonable y, por ende, un nivel de gasto público cómodamente financiable.
Además de las especificaciones constitucionales, a diferencia de las mayorías compactas, las votaciones para resolver asuntos que directamente conciernen a los interesados hacen que éstos tiendan a autoimponerse límites, del mismo modo que en un consorcio se sobreentiende que los copropietarios se expedirán sobre asuntos comunes tales como el color de la alfombra del hall de entrada o las marcas de ascensores que se contratarán pero a nadie se le ocurriría proponer un voto para que la mayoría expropie a la minoría de sus viviendas y otras pertenencias (aunque en los estatutos no se consigne que está prohibido asaltar al vecino).
A lo dicho, como parte de la descentralización que impone el federalismo, debe adicionarse que en los arreglos contractuales las partes deben estipular quienes se desempeñarán como jueces en caso de disputa con todas las instancias que se estimen pertinentes y solamente se recurrirá a los jueces políticos allí donde hubiera conflicto sin que medie contrato previo. La condición para designar a un juez en las referidas relaciones contractuales serán exclusivamente la idoneidad que las partes consideren que la persona en cuestión acredita (no necesariamente tiene que ser abogado). De este modo la ley tenderá a ser lo que era en las primeras instancias del common law y durante la República Romana basada en fallos judiciales en competencia en un ámbito de descubrimiento del derecho y no de diseño o de ingeniería social en cuya situación el poder legislativo se limitaba al contralor de las finanzas públicas del rey o el emperador como lo explican juristas de la talla de Bruno Leoni.
Todas estas medidas precautorias son en la esperanza de mitigar abusos y arbitrariedades. Como he destacado en otras oportunidades, el referido F. A. Hayek, en las primeras doce líneas del tercer tomo de la edición original de su también citado Law, Legislation and Liberty, mantiene que, hasta el momento, la democracia concebida para mantener en brete al poder ha constituido un fracaso estrepitoso, por lo que propone lo que bautiza como “demarquía” cuyo eje central estriba en lo que hemos aludido sumariamente en esta nota en cuanto a la composición de la cámara de senadores y su correspondiente despolitización.
Por supuesto que no es especialmente estimulante anoticiarse que, en plena democracia directa, Sócrates fue condenado a muerte por sus opiniones relativas a la justicia y la verdad, pero en el caso que nos ocupa estamos rodeando el sistema de una democracia semi-indirecta con preceptos constitucionales limitantes del poder, buena parte de los jueces despolitizados, una de las cámara legislativas también despolitizada y la elección de la fórmula presidencial por sorteo. Nada es perfecto que esté al alcance de los mortales, de lo que se trata es de minimizar riesgos.
Abrigo la ilusión que estas sugerencias se debatan porque como ha dicho Einstein “pretender la obtención de resultados distintos con las mismas causas es una muestra de insensatez”. El sistema no puede basarse en el simple deseo de que los que ocupen cargos políticos sean buenas personas, sino en incentivos fuertes y limitaciones claras para contar con gobernantes condicionados a no salirse de lo convenido en el contexto de una sociedad de hombres libres. Dados los acontecimientos que son del dominio público, se hace necesario desplegar la imaginación para ponerle coto al Leviatán, debe insistirse en el punto hasta dar en la tecla porque como ha escrito Miguel de Unamuno: “El modo de dar una vez en el calvo, es dar cien veces en la herradura”.

lunes, 17 de enero de 2011

Un poco de Sócrates

Por Alberto Benegas Lynch (h)

DIARIO DE AMÉRICA

New York, julio 8 de 2010.

“Para novedades, los clásicos” es la oportuna fórmula anónima. El personaje ateniense de todos los tiempos es uno de los tres que más ha influido en la historia de la civilización junto con Jesús y Marx. El último fue una representación cabal de la negación del libre albedrío y el consecuente aval al determinismo físico, es decir, el repudio a la condición humana. Los dos primeros fueron una muestra de la degradación de la idea de la democracia, en un caso las votaciones para su exterminación fueron de 281 contra 275: por una mayoría de 6 votos se condenó a muerte a un filósofo de setenta años por defender valores universales de justicia. En el otro caso, no hay registro de números ya que Pilatos recurrió al procedimiento de la mano levantada entre un grupo muy numeroso, pero también se condenó a muerte al más excelso defensor del bien a los treinta y tres años de edad, al tiempo que, a cambio, se liberó de prisión al canalla de Barrabás. Estos dos acontecimientos que avergüenzan la historia de la humanidad, constituyen los primeros casos de kleptocracia superlativa bajo el ropaje de la “bendición” de mayorías ilimitadas, luego vendrían los Hitler, Allende y Chávez en lo que parece ser una interminable galería de tremebundos fiascos.

Sócrates era hijo de un escultor y una partera por eso decía que su inclinación siempre fue la de “parir ideas” y de “esculpir en el alma de las personas en lugar de hacerlo en el mármol”. A pesar de que un presidente argentino, a la pregunta de un periodista en Roma, respondió que su lectura preferida eran “las obras completas de Sócrates”, igual que Jesús (salvo un garabateo en la arena), aquél nunca escribió nada público, lo cual, naturalmente, no significa una diatriba contra las bibliotecas como el mayor acervo cultural con que cuenta la especie humana.

A juicio del que estas líneas escribe, las mejores descripciones de las contribuciones socráticas, con sus diversos matices, son las de A. E. Taylor (El pensamiento de Sócrates), Gregory Vlastos (Socratic Studies), Romano Guardini (La muerte de Sócrates), W. K. C. Guthiere (Socrates), C. D. C. Reeve (Socrates, the Apology), Norbert Bilbeny (Sócrates. El saber como ética), Robert Nozick (“Socratic Puzzles” en su obra del mismo nombre) y, naturalmente, la obra de Jenofonte y la de Platón (aunque este último haya patrocinado enfáticamente el comunismo en los Libros v al vii de La República basado en el postulado absurdo y contraproducente del “filósofo-rey”, lo cual revela no haber entendido uno de los ejes centrales de su maestro). Incluso se obtiene provecho de posiciones opuestas a las anteriores como las consignadas en el libro de I. F. Stone The Trial of Socrates, donde aparecen aquí y allá ajustadas descripciones de la época pero enmarcadas en la incoherente pretensión del autor de lograr en el futuro una “síntesis liberadora entre Marx y Jefferson” y en un revisionismo infundado del proceso al filósofo ateniense.

En estos tiempos de zozobra e inquietudes sobre la dirección de los acontecimientos, hacer un alto en el camino y darle la bienvenida a un baño de luz socrática a través de sus enseñanzas infunde renovadas fuerzas y fortalece en alto grado las esperanzas, a veces un tanto debilitadas y alicaídas. Posiblemente una de las formas de captar la notable riqueza de las múltiples facetas de Sócrates consiste en pasar revista a los puntos medulares de sus enseñanzas, las cuales podemos dividir en cuatro grandes capítulos que mencionamos muy telegráficamente a continuación.

Primero, la importancia de sabernos ignorantes y de someter los problemas a la duda y a la confrontación de teorías rivales. Ubi dubiam ibi libertas (donde hay duda, hay libertad) reza el aforismo latino, puesto que si hay certezas de nada sirve la libertad ya que el camino es necesariamente uno. De allí la muy higiénica separación entre el poder político y las religiones: quien dice tener la verdad absoluta resulta un peligro si se le otorga poder.

Segundo, la tarea primordial de un buen maestro en cuanto a inducir y estimular las potencialidades de cada uno en busca de la excelencia (areté), crear curiosidades, fomentar el debate abierto y mostrar el camino para el cultivo del pensamiento a través de preguntas (la mayéutica) que abren las puertas al descubrimiento de órdenes preexistentes que, por tanto, no son fruto del diseño humano ni de ingeniería social. En este contexto, el relativismo epistemológico es severamente condenado como un grave obstáculo al conocimiento de la verdad.

Tercero, el alma (psyké) como la facultad de adquirir conocimiento y la virtud como la salud del alma (“la virtud es el conocimiento”) y su inmortalidad diferenciada de la estructura de lo material en el hombre y su posibilidad de captar el bien moral y diferenciarlo del mal, el cual se elige por ignorancia y falsa estimación de lo que es bueno.

Y cuarto, la desconfianza en la soberanía de la multitud al efecto de adoptar acciones compatibles con la justicia (vale una digresión para recordar que de ahí es que los autores de los Papeles Federalistas en Estados Unidos adoptaran el pseudónimo de Polibio quien enfatizaba la superioridad del sistema republicano para mantener el poder en brete) y que no puede dedicarse bien a la filosofía y, al mismo tiempo, a la política puesto que se trata de cosas distintas.

Cuando se releen las fuentes que se refieren a los pensamientos socráticos aparecen una y otra vez nuevas avenidas de asombrosa fertilidad. Ítalo Calvino escribe con admirable destreza que “La realidad del mundo se presenta a nuestros ojos, múltiple, espinosa, en estratos apretadamente superpuestos. Como una alcachofa. Lo que cuenta para nosotros en la obra literaria es la posibilidad de seguir deshojándola como una alcachofa infinita, descubriendo dimensiones de lectura siempre nuevas” y también consigna que “Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”.

Veamos solo un ejemplo que resume el testamento de Sócrates en los diálogos platónicos: “Toda mi ocupación es trabajar para persuadiros, jóvenes o viejos, que antes que el cultivo del cuerpo y de las riquezas, antes que cualquier otro cuidado, es el del alma y de su perfeccionamiento […] la única cosa que me he propuesto toda mi vida en público y en particular es no ceder ante nadie, sea quien fuere, contra la justicia”.

Como he relatado antes, tanto el primer día de clase en mi colegio en Washington y muchos años después también en el primer día de clase en un seminario de posgrado en New York, en ambos casos, coincidentemente, en base a una ilustración de Pascal, los profesores inauguraron sus lecciones dibujando en el pizarrón dos círculos de diferente diámetro y dijeron que se trataba de distintas dosis de conocimiento y nos invitaban a los alumnos a prestar atención cuanto más expuesta a la ignorancia se encontraba la circunferencia mayor, con lo que ponían de manifiesto que cuanto más se conoce más se tiene conciencia de la propia ignorancia. Este ha sido un punto central en Sócrates: saber que la ignorancia es infinita constituye prerrequisito fundamental para poder incorporar conocimientos. Einstein decía que “todos somos ignorantes, solo que en temas distintos” a lo que debe agregarse que en los temas que estamos especializados también somos muy ignorantes, lo cual como ha escrito Popper, es el motor de futuras investigaciones a través de una interminable serie de refutaciones y corroboraciones siempre provisorias.

La tradición del liberalismo clásico se basa en aquellos postulados: nosotros mismos no sabemos que haremos mañana, podemos formular una conjetura pero cuando las circunstancias se modifican cambiamos nuestras prioridades, por ende, mal podemos tener la arrogante presunción de dirigir las vidas de millones de personas. El conocimiento está siempre disperso y muy fraccionado entre los integrantes de las sociedades. La soberbia es la característica medular del espíritu totalitario que no concibe procesos de coordinación espontánea sino que pretende conocerlos y dirigirlos. De este modo, en lugar de conocimiento fraccionado y disperso, se impone la ignorancia concentrada. Por su parte, Sócrates constituye un ejemplo de la necesaria modestia intelectual y una refrescante actitud frente a la vida.

Menos calidad institucional

Mientras el Gobierno se burla de las denuncias por inseguridad jurídica, varias mediciones insisten en advertirla

Por el Dr. Martín Krause

Ya es usual encontrar a la Argentina a mitad de camino entre los mejores y los peores países del mundo. Entre 100 auscultados por la revista norteamericana Newsweek , está en el 46° lugar, por debajo de Chile, Costa Rica, Panamá, Perú, Uruguay y México y apenas por encima de Brasil, entre los latinoamericanos.

Este índice internacional, como otros, es producto de mediciones domésticas que, como la referida a la calidad institucional que realiza cada año el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de la Argentina (Ciima), ( ver informe) ,refleja la falta de confianza en el país, cada vez más pronunciada. Prueba de ello es el escaso atractivo para los inversores, expresado en las mediciones de la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Es notable, en este aspecto, la influencia de la calidad institucional entre las fortalezas de los países. No por nada en los primeros lugares de la lista del Ciima figuran Dinamarca, Suiza, Nueva Zelanda, Finlandia y Canadá. Son todos inobjetables en ese capítulo y otros. Y eso guarda relación con aspectos tan fundamentales como el progreso, la generación de riqueza, la calidad de vida y la atracción de inversiones. En tanto que el debate en la Argentina siga siendo retrospectivo y antagónico, mientras cunden sospechas de corrupción en las esferas gubernamentales, difícilmente repararán en ella capitales que buscan nuevos horizontes.

En la calidad institucional no caben las anécdotas, pero influyen las imágenes. ¿Quién estará dispuesto a invertir en un país cuyo secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, utiliza un léxico soez y se jacta de usar guantes de boxeo para imponer la voluntad de sus jefes, que, a su vez, se creen los dueños del Estado nacional?

Sólo la promesa de una ganancia formidable puede obrar a favor de invertir en una plaza de esas características. No es llamativo que la Argentina haya sido uno de los países que más posiciones ha perdido desde 2007 en coincidencia con otros regidos por gobiernos de escasas credenciales republicanas, como Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Ecuador.

La calidad institucional afecta al diseño y la ejecución de las políticas públicas, según el estudio del Ciima. En ambos casos, la mala calidad es una fuente de inestabilidad que termina perjudicando el desempeño económico, la calidad de vida y las oportunidades de progreso de los habitantes.

Una mejora en esta materia sería harto beneficiosa para alcanzar políticas públicas más eficaces y transparentes y, a la vez, permitir que los individuos desplieguen toda su capacidad creativa. ¿Cuál es la clave de algunos países exitosos, como Corea del Sur? Patentar invenciones. Lo mismo hacen los Estados Unidos y muchas naciones europeas. En este caso, la innovación puede resultar un elemento central en la actividad empresarial para lograr ventajas competitivas y para perfeccionar la calidad institucional.

¿Está acaso el Estado en condiciones de ser más eficiente que la actividad privada? Decididamente no. El caso de Aerolíneas Argentinas demuestra que, más allá del pésimo manejo de la compañía en sus diversas etapas, no se encuentra ahora en su mejor momento. Si en la Argentina siguen cayendo en forma pronunciada los índices de calidad institucional, no deberíamos ser tan necios como para creer que se trata de un complot internacional o algo por el estilo para referirse, con tono de burla o despectivo, como lo hace la Presidenta, hacia quienes creen que en el país no hay seguridad jurídica.

Es, en realidad, una crítica concreta que responde a una percepción cercana de los propios interesados en que las cosas mejoren. Si el gobierno argentino insiste en creer que las observaciones y críticas son dardos de una oposición que no es tal, será sumamente complicado remontar la cuesta cada vez más empinada de la competitividad, la eficiencia, el respeto y la calidad institucional.

Si funciona, entonces ¿para qué arreglarlo?

Por Enrique Blasco Garma, Economista del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (CIIMA-ESEADE)

Una frase popular en EE.UU. es: Si funciona, ¿para qué arreglarlo? En contraste, los proyectos de ley de entidades financieras presentados no apuntan a superar dificultades reales de los usuarios del sistema bancario sino a estructurarlo de acuerdo con sus deseos personales.

El sistema bancario argentino es el más pequeño del mundo en relación con el tamaño y el desarrollo de la economía, tanto que los argentinos tienen muchos más activos financieros en el exterior que en su propio país. En efecto, se estiman en unos 250.000 millones de dólares (un billón de pesos) los activos financieros externos de argentinos, contra depósitos privados de 185.000 millones de pesos en el sistema financiero local.
Además, el público mantiene billetes y monedas nacionales por unos 100.000 millones de pesos. Los activos financieros de argentinos en el exterior multiplican por 3,6 veces los activos financieros privados en el país. Estas magnitudes se asientan en expectativas de casi nula devaluación, el peso respaldado con las considerables reservas internacionales del BCRA. Sin esa expectativa, los activos en el país serían menos valiosos.

Ningún otro país mantiene tantos activos en el exterior en relación con los activos financieros locales. Atento a lo determinante del crédito para la competencia, el desarrollo del conocimiento y los ingresos de una sociedad, la primera pregunta debiera ser: ¿Por qué tamaña desproporción? ¿Por qué tan poco crédito? ¿Por qué los activos argentinos y los bonos del Estado deben pagar tasas de interés tan disparatadas? ¿Por qué el riesgo-país es tan elevado?

Daños

La respuesta es sencilla. El Estado argentino ha dañado o devaluado los activos de sus ciudadanos durante demasiados años. Defaults en serie, pesificaciones y cambios forzosos de contratos, expropiaciones, topes de precios y de tasas de interés, inflación imprevisible, falta de transparencia. Esto no es gratuito. Los argentinos temen a las decisiones de sus funcionarios más que a las de otros países donde colocan la mayor parte de sus acreencias financieras. Tanto tememos a los funcionarios que preferimos mantener la mayor parte de nuestros activos financieros fuera de su alcance, en el exterior, aunque ganen bastante menos que en la Argentina. Tanto tememos la acción de los funcionarios que no soportaríamos el riesgo de que el BCRA tuviese la mayor parte de sus colocaciones en el país, que la base monetaria no tuviese el respaldo de divisas internacionales. La Fed o el Banco Central Europeo, en cambio, mantienen prácticamente la totalidad de sus activos en el ámbito nacional de su jurisdicción. Porque su gente confía en las decisiones de los funcionarios que han sido respetuosos de las propiedades privadas y no tienen más remedio que serlo, por el entramado jurídico, institucional e ideológico.

La mejor ley es la que vela por el cumplimiento de los contratos y expectativas, el fin último del Estado. Más que una nueva ley de entidades financieras, la Argentina requiere de funcionarios que cumplan las leyes existentes y defiendan las propiedades privadas, incluida la vida de las personas. El crédito es confianza, que se gana con promesas cumplidas.