jueves, 29 de septiembre de 2011

Hegemonizar para solucionar las distorsiones

Por Aldo Abram (*)

Ha generado entusiasmo el discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre la necesidad de encarar, en su próxima gestión, soluciones a las “distorsiones” económicas. Sin embargo, compartir la percepción sobre los problemas existentes no implica coincidir en las soluciones necesarias.
Para hacer un análisis, si no se cuenta con las propuestas concretas (incluyo a la oposición) para saber lo que alguien va a hacer, primero hay que tratar de entender cómo razona, ya que puede ser distinto a la propia visión. Si se interpreta el pensamiento dominante en el Gobierno, se lee que el “modelo redistribucionista” implementado desde 2003 ha sido exitoso. Si bien sus protagonistas admiten que hay algunas “distorsiones”, insisten en que éstas no se deben a las actuales políticas, sino a que existen algunos sectores demasiado influyentes (empresarios, medios de comunicación u otras corporaciones) que se resisten a alinearse con el “modelo” y terminan generando estos problemas. Por ello, la solución es buscar una mayor hegemonía del poder que les permita alinear a los rebeldes o hacer que les vendan sus negocios a aquellos que sí estén consustanciados con la actual estrategia.
Si se toma esta hipótesis de pensamiento oficial, se pueden diagnosticar algunas de las “distorsiones”, prever la “medicina” oficial y, también, sus resultados:
a) Las “tensiones” de precios se deben a que el éxito del “modelo” gestó un fuerte incremento de la demanda interna, al que ciertos empresarios codiciosos respondieron con subas de precios en vez de incrementar la oferta. Por lo tanto, lo esperable es que busquen instrumentos, como restablecer la ley de abastecimiento, para encarrilar a estas empresas insaciables. Esto sólo provocará desabastecimiento y merma de la inversión, ya que el Banco Central seguirá emitiendo excesivamente para darle recursos al Gobierno, mantener un alto tipo de cambio y dar financiamiento al “modelo productivo”, cobrándonos un alto “impuesto inflacionario”.
Política Agrícola
b) Cuando se anuncia el plan estratégico agropecuario, se plantean muchos objetivos deseables, pero ninguna solución a los problemas que tiene el sector. Por ejemplo, las diferencias entre el precio que surgiría de deducir al valor internacional las retenciones y el que efectivamente cobran los productores de maíz y trigo. El Gobierno no considera que esta distorsión tenga que ver con las restricciones que ponen a la exportación de esos productos. El problema sería que las aprovechadas comercializadoras se hacen de una ganancia mayor, por lo que la solución debe pasar por la nacionalización del comercio exterior. Así el Gobierno se apropiaría de toda la renta que el campo hoy cede por las restricciones e impuestos a las exportaciones, pudiéndola redistribuir a su antojo. Los resultados serán un mayor desincentivo a la inversión agropecuaria, lo que derivará en una peor evolución de la oferta de estos productos para la mesa de los argentinos y la de los extranjeros.
c) Las transferencias a las empresas de servicios públicos para controlar las tarifas y subsidiar el consumo se están volviendo una pesada carga presupuestaria. Además, desincentiva la inversión y está generando escasez de oferta de esos servicios; por ejemplo, la creciente necesidad de importar gas carísimo, cuando la Argentina tiene la capacidad de autoabastecerse. Es el resultado de las pésimas políticas oficiales que desincentivaron la inversión, lo mismo que en otros sectores como el de combustibles o la producción y distribución de electricidad. La solución oficial sería habilitar subas discrecionales de las tarifas a los consumos más altos, reduciendo el subsidio. “Incentivar” a las empresas a invertir o, si sus accionistas no ceden, forzar su reemplazo por otros más flexibles. También intentarán una mayor participación del Estado en la inversión en estos sectores, con las consabidas consecuencias en términos de ineficiencias y riesgos de corrupción. Será recomendable recordar lo vivido a finales de los 80 para estar preparados para lo que vendrá.
d) El sistema financiero es un instrumento vital para dirigir los recursos hacia donde el “modelo” lo requiere. El crédito que da es poco y no va adonde el Gobierno preferiría. Por ende, se buscará aprobar una ley que dé más poder al Estado para determinar a quién se le otorga y a qué tasas, y buscar incrementar los préstamos. Lamentablemente, estos últimos dependen de los depósitos y de ahorristas que están cada vez más cansados de que los gobiernos los usen como si fueran propios e incluso se los confisquen para redistribuirlos, como en 1989 y 2002. Por ende, menos gente confiará sus ahorros al sistema financiero local, por lo que el crédito será menor.
Muestren propuestas
Estas son sólo algunas de las soluciones que se puede deducir que están en la cabeza de los funcionarios del Gobierno. Sin embargo, como ciudadanos deberíamos exigir a todos los candidatos ( www.ciudadanosporeldebate.com ) que hagan explícitas sus propuestas de políticas públicas para el próximo período presidencial.
(*) Lic. Aldo Abram Director Ejecutivo, Libertad y Progreso

La política del avestruz agrava la crisis global

Por Felipe A. M. de la Balze (*)


Tanto en los líderes como en la opinión pública de EE.UU. y la UE prevalece un proceso de negación de la realidad. La economía internacional sufrió un grave deterioro durante las últimas semanas. Olas de pánico e histeria colectiva amenazan los mercados financieros mundiales. 
El problema central de la economía mundial es el excesivo endeudamiento.
No existen salidas rápidas o indoloras a la situación actual.
Será necesario transferir riqueza de los acreedores a los deudores.
Sólo el paso del tiempo, la inflación, la represión financiera, la renegociación de los créditos o la cesación de pagos (el default) serán capaces de resolver las dificultades actuales.
La recuperación económica del 2010 flaquea y las previsiones de crecimiento para el 2011 y 2012 son revisadas a la baja. Con menor crecimiento, la gestión de la deuda se vuelve más complicada como en el 2008, cuando los sistemas bancarios de los países desarrollados estuvieron al borde del colapso. La crisis del mercado inmobiliario norteamericano del 2007 se extendió letalmente en círculos concéntricos, transformándose en una crisis bancaria y luego de endeudamiento público. Ahora, como un boomerang, los niveles excesivos de la deuda pública amenazan la solvencia de los sistemas bancarios y generan un círculo viciosoque retrae el crédito al sector privado y debilita los niveles de actividad económica.
Además, durante el último año, la crisis se esparció como reguero de pólvora a Europa, amenazando la continuidad del proyecto de integración y la viabilidad del euro.
El temor a que los Estados Unidos, Europa y Japón sufran una recaída económica, la volatilidad en los mercados de divisas, la inestabilidad en los mercados bursátiles y de bonos, el empeoramiento de la crisis bancaria europea y la sospecha de que el default de Grecia es inminente generan un panorama inquietante.
Parecería que el modelo económico y financiero (basado en el intensivo uso del crédito y el libre movimiento de capitales), que generó prosperidad y progreso durante los últimos 40 años, dejó de funcionar. Pero el problema no reside sólo en el exceso del crédito y en los movimientos desordenados de capitales, sino también en la desconfianza respecto a la capacidad de las autoridades para lidiar con la conmoción actual .
Los mercados están consternados por la parálisis política y la polarización partidaria que ocurrió en Washington durante agosto y que contribuyó al deterioro de la calificación crediticia del gobierno norteamericano. También los aterra la falta de coordinación efectiva entre los gobiernos europeos sobre cómo responder a la grave crisis bancaria y de deuda soberana que recorre Europa. A nivel internacional, la cooperación entre los principales países disminuyó. La agenda del G20 se ha empobrecido. En los países más importantes, los líderes políticos privilegian las agendas electorales internas.
Los países desarrollados padecerán durante los próximos años un tormentoso proceso de reducción del endeudamiento privado y gubernamental. Los presupuestos personales y nacionales tendrán que achicarse. Los ajustes impositivos y presupuestarios serán dolorosos. Las tasas de crecimiento serán bajas.
Además, sufrirán una pérdida de prestigio respecto a la viabilidad de sus modelos económicos e institucionales y se volverán más dependientes de los países emergentes . Tendrán que pedir ayuda financiera a los países superavitarios (entre ellos China, Japón y los países exportadores de petróleo). Algunos países europeos tendrán que reestructurar compulsivamente sus deudas y quizás dejar de ser miembros de la zona euro. Hace pocos días, el premier chino Wen Jiabao manifestó que si los europeos quieren recibir ayuda “deben primero poner la casa en orden”.
Tanto en el liderazgo político como en la opinión pública, prevalece un proceso denegación de la realidad. Predomina la política del avestruz : no se trata de resolver los problemas sino de callar a quienes los mencionan. Los líderes políticos no asumen la magnitud de las pérdidas y tampoco ilustran a la opinión pública sobre las grandes dificultades que acarrea el futuro.
La situación empeorará antes de mejorar. Para protegerse de las consecuencias negativas inmediatas de las turbulencias (el agravamiento del desempleo y las quiebras bancarias), los países desarrollados pusieron en marcha una emisión monetaria masiva.
Esto redujo inicialmente las penas y los daños, pero postergó los ajustes necesarios y quizás exacerbó los desequilibrios previos . A la vez que las deudas totales se incrementaron, China mantiene un tipo de cambio devaluado y el patrón de comercio mundial sigue desequilibrado.
Como en la Argentina del 2001-2002, detrás de la negación vendrán la cólera, la indignación y la búsqueda de chivos expiatorios. Sólo después de que la opinión pública haya asumido la nueva realidad y sus consecuencias, se podrán introducir las reformas necesarias para corregir la situación actual y prevenir su recurrencia futura.
Las consecuencias políticas de este naufragio serán considerables y obligarán a las dirigencias a un profundo examen de conciencia . Quedó demostrado que la zona euro no es el santuario que muchos creían y que las finanzas internacionales mal reguladas pueden transformarse en un calvario.
La crisis financiera actual es la más grande y devastadora desde la Segunda Guerra Mundial . La salida será lenta, frágil y tomará bastante tiempo. Las amenazas no se limitan sólo al ámbito mundial. Brasil, nuestro principal socio comercial, también podría depararnos una sorpresa desagradable – devaluando su moneda- durante el 2012.
Sería bueno que la Argentina tomara las medidas necesarias para protegerse de las acechanzas que depara el escenario internacional.
Producir y exportar más, mantener cuentas externas e internas superavitarias y promover un modelo de crecimiento que sea socialmente sustentable son los requisitos indispensables.
(*) Felipe A. M. de la Balze Consejero Académico de Libertad y Progreso

Comienzan a llegar las facturas

Por Juan Ruiz (*)

De tomarse en serio los reportes periodísticos acerca de un supuesto enojo de la presidente con sus asesores por haberle aconsejado mostrar un explícito acercamiento a Irán, pedir el ingreso de Palestina a la ONU y amenazar a Gran Bretaña con suspender los vuelos a las Islas Malvinas, cabría inferir que la notoria ignorancia que han exhibido con jactancia tanto ella como su extinto marido respecto de las delicadas cuestiones que hacen a las relaciones internacionales tienen hoy más potencialidad que años anteriores para causar graves daños al país.
La pueblerina ocurrencia de la viuda de que los líderes mundiales seguirían descontando que sus posturas supuestamente enérgicas mostradas en foros internacionales de la envergadura de la ONU son sólo fuegos de artificio para la “gilada” de su país y que por lo tanto no le prestarían mucha atención no tuvo en cuenta que la actual coyuntura mundial en la que nadie sabe muy bien qué hacer para estabilizar la situación tanto en lo económico como en lo estratégico como era de esperar ha incrementado fuertemente la irritabilidad hacia las habituales zonceras que descarga a señora H2cero en esos ámbitos para complacer a la claque de seguidores incondicionales que por interés, lirismo o desinformación la ven fantasiosamente como un factor potencialmente desequilibrante en las relaciones internacionales.
Por lo pronto la contundente respuesta de los Estados Unidos anunciando no sólo que se interpondrá en el otorgamiento de cualquier crédito que organismos internacionales acuerden a la Argentina sino que invitará a otras naciones a sumarse a este virtual bloqueo preanuncia severas restricciones en áreas extremadamente sensibles para la gobernabilidad de un Estado con cero acceso a créditos e inversiones externas sustentables. Cabe recordar que por ejemplo el Banco Mundial anunció en el mes de abril la aprobación de un crédito de 400 millones de dólares para sostener el Plan Nacer y está pendiente otro para reforzar la Asignación por Hijo.
Según informa La Nación en su edición de ayer lunes el Banco Nomura Securities advirtió que la decisión de EE.UU. de votar en contra de nuevos créditos para el país en el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) "es inusualmente fuerte y, si no se rectifica pronto, la Argentina tendrá dificultades crecientes para recibir préstamos multilaterales, lo que deteriorará su capacidad financiera". Al parecer a los líderes mundiales les importa un rábano que un 50% de los votantes argentinos prefieran seguir atados a las extravagantes ocurrencias de una persona que manifiestamente no califica para enfrentar las previsibles turbulencias de todo orden que se anuncian en el horizonte, algo que no ha sido registrado por la viuda y sus paniaguados que creyeron que estos dirigentes estarían impresionados por su fraudulenta performance electoral y por lo tanto dispuestos a pasar por alto sus ridículas provocaciones.
Pero si es cierto que como sentenció un economista “no existe el almuerzo gratis” también es cierto que en el ámbito de las relaciones internacionales no existen las “pavadas gratis” y a partir de ahora tanto el tiempo perdido con el “piloto automático” como el aislamiento internacional reivindicado alegremente por el inimputable ministro Boudou comenzarán a hacer sentir sus efectos en la economía nacional como lo pronosticó Alberto Ades, jefe de estrategia global del Bank of America Merrill Lynch: “Si se arreglaba la cuestión del Club de París, se hacía el artículo IV con el FMI y se normalizaban las cifras del INDEC, el panorama podía ser diferente, inclusive por versiones lanzadas por el propio Gobierno, pero esa expectativa ya no está. Por lo tanto, el interés ahora está más focalizado en el efecto de esta nueva recaída de la crisis global que en las decisiones domésticas que pueda adoptar el Gobierno.”
La vulnerabilidad del “modelo” kirchnerista frente a los factores externos quedó desnuda cuando el real amenazó llegar a los 2 por dólar provocando un tembladeral en Olivos hasta que fue conjurado por la mano maestra de Dilma que sabedora de que el impacto mortal de la devaluación en la economía argentina podría rebotar en su país ordenó frenarla.
Mientras tanto los banqueros elevan sus preces al cielo para que el gobierno no les saquee sus encajes en dólares, los sindicalistas rezan a San Alberto Hurtado para que no toquen el fondo solidario de sus Obras Sociales y todos a San Isidro Labrador para que la Niña no se ponga chistosa y decrete una sequía fatal para el ya fantasmagórico “modelo” kirchnerista en un mundo donde los dirigentes mundiales apostrofados por la señora H2cero acerca de sus “recetas neoliberales” aún en medio de la crisis disfruten de verla tragarse una a una las desubicadas pullas y bravuconadas proferidas irresponsablemente cuando la santa soja le sonreía.
(*) Juan Ruiz (Publicado en Informador Público el 27 de Septiembre de 2011)
Fuente: http://www.informadorpublico.com/Juan_Ruiz.html

Aclarando la valoración subjetiva

Por Alexander Peterson (*)
Artículo original en: http://mises.org/daily/5625

En medio de un curso de tercero de derecho que explicaba las ventas y el UCC, otro estudiante puso sobre la mesa milagrosamente el tema de la valoración subjetiva. Tranquilízate y no hiperventiles: al aula no se llenó de luz blanca mientras bajaba un ángel. Su aportación, aunque bienintencionada, estaba ligeramente desviada.
La hipótesis era la siguiente: Una empresa tiene todos los requisitos de licencia y opera dentro de la ley pero está vendiendo mercancía en una camioneta en la calle. Esto lleva a sus clientes a creer que están obteniendo "gangas" porque la mercancía que compran es robada. En realidad, los bienes de la compañía no son robados y sus precios están enormemente hinchados frente a la situación general del mercado real.
Mientras debatíamos la legalidad de esta hipotética transacción, un estudiante apunta que el comprador valoró subjetivamente sus bienes “robados” al precio hinchado cuando los compró, así que aunque reconociera su error al entrar en Wal-Mart, es demasiado tarde y ha de quedarse con sus bienes.
No, no, no. Estoy ahora mismo enrollando mi periódico para darte en el hocico. Este argumente sencillamente no entrará en la corriente principal y nunca convencerá a un izquierdista, socialista o estatista de la realidad del capitalismo y la economía austriaca.
En la práctica, el austro-capitalismo no es un campo de batalla interminable a riesgo del comprador, en el que los cuerpos de las masas desinformadas se agrupan de diez en diez, sin carteras y decapitados.
Una sociedad libertaria está en primer lugar y ante todo en contra de la agresión. Mentir, engañar y defraudar a alguien para comprar tus bienes (o, más adecuadamente, la idea de los bienes que te hayas hecho) es equivalente al uso directo de la fuerza para llevarse su propiedad.
En la hipótesis anterior, el comprador adquirió los bienes bajo los auspicios de ilegalidad y tal vez disfrutó del espectáculo. Su valoración subjetiva de todo el escenario es lo que pagó. Concedido. Aunque más importante es que el vendedor está mintiendo acerca de sus productos y esto nunca se toleraría en una sociedad libertaria (ni por sus ciudadanos ni por sus leyes).
Ya estemos discutiendo nuestras opiniones austrolibertarias en al aula, la sala de reuniones o en el café, es necesario que mantengamos una perspectiva realista y a gran escala de la sociedad. El hipotético escenario anterior es:
  1. Increíblemente improbable que se produzca realmente;
  2. No duraría más de uno o dos días con la divulgación moderna de información si realmente se produjera;
  3. Incentiva mentir a los clientes.
Atascarse en este tipo de debate frívolo en una trampa que debemos evitar.
Mises fue el maestro a la hora mantener enfocado todo el sistema. Tuvo la rara habilidad de desarrollar ideas comprensibles a gran escala y entremezclar ejemplos aislados que funcionaban tan lógicamente, que acababan prácticamente con todos los argumentos contrarios. Si vamos a bailar la danza de los liberales de izquierdas y ocuparnos de una discusión aparentemente trivial sobre realidades improbables, debemos ser muy claros en las ideas austriacas, de las cuales la valoración subjetiva es solo una entre muchas. Ninguna idea austriaca o libertaria promueve o favorece mentir a los clientes para crear una idea falsa de lo que es un bien o servicio.
Esto no debe entenderse como un descrédito del valor de los vendedores en una sociedad austrolibertaria. Informar a los clientes de lo que se pierden cuando no tienen un producto o servicio es una actitud honorable. Los vendedores realizan una función importante dentro del ámbito de la valoración subjetiva, pero no pueden utilizar mentiras para alcanzar sus objetivos y no lo hacen. Bajo el derecho común estadounidense y el UCC, por ejemplo, las palabras y acciones de los vendedores crean a menudo garantías que les comprometen, aunque sea inintencionadamente. Se protege a los consumidores mediante el desarrollo de sistemas de derecho privado muy similares a los que habría en una sociedad de tipo austriaco.
Adicionalmente, consideremos referenciar el UCC como un argumento de la practicidad de un sistema de derecho privado o al menos una república antifederalista de Estados Unidos. El UCC es una amalgama compuesta de manera privada de fuentes legales escrita para promover el comercio. El código ha sido adoptado por los 50 estados y 4 grandes territorios en todo o en parte. Cada estado puede retener y retienen sus propios aspectos del derecho común que estén en conflicto con el UCC y su adopción no es obligada por el gobierno federal.
¿Por qué han adoptado todos los estados semejante derecho privado? Funciona. Hace lo que está pensado que haga. Promueve la eficiencia, hace más eficientes las transacciones y ofrece una estabilidad que anima a la inversión de capital en lo que en otro caso se consideraría una aventura demasiado arriesgada.
Si se adoptara un paso antifederalista hacia la descentralización de nuestro gobierno y se aumentaran los derechos de los estados (un paso en dirección hacia la libertad, sugiero), estos tipos de sistemas comprensivos se empelarían mucho más frecuentemente. Por ejemplo, una vez que los habitantes de Alabama descubrieran que la adopción por Florida de tácticas anti-intervencionistas en asuntos económicos resulta una bendición para los niveles de vida de los ciudadanos de Florida, otros estados y comunidades le seguirían. Los ciudadanos lo reclamarían.
Es una forma sencilla con la que podemos dar forma a una explicación para centrarnos en lo que realmente enseña el austrolibertarismo. Aunque el concepto de valoración subjetiva, tomado de forma abstracta, explica por qué una persona compró lo que compró, aunque le engañen, en general, el austrolibertarismo no promueve el fraude ni recompensa la mentira ni perdona el engaño. Es exactamente lo contrario. Se recompensa la honradez y la eficiencia y la mejora constante en los niveles de vida son el alma de productores y distribuidores.

(*) Alex Peterson es estudiante de la Ave Maria School of Law, cofundador de ideasareimmortal.com y graduado en la Universidad Mises


 Fuente: http://mises.org/Community/blogs/euribe/archive/2011/09/20/aclarando-la-valoraci-243-n-subjetiva.aspx

martes, 27 de septiembre de 2011

Desnutrición en la Argentina

Por el Dr. Abel Albino (*)
Conferencia dictada en la Universidad Austral


“Tenemos que terminar con la eterna guerra del hombre contra el hombre, e iniciar todos juntos la única guerra que vale la pena, la única en que todos ganan, la guerra del hombre contra el hambre”.


(*) El Dr. Abel Albino nació en el año 1946 en Buenos Aires, Argentina.


En el año 1972 se graduó con el título de médico en la Universidad de Tucumán. Al año siguiente viajó a la República de Chile, para especializarse en pediatría en el Hospital Luis Calvo Mackena; ahí tuvo el honor de conocer al Prof. Dr. Fernando Mönckeberg, donde se contactó por primera vez con la problemática de la desnutrición infantil.


En el año 1987 se doctoró en medicina en la Universidad Nacional de Cuyo.
Después de un tiempo, en el año 1992, se trasladó a España para estudiar Biología Molecular en la Universidad de Navarra. Le produjo profunda tristeza ver la brecha entre Europa y la Argentina; países tan pequeños y poderosos, frente al nuestro que, siendo infinitamente más rico, se encuentra tan empobrecido.


Una tarde, encontró un diario tirado, el cual contenía una entrevista a la Madre Teresa de Calcuta, en la que le preguntaban qué era para ella la paz. La reflexión le encantó. Supo que tenía que servir, lo que le faltaba saber era a quién y cómo. Al día siguiente decidió abandonar España, pues se dio cuenta que estaba haciendo una especialidad del futuro, cuando en realidad es hijo de un país que no tiene solucionado su pasado.


En mayo de 1992 regresó a Europa con grandes posibilidades de que lo contratasen. En esa oportunidad escuchó al Papa Juan Pablo Segundo, que pedía servir a los más pobres.
De regreso a Mendoza organizó un congreso, en el que invitó al Prof. Dr. Fernando Mönckeberg, quien disertó sobre la única debilidad mental que se puede prevenir y revertir, la única creada por el hombre, la debilidad mental del desnutrido.


Así, junto a un gran número de colaboradores, el 4 de septiembre del 1993 creó en Mendoza Argentina la Fundación CONIN (Cooperadora de la Nutrición Infantil).


Gracias al empeño y a la labor desarrollada en CONIN se recibieron numerosas distinciones.
(Ver en Fundación CONIN: http://www.conin.org.ar/dr_abel_albino.php)


Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=z33u6yVRphk&feature=related





2012, el Año de los Déficits Gemelos

Informe de ECOLATINA (*)
A fines de 2010 se anticipó que la Cuenta Corriente (CC) sería prácticamente nula en 2011. Si bien el 2do. trimestre del año registró un superávit de US$ 1.550 millones (debido a la salida de la cosecha gruesa) tras 2 trimestres de déficit, el saldo acumulado en los últimos 12 meses alcanzó los US$ 1.100 millones, por debajo de los US$ 3.000 millones registrados en 2010.
 
En términos del producto, el saldo de CC representó sólo 0,3% del PBI, menos de la mitad de la participación registrada en 2010 (0,8% del PBI), y muy lejos del porcentaje alcanzado en 2009 (2,8% del PBI excluyendo DEG´s).

2012, el Año de los Déficits Gemelos

Además, esta tendencia no parece revertirse, ya que el deterioro de la balanza de bienes se profundiza a causa del déficit energético y la ampliación de la brecha comercial con Brasil.

Entre enero y agosto de 2011, el superávit comercial alcanzó US$ 7.100 millones, lo que significa un descenso de US$ 2.100 millones respecto del mismo período de 2010 (US$ 9.200 millones).
 
En cuanto al saldo energético, éste registró un déficit de US$ 2.900 millones  en los primeros 8 meses del año, muy por debajo del superávit de US$ 940 millones alcanzado entre enero y agosto de 2010. Este deterioro no es coyuntural sino que responde al déficit estructural generado por el elevado crecimiento de la demanda doméstica y el estancamiento de la producción interna. 
 
Con respecto al intercambio con Brasil, principal destino de las exportaciones argentinas, el déficit comercial alcanzó en los primeros 8 meses del año US$ -3.730 millones, el mayor rojo de las últimas dos décadas para dicho período.
 
Además, la competitividad de la industria local se encuentra en descenso debido a la fuerte depreciación del Real (más de 15% desde julio). De mantenerse, este contexto de abaratamiento de las importaciones argentinas y encarecimiento de las exportaciones podría tener efectos negativos sobre el déficit con Brasil. Pero la mayor preocupación radica en el impacto desfavorable sobre la industria local de una menor demanda del principal socio comercial.
 
La apreciación real del Peso argentino frente a la moneda brasileña y el menor dinamismo de Brasil no sólo tiene efectos sobre el saldo comercial sino que también impacta sobre la balanza de servicios.

Un claro ejemplo es la cuenta Viajes que representa en promedio 40% de los ingresos por exportación de servicios. El encarecimiento relativo de la Argentina podría desincentivar el ingreso de turistas brasileños, que representan el 30% del total de los arribos extranjeros y cuyo gasto es el doble del promedio de los restantes turistas. A su vez, el incipiente atraso cambiario les genera a los argentinos cada vez más incentivos a viajar al exterior.
 
En relación con el rubro Rentas, otro componente de importancia en la CC, resulta esperable el incremento de su saldo negativo. Ante la inminencia de la crisis internacional es factible que las casas matrices de las empresas multinacionales radicadas en el país busquen financiarse mediante giros de utilidades y dividendos de sus filiales, lo que aumentaría el déficit de dicho rubro.
 
El deterioro del sector externo se ve reflejado incluso en el proyecto de Presupuesto Nacional 2012 presentado recientemente. De acuerdo a las proyecciones del Ejecutivo del saldo comercial, el PBI nominal y el tipo de cambio, el primero perderá participación dentro del producto en el futuro. Si a las proyecciones oficiales se le suman los intereses de deuda que debe afrontar el Sector Público Nacional y se realiza un supuesto conservador acerca del comportamiento del resto de los componentes de la CC, esta presentaría un déficit de -0,1% del PBI en 2012 y el saldo negativo podría ascender 1% del PBI en 2014.
 
Así, 2011 representaría un punto de quiebre del modelo económico del gobierno, cimentado sobre un tipo de cambio competitivo y superávits gemelos (externo y fiscal). La reversión del saldo de la CC no implica necesariamente la llegada de la restricción externa pues, a pesar de la importante fuga de capitales registrada en lo que va del año, todavía existe un elevado nivel de reservas acumuladas en el Banco Central y el bajo nivel de endeudamiento externo brindaría cierto margen en caso de necesitar compensar el déficit a través de la Cuenta Capital..
 
De los superávits a los déficits gemelos
 
La Cuenta Corriente es el registro de las transacciones comerciales de bienes y servicios de la economía pero esta también puede interpretarse como el saldo entre el ahorro y la inversión de los residentes.
 
En este sentido, un superávit de CC indica que el ahorro nacional es positivo mientras que uno negativo dice que los agentes económicos invierten o consumen más de lo que acumulan. Asimismo, si consolidamos el ahorro neto del Sector Público Argentino podemos aproximar por diferencia el comportamiento del sector privado.
 
Como se observa en el gráfico, de la descomposición de la CC entre sector público y privado se desprende que el deterioro del resultado financiero en los últimos años explica la disminución del excedente de la CC. 
 
De hecho, pocos años atrás el superávit fiscal tras el pago de intereses, apuntalaba la CC (superávits gemelos). Es más, en 2004 alcanzaba 3,5% del PBI, permitiendo al sector privado incurrir en un rojo -inversión superior a su capacidad de ahorro- sin que la CC se vuelva deficitaria.
 
Vale destacar además que la mejora de la CC durante la recesión de 2009 se dio por el aumento del ahorro del sector privado producto del derrumbe de la inversión.
 
En los últimos años la expansión del gasto ha sido fenomenal teniendo en cuenta el notable incremento de la presión tributaria y la utilización de otros ingresos (DEG´s, estatización de las AFJP, utilidades del BCRA). 
 
Si bien parte del incremento de las erogaciones ha permitido mejorar la cobertura de la seguridad social (moratoria previsional), y la protección social de los sectores informales (asignación universal por hijo) también se han financiado crecientes subsidios (ya rondan 4% del PBI) que no mejoran la calidad de los servicios públicos y benefician en buena medida a los sectores pudientes.
 
De hecho, pese a los crecientes fondos destinados el sector energético, la producción interna sigue sin reaccionar en un contexto de creciente demanda. Asimismo, si bien el gasto en obra pública ha crecido significativamente no se observa un salto de calidad en la infraestructura del país. 
 
El problema de no aprovechar los abundantes recursos en épocas de bonanza –ya sea invirtiéndolos en áreas estratégicas o generando ahorros- es que cuando el viento de cola se revierte, el margen de maniobra desaparece. Esto es lo que está sucediendo en la actualidad: el contexto mundial está empeorando y el próximo presidente electo tendrá déficits gemelos y un tipo de cambio real poco competitivo.

(*) Ecolatina consultora gerenciada por Marco Lavagna

(Artículo publicado por Urgente.24 el 27 de Septiembre de 2011)


Fuente: http://www.urgente24.com/noticias/val/14689/ficha.html

Asignación por hijo 6 veces menor que subsidios a empresas

Por IDESA (*)

El proyecto de presupuesto 2012 mantiene las debilidades técnicas y la falta de transparencia que caracteriza a la administración fiscal de los últimos años. Sin perjuicio de esto, alcanza para explicitar que no está en los planes del gobierno corregir el descontrol y la falta de racionalidad de los subsidios a empresas públicas y privadas. Se sigue priorizando este regresivo mecanismo que potencia la corrupción, el centralismo y la redistribución regresiva del ingreso, incluso en desmedro de una de las principales acciones asistenciales establecida por el Gobierno y compartida por la población, como la Asignación Universal por Hijo.         
El Poder Ejecutivo elevó al Congreso Nacional el proyecto de Presupuesto 2012. Como viene siendo práctica desde hace varios años, tiene groseras fallas técnicas. Una muy importante es que, deliberadamente, se subestiman los ingresos públicos (generando artificialmente recursos “adicionales” que son administrados con total discrecionalidad) y mucho más aún se subestima el gasto público (para aparentar una situación fiscal de equilibrio que no es real).
En la literatura y en la práctica de los países más desarrollados, el presupuesto es considerado una herramienta clave para el funcionamiento del sistema democrático y republicano. Se entiende que así como los ciudadanos están obligados a pagar los impuestos, los gobernantes están simétricamente obligados a consensuar planes de acción y rendir cuentas a través del presupuesto. En la Argentina, por sorna de quiénes son responsables de formularlo y resignación de la oposición, el presupuesto nacional es una institución degradada.
A pesar de que las estimaciones del presupuesto tienen poco que ver con la realidad, de todas formas insinúa ciertas tendencias sobre la priorización del gasto público. En este sentido, es útil observar los planes que se hacen para el año 2012 en las siguientes asignaciones de recursos públicos:
·         A la Asignación Universal por Hijo se asignan $12 mil millones.
·         En subsidios a empresas públicas se asignan $28 mil millones
·         En subsidios a empresas privadas se asignan $39 mil millones.
La Asignación por Hijo es presentada por el oficialismo como la principal acción de compromiso con los pobres. Más allá de sus debilidades en el diseño y la ejecución, lo cierto es que es también la política más compartida por la población, incluyendo a un segmento  vasto y heterogéneo de la oposición. Sin embargo, según el proyecto de presupuesto presentado al Congreso tendrá asignados recursos que son 6 veces inferiores a los que se propone utilizar para subsidiar a empresas públicas y privadas. Es decir, la brecha que media entre el discurso y la realidad es enorme.
En el proyecto de presupuesto se señala que la empresa pública AYSA, responsable de proveer agua potable y saneamiento a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, generará $775 millones de ingresos operativos y recibirá $986 millones de subsidios a cargo del Estado nacional. El retraso de la tarifa es uno de los principales factores que explica que con ingresos genuinos sólo se cubra el 44% de las erogaciones. En la práctica, esto implica que todos los habitantes del país –la mayoría sin servicios de agua y cloaca por red– pagan impuestos para que los habitantes de la Capital Federal, la región de más altos ingresos, disfruten de un servicio por el que no llegan a pagar ni la mitad de su costo. El contrasentido llega al grotesco con la petrolera estatal ENARSA. Esta empresa pública genera ingresos operativos por $4.200 millones y recibe subsidios del Estado nacional por $10.500 millones. Probablemente sea la única empresa petrolera estatal en el mundo que en lugar de generar recursos para el Estado, recibe enormes subsidios: por cada $1 que genera, el Estado la subsidia con $2,5.  
El presupuesto es una oportunidad para rediscutir la priorización en la asignación de los recursos públicos. Lamentablemente, el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo dilapida esta oportunidad y persevera en la tendencia a usar fondos públicos para beneficiar intereses espurios. AYSA, la operadora ferroviaria del Belgrano, ENARSA o Aerolíneas Argentinas –que ni siquiera es incluida en el presupuesto porque su carácter de empresa estatal todavía no está resuelto– son potenciales mecanismos de corrupción, empleo improductivo y redistribución regresiva del ingreso porque reducen las tarifas de usuarios mayoritariamente de altos ingresos que viven en la región más próspera (la metropolitana).
La preocupación frente a un contexto internacional que podría no ser tan favorable para la Argentina agrega razones para impulsar un cambio de estrategia. El Congreso podría hacer un aporte decisivo aprobando un presupuesto de mejor calidad técnica, que respete la organización federal prevista en la Constitución y desarticule los subsidios a empresas públicas y privadas para priorizar a las familias en mayor estado de vulnerabilidad.
(*) IDESA Informe Nº 408 de Septiembre de 2011

Fuente: www.idesa.org