lunes, 26 de diciembre de 2011

Felices Fiestas

Dr. Eduardo Filgueira Lima (*)
A todos los que nos han acompañado,.. a todos los que han colaborado,.. a todos los que deseamos un país mejor (seguramente todos acordaremos en la intención final,.. pero no todos en los mejores medios para lograrlo): nuestro agradecimiento y deseos de felicidad,... 
FELICES FIESTAS Y UN MEJOR 2012!!!! 


Nos encontrará luchando de manera inclaudicable por la causa de la LIBERTAD !!!
FELICES FIESTAS !!!

Nota: Luego de este primer año de existencia y gratificados por la tarea realizada, incorporaremos nuevas entradas a partir del 2 de Enero de 2012.
Aprovechamos a agradecer en especial a Valeria Campos nuestra Secretaria y gestora del blog.

(*) Eduardo Filgueira Lima Director del CEPyS

jueves, 22 de diciembre de 2011

El modelo de desendeudamiento aumentó la deuda externa

Por Urgente24 (*)
Según datos del propio Indec, la deuda externa a setiembre de 2011 trepó a u$s 136.390 millones, lo que representa un aumento del 7%. El 10/12 Cristina había defendido la “política de desendeudamiento” llevada adelante en los últimos años.


A poco más de 10 días de la defensa de Cristina Fernándezante los legisladores reunidos en la Asamblea Legislativa de la política de desendeudamiento llevada adelante durante los últimos años como "uno de los puntales fundamentales" de la recuperación argentinaeste miércoles 21/12 el Indec informó sobre el incremento de la deuda externa.

La misma, tanto pública como privada a setiembre de este año trepó a u$s 136.390 millones lo que significa un aumento del 7% con relación al mismo mes del año pasado.

En comparación con el segundo trimestre del año el aumento fue de 1.335 millones, de los cuales 929 millones corresponde al sector público no financiero y Banco Central, 354 millones al sector privado no financiero, y 52 millones al sector financiero sin BCRA.

De acuerdo con las estimaciones oficiales, con este valor la relación deuda/PBI es del 33 por ciento.

Por otra parte, la cuenta financiera arrojó un déficit de 1.096 millones de dólares en el tercer trimestre del año y acumuló desde enero un saldo negativo de 3.557 millones.

Este resultado contrasta con el superávit de 443 millones que se había producido en el mismo período de 2010, que llevó la cuenta entre enero y setiembre a un valor positivo de 1.217 millones.

En tanto, la cuenta corriente también exhibió un rojo de 166 millones de dólares, pero en el año aún mantiene un superávit de 561 millones de dólares.

En el tercer trimestre de 2010 se había producido un superávit de 791 millones de dólares, sumando en nueve meses un saldo favorable de 3.486 millones.

En el período en estudio fueron remitidos al exterior utilidades y dividendos por 1.858 millones y se pagaron intereses por 864 millones.

En nueve meses la remisión de utilidades llegó a 5.349 millones y la de intereses de 2.561 millones.

A partir de esta situación, el Banco Central perdió 3.153 millones de sus reservas internacionales durante el tercer trimestre y sumó en el año una salida de 4.086 millones de dólares.

(*) Urgente24.com en su edición del 22 de Diciembre de 2011

El periodismo libre en estado de indefensión

Por Enrique Arenz (*)
La institución excepcional del "Avocamiento jurisdiccional" tiene como objeto controlar al juez natural para garantizar la imparcialidad en la administración de Justicia y proteger los derechos constitucionales de las partes, como el de igualdad y debido proceso. El avocamiento permite que dichos juicios sean conocidos por otros jueces para evitar las influencias extrañas y la parcialidad.

Esta institución es una herramienta muy importante en caso de gravedad institucional y peligro inminente para la protección eficaz de derechos que puedan estar siendo vulnerados. La persecución de que es objeto en estos momentos la prensa independiente por parte del gobierno nacional es de tal trascendencia para la estabilidad de las instituciones republicanas que la Corte Suprema de la Nación, que es nuestra última garantía, el último refugio constitucional, debiera ya mismo avocarse, mediante el llamado "per saltum", a todas aquellas causas que afectan a los medios periodísticos para determinar la legitimidad e imparcialidad de cada una de ellas. La libertad de prensa tiene rango constitucional y está amparada por tratados internacionales. Las demoras en estos procesos amañados y extremadamente politizados, reforzados con nuevas leyes y medidas administrativas asfixiantes, provoca un daño irreparable a las empresas periodísticas que están quedando en un estado alarmante de indefensión y soledad frente a un poder que no se detiene ante ningún límite constitucional.

No obstante, con o sin avocamiento, tarde o temprano todas esas causas van a llegar al supremo tribunal. Y a pesar de los cuestionamientos que han recaído últimamente sobre esta Corte, es hoy el único poder del Estado en cuyas manos queda la defensa de nuestras libertades republicanas.
Pero antes de esa instancia pasará mucho tiempo y habrán quedado en el camino muchos diarios y otros medios periodísticos (quizás el que nosostros leemos, La Nación, Perfil o Clarín) que no soportarán la feroz embestida en semejante desigualdad de condiciones.

(*) Enrique Arenz en "Blog de Enrique Arenz", publicado el 22 de Diciembre de 2011.

El objetivo oculto

Por Jorge Triaca (*)
El gobierno tiene el hábito de dibujar enemigos ficticios. Hoy un blanco es el gremio de los trabajadores rurales pero puede ser cualquier sindicato. Hay, sin duda un  objetivo oculto. En su momento los hubo con otros intentos análogos, desde la frustrada Ley Mucci a la famosa “ley Banelco”. Si se invocan mejoras para los trabajadores, no estaría mal empezar por consultarlos.
Hoy bajo la amenaza del Gobierno, que pretende inventar un nuevo enemigo en los trabajadores, conviene refrescar por qué y para qué existe un modelo sindical argentino y cuáles son sus notas características.
En primer lugar hay que resaltar que los sindicatos son organizaciones de la sociedad civil, formadas por trabajadores, en defensa de los trabajadores. Son independientes del Estado, tienen capacidad de movilización y discurso propio. No están subordinadas, pues, ni a los gobiernos de turno, ni a los empresarios. Los más representativos negocian en convenciones colectivas de trabajo como son las condiciones laborales de los argentinos, cual es su salario, sus tiempos de descanso, sus derechos a perfeccionarse, a estudiar, etc. También administran las obras sociales, es decir, la salud del trabajador y de su grupo familiar.
Es precisamente el modelo sindical argentino el que ha sido tomado de ejemplo en el resto del mundo; el sindicato y los trabajadores son lo mismo, y las artificiales diferencias que han pretendido inculcar antiguos discursos anti trabajadores, desde el Estado o desde intereses sectoriales, no son más que intentos por desarticular esta formidable organización de defensa de obreros y empleados.
Nuestro sistema gremial es de concertación obrero patronal, el Estado sólo articula. Se trata de un modelo estudiado, incluso en la OIT, y que ha costado años de luchas, proscripciones, muertos, sangre, luto, cárcel, exilio.
Hoy el Gobierno Nacional ha elegido, en su intento habitual de tener un enemigo ficticio que valide sus manipulaciones de la realidad, poner a los trabajadores como blanco. En particular, hoy es UATRE el blanco predilecto pero puede ser cualquier sindicato. El Gobierno se financia con los trabajadores en general, pues obliga a que se tribute Ganancias sobre el salario, algo insólito, pues el trabajador no tiene ganancias, que son por definición un concepto empresario. Los trabajadores obtienen una remuneración de carácter alimentario, y si hacen algún esfuerzo extra para ahorrar, para mejorar su condición de vida, o para que su familia progrese, hoy ese esfuerzo se penaliza con tributos que se llevan más de un sueldo por año. Esto va para todos mañana habrá otros uatres:
Daniel Santoro

En su vocación de disciplinar a todo el mundo, y de reescribir la historia, el Gobierno se presenta a sí mismo como si nada hubiera existido antes.  Luego de creado el RENATRE que es un organismo independiente del Estado, integrado por UATRE, el sector empresario y el propio Estado  el sistema ha ido perfeccionándose con la emisión de reglas de actuación y normas complementarias al orden legal desarrollado a través de los años, precisamente por el mismo RENATRE. Hoy este organismo funciona plenamente, y es estudiado y recomendado por la UITA y la OIT como ejemplo a seguir. El gobierno se lanza hoy a “reformarlo”, un eufemismo por destruirlo.
Posiblemente, toda legislación sea mejorable. Habría que ver en detalle si ésta, que hoy funciona, lo es. En todo caso, siempre conviene preguntarse: ¿cuál es el objetivo de la reforma? Y por sobre todo, cuando reformamos una ley laboral, lo primero que debemos obtener es el beneplácito de los trabajadores, sobre todo si se los invoca como justificativo.
Daniel Santoro
La reforma que intenta llevar adelante el gobierno tiene en contra a los trabajadores. El Gobierno se obstina en negarlo. Es entonces lícito preguntarse si no estamos ante una excusa falsa del elenco gobernante.
El poder de policía para combatir el problema del trabajo en negro, indocumentado, esclavo, e infantil que se intenta poner como excusa lo tiene el propio gobierno. Por lo tanto, en vez de querer modificar las leyes debería hacerse cargo de sus problemas e intentar solucionarlos.
El Gobierno tiene otro objetivo oculto en su intento actual, logrado con mayorías de las que deberán hacerse cargo, no solo el Gobierno sino las fuerzas opositoras que lo acompañan. Igual que en su momento debieron hacerse cargo quienes pretendieron introducir reformas en las organizaciones sindicales y restringir su accionar con el objeto de “democratizarlas” como fue el fallido intento de la recordada “Ley Mucci” o bien otros intentos que llevaron palabras como “modernización”, “mayores derechos”, como la famosa ley Banelco.
Dirigentes puede haber buenos, regulares o malos. Puede haberlos incluso con distintas visiones de qué es mejor para sus afiliados. Pero a ninguno se le ocurre adoptar a la clase trabajadora como enemiga ni ir en contra de sus derechos e intereses. Si quieren mejoras para los trabajadores, preguntarles qué quieren no sería un mal comienzo. Por supuesto, para quienes tenemos una vivencia fresca de ciertas verdades solo hay una clase de hombres: los que trabajan.
Aquí  fundamentalmente hay un problema de equidad y en definitiva económico. Las provincias, ahogadas por las deudas, reclaman al Ejecutivo Nacional que cumplan sus propios compromisos con ellas. La losa es de miles de millones de dólares -Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires son territorios malheridos.
Esto no es un tema de Moyano, que viene de perder junto a hombres de Scioli, las elecciones del club Independiente frente a una agrupación de hombres medios y respetables de Avellaneda. Algo parecido  a lo que ocurrió en Boca en el triunfo de Angelici y Macri. Son señales de una clase  dirigente declinante  en lo personal. La gente de a pie busca una generación nueva, otro espíritu otra conducta.
(*) Jorge Triaca. Artículo publicado en "7 Miradas" el 22 de Diciembre de 2011. News Nº 29

Ni drama, ni farsa

Por Luis Tonelli (*)
La famosa frase de Hegel-Marx no describe bien la situación presente. La comparación con los setenta es impropia.  Aquí no hay choque de dos concepciones sobre el Proyecto Nacional sino escaramuzas coyunturales. Moyano se imaginó equivocadamente socio del Modelo y reclama  su cuota parte de poder. Pero el Modelo, si es algo, no es una sociedad. Y es indivisible: todo es de ella; todo es ella.
Y de repente todos nos volvimos hegelianos. No solo la presidenta, que ha manifestado siempre su devoción por Hegel, si no cada uno de los articulistas que en estos días vienen citando el diktum del filósofo de Stuttgart de que la “historia siempre se repite dos veces”. Eso sí, en la versión condimentada de otro alemán, este de Tréveris, Karl Marx, quien agregó sarcásticamente, a propósito de comparar a Napoleón I con Napoléon III  que ella se da “la primera vez como tragedia y la segunda como farsa”.
El porqué de tanta influencia hegeliana son las saudades que produce la supuesta remake del trágico conflicto setentista entre la Juventud Maravillosa y el sindicalismo, Columna Vertebral del Movimiento Peronista. La farsa estaría esta vez protagonizada por sus supuestos herederos, de un lado La Cámpora, y del otro el líder de Camioneros y de la CGT, Hugo Moyano.
En los articulistas está seguramente la idea de que no se puede comparar en términos de consecuencias trágicas el enfrentamiento setentista con el que tiene lugar hoy en el “veinte-once”. Pero, la verdad, sería más útil para el análisis directamente considerar que no tienen nada que ver un conflicto con el otro, y por lo tanto no se trata de una farsa vs una tragedia, si no de otra cosa. Sencillamente porque la historia aquí (y uno no sabe cuándo) no se ha repetido.
Primera diferencia fundamental: detrás de la Juventud Maravillosa setentista había un programa político, que se podrá pensar desde la teoría política un cocoliche indigesto –como todo programa político que se pone en acto-. Y detrás de la Columna Vertebral había una dura concepción pleistocénica integrista y conservadora. El acervo teórico de La Campora son unos pocos slogans, entonados onda madrigal, de tablón futbolero y nada más. De lado del moyanismo, si no hay demasiada biblioteca por lo menos hay una trayectoria contra ese enemigo público número uno, denostado hoy hasta por Carlos Escudé, denominado neo-liberalismo.
Segunda diferencia fundamental: todos sabemos de qué lado estuvo el Presidente Perón cuando en la Plaza rindió su homenaje a los luchadores de veinte años “pese a esos estúpidos que gritan”. Los “imberbes” mostraron su autonomía vaciando la mitad de la Plaza. Hoy La Cámpora correría a ir a abrazarse con Moyano si esa fuera la orden de CFK, ya que entre ellos no hay ninguna distancia ideológica o estratégica fundamental (en realidad, primero tendría que haber ideología o estrategia en alguno de los dos lados).
Tercera diferencia fundamental: No se trata del choque de dos concepciones sobre el Proyecto Nacional como entonces, sino de escaramuzas coyunturales de quien (Hugo Moyano) se imaginó equivocadamente socio del Modelo y reclama  entonces (equivocadamente) su cuota parte de poder. Y el Modelo, si es algo,  es que no es una sociedad y es indivisible. No hay otro Modelo que el Modelo de Poder, y él es en su totalidad propiedad de CFK y sólo de CFK. La Cámpora es un grupo de colaboradores jóvenes y entusiastas, que han sido últimamente promovidos a ocupar segundas líneas ministeriales (de ministerios con ministros que tampoco tienen demasiada “autonomía”, siquiera “relativa”, a tal punto que la mayoría de ellos se enteró por el Plasma del ninguneo de que “todos seguían”, o sea, una magnificación de su insignificancia, ya que daba lo mismo ser eficaz o ineficaz).
Moyano, pese a haber sido clave en haberle puesto un techo a la inflación y haber sido uno de los pilares sobre los que se edificó la recuperación del poder kirchnerista luego de la crisis del C.A.M.P.O. no es, para CFK, más que un desubicado, que puede ser ubicado con solo darle velocidad a un expediente judicial (¡una herramienta política que no hubiera funcionado demasiado con ninguno de los dos bandos en puga en los setenta!).
Cuarta (y última) diferencia fundamental: la lógica de tragedia griega de la política de los setenta hacía que el enfrentamiento final entre las dos concepciones del Proyecto Nacional fuera inevitable. Esta vez se trata de fricciones coyunturales, cuyo resultado dependerá de dos macrovariables tan inestables como impredecibles en el contexto actual: por un lado, la popularidad presidencial y por el otro, el crecimiento económico. Si la Presidenta mantiene el Poder software que posee en la actualidad (el único que tiene, ya que ha aniquilado todo poder hardware organizacional), los muchachos peronistas seguirán unidos hasta nuevo aviso. Y si la Presidenta pierde poder, entonces Moyano no estará solo en su disidencia.
(*) Luis Tonelli. Periodista. Analista político. Artículo publicado el 22 de Diciembre de 2011 en "7 Miradas", News Nº 29.

Jaujalandia a toda velocidad

Por Guillermo Illuminati (*)
Hace como un mes me encontré con el nieto de un amigo, un agradable joven que está estudiando “Ciencias Económicas”. Hablamos de todo un poco, y en un momento determinado de la conversación se me dio por preguntarle copiando el modo socrático de su mayéutica: “Cuál te parece, después de la Constitución, que es la Ley más importante de la República”. Y esto es lo que me contestó muy seguro y enfáticamente: “Pues la de los Derechos Humanos”.
Hubo un corto silencio y le dije: “Creo que te han transmitido un error, dile al profesor que sostiene eso que, el tema de los derechos humanos se encuentra implícitamente incorporado a la Constitución en su artículo 18 y explícitamente en los tratados internacionales suscriptos por la Argentina. Y la segunda ley más importante es la Ley del Presupuesto.
El nieto de mi amigo me miró desconcertado y se despidió. Su esquema mental me pareció que flotaba como un signo de interrogación sobre su cabeza. Este desconcepto es muy común entre nosotros los argentinos actuales.
Y no puede ser de otra manera, cuando maratónicamente en pocas horas los legisladores tienen que hacer alocadamente todo lo que no supieron hacer durante los últimos seis meses del ciclo legislativo y aprobar sin debate una ley como la del Presupuesto, el más importante instrumento en la administración y conducción de la cosa pública.
Claro que esta valoración corre solamente para un país serio, donde los funcionarios tienen, al final del ejercicio, que rendir cuenta de lo realizado o no realizado, y donde los órganos de control de la gestión de gobierno como sería la Comisión del Presupuesto puede con el auxilio de este instrumento comprobar los avances logrados y la forma en que fueron invertidos los fondos del erario público, es decir, el esfuerzo que la población entrega a los gobernantes para que pueden cumplir con su mandato: gobernar bien.
Aclaremos que un país serio no es aquel donde la gente es triste, nunca ríe y andan todos adustos y ceñudos. Un país serio y correcto es aquel donde la función pública significa responsabilidades, esfuerzos y honradez, así como la aceptación de que sea examinada la gestión de los funcionarios al término de sus mandatos.
Un presupuesto anual es en esencia un Programa de Acción de Gobierno Valorizado donde queda perfectamente establecida la futura acción en cada operación con el cálculo de sus costos, plazos de cumplimiento, estimación de los índices inflacionarios, etc. Asimismo, el rubro ingresos debe ser realista de manera que los gastos de la gestión no presenten grandes diferencias con los ingresos.
La seriedad y honestidad con que se elabore, calcule y se aplique el presupuesto así será el déficit fiscal, valor clave en la situación y manejo de la economía del Estado.
Pero, en Jaujalandia la cuestión de la economía se trata de otra manera. Nada de fórmulas ortodoxas aplicadas en algunas naciones exitosas donde se valora exageradamente, el esfuerzo, el trabajo y el ahorro. No, nada de esas recetas de aburridos que no saben disfrutar la vida. No, lo importante es que todos seamos felices. En Jaujalandia ya hemos descubierto la receta:
1- Muchos D.N.U. (Decreto de Necesidad y Urgencia), de manera que el Poder Legislativo no meta las narices y el P.E. (hoy la Corona), maneje discrecionalmente los “morlacos del otario”.
2- Gracias a las “urgencias”, nada de concurso o licitaciones; es más “practica y piola” la compra directa.
3- Sacarle el dinero a los jubilados (ANSES), total, muchos ya están cercas del viaje final, para que el resto la pase bomba con “el fútbol para todos”, “televisores y computadoras para todos”, “asueto y feriado para todos”, e anda mais.
4- Deformación y ocultamientos de las estadísticas oficiales con valores que favorecen el desmanejo y las trampas en las cuentas fiscales, lo que permite, entre otras chicanas, la postergación de los ajustes de sueldos y jubilaciones, sin considerar el injusto impuesto al trabajo que significa mantener deprimido el mínimo no imponible sobre las ganancias. ¿Será acaso otra broma más de Jaujalandia, castigar al que trabaja y produce?
Estimado lector, ¿hasta cuándo cree Ud. que nuestro país pueda aguantar esta permanente jarana? ¿Cuánto puede durar con imberbes e ignorantes ocupando importantes cargos, o con el reciente sainete del enfrentamiento del camionero con la soberana? (¿Me darán algún “subsidio” si corrijo y digo “la Bella y la Bestia?)
¿Seremos algún día un PAÍS SERIO? ¿Alguien tiene alguna duda que estamos en la jauja que nos pondrá en la parrilla?
Porque, cómo calificar a un país donde los más importantes, populares y emblemáticos personajes son así como la impresentable y perversa mujerona Bonafini (debería llamarse Malafini) o un héroe de historietas llamado D’Elía, o el funambulesco y burlón Tinelli, conductor y destructor de todos nuestros valores, o el honorable Zaffaroni (que parece hacerle honor a su apellido), administrador de Justicia y lupanares, mientras, excepcionales personas que siguen la ruta altruista y abnegada de Favaloro, terminan ignorados o renunciando a la vida.
O se extraen ilegal y discrecionalmente dineros de los fondos previsionales, que pertenecen a nuestros ancianos jubilados para financiar al “fútbol para todos” o seguir tapando agujeros en empresas que , como Aerolíneas, están pésimamente administradas, fuera de control y en manos de inexpertos y caraduras metidos en camisas de once varas.
Quiera el Altísimo iluminar a nuestros gobernantes para que reflexionen y revean esta actitud insensata e irresponsable, a fin de que, por caminos más éticos y métodos realmente integradores, logremos el objetivo de vivir en una sociedad más armónica.
Si ellos, los gobernantes, están dando el mal ejemplo, no esperemos que esta mala semilla dé buenos frutos. Basta observar cómo desde los medios se instiga a la gente más joven a no tomarse nada en serio, para darse cuenta el oscuro porvenir que nos aguarda.
En la Galería de Pinturas “Alta Pinacoteca” de la ciudad alemana de Münich está el famoso cuadro “El país de Jauja” que en 1567 pintó Brueghel el Viejo. Este cuadro, como triste alegoría, bien podría representar la psiquis colectiva de la Argentina de hoy.
El lema heredado es bromear y reírse de cualquier cosa. Una cosa es el humor sano y otra cosa muy distinta (funesta) es reírse hasta de lo más sagrado y sublime. Este tipo de risa y despreocupación, ya cae en lo insano, en lo patológico. Tal vez sin tanto jolgorio y risa, estemos más en paz con nuestras conciencias.
Córdoba, 20 de diciembre de 2011
(*) Guillermo Illuminati. Artículo publicado en Informador Público del 22 de Diciembre de 2011.





Economía para polímeros

Por Gene Callahan (*) y Robert P. Murphy (**)
Artículo original en: http://mises.org/daily/499

Revisar las ideas intelectuales es a menudo un trabajo duro, que incluye andar trabajosamente a través de numerosas referencias y contemplar las opiniones del autor. Por eso es un verdadero placer encontrarse de vez en cuando una obra tan descaradamente falto de sentido común que podemos atacarlo con alegría sin tener que trabajar mucho.
Una obra de este tipo ha atraído recientemente nuestra atención, cuando nuestra maliciosa mirada se dirigió a un artículo en The New Scientist, titulado “Así funciona el dinero”. El autor del artículo, Mark Buchanan, destaca la obra de dos físicos, Jean-Philippe Bouchaud y Marc Mézard, que han decidido que podría ser divertido jugar a los economistas por un rato. Están dispuestos “explicar” el “misterio” de la distribución de la riqueza. Es el tipo de trabajo que podría fácilmente generar una crítica mucho más larga que el artículo original, ya que casi cada frase pide una corrección. Sin embargo, las limitaciones de tiempo y espacio solo nos permiten explorar los cañones más profundos de esta Fosa de las Marianas intelectual.
El artículo no tarda mucho en meterse en esos cañones. Empieza así:
La vida es tan injusta. Lo ricos se hacen más ricos, mientras el resto nos apañamos. Es culpa de la sociedad o hay fuerzas más profundas operando (…)
En tres frases breves se nos lleva primero a un cliché trillado: “La vida es tan injusta”. A esto le sigue una falsedad empírica: “el resto nos apañamos”, cuando  después de todo, el nivel de vida en las economías de mercado, incluso para los más pobres, ha venido aumentando constantemente durante varios siglos. (Por cierto, que nos preguntamos en qué sentido se las apaña Buchanan. ¿Almuerza con su editor en los mismos comedores a los que van los trabajadores de los talleres clandestinos?) Luego aparece un antropomorfismo inválido: la sociedad no es una persona ni un agente moral y no puede echársele ninguna culpa. Por fin, ni siquiera se ha demostrado que haya algo por lo que echar la culpa a alguien. Después de todo, si los ricos se haciendo más ricos justamente, entonces el tema de la culpa ni siquiera aparece.
La sensacional nueva contribución de estos físicos a una ciencia de la que aparentemente no saben nada es “haber descubierto un enlace entre la física de los materiales y los movimientos del dinero, un enlace que explica por qué la riqueza se distribuye de una forma muy similar en todas las economías modernas”. Como el autor confunde aquí “riqueza” y “dinero” (la doctrina mercantilista desacreditada hace mucho tiempo) esperábamos que este “enlace” incluiría alguna explicación de los precios, ya que los pedazos de papel con retratos de presidentes son bastante poco apropiados para satisfacer directamente la mayoría de los deseos humanos.
Sin embargo no vemos tristemente equivocados, pues la naturaleza de este enlace es que Bouchaud y Mézard simplemente realizan algunas ecuaciones que es posible que describan la distribución de la riqueza en una economía , luego descubren que estas ecuaciones resultan ser como las que describen el movimiento de algo llamado un “polímero dirigido” en una superficie bacheada. Con un criterio “riguroso” como éste por haber encontrado un enlace, aseguramos que podríamos encontrar un “enlace” entre el porcentaje de bateo de Babe Ruth en 1929 y el crash de octubre del mismo año.
Buchanan procede a presentarnos la ley de Pareto:
En el siglo XIX, los economistas estaban seguros de que cada sociedad tendría una distribución única de la riqueza, dependiendo de los detalles de la estructura económica. Pero se quedaron estupefactos en 1897 con la afirmación un ingeniero nacido el París llamado Vilfredo Pareto. Las estadísticas, insistía, muestran otra cosa. No solo una minoría de gente inmensamente rica siempre acumula la mayoría de la riqueza, sino que la forma matemática de distribución es la misma en todas partes.
Los economistas que creían que las economías tendrían “una distribución única de la riqueza”, dependiendo de “los detalles de la estructura económica”, no tenían ninguna razón para estar “estupefactos” por el descubrimiento estadístico de Pareto, a pesar de su insistencia en lo contrario. Podría ser sencillamente que los “detalles” de cada país son tales que cada uno genere un resultado único que documentó Pareto, resultados únicos que son todos de alguna forma similares. Si, por ejemplo, la riqueza tiende a concentrarse en las manos de los más productivos, no hay razón para esperar que este “resultado” difiera mucho de un país a otro.
Revisemos la “ley” de Pareto: Descubrió que la riqueza se distribuye de acuerdo con 1/W^E, donde E está “siempre entre 2 y 3 para todos los países europeos que miró [Pareto]”.
Que tiemble el misterio. ¿Podéis imaginar un físico anunciando una “ley” para la que una constante esté “siempre entre dos y tres”, pero solo para los países europeos (es decir, no en los laboratorios del tercer mundo) en los que se ha realizado el experimento? Si uno se permite esta ligereza en el ajuste de las curvas, puede encontrar todo tipo de “leyes” sorprendentes.
De hecho, todo el trabajo de investigación de Bouchaud y Mézard equivale a intentar explicar las “dinámicas del éter” o las “propiedades mecánicas fluidas del flogisto”. ¡El fenómeno que intentan modelar, el de una “distribución” de la riqueza, ni siquiera existe en una economía de mercado! En el mercado no intervenido, la riqueza no se distribuye, es decir, no hay una fase distintiva a la que podamos llamar distribución de la riqueza que quede aparte de la creación de riqueza. Bill Gates es “inmensamente rico”, por usar la terminología de Buchanan, porque produjo una “inmensa cantidad de cosas”, que un “inmenso grupo de gente” valoraba “enormemente altamente”. No es a través de algún misterioso proceso de dinero saltando baches en respuesta al empuje de “moléculas comerciales” como Gates consiguió tanto y el tipo que pide en la esquina no. Gates produjo un montón de riqueza y el otro tipo no.
Como dice Mises:
Ahora bien, en la economía de mercado no existe este supuesto dualismo de dos procesos independientes, el de la producción y el de la distribución. Solo hay un proceso en marcha. Los bienes no se producen primero y luego se distribuyen. No existen las apropiaciones de porciones de una existencia de bienes sin dueño, Los productos pasan a existir como propiedad de alguien. Si alguien quiere distribuirlos, uno debe confiscarlos antes. Es indudablemente muy fácil para el aparato de compulsión gubernamental dedicarse a la confiscación y expropiación, Pero eso no prueba que pueda construirse un sistema duradero de asuntos económicos a partir de esa confiscación y expropiación.
La queja de Buchanan es similar a fijarse en la muy injusta distribución de los triplistas en la NBA: ¡Una proporción exagerada de triplistas se encuentra entre los mejores veinte tiradores!
Hay que reconocer que Buchanan si da la siguiente advertencia: “Ver cómo se relacionan la economía modelada y un polímero dirigido requiere algo de imaginación”. ¡Ya te digo! Para que el modelo de Bouchaud y Mézard (B&M) se considere como una obra con sentido en economía, tendríamos que imaginar que el mundo funciona algo así:
La riqueza, en el mundo de B&M no la poseen los que la producen. De hecho, aparentemente no se produce en absoluto. Simplemente anda por ahí, esperando a ser distribuida. Podemos imaginar un valle, con colinas, como el pequeño gráfico que emplea Buchanan, lleno de neveras, coches, sacos de trigo, casas terminadas, computadoras, etc., en otras palabras, riqueza. Una banda de humanos pasa las montañas que lo rodean y entra en el valle. Al azar, tal vez basándose en donde estén situados en el grupo, cada uno se apodera de una porción de esta riqueza.
Ahora empiezan a intercambiarla al azar. No intercambian porque perciban una ventaja en el intercambio, sino porque el “calor” del “entorno comercial” que les rodea les hace que lo hagan. (No está claro cómo llega a producirse este “entorno comercial” salvo a través de las decisiones de intercambiar de la gente, pero no importa). Los intercambios de esta gente tienen las mismas probabilidades de darles desventajas como ventajas. Nunca aprenden de este hecho ni mejoran su habilidad para comerciar.
Para Buchanan, un modelo así sugiere que “La teoría económica está a punto de crecer”. Dice: “El modelo ofrece lo que podría ser la primera lección de economía firmemente asentada en las matemáticas”. Buchanan (y Bouchaud y Mézard) han caído presa de la creencia mística de que, para ser “científico”, cualquier campo de estudio debe reproducir los métodos de la física. Hace más de 100 años, el gran economista austriaco Carl Menger apuntaba, en sus Principios de economía política, lo absurdo de esta postura:
Los intentos pasados de trasladar las peculiaridades del método natural-científico de investigación a críticamente a la economía han llevado a los más graves errores metodológicos y a imaginar frívolamente analogía externas entre el fenómeno de la economía y los de la naturaleza. [Francis] Bacon dijo de los investigadores de la descripción: “Magna cum vanitate et desipientia inanes similitudines et sympathias rerum describunt atque etiam quandoque affingunt” [las similitudes y simpatías de cosas no son reales… describen y a veces inventan con gran vanidad y locura]
Al desarrollar su artículo, Buchanan llega a recomendaciones políticas. Dice que si pudiésemos “cambiar el exponente” (en la ecuación de Pareto) a 3, entonces el 20% más rico de la población solo tendría el 55% de la riqueza, lo que es “mejor que” en Estados Unidos ahora mismo. Esta declaración normativa, por supuesto, no está justifica, pues ¿cómo puede la física probar algo acerca de las distribuciones ideales de la riqueza?
Sin embargo este artículo no era completamente desagradable. Tenía algunos gráficos bonitos y daba una explicación ajustada y concisa de un reciente descubrimiento en física, una empresa para la que es apropiado el proceso mecanicista y sin pensamiento de modelado matemático. A pesar de todo, sí parece ser un salto importante emplear este supuesto éxito en las predicciones del comportamiento de los polímeros a diseñar cambios sociales cuya deseabilidad se basa en una filosofía implícita de erróneo altruismo y bastante envidia del viejo estilo.
(*) Gene Callahan es investigador adjunto en el Instituto Ludwig von Mises y autor de Economics for Real People. Visite su sitio web.