lunes, 24 de diciembre de 2012

Mensaje del CEPyS

Por Centro de Estudios Políticos y Sociales (*)

A nuestros apreciados lectores:
El Centro de Estudios Políticos y Sociales ha llevado adelante una larga tarea, como es la de publicar notas, opiniones, investigaciones, editoriales, trabajos y otros artículos de nuestros propios integrantes, o reproducir algunos de otros medios, o publicar los de aquellos que se sumen a las ideas de la libertad, como instrumento imprescindible para recorrer el camino que nos lleve a construir una Nación mejor.

Nuestro mensaje es para agradecer el sinnúmero de colaboradores, o seguidores de nuestro blog del CEPyS, así como para informarles que por cuestiones operativas reiniciaremos nuestras actividades e incorporación de notas y artículos a partir del 1º de Febrero de 2013.

En los duros momentos por los que atraviesa nuestro país, no es tarea fácil intentar construir con nuestro aporte pequeño si se quiere, pero que con seguridad alcanzará a muchos que se sumen a la cruzada por desterrar las políticas populistas que nos abruman, agobian e impiden nuestro crecimiento y desarrollo, aunque se autoproclamen inclusivas, cuando en realidad solo permiten perpetuar la pobreza y el subdesarrollo.

A ello se suma el papel agobiante del Estado intervencionista - que no solo intenta imponer sus pensamiento político y económico - sino que lo hace a través de imposiciones, persecuciones y todo tipo de atropellos para silenciar las voces disidentes, como sucede con la aplicación de la ley de medios, entre otras formas de imponer su pensamiento hegemónico.

"Aquellos que piensan que ´su´verdad es la única posible y desmerecen, o no reconocen las de los demás,... sin entender que solo es posible crecer en la diversidad y en los acuerdos que la democracia ofrece para salvar las diferencias,... solo pueden imponerse por el ejercicio del poder despótico,.."

Nosotros desde esta humilde columna intentamos alcanzar las conciencias de quienes pretenden pensar que un país mejor es posible.

A tal fin resulta procedente la anécdota de Sir. Winston Churchill, en la Universidad de Oxford en la que se le solicitara pronunciar el discurso de fiesta de egresados.

Para este acontecimiento llegó con sus acompañantes habituales, un bastón y un sombrero de copa. Mientras se aproximaba al podio, el público le brindó aplausos de aprecio.

Churchill, con pausado ademán calmó la multitud, mientras se paraba firmemente delante de sus admiradores.

Luego colocó el sombrero sobre el atril. Mirando directamente a la ansiosa audiencia, gritó con voz vibrante de autoridad: “¡Nunca se rindan!” Transcurrieron algunos segundos. Se alzó en puntas de pie y gritó nuevamente: “¡Nunca se rindan!”

Sus palabras tronaron a través del auditorio. Se hizo un profundo silencio mientras Churchill alargaba su brazo en busca de su sombrero; ayudándose con su bastón abandonó la tribuna. Su discurso había terminado.

El discurso de graduación de seis palabras de Churchill fue sin duda el más corto y elocuente jamás pronunciado en Oxford. Aun así, su mensaje fue también uno que todos los presentes recordaron durante el resto de sus vidas.

La perseverancia es un gran componente del éxito; si golpea a la puerta con la persistencia y el ruido suficientes, seguramente despertarás a alguien.

Sir Winston Churchill
(*) Centro de Estudios Políticos y Sociales es una herramienta de difusión del conocimiento, sin ningún interés de lucro.
En el participan autores de diferentes corrientes de pensamiento que contribuyen con escritos, opiniones, investigaciones, publicaciones, etc. al enriquecimiento de lectores ávidos de información calificada.
Los autores son responsables de las opiniones vertidas en sus escritos, cuya autoría y fuente el CEPyS respeta y explicita en todos los casos, sirviendo este solo como medio de expresión y difusión de ideas que se consideran de valor en temas políticos y en particular los sociales.
El mismo representa un medio de información para la acción, en búsqueda de que la difusión de las ideas y el pensamiento permitan mejorar la calidad de vida de la sociedad.

Fuente: Mensaje de su Director Dr. Eduardo Filgueira Lima para CEPyS, 24 de Diciembre de 2012. 

Nota: La información sobre el discurso de Sir W. Churchill en la Universidad de Oxford, nos fue facilitada por María Celsa Rodríguez.

Impuestos que pagan posgrados

Por Federico Tessore (*)

Los políticos solventan vidas de ricos y hasta se dan el gusto de enseñar más que en los posgrados. Los encargados de financiar esta fiesta son los miles de argentinos que miran la celebración desde afuera. Crónica de una semana navideña.

Vamos a empezar el newsletter del día de hoy con buenas noticias: si lo está leyendo, quiere decir que el fin del mundo no llegó...

La predicción maya no se cumplió, por lo menos en cuanto a que ayer era el último día de nuestra civilización. Aunque, sin duda, es una muy buena idea permanecer atentos. No sé si el fin del mundo, pero el fin de Argentina está cada vez más cerca.

Mientras los mayas entretienen al planeta, los políticos argentinos nos "entretienen" a nosotros. Ahora nos enteramos que un violento y autoritario funcionario público en realidad es un manantial de sabiduría.

Como citó el diario La Nación el pasado jueves:
La secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, defendió hoy los viajes al exterior organizados por su par de Comercio Interior, Guillermo Moreno, al sostener que los empresarios que participan aprenden ahí "algo que no enseña ningún posgrado".

Los viajes de Moreno puestos en marcha este año a destinos no tradicionales, como Angola, Vietnam y Azerbaiyán generaron polémica, luego de que videos filmados con teléfonos móviles revelaron que en los vuelos abundaban los cánticos y piropos a las azafatas, como también los ataques a Clarín, entre otros detalles por el estilo.

En esta oportunidad tengo que confesar que estoy de acuerdo con Paglieri...

Le cuento la experiencia de un amigo mío que participó de dos de estos viajes durante este año que termina. Como representante de una empresa cuyos precios están controlados por el "profesor", una de las principales funciones de este amigo mío es la relación con la secretaria de Comercio de Moreno. 

Le diría que lo que mi amigo hace es hoy una de las tareas más importantes de la empresa. Es que un incremento de sólo 1% en sus precios representaba millones de pesos por mes de facturación adicional. Y este aumento sólo lo puede autorizar Moreno. Por lo tanto, lograr la buena voluntad de este funcionario es clave para el crecimiento del negocio de la compañía.

Por lo tanto, mi amigo no tuvo mejor idea que intentar estar en uno de estos exóticos viajes del secretario de Comercio. La verdad es que no tenía nada que hacer en estos viajes, pero con una habilidad que supo desarrollar a la fuerza -y que no había aprendido en los varios posgrados que tuvo el privilegio de cursar-, "inventó" una reunión en este país exótico y logró entrar a la lista de invitados.

Inventar el encuentro no fue fácil. Mi amigo tuvo que entrar a Internet, buscar compañías que podían tener algo en común con la empresa que representa, contactarlas, crear una excusa para entablar una relación, arreglar la reunión e informar a la secretaria de Comercio para conseguir un pasaje.

Esa primera asignatura la superó con éxito. Como bien dice Paglieri, mi amigo desarrolló una habilidad que nunca había aprendido en ningún posgrado y eso fue antes de viajar. Imagine las enseñanzas a las que accedió después...

La segunda materia que tuvo que cursar era la más difícil y se llamaba "Cómo obtener la atención de Paglieri y Moreno por 5 minutos para pedir un aumento de precios". Ésta es realmente complicada. Como le decían en mi época de la Facultad a este tipo de asignaturas, se trataba de una materia filtro.

Es que hablar con ellos en medio de un viaje de negocios de este tipo no es sencillo. Piense que todos los empresarios están en la misma situación. Todos van al viaje porque necesitan pedirle algo a estos funcionarios para sus empresas. Todos necesitan el sí de estos personajes. Nadie quiere ni le interesa vender nada en estos países exóticos.

Sólo viajan porque quieren tener buena relación con ellos y lograr torcerles sus voluntades. Y para llegar a ese fin, toda estrategia es válida.

Mi amigo, muy habilidoso por cierto, se dio cuenta de una secreta rutina que tenía uno de estos funcionarios. Y un día se anticipó a esta rutina, y logró esos ansiados minutos que necesitaba para explicar por qué era importante que la Secretaria hiciera lo que él necesitaba.

Sin embargo, no fueron completos, ya que al minuto 3 otros tres empresarios se acercaron para intentar hacer lo mismo. Pero él -levantando la voz- gesticuló, hizo chistes y utilizó otras armas secretas para poder ser el protagonista de la conversación durante ese tiempo.

Mi amigo se sacó un 10 en estas dos asignaturas, las pasó con éxito. No sin antes transpirar bastante.

¿Había aprendido estas habilidades en la Facultad? 

No, de ninguna manera. Las dos carreras y los posgrados que estudió sólo lo prepararon para los aspectos "teóricos" de trabajar en una empresa que se desempeña en un mercado donde la oferta y la demanda fijan libremente los precios de los productos y servicios.

Pero esto en Argentina no sirve. Ya que los precios los fija un funcionario según su antojo. Y para operar en este tipo de economía la mejor "Universidad" es la que brindan Moreno y su pandilla. Mi amigo está inmensamente agradecido de haber tenido la posibilidad de acceder a esta oportunidad única de capacitación.

Esta historia que le conté no es inventada. Es real y le puedo confirmar que la gran mayoría de los empresarios que van a estos viajes no van a vender al exterior. No les interesa, sólo les importa conseguir favores de Moreno y Paglieri.

Estos dos funcionarios, por supuesto, están en el mejor de los mundos. Tienen a 100 personas en un avión, intentándoles caer bien, cueste lo que cueste. Qué más linda experiencia que es ésta.

Ésa es la Universidad de Paglieri y Moreno, la "Universidad del Control" que crea la "Universidad del Favor del Funcionario de Turno". Sacarse una maestría en esta Universidad pasa a ser la asignatura más importante para los empresarios argentinos que quieren sobrevivir...

Innovar, ser más eficientes, competir por el beneplácito del consumidor pasan a ser cosas secundarias. La relación con estos empleados públicos es la prioridad.

Ahora, el viaje y todos los lujos que se dan los funcionarios de turno implican dinero. Y alguien tiene que poner ese dinero. Como el Estado no fabrica ni produce nada, sino que sólo se dedica a sacar una parte de lo que produce el resto de los ciudadanos, el dinero lo termina poniendo usted. Esta situación la ilustró una nota de la BBC publicada en La Nación el día jueves:
Un trabajador en América Latina paga en promedio un quinto de sus ingresos al fisco para estar en regla. Pero en Argentina, el Estado se queda con un tercio de las ganancias de un asalariado.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la Argentina es el país con mayor presión tributaria, una cifra que se mide comparando los ingresos fiscales con el Producto Bruto Interno (PBI) de un país. En un informe publicado en conjunto con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los organismos revelaron que la presión fiscal de Argentina lo pone a la par de las naciones más desarrolladas del mundo.

Mientras que los 34 países más ricos del planeta (miembros de la OCDE) tuvieron en 2010 una presión tributaria en promedio del 33,8%, en Argentina la cifra fue del 33,5%. Desde entonces, los impuestos han ido en aumento. El Fondo Monetario Internacional (FMI), estima que en 2012 los ingresos fiscales representarán el 38% del PBI argentino.

La cifra supera la presión fiscal calculada este año para el promedio de los países del G-7 (36,2%) y del G-20 (35,7%). También es más alta que la proyección para Estados Unidos (32%), el Reino Unido (37,2%), España (35,7%), Japón (31,1%) y Australia (33,6%), entre otros.

El informe de la Cepal y la OCDE muestra el desarrollo que tuvo la presión tributaria argentina en las últimas dos décadas. Entre 1990 y 2002 se mantuvo por debajo del 22%.

El crecimiento empezó a evidenciarse con la llegada al poder de Néstor Kirchner (2003-2007), cuando la presión subió del 23,4% al 27,4%. Pero las alzas más fuertes llegaron bajo el Gobierno actual de Cristina Fernández de Kirchner: desde 2008 la presión se mantiene por encima del 30%.

La presión impositiva de la gestión de Gobierno de los Kirchner pasó de 22% en el año 2002 a 38% en la actualidad. Esto no es ni más ni menos que menos dinero en su bolsillo y más dinero en el bolsillo de los funcionarios de turno y su séquito de millones de seguidores.

Argentina recauda impuestos como un país rico, pero brinda servicios como un país pobre. De esta forma, el Gobierno argentino logra transformar a gran parte de la nación en un pueblo "zombi".

Cuidado, los zombis pueden ser buenas personas, con buenas intenciones, pero en definitiva son personas que terminan domesticadas por el sistema político. Tal vez no tengan otra opción, es verdad. La tentación de convertirse en un zombi es muy grande.

¿A qué nos referimos con zombis?

Estamos hablando de empresarios que sólo saben hacer negocios con base en los beneficios del Estado. O de empleados que trabajan poco o son terriblemente ineficientes, pero tienen empleos estatales asegurados de por vida. O de políticos que pueden vivir sus vidas de ricos y poderosos sin ningún problema. O de simples ciudadanos que viven sin trabajar gracias a becas, planes o jubilaciones de privilegio.

Estamos ante un pueblo zombi que lo único que quiere es que no le saquen los beneficios, un pueblo zombi que no produce nada, que sólo se ocupa de intentar mantener su posición de privilegio. Un pueblo de personas influenciadas por un Gobierno que conoce este poder y lo usa para su beneficio.

Si pensamos un poco más acerca de este punto, no es tan descabellado decir que estas personas tienen fuertes conflictos de intereses a la hora de votar. Es que viven de la buena voluntad de un Gobierno que les da de comer. Su subsistencia depende de la supervivencia del Gobierno de turno.

Teniendo en cuenta esto, ¿sería muy descabellado pedir que los zombis no voten? 

En definitiva, que voten estas personas es algo muy similar a pedirle a un preso que dicte su propia sentencia o a un árbitro argentino que dirija la final de la Copa del Mundo de fútbol entre Argentina y Brasil...

Es cierto, tal vez no sea tan popular nuestra propuesta de que el pueblo zombi no vote, pero si esto no pasa, es complicado imaginarse cómo esta invasión se puede detener. 

Pensándolo bien, lo más probable sea que esta realidad no se pueda detener. Son muchos y tienen mucho poder. Lo que seguramente pase es que se terminarán autodestruyendo solos... 

En estas navidades intente olvidarse de la invasión zombi. Intente olvidarse de sus inversiones por lo menos por unos días, y dedíquese a festejar en familia y con sus seres queridos. 

Si nos interesa manejar nuestro dinero con inteligencia y sabiduría es justamente para tener el privilegio de poder vivir estos momentos con tranquilidad.

En nombre de todo el equipo de InversorGlobal le deseo unas muy felices fiestas. 

(*) Federico Tessore. Artículo publicado en el Nwesletter de InversorGlobal Argentina, el 22 de Diciembre de 2012.


Fuente: en IG Invest News www.igdigital.com/Newsletter

La violencia social

Por María Celsa Rodríguez (*)
Frente a la violencia social que parece tomar las calles en estos días, y crear el miedo y la tensión, encontramos un vértice llamativo en su esquema de acción:
1) es que estos sujetos están organizados; 
2) que atacan formados en grupo numerosos.
Y  tienen tres actores:
1) el delito callejero y en masa,
2) la falta de prevención y acción del Estado;
3)el aumento del miedo ante la desprotección social.


Al mismo tiempo hay una voluntad encendida por parte de ciertos sectores sociales, que se articulan con el propósito de alcanzar un objetivo de conflicto a cualquier precio. Utilizando como medio la violencia: rompiendo, destruyendo, saqueando, robando, etc.

Nos preguntamos: ¿Son entes desestabilizadores? ¿Son grupos mediáticos que buscan sembrar el pánico? ¿Quien los manejan?


¿Está el gobierno detrás de todo esto? ¿Porque las fuerzas de seguridad llegaron cuando todo había pasado, cuando ya los comercios fueron saqueados y algunos destruidos?

Pero  ¿como se da la violencia social?
Esta se produce cuando un grupo de personas, armadas o no, usan la fuerza  como presión, para obtener lo que desean.


Si bien aquí debemos hablar de una relación  de poder por un lado del grupo que amenaza y de un estado de indefensión del que se ve atropellado.


Para que estos grupos de presión tengan poder de acción y de desplazamiento activo, se  deben escapar del control del Estado, o debe haber de este una omisión en sus funciones de prevención a través de las fuerzas de seguridad.


Ahora, estos saqueos ¿tuvieron razones de necesidad alimentaria? 
Diríamos  que no, porque según vimos por los medios que en Bariloche se robaban LCD como si fueran paquetes de arroz.


Entonces no se trata de saqueos por razones de hambre. Sino "saqueos de  prestigio social". Es decir son sujetos que aspiran a tener lo mismo que los demás  pueden comprarse, pero que las oportunidades de la vida se los impiden llevarlas a cabo de manera normal.


Así usar la violencia social como herramienta es eficaz a sus intereses. El saqueo en masa es una forma  de cubrir esas necesidades de prestigio social que desean tener.


Las  privaciones económicas  en la que se desarrollaron, frente a una sociedad de consumo que se satisface, mientras ellos los observan  desde la distancia nutren el deseo, la envidia y el odio al querer lo mismo y no poder alcanzarlo. Al mismo tiempo el clientelísmo del que son víctimas necesarias, aumentan su resentimiento hacia el otro sector de la sociedad que disfruta de aquello que ellos anhelan.


Pero también esto es producto de una carencia de valores que se agiganta ante las circunstancias que los condicionan, desarrollándose positivamente para provocar la violencia social. Ya que las desigualdades tan acentuadas, es el disparador  más eficaz  de la violencia .


Hay que tener en cuenta que de acuerdo a estudios realizados han demostrado que la violencia  social es mayor en sociedades donde no hay orden institucional, donde es acentuada la corrupción, y hay maltrato y ninguneo funcional. Por desgracia vivimos en un país  con un gobierno que se maneja en el maltrato constantemente hacia el ciudadano. 


Frases que se dicen por cadena nacional que despiertan el odio, el rechazo y el hartazgo del humor social.

 Una Presidente que trata de buitre a los jubilados que reclaman su derecho, que menosprecia a la clase media, a los maestros , a los trabajadores, sindicalistas, al campo, etc, potencia aún más  la violencia social. Ya que la imagen que protagoniza la Presidente se aleja de lo que debe ser una buena mandataria, frente a sus ciudadanos: de respeto, y no se puede exigir respeto sino se respeta. Ya que manejándose en el vaivén de dichos y contradichos, entreteje un debilitamiento de las instituciones que representa.

 
Ella ante el primer evento de saqueo debería haber salido por cadena nacional y tomar medidas drásticas y urgentes, para que no ocurran los efectos espejos que siguieron pasando. Pero cuando debe usar la cadena no lo hace. 


Además las medidas preventivas no existieron y si existen son  permeables.Hay un accionar más simbólico que efectivo.Es que el  Estado no asume su papel protector que garantice una seguridad de buena calidad o potencialmente posible.


Hay una marcada ausencia de una buena  política publica de prevención y erradicación de la violencia social, como del delito callejero.


Hasta ahora no se le ha encontrado la pieza adecuada  que calibre la buena funcionalidad de las instituciones para que estos eventos no se repitan. Nuestras fronteras son un colador  y gendarmería fue retirada de allí y reemplazada por la AFIP.


Lo que pasó en Bariloche, Santa Fe, Buenos Aires y Chaco muestran la falta de un diseño adecuado de prevención de las políticas publicas en seguridad urbana.


Argentina ya  tiene experiencia en estos eventos, pero tenemos la costumbre de repetir errores una y otra vez y nunca encontrar soluciones.
Mientras tanto lamentamos las victimas y los daños. 

(*) Dra María Celsa Rodríguez. Abogada, perioista y analista política.
www.chacorealidades.blogspot.com


Fuente: Comunicación personal de la autora

Saqueos: cómo será el insólito contraataque del Gobierno

Por Christian Sanz (*)
Lejos de aceptar los errores propios y asumir el malestar social, el Gobierno insiste en ver conspiraciones donde no las hay, como sucedió durante las masivas movilizaciones del 13S y el 8N.

La decisión la tomó Cristina Kirchner en la soledad de El Calafate, no sin una cuota de enojo personal luego de los incidentes que se vivieron en los últimos días. Desde su “lugar del mundo”, la mandataria instruyó a sus principales funcionarios para que se movieran en tres frentes al mismo tiempo:
1-El frente mediático: es el más importante de todos. Es el que obsesiona a la Presidenta y que tiene a mal traer a Juan Manuel Abal Medina y Martín Sabbatella. Es que ambos funcionarios son los más presionados por la mandataria a través de sus intermitentes celulares.
A ese respecto, Cristina los instruyó para que los medios oficialistas borren —de una vez y por todas— la palabra “saqueos” de sus coberturas y la reemplacen por “robos”. El recuerdo de 2001 es demasiado fuerte y la Presidenta teme que se haga carne la teoría de la “profecía autocumplida”.
Ya mismo puede verse cómo canales, radios y diarios alineados al kirchnerismo — el 80% de los medios argentinos— hablan de “robos organizados”. ¿Es casual que diarios como Página/12 y Tiempo Argentino muestren notas periodísticas casi calcadas aunque firmadas por diferentes autores? Para nada, así han sido instruidos esos medios. En Página/12, como siempre, el trabajo sucio le fue asignado al siempre inefable Raúl Kollmann.
2-El frente judicial: mientras estas líneas se escriben, cientos de horas de filmaciones de saqueos e incidentes ocurridos en todo el país son analizadas por un cuerpo de personas a cuyo comando se encuentra otro inefable: el ex agente de la SIDE Sergio Berni. De la mano de punteros de diversos puntos del país, se busca identificar a los revoltosos para aplicarles todo el rigor de la ley.
Se vienen en los próximos días denuncias varias por delitos que contempla el Código Penal, con un agregado inquietante: la utilización de la polémica Ley Antiterrorista.
La movida mediática se sincronizará codo a codo con la judicial: se conocerá a través de medios oficialistas el “minuto a minuto” de las decisiones de la Justicia respecto a los saqueadores y se intentará imponer la teoría de que  estos fueron comandados y organizados grupos y referentes opositores. Habrá que prestar atención a las movidas de La Cámpora.
De esta manera, se desactivaría la intención a futuro que pudieran tener otros de generar incidentes como los de los últimos días. ¿Quién estaría dispuesto a que lo denuncien penalmente y eventualmente lo “escrachen” públicamente?
3-El frente político: se viene una semana de interminables declaraciones políticas —calcadas también entre sí— por parte de funcionarios del oficialismo y legisladores ad hoc. Todos repudiarán lo sucedido e insistirán en que todo fue armado adrede. Se pergeña incluso una posible “declaración de repudio” por parte de legisladores del FPV.
Nada nuevo bajo el sol
Como puede verse, lejos de aceptar los errores propios y asumir el malestar social, el Gobierno insiste en ver conspiraciones donde no las hay, como sucedió durante las masivas movilizaciones del 13S y el 8N.
Es cierto que existió un impulso extra detrás de algunos de los incidentes ocurridos en estos días en la provincia de Buenos Aires, pero ello no da explicación a lo acaecido en otros puntos del país, donde la mayoría de los saqueos fueron espontáneos y responden a la necesidad de subsistir por parte de ciertos ciudadanos que viven en una suerte de inframundo.
¿Acaso Cristina cree que los que se movilizaron en Rosario, Bariloche y Tucumán se disfrazaron de pobres para llevar adelante esa movida? ¿Se puede ser tan imbécil para no ver la realidad que quedó al desnudo luego de los incidentes de marras?
Mal que le pese al Gobierno, la pobreza existe y su crecimiento es imparable. Quien lo dude, solo debe viajar a Rosario y observar la periferia, abundante en barrios de emergencia que se multiplican. Es solo uno de los tantos botones de muestra que el kirchnerismo se niega a ver.
Es que, mientras la sociedad se ve degradada en sus derechos más esenciales como el de tener una vida digna, Cristina y su séquito gastan todas sus fuerzas en llevar adelante una pelea que no le interesa a nadie:la que intenta eliminar al grupo Clarín de la faz de la Tierra.
La postal de los días que pasaron es una muestra de lo que quiere la Presidenta: medios que no digan una sola palabra sobre saqueos o incómodos incidentes sociales. El oficialismo escuda esa movida en la ineficaz Ley de Medios, lo cual ha quedado al descubierto luego de los continuos “sincericidios” del errático Sabbatella. Con una mano en el corazón: ¿Quién hubiera transmitido los saqueos de no haber existido TN?
Un dato final a este respecto: en estas horas, el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, está siendo presionado por el Gobierno a través de un video que lo perjudica para que vote el próximo jueves a favor de los intereses del kirchnrismo y contra el grupo Clarín.
La cuestión la ha desnudado el propio magistrado ante sus íntimos, no sin elocuente preocupación. ¿Es esta acaso la democratización que pedía Cristina por cadena nacional hace unos días?
Mientras existan presiones como la descripta —de lo cual no son ajenos otros jueces, especialmente del fuero Federal—, nadie del oficialismo está habilitado para hablar de democracia y, mucho menos, de republicanismo.
(*) Christian Sanz. Artículo publicado en Periódico Tribuna y en La Prensa Popular (Director: Nicolás Márquez) el 24 de Diciembre de 2012.

El dilema es que el gobierno perdió el monopolio del saqueo

Por Roberto Cachanosky (*)
Como el Estado no puede responder a las demandas de saqueo de la gente, entonces la gente saquea por su cuenta.


¿Quién no ha visto con preocupación los saqueos de los últimos días, trayendo a la memoria lo ocurrido en la crisis del 2001 y 2002? En rigor, los saqueos a los supermercados, comercios, estaciones de servicios, etc. nos impresionan por la violencia con que se hacen. Ver a la gente entrar a los supermercados rompiendo todo y robando de todo usando la violencia nos hace pensar en una crisis social, por más que se hagan todo tipo de especulaciones si esos saqueos son organizados de un lado o del otro.

Sin embargo, esos saqueos que vemos por televisión o personalmente (me ha tocado ver en vivo y en directo un saqueo en el 2001 viajando a Rosario en un supermercado a la altura de Campana) son, a mi juicio, la expresión última de un país que vive del saqueo. Es más, en la supuesta bonanza de la fiesta de consumo, hubo saqueos de todo tipo pero nadie los advertía porque la violencia del saqueo se ejercía “ordenadamente” vía el Estado.

Desde hace décadas Argentina tiene un sistema de organización económica de saqueo generalizado, entendiendo por saqueo, apropiarse por la fuerza de algo que a uno no le pertenece. Ese sistema de saqueo organizado por el Estado, fue profundizado hasta límites insospechados por el kirchnerismo.

El sistema económico argentino no está basado en la cooperación pacífica y voluntaria, por la cual mi progreso depende de hacer progresar a mis semejantes. Es decir, generar ingresos produciendo algo que la gente necesita, en la calidad y precios que el consumidor está dispuesto a pagar. ¿Cómo funciona este sistema de cooperación pacífica y voluntaria? Muy sencillamente. Es Estado se encarga de que impere el respeto por los derechos de propiedad y mantiene la disciplina monetaria y fiscal. Bajo esas condiciones, los empresarios invierten a riesgo buscando satisfacer las necesidades de los consumidores. Pueden tener éxito o no, y el éxito dependerá de haber generado algún bien o servicio que la gente demande.

A su vez, en un país con inversiones, la gente tiene puestos de trabajo y cobra salarios, que irán creciendo en la medida en que aumente la productividad gracias a un mayor nivel de inversiones, lo cual lleva a más consumo y mejor calidad de vida.

Pero no es este el sistema que rige en Argentina. Los ingresos de los diferentes sectores se logran, en muchos casos, en base al saqueo. El Estado, utilizando el monopolio de la fuerza, le otorga rentas extraordinarias a sectores empresariales para que estos obtengan ganancias que no hubiesen obtenido en condiciones de libre competencia. ¿Quién para esa renta ilícita? El consumidor, que, por el cierre de la economía (vivir con lo nuestro) y otros mecanismos, puede acceder a menor cantidad de bienes, de peor calidad y precios más altos.

Para compensar ese perjuicio, el Estado suele otorgar aumentos de salarios por decreto, o forzar incrementos salariales más allá de lo que permite la productividad de la economía, con lo cual, el consumidor que fue saqueado es compensado con otro saqueo a su favor. Dependiendo de la fuerza que tenga cada sector en cada momento, una vez gana uno sector y otras veces otro, pero siempre en forma transitoria.

Pero ahora se han agregado los famosos planes sociales en nombre de la justicia social, que de justicia no tienen nada y mucho de robo legalizado. Amplios sectores de la sociedad se sienten con derecho a que otros sectores los mantengan. Esa política requiere de recursos que el Estado obtiene saqueando a las empresas y trabajadores con una mayor carga tributaria. Saquea a unos para financiar el mantenimiento de otros.

El kirchnerismo también saqueó el sistema energético para no mover las tarifas, pero como nada es gratis en economía, tuvo que financiar ese precio subsidiado con impuestos primero y luego, cada vez con más emisión monetaria. El Estado saqueo los ahorros que la gente tenía en las AFJP para financiar la fiesta de consumo, para que la gente consumiera sin producir o consumiera más allá del ingreso real. Saqueo el transporte público con tarifas artificialmente bajas y, como contrapartida, saqueo el bolsillo de la gente con más impuesto inflacionario para financiar las tarifas baratas. Según el gobierno, esas tarifas baratas eran buenas porque permitían que la gente tuviera más plata en el bolsillo para consumir, hasta que la semana pasada Randazzo nos informó que los boletos de colectivo y trenes aumentaban el 40%. El preludio de que cada vez hay menos recursos genuinos para que el Estado saquee.

Hasta ahora esta maraña de saqueos cruzados que hizo el Estado no generó grandes conflictos sociales porque el mundo ayudaba con la santa soja y, además, se consumía el stock de capital (destrucción del sistema energético, transporte público, rutas e infraestructura en general). Pero el saqueo existió y fue liderado por el Estado. Digamos que el saqueo, hasta la semana pasada, era monopolizado por el Estado y distribuía ese botín a gusto y placer.

El problema es que ya no hay más recursos para saquear tan fácilmente sin que se produzcan reacciones. Como en todos estos años el gobierno desestimuló la inversión y estimuló el consumo, saqueando a diestra y siniestra con el sistema impositivo, la inflación y el consumo de stock de capital, todo parecía maravilloso.

Pero como ahora queda muy poco para saquear, la gente se enfurece y comienza a saquear por mano propia. Digamos que la misma dinámica del modelo llevó a que el Estado perdiera el monopolio del saqueo y por eso tiene que salir a reprimir.

Ya no hay más un tipo de cambio real alto que actúe como protección arancelaria a favor del modelo de sustitución de importaciones. Ya no pueden otorgarse aumentos de salarios por encima de la tasa de inflación. Ya no quedan tantos activos líquidos para saquear y financiar el consumo y los planes sociales. Ya no queda tanto espacio para financiar un gasto público desorbitado e ineficiente que regala casas, computadoras, planes sociales, energía barata, etc.

El famoso modelo de saqueo generalizado ha agotado la economía. No hay inversiones para producir y crear puestos de trabajo porque el sistema de saqueo llevado a su máxima expresión por el cristinismo ha dejado anémica a la economía. Hay muy escasa demanda laboral, salarios reales que caen por la inflación y la presión tributaria. La gente descubre que la fiesta de consumo de todos estos años tiene un costo y el Estado, aunque quiere hacerse el distraído, no tiene valor para decir que se acabó la ficción y que ahora la población tiene que pagar el costo de la fiesta de saqueo.

En síntesis, yo diría que los saqueos a los supermercados son la continuidad del saqueo organizado por el gobierno. Lo que pasa es que antes el gobierno utilizaba el monopolio de la fuerza para saquear, y digamos que era una especie de saqueo organizado. Ahora el saqueo es desorganizado. 

Como el Estado no puede responder a las demandas de saqueo de la gente, entonces la gente saquea por su cuenta. El dilema, entonces, no es que haya saqueos, sino que el gobierno perdió el monopolio del saqueo.

(*) Roberto Cachanosky. Economista (UCA, 1980). Consultor económico y Director de "Economía para todos". Artículo publicado en Crónica y Análisis el 23 de Diciembre de 2012

El descomunal colapso de la política económica del “modelo”

Por Alfredo Raúl Weinstabl (*)

En el comienzo de  la gestión de la segunda presidencia de Cristina Fernández esta expresó, en una de sus habituales aluviones de palabras, que se comenzaría con la “sintonía fina” en la economía del país.

Pocos ciudadanos entendieron cabalmente a que se refería la presidente. Pero los analistas políticos y económicos aclararon acertadamente, que los largos años de despilfarro y dispendios de la gestión de los Kirchner,  terminaba abruptamente y que se adecuarían las tarifas y costos al momento actual.

Los ocho años de populismo demagógico que les permitió seducir a un cuarto de toda la población de la Argentina y afianzarse en el poder, se venía abajo, primero lentamente, hasta que terminaría estrellándose con la realidad, siempre escondida u ocultada perversamente, por el oficialismo. Los años de engaños y mentiras afloraron cruelmente.

Se terminó la época de bonanza  originada por un extraordinariamente escenario mundial ampliamente favorable para los negocios del país. Se terminó la fiesta. Se terminó el permanente artilugio de tirar manteca al techo para mostrar arteramente una situación económica floreciente.

La verdad apareció en el segundo mandato de la presidente con toda su crudeza. Pero además y como una cruel ironía, la consecuencia directa fue el de haber desperdiciado todos estos años de crecimiento sostenido a tasas cercanas  a los dos dígitos.

Se cumplió lo que los analistas preanunciaban ya desde el comienzo de la era kirchnerista, como un rumbo equivocado, contradictorio y errático de la economía del gobierno. En realidad está mal empleada la palabra rumbo, ya que la dirección general del gobierno en este aspecto, estuvo siempre confuso y para nada definido.

Pero estos analistas preanunciaban acertadamente que la meta o el objetivo final no podía ser otro que un descomunal fracaso con nuevamente un grave deterioro para todos los argentinos.

A medida que pasaba el tiempo cada vez más analistas, periodistas y formadores de opinión se adherían a las predicciones de siete u ocho años atrás. Hoy en día ya no quedan dudas de ningún tipo.

Dentro de los muchos graves errores del kirchnerismo en su gestión, sin duda alguna, esta fue la más grave.

Muchos años del mayor crecimiento de la economía argentina en la Historia, casi una década, en un situación mundial ampliamente favorable para el país, fueron dilapidados y malgastados en demagogia, pequeñeces partidarias y politiquería barata, en vez de haber sido invertido en desarrollar la infraestructura económica de nuestra postergada Nación.

Se hizo exactamente lo contrario a lo que se debería haber hecho. Casi todos los países sudamericanos lo hicieron correctamente (excepto Cuba y Venezuela, tan cercanos al oficialismo) y ahora gozan de una economía floreciente.

Volviendo a nuestro maltratado país. La inflación, nunca reconocida por el gobierno en su verdadera dimensión, que apareció tibiamente hace algunos años, hoy compite afanosamente por ubicarse ente los países de mayor inflación del mundo.


El problema energético y el atraso de las tarifas públicas tantas veces  y hace tanto tiempo anunciados por los especialistas, no tuvo atención del gobierno, o en su incapacidad, no pudo solucionarlos, y hoy los montos multimillonarios que se gastan en estos rubros, asfixia a nuestra economía.

Un déficit fiscal cada vez mayor. El gasto público aumentó  más del doble comparándolo con el del año 2003. Hoy ronda el 45 % del PBI. Un crecimiento tan pronunciado es casi insostenible y constituye otro  aspecto que ahoga a nuestra economía.

El desequilibrio del Tesoro Nacional trepará en 2012 a $ 55.000 millones pese a las “ayudas” que recibe del Banco Central y la ANSES. Si se suman las provincias, el agujero se amplía a $ 85.000 millones.

La fuga de capitales en Argentina ascendió a U$S 22.000 millones en los últimos 12 meses, tan sólo en octubre, salieron del país capitales por U$S 3.700  millones. A ello se suma la falta de inversión extranjera. Países como el nuestro o Venezuela, donde se han implementado políticas de estado intervencionistas y en los cuales persiste la inestabilidad legal, afecta fuertemente en la confianza de los inversores… y todos sabemos que la clave del crecimiento y desarrollo es precisamente la inversión.

El cada vez mayor retraso cambiario hace que la exportación disminuya por reducir su rentabilidad o pierden mercados externos, el turismo extranjero disminuye y el turismo de argentinos al exterior se incrementa; el mercado interno es el único lugar donde la industria puede vender y, por lo tanto, la presión inflacionaria sube y  la economía se va cerrando cada vez más.
A lo expuesto, simplemente como un ejemplo de los terribles errores y equivocaciones  en  el modelo de los Kirchner, hay que agregarle un sinfín de disparates y torpezas, reñidas con cualquier teoría económica y que simplemente cito en aras de la brevedad de la nota:
· El cepo cambiario que vulnera las libertades individuales garantizadas por nuestra Constitución.
· El escandaloso, salvaje y brutal ajuste tarifario.
· El altísimo porcentaje, cercano al 50 % de trabajadores informales. (Empezando por los del Estado).
· Nuevamente, la persistencia en la caída del empleo.
· La brecha entre el sector más rico y el más pobre de la sociedad.                                                                                  
· El capitalismo de “amigos”.
· El incremento de  diferentes tipos del dólar estadounidense (Dólar blue, negro, turista, financiero, etc).
· Los escandalosos subsidios estatales sin control adecuado.
· La enorme presión tributaria, 37% del PBI. Duplica la presión fiscal de América Latina, cuya media se estima en torno al 20%.
· El tan cacareado desendeudamiento de nuestro país. Es cierto, la deuda en relación al PBI se redujo substancialmente. No obstante, según algunas fuentes, la deuda total actual (deuda externa e interna) supera a la deuda del año 2001.
· La estatización de empresas fuertemente deficitarias, en las cuales no se avizora una solución en el mediano plazo. Vg. Aerolineas Argentinas.
· La increíble confiscación dolosa de YPF, verdadera rapiña, apelando al falso nacionalismo de muchos argentinos.
· Las deudas con el Club de París, el Ciadi y los holdouts.


Y así se podría seguir enumerando los graves problemas del país que la actual dirigencia no le encuentra salida ni solución aceptable.

Pero como si lo enumerado fuera poco, todo el sistema administrativo del país cubierto con el flagelo de una corrupción desembozada, abierta y escandalosa. En el concierto de las Naciones tenemos el triste privilegio de estar en el puesto 102, sobre 175 países investigados.

 Todo lo expresado se refleja en la práctica en lo que Cristina llamó “sintonía fina”, pero que en realidad es un brutal, despiadado y salvaje ajuste tarifario y una grave y casi terminal emergencia económica. Todos los argentinos deberemos solventar los gastos de esta prolongada e irresponsable “fiesta kirchnerista”.

 Se desinfló el globo de los Kirchner. Fue solo una perversa y malintencionada utopía.
El resultado de tanto desmanejo, incapacidad y corrupción nos lleva a un retroceso y a una crisis parecida a la del año 2001.

 Y la reacción popular, es lamentablemente similar al fracaso de la gestión de Alfonsín y del gobierno de la Rua: asaltos, aumento de los delitos y saqueos de supermercados y comercios de toda índole.

El pomposo nombre del modelo denominado “crecimiento con inclusión social con matriz diversificada” ha sido un descomunal  fracaso, un verdadero engaño y una nueva frustración para los argentinos.

¡Quiera Dios que la violencia comenzada hace unos días no se extienda!

No obstante, será difícil cambiar la situación con esta inepta, incapaz y corrupta dirigencia, empezando por la presidente y su círculo más cercano.

Buenos Aires, 23 de Diciembre de 2012.


(*) Dr. Alfredo Raúl Weinstabl. Doctor en Ciencias Políticas                                                                    

Fuente: Comunicación personal del autor


domingo, 23 de diciembre de 2012

2013 con más inflación

Por Economía & Regiones (*)
Brujas y fantasmas pueden existir siempre pero Urgente24 prefiere mantener su percepción: la inflación provoca un malestar socioeconómico importante, en especial en los sectores de menos ingresos; y el discurso kirchnerista cristinista alienta un comportamiento cultural de supuesta revancha social que termina siendo delictivo. Cuando ambos elementos se mezclan, la pócima puede explotar para cualquier lado y siempre tiene un capítulo criminal, y que queda impune. El horizonte es muy preocupante porque la inflación es ascendente y eso estimulará tanto el malestar como el anhelo de supuesta venganza social de un sector marginal. Acerca de la inflación 2013, un trabajo de la consultora Economía & Regiones:
Probablemente el próximo año, Argentina sería el país de la región con menos crecimiento económico. No es un fenómeno nuevo ya que en los últimos años Perú, Colombia y Chile mostraron tasas de crecimiento mayores y más estables que Argentina. 
Paralelamente, Uruguay, Chile y Brasil presentan tasas de desempleo más bajas que la Argentina.
 
En pocas palabras, en los últimos años Argentina ha logrado resultados más pobres en materia de crecimiento y desempleo que los países de la región como consecuencia, fundamentalmente, de ser el único que acumula un fuerte proceso inflacionario. 
 
Justamente, en los últimos 8 años la tasa de inflación argentina cuadriplica o quintuplica el aumento de precios experimentado en el resto de la región. Los países que mantienen la inflación baja son los países que en promedio más crecen en el largo plazo.
 
Una inflación elevada y persistente atenta contra el crecimiento económico de largo plazo, puesto que genera incertidumbre y afecta negativamente a la inversión productiva.
 
Paralelamente, la inflación impacta sobre el poder adquisitivo de los agentes económicos que no forman precios ni tienen un fuerte gremio detrás, lo que arremete contra el consumo de las familias.
 
Todos los países de la región han aprendido esta lección. Chile, Brasil, Perú y Colombia conducen sus políticas monetarias en base al sistema de metas de inflación y sus bancos centrales actúan en forma preventiva frente al ciclo económico. Paralelamente, aplican políticas fiscales contracíclicas, acumulando ahorro en épocas de “vacas gordas”. 
 
En síntesis, nuestros vecinos tienen como objetivo no superar un nivel de inflación, que según el país oscila entre 2% y 6% anual, para poder crecer sustentablemente en el largo plazo y mantener la tasa de desempleo cerca al pleno empleo.
 
Argentina hace lo opuesto. La política fiscal se encuentra totalmente disociada del ciclo económico y es siempre expansiva, lo que genera déficits fiscales crecientes. Con la política oficial de desendeudamiento y sin crédito internacional, el déficit fiscal se financia con emisión monetaria que genera más inflación. 
 
Este escenario de dominancia fiscal deja al BCRA sin capacidad para combatir la inflación. Por consiguiente, una política anti inflacionaria debería comenzar por reducir la tasa de crecimiento del gasto para que el Central pueda emitir menos dinero.
 
La inflación se relaciona con la emisión monetaria, la tasa de crecimiento del Producto y la velocidad de circulación del dinero. Dada una cantidad de emisión monetaria, el aumento del nivel general de precios será mayor cuanto menor sea el aumento del PBI real (más billetes para ir contra menos bienes) y mayor sea la velocidad de circulación del dinero (la gente se desprende rápidamente de los pesos).
 
Por el contrario, cuanto mayor sea la emisión monetaria, la inflación no se acelerará si (y sólo si) la velocidad de circulación del dinero cae o la tasa de crecimiento del PBI se incrementa (o suceden ambas cosas a la vez). 
 
Si la emisión monetaria crece más que el Producto y esa diferencia no es contrarrestada por una disminución similar de la velocidad de circulación del dinero, la inflación se acelerará. 
 
En este sentido, sólo basta mencionar que entre 1914 y 1984 el coeficiente de correlación entre la inflación observada y la diferencia entre emisión monetaria y tasa de crecimiento del PBI (inflación estimada) fue 0,97, corroborando que la inflación tiende a ser igual al exceso de emisión monetaria por encima de la tasa de crecimiento del producto.
 
A su vez, se aprecia como entre 1975 y 1984 se aceleró marcadamente la inflación. En aquellos años el déficit fiscal, el resultado negativo de las empresas públicas y el déficit cuasi fiscal del BCRA fue financiado en forma creciente con emisión monetaria. Cuanto más se emitía por arriba del crecimiento del PBI real, más crecía la inflación. 
 
Si encima la gente no quería esos pesos y huía hacia el dólar, la velocidad de circulación del dinero aumentaba y el proceso inflacionario se retroalimentaba. 
 
De hecho, entre 1975 y 1984 la tasa de crecimiento de M1 (circulante) promedió 218% y la inflación anual 248%. Paralelamente, hubo aceleración de la velocidad de circulación del dinero y la tasa de crecimiento del PBI promedio 0.2% anual.
 
Por consiguiente, una desaceleración de la inflación es requisito necesario (no suficiente) para tener chances de alcanzar una tasa de crecimiento sustentable de largo plazo más elevada y generar mayor capacidad de creación de nuevos puestos de trabajos. 
 
Por el contrario, una aceleración de la inflación es perjudicial para el crecimiento sustentable de largo plazo.
 
En este marco, para que la inflación de 2013 sea menor a la de este año, la tasa de crecimiento de la emisión monetaria (gasto) debería disminuir y/o la velocidad de circulación del dinero caer y/o la tasa de crecimiento del PBI aumentar.
 
Según nuestras estimaciones, es poco probable que el ritmo de emisión monetaria disminuya en 2013. El gasto primario crecería en promedio 33.6%, lo cual implica una aceleración con respecto a los valores del acumulado de los primeros 10 meses de este año y una vuelta hacia el promedio de 2007 / 2012. 
 
Es decir, comparando 2013 contra 2012, habría un aumento de la dominancia fiscal y el BCRA debería emitir más pesos (+$30.663 millones) para financiar al Tesoro. La mayor emisión para financiar al sector público representa 10% de la base monetaria. 
 
Paralelamente, la tasa de crecimiento del PBI aumentaría 1.5 punto porcentual ya que pasaría de 2.2% (2012) a 3.7%(2013), lo cual no alcanzaría para contrarrestar el efecto inflacionario de la mayor emisión monetaria.
 
En este contexto, la velocidad de la circulación del dinero desempeña un rol fundamental. Si aumentara en 2013, el efecto inflacionario de la mayor emisión se potenciaría y la aceleración del aumento del nivel general de precios sería aún mayor. 
 
Por el contrario, si la velocidad de circulación del dinero permaneciera sin cambios su rol sería nulo en la propagación de la inflación, que sólo estaría impulsada exclusivamente por el aumento de la diferencia entre el ritmo de emisión monetaria y la tasa de crecimiento del PBI.
 
De hecho, durante los últimos años la velocidad de circulación del dinero fue un ancla del proceso inflacionario, evitando que el aumento del nivel general de precios fuese aún mayor que el registrado. 
 
Entre 2003 / 2012 la velocidad de circulación del dinero permaneció prácticamente constante y no contribuyó a agravar el proceso inflacionario, que estuvo exclusivamente alimentado por el exceso de emisión por sobre el crecimiento real de la economía.
 
Ahora bien, ¿la velocidad de circulación del dinero aumentará, bajará o permanecerá constante en 2013?
 
Un aumento de la velocidad de circulación del dinero podría acelerar la inflación entre 5 y 6 puntos porcentuales con respecto a 2012. Sin embargo, este escenario sería poco probable porque el cepo cambiario apuntala la demanda transaccional de pesos y evita que la velocidad de circulación del dinero aumente. 
 
Por lo tanto, de acuerdo con nuestras estimaciones, la velocidad de circulación (demanda) del dinero permanecería sin grandes alteraciones en 2013, lo que no contribuiría a potenciar el proceso inflacionario.
 
En este marco, el ensanchamiento de la brecha entre emisión monetaria y tasa de crecimiento del PBI sería el único componente “alimentador” de la inflación, que provocaría una aceleración de la inflación de entre 2 y 3 puntos porcentuales durante el próximo año.
 
Luego, el mayor déficit fiscal, el aumento de la emisión monetaria y la aceleración de la inflación le pondrían un techo a la recuperación económica en 2013, impidiendo que nuestra economía aproveche mejor el favorable escenario internacional.

(*) Economía & Regiones. Consultora argentina especializada en economía, finanzas, gestión pública y desarrollo regional de la Argentina. Artículo publicado por Urgente 24 el 22 de Diciembre de 2012.