viernes, 30 de marzo de 2012

MANIFIESTO FEDERAL: Contra el aumento de impuestos provinciales

Por Gabriel Vánica (*)
No alcanza con que el poder ejecutivo nacional se decida a respetar el sistema federal de gobierno. También es importante que los gobiernos provinciales lo ejerzan.
El “poder federal” de los Estados Provinciales no constituye una concesión “graciosa” del poder central ni un “adorno folklórico” para que los Gobernadores se floreen en sus discursos. Es potestad indelegable de las Provincias. Y su preservación una grave responsabilidad de las autoridades constituidas de las mismas.
Hoy asistimos a la humillante paradoja según la cual, gobiernos regionales notablemente perjudicados por el avance de un sistema unitario anticonstitucional que exprime a las fuerzas productivas provinciales con impuestos confiscatorios y agobiantes, no encuentran mejor solución a sus embarazos financieros que aumentar la “opresión impositiva” a sus propios comprovincianos.

Sobran razones para tildar de irrazonable el aumento de impuestos y tasas provinciales en general y del impuesto inmobiliario en particular:
1.- El ahogo financiero de las Provincias tiene como fuente primaria la concentración del cobro y del usufructo de los impuestos en manos del poder central (PEN).
2.- Esta situación se agravó sustancialmente (no sin complicidades) en los últimos años: La masa total de impuestos pasó de un 45% para la Nación y un 55% para las Provincias durante el Gobierno del Dr. Alfonsín a un despojo escandaloso en el que el Poder Ejecutivo Nacional concentra el 75% de lo recaudado dejando el 25% residual para distribuirse entre la totalidad de Provincias y Municipios en la actualidad.
3.- La carga impositiva desalienta la actividad económica al punto de disminuir la base de recaudación de las mismas Provincias.
4.- Aquellas cuyas producciones padecen retenciones son damnificadas por doble vía: a) Este impuesto afecta la principal fuente de riqueza del interior. b) No son coparticipables salvo en un escasísimo 16% real (No un 30% como se ha publicitado).
5.- Los impuestos confiscatorios son anticonstitucionales. La “OPRESIÓN” impositiva al ciudadano (1) ha sobrepasado su límite. Investigaciones de varias Universidades demuestran que el costo de cualquier producto contiene un 50% de carga impositiva acumulada durante las diversas etapas de la cadena de valor. Un argentino medio debe trabajar hasta Agosto para el fisco y sólo a partir de allí puede gozar de lo que ha obtenido con su esfuerzo.
6.- No corresponde a los Gobernadores y legisladores provinciales esgrimir el argumento del “mientras tanto” ni del “hasta tanto…” Los impuestos son inflexibles a la baja e inmunes a todo intento de eliminación. “Mientras tanto y hasta tanto” se instauró el provisorio impuesto a los réditos en 1932 para no desaparecer nunca; el aumento del IVA del 13 % al 18%; el nuevo aumento del 18% al 21% más tarde; el impuesto al cheque en algún momento y las retenciones para financiar la guerra del Paraguay en el siglo XIX.
7.- Aunque parezca extravagante en boca de quienes defendemos la libertad de comercio e industria, la propiedad privada y la transparencia de los precios de acuerdo a nuestra Constitución Nacional, hoy podríamos coincidir incluso con Karl Marx y afirmar a coro que las “relaciones de producción” impuestas por el poder central unitario oprimen a las “fuerzas productivas provinciales” apropiándose de la “plusvalía” (¿?) de quienes crean, trabajan y se esfuerzan, en beneficio de una clase parasitaria y explotadora centralista y concentradora alienada en su propia maquinaria de poder.
Este perverso sistema de explotación (¿Socialismo Siglo XXI?), cuyo sustento teórico no se encuentra siquiera en el marxismo elemental, tampoco se soluciona con más impuestos.
8.- En definitiva: “No se resuelven problemas atacando los síntomas y agravando las causas”.
9.- El federalismo político deviene en simple declamación retórica si no lo acompaña el federalismo económico y fiscal.
10.- Según nuestra Constitución Federal las Provincias preceden a la Nación y conservan todo el poder que no fue expresamente delegado por la misma (Const. Nac. Art. 121).

La calificación de “traición a la patria” que prescribe el artículo 29 de nuestra Carta Magna alcanza, según la misma Constitución, no sólo a quienes formulen o firmen estas delegaciones, sino a quienes las “consientan” (aunque no las hayan formulado ni firmado).

Tolerar, continuar o preservar el actual estado de “avasallamiento fiscal” significa claramente “consentir”.

Compensar sus nefastas consecuencias con más impuestos significa “consentir”.
Los ciudadanos no podemos consentir.

Los Señores Gobernadores, los Señores Legisladores Provinciales, tampoco.

Nuestras potestades federales devienen abstractas si no se ejercen los Derechos Económicos de las Provincias que hoy están siendo “salteadas” como no ocurrió nunca en nuestra historia (siquiera durante el reinado de la Corona Española).

Por muchísimo menos se desataron en nuestro país en el siglo XIX sangrientas guerras entre federales y unitarios –que no hubieran imaginado en sus sueños más delirantes que un día sentados en el sillón de Rivadavia se apropiarían pacíficamente del 75 % de la masa impositiva del país-.

Los Gobernadores y legisladores provinciales conocen las alternativas:
O somos un país federal o somos un país unitario y feudal sometido eternamente a indignas “alianzas de vasallaje” con la “metrópoli”, arrastrando a los comprovincianos al infantilismo cívico y económico.

No pueden trasladar a sus pueblos las consecuencias del latrocinio depredatorio de un grupo que gobierna sin la menor consideración a la Constitución Nacional, el Estado de Derecho y el Federalismo.

Las autoridades de Provincia (Estados preexistentes a la Nación que conservan todo el poder que “expresamente” no hayan delegado) no tienen opción: O están al frente de sus Provincia en la recuperación de su histórica y legítima autonomía fiscal o son cómplices del despojo a las mismas.

No alcanza con que el poder central se decida alguna vez a respetar la forma federal de Gobierno.
Es fundamental que los Gobiernos Provinciales lo ejerzan.

(*) Gabriel Vénica. Consultor Organizacional MBA Master en dirección de empresa. Artículo publicado por Informador Público el 30 de Marzo de 2012. 

1) Los habitantes de las Provincias (incluidos quienes producen) también son ciudadanos.


No se puede beneficiar a los que tomaron las armas contra la sociedad

Por Aurelio García Elorrio (*)
El legislador votó a favor para reparar a “las víctimas de la caza de brujas de la dictadura”. Pero expresó que los ex miembros de organizaciones armadas no merecen la compensación. Repasó los crímenes que aquéllas cometieron entre 1973 y 1976. El subsidio para ex presos políticos aprobado en Córdoba.

A pesar de haber votado a favor de la ley de reparación a ex presos políticos de la dictadura, que se aprobó el sábado pasado en la Unicameral, el legislador de Encuentro Vecinal Córdoba, Aurelio García Elorrio, afirmó en el discurso que pronunció en el recinto, que los ex miembros de organizaciones armadas no merecen esa compensación.

En su exposición, cuyo video se adjunta en esta nota, García Elorrio explicó que apoyaba la iniciativa del subsidio para beneficiar a quienes fueron “víctimas de la caza de brujas” del gobierno militar.

No obstante, el legislador enfatizó que no son dignos de ese reconocimiento los integrantes de todas las organizaciones armadas -ERP, FAR, Montoneros, Triple A, etcétera- que asolaron al país entre los años 1973 y 1976.

“Apoyo en general la iniciativa pensando en aquellas personas que fueron víctimas sólo porque tenían una militancia política, que terminaron en prisión sólo porque tenían inquietudes intelectuales, por todos los jóvenes que se reunían llenos de entusiasmo por el futuro y terminaron presos, por los que realizaban actividades solidarias y fueron víctimas de una inmensa caza de brujas, por todas las personas dañadas espiritualmente”, afirmó en la introducción de su discurso.

A continuación, sin embargo, remarcó: “No puede beneficiarse a aquellas personas que tomaron las armas contra las instituciones democráticas, que atacaron gravísimamente la democracia argentina. Yo los vi con mis propios ojos. Vi la magnitud de la soberbia armada, el daño irreparable que le hicieron a la democracia argentina”.

En esa línea de argumentación, García Elorrio realizó un minucioso repaso de los asesinatos, secuestros, pedidos millonarios de rescates y otros crímenes cometidos por las diferentes organizaciones armadas en los años previos al inicio de la última dictadura militar.

“Los montoneros, que nos enseñan democracia, tienen que leer un poco de historia. Fueron la soberbia armada en la máxima amplitud. No pretenderán que hagamos un reconocimiento público a quienes fueron enemigos viscerales de la democracia y de la república”, añadió.
Entrevistado por Cadena 3, el legislador dijo este miércoles que emprendió la tarea de escribir “casi 50 páginas” con los episodios armados, ocurridos entre 1973 y 1976, para que los jóvenes escuchen otra versión de la historia.

“La apoyé (a la norma) por toda la gente que fue víctima de la caza de brujas en el gobierno militar -explicó-. Pero me parecía que los jóvenes tenían que tener una noción clara y concreta. Lo hice por los jóvenes”.

“Ese video está para que los jóvenes lo puedan ver y en las escuelas se puedan conocer otras versiones de la historia”, añadió.

En ese contexto, García Elorrio contó que muchos legisladores, tanto peronistas como radicales y de otras fuerzas políticas, se acercaron para felicitarlo. “Pero ocurre que los partidos mayoritarios no lo podían decir. Me decían con la mirada que no es lo que la gente quiere oír”, comentó. Y concluyó: “Ya empecé a pagar las consecuencias. Pero yo digo simplemente lo que me tocó vivir”.

Cabe recordar que la norma, votada el sábado 24 de marzo, tiene por objetivo efectivizar el pago de una suma equivalente a dos veces el haber jubilatorio mínimo previsto por la Caja de Jubilaciones Pensiones y Retiros de Córdoba, con carácter no contributivo, personal, mensual, vitalicio e inembargable, a todos aquellos ciudadanos que hayan sido detenidos por causas políticas entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983. (Cadena 3)

(*) Aurelio García Elorrio. El Legislador Provincial Aurelio García Elorrio en sesiones legislativas del pasado sábado 24-03-12, en la ciudad de Córdoba, votó a favor de la Ley que contempla la creación de un Subsidio Honorífico denominado ¨ Reparación Provincial a Ex presos políticos de la Dictadura¨, pero no apoyó que este beneficio se aplique a personas que hubieran tomado las armas entre el 25/05/73 y el 24/03/76, quienes produjeron centenares de ataques directos al sistema democrático y que tampoco se extienda este subsidio honorífico a personas que hubieran sido indemnizadas por el Gobierno Nacional. Artículo publicado por Informador Público el 30 de Marzo de 2012.

El timón está en la gente

Por Alberto Benegas Lynch (h) (*)
La propaganda ha sido mucha y muy fuerte para convencer que los gobernantes están rodeados de un halo de magnificencia inigualable. De allí es que se autodenominan “su majestad”, “el excelentísimo”, “la honorable” y demás adjetivos que rebalsan de pomposidad y grandilocuencia. De allí las reverencias, saludos serviles, venias, trompetas, alfombras coloradas y demás parafernalia. En medio de este enjambre de agachadas pusilánimes y fraseología que desparrama por doquier la expresión “dignatario”, el gobernante es proclamado como “el primer mandatario” pero en vista de tanta genuflexión actúa como el primer mandante ya que en los hechos sustituye a las personas en esa figura.
No parece concebirse que en una sociedad abierta los gobernantes no son más que empleados de los ciudadanos, sin embargo anotan en sus carpetas curriculares los cargos que han desempeñado como si fueran de la mayor importancia sin percatarse que trabajan para la población que los mantiene y, en última instancia, son los que para bien o para mal imparten las directivas. En realidad esto último finalmente no ocurre y son los miembros de la sociedad los que parecen recibir las directivas y también retos de los gobernantes debido a la desenfrenada propaganda antes mencionada que termina tergiversando roles.
Pero si se piensa bien, las reservas y la fuerza se encuentran siempre en la gente sepa o no administrar esos recursos de que disponen. Tengo muy presente que Ortega tituló uno de sus mejores ensayos “La gente es nadie”, pero permítaseme la licencia gramatical y metodológica al emplear la palabra “gente” y similares como sustitutos para referirme al conjunto de los individuos que integran la comunidad (Borges solía decir que “todos es una abstracción mientras que cada uno es una realidad”). Se afirma con mucha razón que el pueblo tiene el gobernante que se merece puesto que surge de sus filas y ejecuta las ideas que están en el ambiente y son aceptadas y toleradas por la población. Esto ocurre por más que en no pocas ocasiones la gente cansada y humillada se da por vencida y no ejerce el control y se deja arrastrar por los megalómanos de turno.
El gobernante siempre es el resultado de las ideas que flotan en la sociedad. Entonces, en estas líneas invito a los lectores que hagamos juntos una apreciación de la realidad política distinta de la habitual y dejemos de lado los lugares comunes y archirepetidos.
No es infrecuente que cuando una persona se destaca se le diga que debería ser presidente o ministro de tal o cual ramo. Esto es un gravísimo error. Lo importante no es el gobernante sino la gente: de sus estudios y difusión de valores y principios depende todo lo demás. El político, como cazador de votos, está obligado a recurrir a un discurso que la gente pueda digerir, si se sale de ese libreto pierde apoyo electoral.
Por tanto, el eje central de mi invitación a los lectores es que nos miremos por dentro y veamos que allí radica la fuerza de nuestros destinos. No es como hacen los tilingos de siempre que endosan sus responsabilidades en la esperanza que otros sean los que les resuelvan los problemas (lo más que hacen es distribuir boletas el día de las elecciones como si se tratara de una gran proeza cívica).
¿Cómo pueda cada uno contribuir a la resolución del los problemas que nos aquejan? Pues de mil maneras. Las más efectivas son la cátedra, el artículo, el ensayo o el libro, pero la que resulta más adecuada y posible para la mayoría de la gente consiste en reunirse en grupos pequeños para estudiar y debatir libros que contengan ideas que apuntan a los fundamentos filosóficos, económicos y jurídicos de una sociedad de hombres libres. Estos cenáculos reducidos, en la etapa siguiente se subdividen en otros tantos grupos según la capacidad de los primeros integrantes de coordinar futuras agrupaciones y así sucesivamente.
 Al extenderse esta fuerza persuasiva en la sociedad, necesariamente se modifica el cuadro de situación y hace que los mandatarios sean tales y no mandantes dotados de una arrogancia y una presunción de conocimiento dignos de mejor causa. De este modo, se desinflará el rol de los gobernantes y se verá con mayor claridad que están revestidos de mayor importancia faenas tales como la de los panaderos, los arquitectos, las costureras y los fabricantes de dentífricos que son los que producen, mientras que los gobernantes solo consumen lo producido por otros y lo deben hacer en funciones exclusivamente dirigidas a garantizar los derechos que son anteriores y superiores a su propia existencia.
Es cierto que en esta instancia del proceso de evolución cultural los cazadores de votos principalmente apuntarán a la franja más extendida de la población en la que la excelencia es por su naturaleza más escasa en cuanto a la comprensión de cuestiones económicas y jurídicas. Precisamente por ello es que emplean un discurso de menor calado en el que cubren el común denominador al efecto de captar un bulto numérico mayor. Pero aquí viene el rol de quienes han tenido mejores oportunidades de cultivarse en los distintos estratos sociales: el de servir de ejemplo y contribuir a despejar telarañas mentales y falacias de diverso orden en el contexto de debates abiertos y competitivos. Esa es la tarea decisiva de los antes aludidos ateneos.
Este es el sentido del proverbio chino en cuanto a que “el pez se pudre por la cabeza” o el pasaje bíblico en el sentido de aquello de “heriré al pastor y el rebaño se dispersará”. Por esto es que cuando se observa la degradación de empresarios, sacerdotes y equivalentes y la decadencia en los colegios y universidades, puede anticiparse el desbarranque puesto que no hay mojones o puntos de referencia congruentes con el espíritu de libertad.
En definitiva, es la gente la que dirige a los políticos en funciones  sea por acción u omisión. Esta es la fuerza que debe ser utilizada todos los días en la trabajosa tarea por comprender y difundir los valores de la sociedad abierta. Abdicar de tamaña responsabilidad es entregar las vidas y las haciendas a los leones. Ese es el sentido por el que los Padres Fundadores en Estados Unidos insistían en que “el precio de la libertad es su eterna vigilancia”. Todos estamos interesados en que se nos respete independientemente de cuales sean nuestras profesiones e inclinaciones, por tanto, todos los días debemos contribuir a las ideas que se sustentan en ese respeto y consideración elemental.
Es más cómodo mirar para otro lado y seguir empeñados en nuestros arbitrajes personales, muy legítimos por cierto pero que no sobreviven sin un marco civilizado. Dentro nuestro está la solución y no en proclamar que debe aparecer como por arte de magia un político que nos resuelva todo. Se dice que la política es el arte de lo posible, lo cual es una perogrullada pero la tarea de quienes no están en la arena política es hacer que lo posible resulte mejor, esto es, correr el eje del debate para que lo que aparece como políticamente imposible sea posible, situación que nunca ocurre si todos adhieren a lo que al momento cuenta con generalizada aceptación.
Por todo esto es que el timón de los acontecimientos se encuentra nada más y nada menos que en las preferencias y las acciones cotidianas de la gente. El asunto radica en abandonar el escepticismo y la apatía y poner manos a la obra cuanto antes. Se ha dicho que las tareas educativas son de largo plazo, es cierto pero cuanto antes se comiencen mejor será. Como ha dicho Mao Tse-Tung (que desde luego no es mi autor favorito): “la marcha más larga comienza con el primer paso” o como ha aconsejado el marxista Antonio Gramsci “tomen la cultura y la educación y el resto se dará por añadidura”. No hay sustituto para la trasmisión de ideas. El timón está a disposición de la gente, el asunto es que lo use para navegar por aguas tranquilas y no se deje engatusar por polizontes que apuntan al naufragio.
(*) Alberto Benegas Lynch (h) es Presidente del Consejo Académico de Libertad y Progreso y Doctor en Economía y en Ciencias de Dirección. Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas. Autor de diecisiete libros. Fue profesor titular por concurso en la UBA. Es profesor en la Maestría de Derecho y Economía de la UBA. Fue Director del Departamento de Doctorado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata y Rector de ESEADE donde es Profesor Emérito. Fue asesor económico de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, de la Cámara Argentina de Comercio, de la Sociedad Rural Argentina y del Consejo Interamericano de Comercio y Producción.

La Argentina es uno de los diez países que menos respetan el derecho de propiedad en el mundo

Por  (*)
En materia de protección del Derecho de Propiedad la Argentina tuvo un mal desempeño, durante los últimos años. En un ranking que mide el respeto por el “Derecho de la Propiedad Física” en 130 países, está ubicado entre los diez peores. Sólo seguida por Costa de Marfil, Nicaragua, Bangladesh, Nigeria, Burundi, Venezuela, Ucrania, Angola y Libia.
Este resultado es uno de los indicadores contemplados por el Índice Internacional de Derecho de Propiedad (ver índice completo en ingles) que año tras año elabora la Property Rights Alliance, institución internacional de la que la fundación Libertad y Progreso forma parte.
Además de estar integrado por la categoría “Derecho de Propiedad Física” (en la que tan mala calificación obtuvo la Argentina), el índice se elabora en base a otros dos indicadores: “Ambiente Legal y Político” y “Derecho de Propiedad Intelectual”. El puntaje obtenido por la Argentina en estas dos categorías también es bajo, 4,2 y 5 puntos (sobre diez), respectivamente. Sin embargo, al estar relativamente mejor que otros países llegó a la posición 85 en “Ambiente Legal y Político” y 68 en “Derecho de Propiedad Intelectual”.
El promedio de estos tres indicadores determinaron que la Argentina que este año ocupe el puesto 87 de los 130 que tiene el índice de Derecho de Propiedad. Es decir, está entre el tercio de países con menor calificación.
La importancia del respeto por el Derecho de Propiedad
“Cuando hablamos de respeto al derecho de propiedad no nos referimos exclusivamente a la posesión de un título. El concepto de propiedad es más amplio y abarca la libertad de decisión que se tenga sobre un recurso propio. Esto quiere decir, que el exceso de regulaciones termina afectando el derecho de propiedad porque quitan capacidad de decisión sobre un bien”, comentó Martín Krause, consejero académico de la fundación Libertad y Progreso.
Para hacer más clara su explicación, Krause dio el siguiente ejemplo: “Si tengo un campo y se me impide sembrar maíz, soja, trigo o girasol y también criar vacas, ¿Qué propiedad me quedó?”.
Según Krause, el respeto de este derecho básico es clave para el desarrollo y crecimiento de cualquier economía. “En tanto y en cuanto el derecho de propiedad está claramente definido se promueve y garantiza el proceso de inversión. Si no lo está, el país lo sufre”.
El caso de las petroleras es un paradigmático ejemplo de atropello al derecho de propiedad. En primer lugar, a través de los controles de precios y retenciones que disminuyen hasta en más de un 40% el valor del crudo recibido por las compañías locales. Pero más recientemente, a partir de la quita de concesiones a la empresa YPF. “De esta manera, difícilmente se atraigan inversiones y es así como el sector energético vive una crisis que repercute negativamente en la actividad económica del país”, aclaró Krause.
Para hacer un análisis más profundo sobre las repercusiones de las regulaciones sobre este sector, el presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, disertará en un seminario organizado por las fundaciones Libertad y Progreso y Naumann.
Durante el mismo evento, Jorge Vanossi, constitucionalista y consejero académico de la fundación Libertad y Progreso, evaluará el impacto y la constitucionalidad de las últimas medidas ejecutadas por el Gobierno que avanzan sobre el derecho de propiedad, como es el caso del control de cambios o las trabas a las importaciones.
El seminario se llevará a cabo a las 18.30, en el Centro Argentino de Ingenieros, Cerrito 1250.
Para mayor información, contactarse con:
Martín Krause, consejero académico de la fundación Libertad y Progreso, (011) 15-4979-5965.
Aldo Abram, director ejecutivo de la fundación Libertad y Progreso, (011) 15-4171-5542.
Mercedes Manfroni, responsable de prensa, (011) 15 – 3195-4479.



(*) Libertad y Progreso on line. Artículo publicado el 27 de Marzo de 2012


La gran mentira de Moreno a Cristina

Por Urgente.24 (*)
Son días de gran tensión en el comercio exterior argentino, que ya está debatiéndose en la Organización Mundial del Comercio (OMC), pero inevitablemente terminará en el G20, donde la Argentina ya acumula otros problemas, además de aplicar prácticas ilegales y desleales en el comercio de bienes. Pero las restricciones tienen otros problemas domésticos, que bien vale la pena analizar.


No es cierto que la limitación de importaciones provoque, en forma automática, una sustitución eficiente.
 
Sí es verdad que acumula problemas con otros país, que llevará, inevitablemente, a un debate sobre la Argentina en la Organización Mundial de Comercio y en el G20.
 
No es cierto que la limitación de importaciones contribuya, por sí misma, a la industrialización y el desarrollo.
 
En verdad, se está ocultando con un maquillaje de ahorro de divisas, los problemas de fondo que acumula el 'modelo Kirchner', heredero aunque con desviaciones, del 'modelo Lavagna'.
 
No es serio intentar elaborar, a partir de la restricción a las importaciones, un discurso industrialista cuando no se profundiza en la mejora de la competitividad ni en el estímulo a las inversiones directas.
 
En verdad, hay grandes deudas pendientes al respecto de parte del Ejecutivo Nacional, incluyendo la no ejecución de los acuerdos que Amado Boudou firmó con la Unión Industrial Argentina cuando era ministro de Economía y visitó la sede de la entidad.
 
No es serio considerar el debate sobre la competitividad como una cuestión del Ministerio de Trabajo, y casi como una extensión de las convenciones colectivas de trabajo, o parte de ellas.
 
No es serio mantener la política cambiaria como eje de la política antiinflacionaria, distorsionando toda la estructura de precios relativos y provocando problemas enormes para el futuro de la economía argentina.
 
Tal como se ha encarado la restricción a las importaciones solamente contribuye al descenso del nivel de actividad de la economía.
 
Al principio, la menor producción se compensa con des-acumulación de stocks. Sin embargo, más tarde los stocks se agotan y la inflación se acelera si el consumo no se ajusta. Las mayores trabas a las importaciones afectan negativamente la producción, la inversión y la utilización de la capacidad instalada en la industria, incentivando el desequilibrio macroeconómico. Este desequilibrio macroeconómico sólo disminuiría si disminuyera el consumo, es decir si el nivel de actividad económica se redujera aún más.
 
Tampoco resuelve los problemas de fondo de un comercio exterior sojadependiente y abundante en deficiencias estructurales que refleja la cuenta corriente de la balanza de pagos.
 
Y es grave que los autores de la iniciativa, comenzando por Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, le presenten a Cristina Fernández de Kirchner un enfoque tan errado, o directamente le mientan, abusando de la desinformación de la Presidente sobre macroeconomía y de su desconfianza que le impide a menudo buscar opiniones diferentes a la propia.
 
Interesante el apunte que difundió acerca de las importaciones la consultora Economía & Regiones en su Semanario Económico:
 
"En 2011 por primera vez la balanza de pagos fue negativa y cayeron las reservas (-US$ 6.300 millones); aún a pesar de las mayores trabas e intervencionismo. Argentina fue el único país de la región que perdió reservas el año pasado. El stock de reservas tiene una importancia trascendental para el actual modelo económico.
 
Para sostener el superávit comercial en torno a los niveles del 2010, se restringieron las compras externas durante el 2011. Sin estas trabas a las importaciones el saldo comercial hubiera ascendido a sólo unos US$ 5.300 millones, menos de la mitad del saldo efectivo (US$ 13.540). 
 
Es decir, el “efecto Moreno” ha moderado el aumento de las importaciones, duplicando la entrada de dólares vía resultado comercial.
 
La importancia que tienen las trabas a las importaciones para la sostenibilidad financiera de la cuenta corriente radica en que el resto de sus partidas son estructuralmente deficitarias. 
 
Por lo tanto, el superávit de la cuenta comercial (expoimpo) tiene que financiar al resto de las partidas y sobre todo a la partida “rentas de la inversión”, que alcanzó un déficit de US$ 9.900 millones en el año. Este saldo negativo (US$9.900 millones) de “rentas de la inversión” se debió principalmente al pago de "dividendos y utilidades” (US$7.300 millones). 
 
La segunda cuenta negativa en importancia relativa son los intereses pagados que ascendieron a US$ 3.427 millones en
2011.
 
De acuerdo con nuestras estimaciones, sin todas las medidas intervencionistas el resultado de la cuenta corrientes y cuenta capital habría sido deficitario en US$ 5.000 millones y US$ 13.400 millones respectivamente, generando una reducción de reservas internacionales en torno a US$ 22.400 millones. 
 
En este escenario, el stock de reservas del BCRA habría caído un 35%, cerrado en US$ 30.000 millones (en lugar de los US$ 46.300 millones que tenía a fin de 2011).
 
La producción
 
Uno de los principales objetivos de política económica de la actual administración ha sido el mantenimiento del tipo de cambio nominal cuasi fijo. Ya sea para contener las expectativas de devaluación del público, para mantener estabilizada la inflación, o simplemente para evitar el costo político que tienen los movimientos de tipo de cambio en nuestro país. 
 
Paralelamente, la tasa de devaluación fue significativamente menor que la inflación, que a su vez fue menor al aumento de los salarios en los últimos años. 
 
En consecuencia se generó una constante y significativa apreciación del tipo de cambio real y un fuerte aumento del salario en dólares. 
Ambos fenómenos contribuyeron a la paulatina pérdida de competitividad de los sectores productivos locales y a la disminución de la rentabilidad extraordinaria que había dejado la
devaluación de 2002.
 
No obstante, esta pérdida de rentabilidad fue compensada por un aumento de las ventas, inducido por el incremento del salario y la apreciación del tipo de cambio real.
 
Es decir, los sectores productores fueron perdiendo margen respecto de cada bien que ofertaban, pero dicha pérdida de rentabilidad fue más que compensada por el alto dinamismo del consumo, que encontraba sustento en el incremento del poder adquisitivo del salario.
 
Tal es así, que este boom de consumo de los últimos años, provocó que el gasto agregado supere a la producción doméstica.  Y, lógicamente, cuando se gasta más de los que se produce internamente, se importa la diferencia y lo que no se importa se vende a precios más altos.
 
En pocas palabras, un volumen de consumo (gasto) mayor al de producción conlleva a un desequilibrio macroeconómico, que se caracteriza por un incremento de las importaciones (para compensar la insuficiente producción doméstica) y en más inflación.
 
En este desequilibrio en el que se produce menos de lo que se consume y los precios aumentan, el tipo de cambio real se aprecia adicionalmente y las expectativas de depreciación aumentan. 
 
Sin embargo, el gobierno tiene como principal objetivo mantener el tipo de cambio nominal casi sin movimientos; y para mantener el tipo de cambio nominal constante se ve obligado a “pisar” la demanda de dólares y frenar el avance de los bienes importados.
 
Las mayores trabas a las importaciones tienen dos efectos sobre el nivel de producción; 
 
> uno en el corto plazo y 
 
> otro en el mediano / largo plazo. 
 
Las mayores trabas a las importaciones afectan negativamente los niveles de producción en el corto plazo y sólo en el mediano y largo plazo podrían incentivar la sustitución de importaciones e impactar positivamente en los niveles de actividad (y de sólo algunos sectores).
 
En pocas palabras, en el corto plazo las mayores trabas a las importaciones estimulan el desequilibrio macroeconómico imperante, ya que ensanchan la brecha entre el nivel de consumo y de producción, alentando el ajuste vía más inflación.
 
Las medidas lograron desacelerar las importaciones que a partir de Marzo de 2011 (cuando se ampliaron las licencias no automáticas (LNA)) exhibieron una caída interanual del 1% en Febrero de este año; la primera merma desde la crisis global de 2009. 
 
Concretamente, según los datos de Feb '12, la caída de las importaciones se concentró en los insumos industriales (-4% a/a), en los bienes de consumo (-5%) y, particularmente, en los bienes de capital (-19%), cuyas menores compras estarían reflejando tanto los efectos de las restricciones comerciales como un menor apetito inversor, en un escenario de mayor incertidumbre y crecientes regulaciones.
 
Sólo el ingreso de piezas de bienes de capital (incluyendo autopartes, necesarias para sostener en funcionamiento la industria automotriz) y las importaciones de combustibles (indispensables para compensar la declinante producción interna de hidrocarburos) continuaron en ascenso en febrero. 
 
Éste último rubro volvió a ser elmás dinámico, con un alza de 19% a/a, insumiendo en el primer bimestre US$ 840 millones, a pesar de ser éste un período del año en el que la demanda de energía resulta estacionalmente baja.
 
Actualmente, la utilización de la capacidad instalada se encuentra en por encima del 75% en el agregado y con un máximo de 87% de utilización de una industria de base como la metalúrgica (pleno empleo). 
 
En lo que respecta al factor trabajo, la desocupación1 ha alcanzado un mínimo de 6,7% en el cuarto trimestre de 2011 y la tasa de empleo un máximo del 43% en el mismo período.
 
Pero lo cierto es que para seguir creciendo sin ajustar el consumo es necesario producir más, y para producir más es necesario ampliar la capacidad productiva. En una economía con pleno empleo de los recursos capital y trabajo se requiere importar maquinarias e insumos para ampliar la capacidad de producción en el mediano y largo plazo.
 
Las medidas proteccionistas fueron efectivas para frenar el volumen de compras al extranjero, pero dejan sin importaciones de insumos fundamentales a la industria local, afectando negativamente la producción. 
Al principio, la menor producción se compensa con des acumulación de stocks. 
 
Sin embargo, más tarde los stocks se agotan y la inflación se acelera si el consumo no se ajusta.
 
El nivel de utilización de capacidad instalada cayó un 6,3% a/a en el agregado industrial sin que ello se deba a un aumento en la inversión. Paralelamente, según los datos difundidos por INDEC, la industria empezó a mostrar un marcado estancamiento (se ve en el índice) desde principios del 2011, que a lo largo del año pasado se tradujo en una fuerte desaceleración en la tasa de crecimiento interanual y en febrero 2012 se transformó en una incipiente caída del nivel de actividad.
 
En pocas palabras, las mayores trabas a las importaciones afectan negativamente la producción, la inversión y la utilización de la capacidad instalada en la industria, lo cual incentiva el desequilibrio macroeconómico. Este desequilibrio macroeconómico sólo disminuiría si disminuyera el consumo, es decir si el nivel de actividad económica se redujera aún más.
 
Negativo
 
La semana pasada el INDEC dio a conocer el resultado de la balanza de pagos correspondiente al 4to. trimestre de 2011 y al cierre del año pasado. El cálculo de balanza de Pagos consiste en el registro contable de operaciones comerciales, de servicios, rentas y movimientos de capitales llevadas a cabo por los residentes en un país con el resto del mundo. 
 
Las transacciones registradas en la balanza de pagos aparecen agrupadas en diferentes sub-balanzas. La diferencia entre ingresos y pagos determina su saldo. Si el saldo es positivo (con tipo de cambio cuasi fijo) se acumulan reservas. 
 
Por el contrario, las reservas caen si el saldo es negativo.
 
A pesar de que la economía argentina mantiene un considerable excedente en su balanza comercial, el sector externo en su conjunto comienza a mostrar algunas señales de debilidad. 
 
Por primera vez, en 2011 la balanza de pagos fue negativa y cayeron las reservas.
 
Hay dos fenómenos negativos a destacar. 
 
> Primero, Argentina fue el único país de la región que perdió reservas en 2011. 
 
> Segundo, las reservas cayeron aún con el gobierno aplicando más medidas comerciales proteccionistas y una mayor intervención en el mercado cambiario.
 
Concretamente, si además del comercio exterior se toma en cuenta el resultado neto de los dólares que ingresan y egresan por turismo, por flete, por regalías, por pago de intereses y por giro de utilidades y dividendos, el resultado de la cuenta corriente del año queda prácticamente empatado (US$ 17 millones). 
 
No obstante, el resultado de la cuenta capital y financiera arrojó un déficit de US$ -2.300 millones; generando la primera variación negativa del stock de reservas internacionales desde el 2003 (-US$ 6.100 millones).
 
Por lo tanto, sin trabas a las importaciones y sin las medidas que se tomaron el último trimestre del año pasado para incrementar la oferta y “pisar” la demanda de dólares, el resultado del balance de pagos hubiese sido más deficitario; o lo que es equivalente, las reservas internacionales se hubiesen reducido bastante más (retomaremos este punto más adelante).
 
En este contexto, cabe resaltar que el stock de reservas tiene una importancia trascendental para el actual modelo económico. Se necesitan reservas para honrar la deuda porque hay una explícita política de evitar recurrir a los mercados financieros.
 
A su vez, las reservas son importantes para dotar al BCRA de “poder de fuego” para evitar un potencial impacto negativo externo y poder administrar el tipo de cambio y evitar una potencial fuerte devaluación.
 
Desde la salida de la convertibilidad hasta el 2010 inclusive, el tipo de cambio depreciado forjó un superávit comercial, que hizo que toda la cuenta corriente fuese superavitaria. 
 
De esta manera, el saldo comercial favorable financiaba al resto de los rubros de deficitarios de la cuenta corriente, como las rentas de la inversión y a las transferencias. 
 
Sin embargo, la apreciación del tipo de cambio real sumado al fuerte crecimiento del nivel de actividad, han generado un paulatino pero sostenido desgaste del superávit comercial, a partir del exponencial crecimiento de las importaciones de energía y de maquinaria e insumos para industria. 
 
Ambos componentes son muy difíciles de sustituir o ajustar a la baja sin que caiga en nivel de actividad.
 
Para sostener el superávit comercial en torno a los niveles del 2010, se restringieron las compras externas durante el 2011. 
 
Sin estas trabas a las importaciones el saldo comercial hubiera ascendido a sólo unos US$ 5.300 millones, menos de la mitad del saldo efectivo (US$ 13.540).  Es decir, el “efecto Moreno” ha moderado el aumento de las importaciones, duplicando la entrada de dólares vía resultado comercial.
La importancia que tienen las trabas a las importaciones para la sostenibilidad financiera de la cuenta corriente radica en que el resto de sus partidas son estructuralmente deficitarias. 
 
Por lo tanto, el superávit de la cuenta comercial (expoimpo) tiene que financiar al resto de las partidas y sobre todo a la partida “rentas de la inversión”, que alcanzó un déficit de US$ 9.900 millones en el año.
 
El saldo negativo (US$9.900 millones) de “rentas de la inversión” se debió principalmente al pago de “dividendos y utilidades” (US$7.300 millones). 
 
La segunda cuenta negativa en importancia relativa son los intereses pagados que ascendieron a US$ 3.427 millones en 2011.
 
En 2011 la cuenta capital y financiera (CCF) cerró con un saldo negativo de US$ 2.198 millones. El egreso se debió a una salida neta de US$ 8.866 millones del sector no financiero
(público + privado) que no alcanzó a ser compensada por una entrada neta de US$ 6.598 millones del sector financiero (público + privado) y otro ingreso neto de US$ 70 millones de la cuenta capital.
 
En términos generales el saldo negativo del sector no financiero se basó en el incremento de la fuga de capitales, una menor entrada de inversión extranjera directa (IED) y en el pago de amortizaciones del Gobierno Nacional.
 
Como consecuencia de las expectativas de devaluación, la fuga de capitales del 2011 fue la segunda más importante desde la salida de la convertibilidad, totalizando US$ 21.500 millones. 
 
Las medidas lograron desacelerar la fuga en el último trimestre, que sin éstas hubiese alcanzado unos US$ 26.500 millones en todo el 2011.
 
La estimación preliminar de IED 2011 mostró un total de US$ 3.530 millones, lo que representa una reducción del 42% respecto del 2010 y una disminución del 12% respecto del promedio de la década.
 
El déficit en el flujo neto del sector público no financiero sumó US$ 3.391 millones.
 
El aporte de dólares para compensar la CCF vino de la sub-balanza del sector financiero (BCRA + otras entidades financieras), que forjó una entrada neta de US$ 6.600 millones
ligada a las intervenciones explícitas del Gobierno Nacional:
 
El BCRA tomó deuda por US$ 5.000 millones principalmente con el “Bank of International Settlements” (BIS). Se obligó a las compañías aseguradoras a repatriar los fondos que tienen en el exterior; lo que generaría ingresos por US$ 1.750 millones.
 
A modo de síntesis, la viabilidad financiera del sector externo argentino comenzó a manifestar claros signos de debilidad. En términos macroeconómicos, la reducción estructural de la entrada neta de dólares complica la intención del Gobierno de acumular reservas para afrontar los vencimientos de deuda. 
 
Al mismo tiempo, esta merma en el flujo de divisas le pega de lleno a uno de los motores del crecimiento, dado que (entre el 2003 y el 2010) el BCRA compraba los dólares excedentes con
nuevos pesos que inyectaba en el mercado, incentivando la demanda agregada y el crecimiento económico.
 
Ante esta señal de alerta, el Gobierno se dispuso a intervenir el balance de pagos para maximizar la entrada y “pisar” la demanda de dólares. Fue así que se impusieron trabas a las importaciones a través de Licencias no automáticas, se obligo a las aseguradoras a repatriar sus fondos radicados en el exterior, se tomó préstamos con BIS y otros organismos internacionales de crédito y se restringió la demanda de dólares del sector privado para frenar la fuga de capitales.
 
De modo, que sin estas medidas intervencionistas, el resultado de la cuenta corrientes y cuenta capital habría sido deficitario en US$ 5.000 millones y US$ 13.400 millones respectivamente, generando una reducción de reservas internacionales en torno a US$ 22.400 millones. 
 
En este escenario, el stock de reservas del BCRA habría caído un 35%, cerrado en US$ 30.000 millones (en lugar de los US$ 46.300 millones que tenía a fin de 2011)."

(*) Urgente.24  Artículo publicado el 30 de Marzo de 2012.