viernes, 20 de julio de 2012

La discriminación y el sentido de pertenencia

Por María Celsa Rodriguez (*)
El ser humano utiliza el lenguaje para comunicarse. Enhebra palabras que forman oraciones, expresando lo que piensa, lo que siente. Reflexionando acerca de lo que pasa, lo que le gusta y lo que no. Eleva las quejas y muestra su enojo ya sea en forma prudente y otras veces en forma violenta.

Esto lo lleva a tener una mirada positiva o negativa, flexible o crítica ante determinados temas que suceden a diario. Pero otras veces, un comentario  puede tornarse irreflexivo, apresurado, descolgado del sentido semántico que tiene, mostrándose incoherente, y  expresando poca prudencia y análisis. Creando conflictos donde no hay y produciendo el divorcio de criterios en vez del consenso.

 Incluso a veces alguien puede etiquetar una opinión o una frase dicha como un concepto discriminador.

El diccionario dice que  " discriminar v. tr.
1   Dar un trato de inferioridad a una persona o colectividad por causa de raza, origen, ideas políticas, religión, posición social o situación económica.
2   Establecer diferencias entre dos o más cosas.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L."

Podemos discriminar a otros por sus diferencias, como también sentirnos discriminados de los demás  por medio de una conducta, acción u opinión social negativa en donde se trata de excluir o diferenciar  a un grupo social por distintas razones: ya sean de género, de edad, de clase social, de color de piel, de contextura física, de religión, de capacidad, etc. Cuando se discrimina lo que se esta haciendo es humillando, se esta dañando al otro con palabras agresivas y conceptos equivocados.

Ahora ¿como logro producir un efecto discriminador en el otro? Cuando frente a un acto, palabra o acción el sujeto discriminado se siente afectado por ello. Pero teniendo en cuenta esto, podemos decir ¿que todos los actos que me afectan me producen un sentimiento de discriminación? Claro que no, sino iríamos por la vida marcando discriminación en todos lados.


Asi por ejemplo si un señor es  fumador y va a cualquier lugar público que esta prohibido fumar y le piden o que apague el cigarrillo o que se vaya a la calle ¿puede sentirse discriminado? 

Cuando vamos al banco o algún supermercado y vemos que las personas ancianas, personas discapacitadas y las mujeres embarazados pasan directamente sin hacer cola, el resto de la fila que llevamos largos minutos esperando nuestro turno ¿podemos sentirnos discriminados? Cuando una mujer al volante es recriminada por un remisero que le grita "
¡Andá lavar los platos que no sabes manejar!"  ¿Puede sentirse discriminada?

Días atras ví que en una esquina a una señora que caminaba por una vereda céntrica,  y un motociclista  que iba por la vereda le grito
-"¡Correte gorda que te piso!" ¿es discriminación  o falta de respeto?

Cuando una señora mayor que baja de un colectivo con mucho dificultad por su edad avanzada y el chofer le dice -"
¡Vamos vieja que no tengo todo el día, sino tómese un remis!" eso ¿es discriminación o falta de respeto?

La discriminación se va conformando en principio por una idea elaborada o preconceptos que se regulan conforme a parámetros encuadrados en prejuicios. Así  se construye una idea que puede ser mala o buena en base a esa imagen que objetivamente se cree  es la aceptable,en tanto aquello que se aleja  de esa línea deja de ser visto por esa persona como permitido y  entonces surge el rechazo, que abre la puerta a la discriminación.

Por ello la discriminación - en principio-tienen una base de sustento muy individualista es decir una apreciación personal que se van sumando a otras apreciaciones sobre el mismo tenor y se hace colectiva y así surge la discriminación social.
 
Ahora hay algo  que a veces no se toma en cuenta  cuando se pone el dedo acusador hacia alguien que se cree que discrimina o a alguien que se siente discriminado, y es :que no todo concepto identificativo de otra persona significa discriminación.

​Sino que  es una forma de identificar a cierto grupo al cual pertenece. Es decir, si  identificamos religiones: cristianismo, protestantismo, judaísmo, islamismo, budismo. Eso no significa que uno discrimina al otro cuando se dice por ejemplo  "Juan es budista";  es una manera de identificarlo dentro de una creencia. Lo mismo en política:si digo  tal persona es peronista  no la discrimino ni la margino del resto de las personas que no pertenecen a esa ideología política, sino que la identifico y la ubico en un grupo de pertenencia. Eso no es discriminar sino es darle un concepto dentro de un contexto de inclusión e identidad.   La identificación lo que esta haciendo es poniéndole  un contenido de pertenencia, individualizándolo en un mismo grupo de intereses.

Pero ¿porqué cuando se identifica a un grupo surge inmediatamente un efecto discriminatorio ? Creo que el problema se centra  en la debilidad o en el reforzamiento de la propia autoestima, en la lucha interna entre el ser y el parecer.En donde se produce una confrontación entre lo que se es  y lo que se pretende ser  para tener la aceptación social Entonces cuando un concepto social pendula golpeando al yo, este   se pone de pie y el orgullo de pertenencia  alimenta la autoestima.

Ya la victimización y la desvalorización que antes emergía frente al rechazo social fue minimizado por la pertenecia a esa grupo que los protege y los apoya.Sin embargo la pertenencia a un colectivo social es redefinido como parte del todo Es decir, el sentido de pertenencia  no lo quita ni los separa del resto de otros colectivos sociales sino que se amalgama  conformandolo, nutriéndolo y nutriéndose en la aceptación universalizada  y siendo parte igualitaria de la sociedad.

Porque en definitiva,  mas allá de nuestras diferencias que nos separa por sexo, edad, condición social, color de piel, nacionalidad, creencias, ideologías, preferencias sexuales, somos seres humanos con nuestras virtudes y defectos, nuestras culpas y atributos, nuestras miserias  y valores y en esas diferencias esta la unión que nos lleva a buscar entre todos juntos, el bien común. 

(*) María Celsa Rodriguez. Periodista y analista política.

Fuente: Comunicación personal de la autora