miércoles, 25 de julio de 2012

La fuerza de Chavez

Por María Celsa Rodríguez (*)
El Presidente Chavez  ha sumado años de concentración de poder. Desde el control al Poder judicial como así también  la limitada y vigilada libertad de prensa que padece Venezuela.
 
Los casos  más conocido son  el de la jueza María Lourdes Afiuni,  la detención de periodistas, los cierres de varios medios críticos al gobierno y la persecución a todo aquel que critique y denuncie  algún hecho que ponga al Presidente o a su gobierno en el ojo de los cuestionamientos.

 
Globovisión  sufrió en carne propia el hecho de colocarse en esa postura crítica cuando  desafió al poder transmitiendo el motín carcelario  en el 2011. Esto despertó la ira de  Chavez quien calificó al canal de querer incendiar el país y derrocar al gobierno. Como medida de escarmiento le impuso una abultada multa y los sometió a múltiples investigaciones administrativas, algunas aún en curso.

 
Otro caso es  el de Osvwaldo Alvarez Paz, un opositor al gobierno que al haber  esgrimido comentarios y afirmaciones que molestaron a Chavez,  hizo que Alvarez Paz fuera acusado de "infundir temor en la población" y fuese puesto en prisión por ello.

Recordemos también a Raúl Díaz quien fue "
condenado  a 9 años de cárcel por haber atentado contra la embajada de España y la de Colombia". Ocurrido en la Ciudad de Caracas en el año 2003. Por este hecho la Corte Interamericana de Derechos Humanos sentenció  a Venezuela " por la violación del derecho a la integridad personal de Díaz, debido  a que los servicios de asistencia medica durante la detención no se cumplieron de manera oportuna, adecuada y completa, contribuyendo al deterioro progresivo de la salud  (...). Las condiciones de detención de Díaz no cumplieron los requisitos materiales mínimos de un tratamiento digno" dijo el organismo.  Y que " la detención preventiva fue  arbitraria, de duración excesiva y sin recurso de apelación eficaz".  Si bien la Corte le exige a Venezuela tome medidas en estos aspectos, pero ellos  no admiten  el fallo.

La fuerza del control de Chavez está generando en la población y en aquellos que manejan los medios de información desde una posición crítica, a un desafió personal y meticuloso a la hora de exponer una opinión, un comentario o un hecho grave. Deben  moverse con manos quirurgicas a fin de evitar ser castigados por opinar distinto. Incluso el control y restricción también se extiende a intenet.


La opinión y el pensamiento hoy lo manejan los medios de comunicación oficialistas, no dejándole casi espacio abierto a aquellos que desde lo privado intente levantar la voz contra el gobierno.

 
La justicia está politizada,  mientras la oposición siente la presión del poder chavista soplándole sobre sus hombros.

Si bien Chavez tiene un hobby muy parecido al de la Presidente Cristina  y es que le encanta las cadenas nacionales. Y últimamente  se pasa horas,  varias veces a la semana,  aprovechando que está en campaña para agotar a todos  con su verborragia. Despliega largos discursos sin medir el tiempo de exposición.


Ante esto su competidor Henriquez Capriles puso el grito en el cielo,  pidiendo que se tomen medidas al asunto y se ponga límites  al abuso de la cadena nacional. Aunque  Chavez ya lo dijo "No lo voy a hacer".

Las encuestas lo favorecen. Si bien  Venezuela es un país dividido por el amor y el odio a Chavez.  Los que lo critican hablan de los problemas que suman en su agenda política pero que no encuentran  soluciones  y es la inseguridad.  Igual que en Argentina el problema es una inmensa sombra que suman números alarmantes a  las estadísticas de variados delitos y crímenes.


El otro tema es la inflación,  hoy encabeza la lista  de los países con mayor inflación de Latinoamérica,  aunque Argentina está segundo.

 
Otro de los problemas cotidianos de Venezuela es el   abastecimiento,  sobretodo en productos de primera necesidad, donde por largos días las góndolas están vacías y otras veces no alcanzan a cubrir la demanda.

 
Internacionalmente además ha hecho migas con países que no son bien mirados en el contexto de nacionales como Irán, Corea del Norte, Bielorrusia y Siria.

Los comicios están cerca,  el 7 de octubre se definirá su permanencia o sus derrota. Detrás de ese deseo también está el misterio de su enfermedad  pesándole duramente.


Ese día las miradas de toda Latinoamérica estarán puestas sobre Venezuela. La suerte de Chavez estará echada.

 
Si bien él siempre aspiró a quedarse en el poder hasta el 2021,  las urnas dirán si es posible que ese sueño se cumpla o quede trunco. 


(*) María Celsa Rodriguez. Periodista y analista política.

Fuente: Comunicación personal de la autora.