sábado, 4 de agosto de 2012

El Juicio del Siglo

Por María Celsa Rodríguez (*)
En Brasil se está desarrollando "el juicio del siglo"donde se juzgan a "38 personas acusados por corrupción política". Algo que manchó al gobierno de Lula  da Silva provocando una tormenta  política en su momento pero que supo pilotearla con buena cintura.
 
 En el listado de acusados  se ven nombres que fueron del corazón  de la administración  del Gobierno del Brasil, como diputados, ministros y asimismo empresarios y banqueros. Todos expuestos ante figuras delictivas  que van desde "corrupción, defraudación, asociación ilícita, lavado de dinero y peculado".

 
Cuando el escándalo estalló  en el 2005, esos hombres puestos en el poder dejaron en claro que no eran tan honestos ni impolutos.

 
Según las pruebas, el Partido de los Trabajadores fundado por Lula y al que también  pertenece Dilma Rousseff,  para tener apoyo en el Congreso y que los legisladores aprobaran los proyectos oficialistas  sobornaban a los legisladores. Algo que nos trae a la memoria  un hecho conocido por nosotros con la famosa Banelco.

 
Se habla de millones gastados en publicidad y en el manejo de las Empresas del Estado.  Muy similar a lo que estamos acostumbrados los argentinos,  a que se dilapiden los dineros públicos de manera  demasiado discrecional.

Algunos analistas piensan que esto mancha a la actual Presidente del Brasil, sin embargo ella ha aceptado la renuncia de parte de su gabinete cuando algún hecho dudoso con olor a corrupción rozó  a  su equipo.


Si bien  hasta ahora  se está manteniendo fuera de la línea de atracción desde lo político en este "mensalao" como lo llaman - por la especial mensualidad  que recibían los legisladores-.


Por más que en este juicio se estén juzgando a partidarios  que han militado en el mismo Partido de los Trabajadores al que ella pertenece.

Quizás cuando Rousseff decidió pasar  el plumero  sobre su gabinete lo hizo como una estrategia de depuración, demostrando que no era Lula, que era mas fuerte que él, y que no repetiría errores.

 
Aunque hay que mirar aún mas a fondo  el problema que lo coloca en la escena al expresidente,  y es que si Dirceu  - su hombre de confianza- es condenado, significará que Lula conocía la trama de sobornos.

Viendo el "
juicio del siglo",  tenemos que decir que aún estamos lejos de ser un país serio. Aquí las causas de corrupción se amontonan en los archivos de tribunales, llegando  los cuerpos de expedientes a envejecerse y al final nunca nadie termina preso,  pero seguramente si sobreseído.
 
Ellos  en cambio  están mostrando los lineamientos que marcarán de aquí en más  su imagen  de país y la credibilidad y fortaleza de sus instituciones.

 
"El juicio es una demostración de la independencia de poderes que reina en el país", dijo la Presidente Rousseff .  Y con esto queda  claro que esa independencia de poderes no es solo una intensión para engalanar el  discurso.

Haciendo un paralelo con Brasil,  nunca en Argentina se podría dar un evento como lo que hoy está pasando en el país vecino.


Últimamente pareciera que las democracias se van tornando mas ejemplificadoras. Primero fue Paraguay que le hizo juicio político a su Presidente y así el senado destituyó a Fernando Lugo  por "mal desempeño en sus funciones ".  Ahora Brasil da un ejemplo al mundo poniendo en el Banquillo a todos los acusados de corrupción durante la Presidencia de Lula .

 
Mientras que en Argentina seguimos viendo a muchos que ostentan orgullosos y sonrientes sus cocardas de corruptos, total saben con certeza que aquí la justicia verdaderamente es sorda, ciega y muda. 


(*) María Celsa Rodríguez. Periodista y analista política. Artículo publicado el 4 de Agosto de 2012, en "ChacoRealidades".  


Fuente: Comunicación personal de la autora.