martes, 28 de agosto de 2012

Kicillof se salteó el capítulo de tasa de interés

Por Roberto cachanosky (*)
Si Kicillof no habló como economista sino que habló como soldado de la causa k para quedar bien con su jefa espiritual, se entiende la burrada que dijo
En otro de sus inefables discursos, el joven Axel Kicillof acaba de quejarse por los pocos créditos para la vivienda que otorgan los bancos (seguro que algún k me va a acusar de trabajar para la patria financiera) afirmando: “El año pasado, todo el sector financiero argentino, dio 20.000 créditos hipotecarios, a una tasa promedio de 20%, con plazo de 12 a 15 años”, mientras que el Gobierno, con su iniciativa denominada Procrear, “en dos meses generó 25.000 créditos, con una tasa que es la mitad, y el doble de plazo”. Y luego agregó refiriéndose a cómo se bajan las tasas de interés afirmando muy suelto de cuerpo: “Es cuestión de que hagan sus números. Observen el “spread”, la diferencia entre lo que le dan a uno cuando pone un depósito en el banco y lo que cobran al señor que saca un crédito o una hipoteca para hacer una vivienda y lo que va a encontrar es que hay una diferencia enorme. Esa es la ganancia del banquero”.
Primer párrafo sobre la cantidad que otorgó el gobierno a tasas del 10% anual a 12 o 15 años de plazo. Lo que no cuenta Kicillof es que esa plata sale de los contribuyentes, seguramente de la ANSES, y son créditos a tasas de interés real negativa. Por lo tanto, el gobierno se queda con el beneficio político de gastar y el futuro jubilado o contribuyente con el costo político de perder su capital que es otorgado a tasas menores a la inflación. Total, dentro de 20 años ellos no van a estar para pagar la cuenta.
Es evidente que a este chico no le han enseñado, o se olvidó lo que le enseñaron, que la tasa de interés real puede ser positiva o negativa. Es positiva si la tasa de interés nominal es superior a la inflación y es negativa si es inferior a la inflación. Lo que hace el gobierno es tirarle el problema a los futuros jubilados dilapidando los ahorros que teníamos en las AFJP para hacer populismo otorgando créditos a tasa de interés real negativa.
Segunda parte de su discurso. Habla de spread entre tasa activa y pasiva. En realidad tiene que hablar de costo financiero total. Basta con ver cualquier sitio de un banco para darse cuenta que lo relevante es el costo financiero total que incluye seguro, gastos de administración, etc. Tomemos, por ejemplo, el Banco Credicoop cuyo presidente es un ferviente defensor del gobierno y del modelo. Ese banco ofrece créditos personales a tasa fija a un plazo de 36 cuotas, a un costo financiero total del 46%. ¡Ni ellos se creen lo de la inflación del 10% anual del INDEC! Si la inflación anual es del 10%, la tasa de interés real que cobra el presidente del ferviente defensor del modelo Nac@Pop se multiplica casi por 5.
El problema, es que Kicillof no comprendió que, dentro de la tasa de interés, está el riesgo inflacionario. Es uno de los componentes de la tasa de interés. Ingenuamente o por desconocimiento, Kicillof dice que los bancos tienen que hacer sus números. ¿Qué números puede hacer cualquier mortal en Argentina si con la inflación que hay nadie puede planificar más allá de un mes? Y todo esto gracias a que el Central, en nombre del crecimiento y la inclusión social destruye el poder adquisitivo de la moneda.
Además, el ahorrista, no hace la cuenta de cuánto le pagan de tasa frente a la inflación, sino cuánto espera que va a estar el dólar cuando venza su plazo fijo. La tasa de interés en dólares es negativa frente a la inflación y enormemente positiva frente al dólar. Por eso no pueden devaluar, porque tendrían una corrida financiera.
Sin duda el joven Kicilloff se salteo el capitulo de tasa de interés cuando estudió economía, porque ningún economista medianamente formado puede desconocer cómo influye la inflación en la tasa de interés. Y tampoco puede desconocer que el crédito tiene como contrapartida el ahorro y que el ahorro es el ingreso no consumido. Como en Argentina, gracias al modelo, el ahorro se fuga del país y más del 50% de los depósitos del sistema financiero es transaccional, el resultado es que el crédito termina siendo es escaso y caro.
En síntesis, si Kicillof no habló como economista sino que habló como soldado de la causa k para quedar bien con su jefa espiritual, se entiende la burrada que dijo. 

(*) Roberto Cachanosky. Licenciado en economía (UCA, 1980). Consultor económico y Director de "Economía para todos". Artículo publicado el 24 de Agosto de 2012, en la Edición Nº 432.

Fuente: http://www.economiaparatodos.com.ar/ver_nota.php?nota=3858