lunes, 20 de agosto de 2012

Las formas y el fondo

Por Malú Kikuchi (*)
La sesión del senado del 16/8, que trató la expropiación de la ex Ciccone y obtuvo media sanción – 44 votos a favor y 20 en contra-, fue presidida por el vicepresidente de la nación y presidente del senado, Amado Boudou.

Lo importante del fondo, son las formas. Juan puede respetar mucho a José, ése es el fondo de la cuestión; pero si nunca se lo dice, esas son las formas, José nunca se va a enterar. El fondo, son las formas.

Y a las formas me remito. Primero un pequeño resumen del caso Ciccone. Desde 1951 en que la fundaron Nicolás y Héctor Ciccone, fue una imprenta  prestigiosa. En 2002 bordearon la quiebra, hasta que esta se produjo el 15/8/2010,  ¡a pedido del juez en lo comercial Cosentino! Muy raro.

También fue muy raro el procedimiento para levantar la quiebra. Boudou, entonces ministro de economía,  le pidió por carta, al director de la AFIP (la deuda era de $230 millones), el levantamiento de la quiebra con una moratoria de 148 cuotas, al 0,5% de interés (lo usual son 96 cuotas al 3%), más otra serie de excepciones largas de enumerar. Todas inexplicables.

Se crea una S.A trucha, “Tierras International Investments”, cuyo presidente es un jubilado (con la mínima), llamado Piluso Schneider, al que le pagan $200 por esta tarea. “Tierras….” controla otra empresa llamada “Old Fund”, presidida por Alejandro Vanderbroele, monotributista según su ex mujer, que hoy maneja la nueva empresa rebautizada Cia. de Valores Sudamericana. Boudou dice no conocer a Vanderbroele, quien paga el teléfono de línea, el cable y las expensas de un departamento… de Boudou.

En la Argentina K, todo es posible. A esto se suman más empresas en Holanda, Suiza y Uruguay. Nadie sabe quién es el dueño de la imprenta. Lo que no tendría importancia si no fuera porque esta imprenta imprime billetes de curso legal en Argentina. Y la vamos a expropiar. ¿A quién?

Al no reconocer el 25% de inflación, los billetes de $100, no dan abasto. Se imprimieron por un tiempo en Brasil, mientras las monedas se acuñaron en Chile. Pero no había que perder un redituable negocio. Para eso estaba la ex Ciccone y sus dueños ¿? Dicen que Vanderbroele es el testaferro de Boudou. Dicen. Dicen que Boudou es el testaferro de ¿ ? Dicen.

Dicen que está en el “negocio” el amigo de Amado, José María Nuñez Carmona. Dicen. A Amado Boudou el poder judicial lo tiene IMPUTADO por: 1) enriquecimiento ilícito, 2) negociaciones incompatibles con la función pública, 3) lavado de dinero. Cargos graves.
Boudou, investigado por el fiscal Rívolo y el juez Rafecas, con el permiso del ex procurador general de la nación, Esteban Righi, se manejó de manera tal, que Righi ya no es procurador, ni Rafecas es el juez de la causa, ni Rívolo sigue siendo el fiscal. Hay otro juez, otro fiscal y habrá otra procuradora.

¡Cuánto poder tiene Boudou! ¿O hay alguien con más poder que Boudou que lo protege por la razón que fuere? Insondables misterios argentinos. El hecho es que, para apagar el escándalo, se decide expropiar la ex Ciccone. Pero nadie sabe de quién es la empresa. Según Aníbal Fernández al gobierno no le importa conocer al dueño ¿¿¿??? Para el Guiness.
¿Y si mañana se presenta Cacho Old Fund o Tito Old Fund reclamando la empresa? Qué importa, ya será estatal y a llorar a la llorería.

La consigna aparente, es salvar a Boudou. Y acá empiezan mis conflictos. Supongo que ha de ser un problema de edad, pero me están cambiando los paradigmas demasiado rápido y no me dan tiempo a adecuarme. Según el DRAE, paradigma es: ejemplo, modelo, usos y costumbres.

¿Cómo es posible que Amado Boudou, vicepresidente de la nación y  presidente del senado de la nación, no se haya excusado de presidir la sesión donde se trataba el tema Ciccone, que lo roza directamente?

Debía haberse excusado y dejado en su lugar, como lo establece el reglamento del senado, a la presidente provisional del mismo, Beatriz Rojkés de Alperovich, aduciendo que por ética, moral, honor, pudor, decoro y hasta por buen gusto, él no podía presidir la sesión. Lo preguntó la senadora UCR por Mendoza, Laura Montero, si hubiesen empatado los votos, ¿cómo y  con qué cara iba a desempatar Boudou?

El tema está en el poder judicial y todo el mundo es inocente hasta que se pruebe lo contrario. Pero insisto, aunque quizás las palabras y lo que es más grave aún, los conceptos que implican esas palabras, le sean desconocidas al vice presidente de la nación, el debió haberse excusado por ética, por moral, por honor, por pudor, por decoro y hasta por buen gusto.

No sé si es culpable de los delitos que le imputa el poder judicial, no puedo opinar al respecto, pero como ciudadana que paga sus impuestos y por lo tanto le paga el sueldo a Boudou, lo acuso de desconocer usos y formas que diferencian a una persona honorable, de otra que no lo es.

Las formas, son el fondo. En este caso, las formas han sido imperdonables. El fondo, no me animo a calificarlo. Mientras, Boudou se ríe. ¿De qué, de quiénes? Simple, se ríe de nosotros, de los argentinos.

(*) Malú Kikuchi. Periodista y analista política.

Fuente: Comunicación personal de la autora.