sábado, 11 de agosto de 2012

Monólogos

Por María Celsa Rodríguez (*)
Mientras caminaba por la vereda de la casa Rosada, mi mirada se detuvo en aquel balcón lleno de historia que aún guarda entre sus paredes tantos discursos memorables que son retazos inolvidables de  nuestra historia. Si bien tantas veces pasé por aquí pero hoy la cruda realidad que late en cualquier esquina de Bs.As. me llevó a detener mis pasos tras estas rejas.
Hace unos momentos vi a una familia durmiendo en la vereda a tan solo dos cuadras de Balcarce 50. Esos pequeñitos acurrados junto a sus padres pasaron la noche fría del crudo invierno porteño. Y como sé, que tras algunos de los ventanales está la Presidente en su despacho entretenida entre sus papeles, o con alguna reunión de agenda,  me pregunto:  ¿Tendrá conciencia de las  falencias de su gobierno? ¿Sabrá de las  carencias intelectuales de sus gabinete que no resuelve los problemas de su gente?
 
Ver tanta soberbia  desbordante hace pensar que algo les esta eclipsando la mirada para no ver  la realidad que se refleja tras los ventanales de La Rosada.

El hecho que no haya un  dialogo abierto con el pueblo,  -porque todo es un largo y monótono monólogo, desgastado de falsedades- que   atormenta la audición. Hay un discurso trasvertido  de engaños, donde el análisis lógico esta desdibujado  quedando  franqueado por las mentiras.
 
Según "un estudio de la Universidad de Notre Dame (...), decir la verdad mejora la salud mental y física de las personas". Teniendo en cuenta esto,  llegamos a la conclusión entonces  que Argentina tiene un gobierno enfermo.

Los ciudadanos mientras tanto sentimos que estamos desvalorizados, la calle lo siente. No se nos escucha, por eso la comunicación se convierte en un discurso mal editado de una realidad inventada por ellos.
 
La sociedad se ve degradada y  todo esta venido a menos. Ya  no solo es la moneda. También hay una inflación social que esta desvalorizando las costumbres.
 
Los reclamos no son oídos, y cualquier critica es puesta en juicio y descalificada. Esto rompe la interacción que fomenta el desarrollo democrático.
 
Considerando todo reclamo como algo agresivo  y  negativo, como si fuera un ataque personal
Abrirse paso en el deseo de un  debate en una conferencia de prensa es en su reducida mentalidad democrática  mostrarse vulnerable o tal vez es conciente que carece de respuestas o no tiene las suficiente cintura política e intelectual  para responder todas las preguntas.

Hemos descendido los peldaños de Nación. Y la conciencia de la moral y la ética se ha desvanecido más allá de los límites razonables. Han perdido la vergüenza  y  nosotros estamos sintiendo los efectos colaterales de ello. Ahora para colmo,  quiere una ley de Ética Pública para periodistas, pues dijo "Necesitamos una Ley de Ética Pública para el cuarto poder de una vez por todas en Argentina, para saber si quienes manejan la información pública reciben dinero de alguna empresa".  Aunque  debería empezar por casa y  pedir una ley de etica pública para ella y su gabinete, ya que el ejemplo debe empezar de arriba, de quienes nos gobiernan.
 
Pero pareciera que el mal se ha apoderado de todo y esta quebrando y destruyendo  lo alcanzado. Hasta las instituciones se ven débiles y desvalorizadas. Todo se ha corrompido y lo saben, por eso escapar de esa realidad es la única salida.
 
Así inventaron un relato  como un mecanismo  indispensable para seguir solapando nuestros derechos mientras vemos colectivamente  hasta donde llegarán  nuestros límites. 
 
Resulta que ahora también controlarán los carritos de supermercados y quien tenga la osadía o la billetera de gastar mas de $1000 deberá ser   identificado para que ese comprador luego sea inspeccionado por la AFIP.

La perversidad se ha entretejido con ingeniería legitimada  subsionandolo todo a su merced y demostrando que aquella frase "vamos por todo" es una clara evidencia de la infinitud de sus aspiraciones.

Hace unos días el Poder Ejecutivo dictó el decreto de "necesidad y urgencia nº 1338/12 mediante el cual se dispone la intervención  de la ex Ciccone Calcográfica  y se envió al Congreso el Proyecto de ley con el fin de declarar a la empresa de utilidad publica" . Y " las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Asuntos Constitucionales del Senado ya dieron dictamen favorable  al proyecto" Si  sigue así, Vandenbroele será indemnizado con la expropiación, y todos felices y contentos.
Ahora se entiende porque Boudou  esta sonriente.

Están yendo por todo -no caben dudas-,  inclusive por todo el sentido común que no tienen. Ya que se ha colapsado la razón cayendo de bruces ante su propia estupidez. Porque sus acciones nos indican que la inteligencia ha fracasado y todo esta sumergiéndose en el abismo de posibilidades arrastrando con ellos la estupidez colectiva que aún los siguen apoyando. Aquellos que se retroalimentan de la voracidad de sus apetencias de poder y que galantean con el ridículo.
 
Parece que sin darnos cuenta  nos han robado la inteligencia y caminamos como seres lobotomizados.
 
Ya hemos perdido la brújula de la sensatez,  porque no se acomoda  en el razonamiento lógico que un jubilado que aportó toda su vida hoy gane menos que un delincuente que está preso. Ni mucho menos que con los cientos de víctimas de la inseguridad que hay, se siga sosteniendo el argumento que " la inseguridad es una sensación".  Mientras se permiten que los condenados salgan a cumplir actividades culturales  para lograr la reinserción social o como los que pertenecen  al "Vatayon Militante": que son presos que reciben instrucción política.

No se entiende como es posible  que  reos  "condenados por  femicidios,  por  homicidios, o por violaciones sean beneficiados con estas actividades culturales abriéndoles  las puertas del penal para facilitarles  la reinserción social (?) 

Parece que estamos inmersos en una burbuja,  anestesiados de sentido común, aceptando sumisamente que violen nuestros derechos individuales y pisoteen la Constitución Nacional,  mientras la oposición que ya no saben donde dejaron olvidadas las agallas,  nos hace pensar a los mas racionales que estamos balanceandonos en el borde del abismo y no tomamos conciencia que  ni siquiera  sabemos hacia donde nos conducen  todo esto.Ya que presentan una cierta continuidad en sus aptitudes pero con predominio impredecible.
 
La decadencia política esta fortaleciendo aún más las aspiraciones cristinista de poder "ad eternum" motivados por su séquito de aplaudidores y por los cánticos de las hinchadas camporistas que desde las tribunas "acolchonadas"  de privilegios  aceleran el entusiasmo de los monólogos que la ensalsan a Ella de orgullo, creyéndoselas todas, mientras nosotros el pueblo nos preguntamos: ¿Cómo sigue esto?
 
(*) María Celsa Rodríguez. Periodista y analista política.

Fuente: Comunicación personal de la autora.