jueves, 2 de agosto de 2012

Rojo record en 20 años

Por Agustín Monteverde (*)
Sin la ayuda contable recibida en junio, el Tesoro Nacional hubiese cerrado con un déficit de $ -11.000 millones. La destrucción del equilibrio fiscal resulta increíble, irresponsable e inexplicable. Agustín Monteverde, para un trabajo de la consultora Massot & Monteverde, desarrolló la evolución negativa del cuadro fiscal.
 
El cuadro fiscal de junio muestra un marcado agravamiento de las cuentas públicas. En junio del año pasado se había registrado un superávit primario de $ 934 millones.

Este año el resultado primario se revirtió y fue negativo en $ 726 millones. Fue el primer déficit primario reconocido oficialmente desde 2002.

Y ello a pesar del maquillaje provisto por una ayuda contable de nada menos que $ 7.285 millones en concepto de rentas de la propiedad ($ 5.140 millones de la Seguridad Social y $ 1.940 millones del BCRA).

Esto quiere decir que sin esa ayuda extra el déficit primario habría escalado a $ 8.000 millones.

Aun sin maquillaje, este año cerraría con un déficit primario de al menos 0,5 % del PBI, lo que constituiría el peor desempeño de las últimas 2 décadas.

El déficit final —computados los pagos del servicio de la deuda y maquillaje mediante— fue $ 3.767 millones, 14 % mayor al de junio del 2011 pese a que se pagaron $ 1.200 millones menos de intereses este año.

Sin la ayuda contable mencionada, el déficit final —financiero, en la jerga de las finanzas públicas— asciende a más de $ 11.000 millones.

Aun contando la ayuda de las rentas de la propiedad, el año podría cerrar con un déficit final de 3 % del PBI.

El acumulado del 2do. trimestre evidencia también el pronunciado deterioro. El déficit final estalló 203% respecto al mismo trimestre de 2011. Y el resultado primario se deterioró 55%. Sin la ayuda de las rentas de la propiedad este año el déficit final del 2do. trimestre habría superado los $ 14.900 millones.

Siguiendo el mismo procedimiento, el déficit final del 1er. semestre se ubicaría en los $ 24.000 millones mientras que en la primera mitad de 2011 había sido de $ 10.000 millones.
El gobierno maneja el Fondo de Sustentabilidad del Sistema de Seguridad Social como si se tratara una empresa comercial en manos del estado, a la que se le ordeñan dividendos.

Este adueñamiento del gobierno de supuestas ganancias del Fondo de Sustentabilidad y su apropiación para las más disparatadas finalidades (desde el Fútbol para Todos a solventar las erogaciones de los fiscales), constituye un vaciamiento progresivo de la caja previsional, perpetuando el desamparo y al defraudación de futuras generaciones de jubilados.

Por otro lado el recurrir repetidamente a adelantos transitorios y supuestas ganancias —no realizadas ni realizables— del BCRA demuestra una tendencia a monetizar buena parte del quebranto del Tesoro.

Cuando se analiza en detalle el cuadro fiscal, las dinámicas inversas de ingresos y gastos resultan particularmente alarmantes.

La aceleración en el deterioro de las cuentas fiscales obedece al impacto sobre los ingresos de la caída de la actividad económica frente a un gasto público en permanente crecimiento en términos reales.

Se observa una notable desaceleración en los dos principales rubros de ingresos, impuestos y recaudación del sistema de Seguridad Social.

En el caso de los ingresos tributarios, el frenazo es particularmente brusco: en junio aumentaron 16 % interanual —muy por debajo de la inflación— mientras que en el mismo mes del año pasado crecían 50 % más rápido.

Esta desaceleración, con una economía que se encuentra en plena contracción, podría convertirse en un estancamiento en términos nominales del principal rubro de recursos.

(*) Agustín Monteverde. Consejero Académico de Libertad y Progreso. Artículo publicado por Urgente 24 y por Libertad y Progreso el 2 de Agosto de 2012.