domingo, 26 de agosto de 2012

Se complica el empleo y aumentan los desocupados y subocupados

Por Urgente 24 (*)
Lo había adelantado el ministro Carlos Tomada a principios de agosto: “Se detuvieron las incorporaciones”, dijo antes de que el Indec informara que aumentó la cantidad personas desocupadas y subocupadas en el segundo trimestre del año lo que confirma las estimaciones privadas. El freno en la economía empieza a afectar uno de los pilares del ‘modelo’ y del 'relato' con el que además se esperaba atraer a los jóvenes desocupados que dejó la crisis del 2001.

Uno de los pilares del ‘modelo’ y del ‘relato’ hace agua y el Gobierno nacional ya no puede ocultarlo. Quizás previendo que tarde o temprano tendría que reconocerlo, el 04/08 el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, dijo que a pesar de que el Gobierno nacional se estáanticipando con políticas anticíclicas”, se frenaron las contrataciones de empleados pero el Indec no solo confirma los dichos del funcionario –que coincide con varias estimaciones privadas- sino que acusa la destrucción de puestos de trabajo.

“Se detuvieron las incorporaciones, y eso es un síntoma de que hay que empezar a cuidar el empleo“, reconoció en diálogo con el matutino Página/12 el titular de la cartera laboral.

La caída en la inversión y el estancamiento de la actividad, el menor uso de la capacidad instalada en la industria y la mayor cantidad de suspensiones y despidos, configura en el mejor de los escenarios un freno en la incorporación de trabajadores (puede incluso haber reducción de la cantidad de ocupados).

Este martes (21/08) se conoció que la tasa de desempleo en el segundo trimestre del año se ubicó en 7,2 por ciento y tuvo una leve baja de 0,1 puntos respecto al mismo período del año pasado, en tanto que la subocupación fue de 9,4 por ciento y subió un punto respecto al segundo trimestre de 2011 cuando había sido de 8,4 por ciento.

En consecuencia, para el INDEC el estancamiento de la economía en el período afectó a aquellos trabajadores que no llegan a trabajar más de 35 horas por semana y están dispuestos a trabajar más horas.

Aunque en su informe de nivel de actividad difundido la semana pasada, el INDEC suministró datos que permiten inferir que entre abril y junio de este año la economía tuvo los mismos parámetros que en el mismo período de 2011.

Por eso esperaba un impacto en la tasa de desempleo, pero la información oficial precisó que el escenario de estancamiento afectó más a aquellos trabajadores que ya venían con problemas de inserción laboral.

No obstante, a partir de los números oficiales se infiere que la crisis impactó a cerca de 400 mil trabajadores, precarizando aún más su situación.

Sobre una Población Económicamente Activa (PEA) de 18 millones de personas, en el segundo trimestre del año 2.988.000 tenían problemas de trabajo.

De ellos 1.296.000 estaban desempleados (7,2 por ciento) y 1.692.000 (9,4 por ciento) estaban subocupados.

En el mismo período del año pasado la situación era la siguiente: 2.610.000 personas no tenían un trabajo de tiempo completo, con 1.278.000 desempleados y 1.332.000 subempleados.

Otro dato que muestra parcialmente el efecto del menor ritmo económico es la tasa de empleo (calculada como porcentaje entre la población ocupada y la población total) que se ubicó en 42,8 por ciento en el segundo trimestre con una baja de 0,4 puntos respecto a un año atrás (43,2 por ciento).

En el desagregado por provincia, el INDEC indicó que la tasa de desempleo más alta se encuentra en Catamarca con 11,7 por ciento, seguida por Salta con 10,9 por ciento. Entre las provincias que mantiene dos dígitos se desempleo también se ubica Santiago del Estero con 10 por ciento.

En cambio, la mejor situación se observa en Chaco con apenas 0,4 por ciento de desocupación.

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) el desempleo alcanzó en el segundo trimestre del año al 7,2% de la Población Económicamente Activa. Significa un aumento de 0,1 puntos porcentuales desde el trimestre anterior (7,1%).

Ese avance del desempleo alcanzo a 22.000 personas y se da en un momento en el que, estacionalmente, la economía suele demandar más mano de obra, coincidieron los economistas Fausto Spotorno, de Orlando Ferreres, y Ricardo Delgado, de Analytica, consultados por el diario El Cronista.

En la medición interanual, el desempleo cayó desde el 7,3%, lo que significa que 10.000 personas dejaron de considerarse desocupadas.

El dato llamativo, señaló Spotorno, fue el aumento de la subocupación, que alcanzó en el segundo semestre a 1,1 millones de personas. En el primer semestre había 853.000 subocupados y hace un año, 983.000.

El empleo pleno cayó en casi 102.000 puestos de trabajo, respecto del año pasado, dijo Spotorno.

La cifra sale de restar de la masa ocupada a los subocupados. En relación al primer trimestre del año, la ocupación total aumentó en 168.000 puestos de trabajo, pero los subocupados, en 241.000.

En otras palabras, la ocupación plena en los puestos de trabajo de ocho horas semanales cayó en 73.000 empleos. Ese aumento de la subocupación es un signo de estancamiento, afirmó el director de la consultora Ferreres. Ese centro de estudios estimó que la economía cayó un 2,1% interanual en el segundo trimestre del año.

A su vez, la tasa de actividad cayó del 46,6% de hace un año al 46,2%, lo que significaría que hay unas 160.000 personas “desalentadas” de buscar trabajo, a pesar de que el mercado laboral absorbió a otras 84.000.

El de ayer fue el primer dato de empleo en mucho tiempo que no había sido adelantado en tono triunfal por la presidenta Cristina Fernández.
 
La caída en la inversión y el estancamiento de la actividad, el menor uso de la capacidad instalada en la industria y la mayor cantidad de suspensiones y despidos, configura en el mejor de los escenarios un freno en la incorporación de trabajadores, indicó Ecolatina.

Un informe de la consultora Tendencias Económicas cuantificó 32.000 despidos y 19.000 suspensiones en el segundo trimestre del año. En los primeros tres meses, había registrado 15.000 suspensiones y 19.000 despidos.

El último informe de Ecolatina (ver nota relacionada) que publicáramos en Urgente/24 indicó que los últimos datos oficiales correspondientes al primer trimestre de 2012 muestran una clara desaceleración de la creación de empleo con respecto al mismo período de 2011. La cantidad de ocupados creció sólo 0,6% interanual (i.a.), el menor incremento interanual para los primeros tres meses del año desde 2002.

Así prosigue ese informe:
 
También preocupa la fuerte caída de la cantidad de ocupados en el primer trimestre respecto de los últimos tres meses de 2011 (-1,5%). Si bien por cuestiones estacionales entre enero-marzo el empleo tiende a reducirse en relación al trimestre anterior, esta disminución supera incluso la registrada en el primer trimestre de 2009 (-0,7%). De hecho, en términos desestacionalizados, se observa una caída del empleo del 0,5% respecto de fines de 2011.
 
En particular, según datos también oficiales, la actividad económica se estancó en el segundo trimestre de 2012 y la industria registró una disminución de 3,3% i.a. en su producción cerrando el semestre con una leve caída (-0,6% i.a.) . 
 
Como consecuencia, el empleo industrial comenzó a resentirse. Aunque por el momento, el ajuste se concentró principalmente en las horas trabajadas. Según el INDEC, en el segundo trimestre del año la cantidad de obreros ocupados en la industria creció 1,6% i.a. desacelerando su ritmo de expansión respecto del alza del 3,3% de  2011, mientras que la cantidad total de horas trabajadas cayó 1,7% i.a.
 
Algo similar se observa en la Construcción. El Indicador Sintético de Actividad de la Construcción (ISAC), que también elabora el INDEC, muestra una leve caída del sector durante el primer semestre. En este contexto, no sorprende que el empleo sectorial durante los primeros cinco meses del año no haya crecido respecto al mismo período de 2011 (-0,1% i.a.). 
Por su parte, el Índice de Demanda Laboral desarrollado por la Universidad Torcuato Di Tella se redujo 31% i.a. en el GBA y 21% i.a. en Rosario entre enero y junio de 2012. El dato de julio del Gran Buenos Aires confirma que la tendencia persiste en lo que va del tercer trimestre (-35% i.a.).
 
Además, en los primeros seis meses del año aumentó seis veces la cantidad de despidos con respecto al mismo período de 2011 y las suspensiones crecieron 47% i.a. En ambos casos, los registros son únicamente superados por los del primer semestre de 2009.
 
Vale destacar que la inversión cayó en el primer semestre ya que tanto la construcción como la cantidad de bienes de capital importados –factores que representan más de 80% del gasto de capital- se contrajeron 1% i.a. y de 32% i.a., respectivamente. Dada la fuerte correlación existente entre la inversión y la demanda de empleo, es poco probable que haya crecido la cantidad de ocupados. 
 
A diferencia de lo ocurrido en la crisis de 2008-2009, donde el empleo público compensó la caída en la ocupación en el sector privado, el deterioro de las cuentas fiscales de las provincias y, en menor medida, de la Nación, pone un límite a la capacidad del Estado como empleador.
 
Por último, preocupa especialmente la situación de las PyMEs, principales generadoras de empleo en la Argentina. A diferencia de las grandes empresas, el margen de maniobra de las firmas de menor tamaño es más acotado, particularmente en contextos económicos adversos.
 
Habrá que esperar a que se den a conocer cifras finales y oficiales del mercado laboral para saber si en el segundo trimestre efectivamente se destruyeron puestos de trabajo. Pero no hay mucho margen para buenas noticias: en el mejor de los casos, el empleo en la economía argentina se estancó.
 
Perspectivas para el cierre de 2012
 
Las perspectivas de empleo para la segunda mitad del año son poco alentadoras. De hecho, las expectativas se han deteriorado tanto a nivel agregado como sectorial. 
 
Por caso, la expectativa neta de empleo  que surge del relevamiento de Manpower, se ubica en terreno positivo pero muestra una tendencia declinante para el tercer trimestre. Asimismo, de la encuesta de IDEA de Junio 2012 se desprende que los empresarios que prevén disminuir su dotación de personal en los próximos doce meses superan a los que esperan aumentarla.
 
Algo similar se desprende de las encuestas sectoriales del INDEC sobre la industria y la construcción: las expectativas netas de empleo para el tercer trimestre son magras.
 
Asimismo, si bien se espera que el nivel de actividad se estabilice, no se prevé un repunte de la inversión en lo que resta del año, ya que la mayor intervención sobre la economía ha afectado negativamente las expectativas.
 
Un punto adicional que tampoco favorece la creación de empleo es el encarecimiento relativo del costo salarial producto de la apreciación cambiaria. Además, en perspectiva, preocupa que el capital –principalmente importado– se ha abaratado significativamente respecto del trabajo.
 
Por todos estos motivos, las perspectivas de empleo lucen poco favorables para lo que resta de 2012, ratificando que éste será “un año difícil para el mercado laboral”. 
 
Más aún, como la ocupación no va a crecer, lo más probable es que se observe un leve incremento del desempleo en nuestro país ya que, año tras año, generalmente son más los trabajadores que entran al mercado laboral que los que se retiran.
En este contexto es deseable que el Ejecutivo reduzca la incertidumbre para ayudar al empleo y que tome medidas paliativas para sostener los ingresos de la población, como el Programa de Recuperación Productiva (REPRO).
 
Este último punto no es menor, ya que esperamos una reducción de la cantidad de horas trabajadas (son más flexibles al ciclo económico) y/o un deterioro de la calidad del empleo, lo que significa menores ingresos laborales.
 
La combinación de menor cantidad de horas trabajadas y aumentos nominales acordados en paritarias algunos puntos por debajo de 2011, le ponen un freno al gasto de los hogares. Efectivamente, a diferencia del año pasado, no hay boom de consumo en la economía e incluso se observan caídas en algunos sectores, como por ejemplo en las ventas minoristas.
 
(*) Urgente 24. Artículo publicado el 26 de Agosto de 2012.