viernes, 14 de septiembre de 2012

13-S: Primavera en Buenos Aires

Por Jorge Héctor Santos (*)
El 13-S ya entró en la historia. El mundo se enteró que los argentinos todavía guardan en el cofre de sus valores más reconocidos, educación, discriminación y respeto por la vida en libertad. Las calles fueron ríos humanos auto convocados. Lo que dejó la movilización y los interrogantes que se abren. 
Cuando ríos de gente movilizados por redes sociales, sin apoyo mediático ni de partidos políticos ni gremios, inundan diferentes puntos del país, a tan solo meses que Cristina Fernández viuda de Kirchner haya asumido su segundo mandato, hay muchas conclusiones para extraer.

-La clase media, en cantidad, la más educada de la Argentina, salió a la calle sin distinción de edades enarbolando la bandera de la dignidad humana que siente se ve avasallada por una forma de gobernar que no tolera.
La presidenta, si le importara debería anoticiarse que cada vez que habla, y lo hace casi a diario, genera mucho fastidio.

Ella divide, enfrenta, altera la realidad, discrimina, se muestra autorreferencial, luce vengativa y para colmo pretende que le tengan miedo.

La viuda de Néstor Kirchner y sus seguidores más conspicuos y obedientes irritan con una verba de ficción y formas que distan mucho del ejercicio democrático.

-La sociedad movilizada le dijo implícitamente “NO” al “vamos por todo”. Por eso, no faltó un alegato contundente “devuelvan el país”.

No solo expresó que no está dispuesta a aceptar que sigan avanzando por lo que quieren tener y les falta, sino que informó lleva debido inventario de lo que se siente ha sido despojada y quiere que le retornen.

-Exigió que la presidente atienda y resuelva sus problemas reales que el objetivo cristinista no contempla; entre los que se cuentan la inseguridad, la inflación, la corrupción, la impunidad.

Cristina mantiene intacta  su intención y la de su difunto esposo de replicar a nivel nacional lo que ambos hicieron en Santa Cruz, un feudo. Para eso alimentaron un gigantesco Estado para tener asegurado un voto clientelista, instituyeron el pensamiento único y la reelección indefinida.
   
-Rechazó el adoctrinamiento de sus hijos en las escuelas por parte de La Cámpora.
-Con ejemplares de la Constitución Nacional en la mano rechazó la reforma a la misma que permita la Cristina eterna en el ejercicio del poder.
-Le reclamó a la oposición que se ponga a la altura de las circunstancias, alimente propuestas que permitan la alternancia para rescatar los valores éticos y morales que el viento de los últimos largos años se llevó, y deje de ser funcional en muchos casos al poder central.
-Rechazó el cepo a la libertad de moverse, de transitar libremente por el mundo.

De esta movilización de carácter nacional, que superó los cálculos más optimistas, participaron los distintos estratos de la clase media de las más variadas edades, con una sobresaliente presencia de la juventud.

El 13 de septiembre ya está inscripto en la historia argentina.
La clase media siente que van por ella y salió a decirle a Cristina que no pretenda eliminarla del mapa como hizo Hugo Chávez en Venezuela.
Fue una lección de honra, de autoestima. 
   
La noche del 13 de septiembre también sirvió para observar la censura que existe en la mayoría de los medios de comunicación, que son los que directamente o indirectamente maneja el gobierno. 

Estos ignoraron o minimizaron las manifestaciones.
C5N mostraba imágenes pero de calles vacías, Crónica TV seguía son su bastarda programación, América 2 estaba ausente de lo que pasaba, el Canal del Estado ignoraba el hecho, América y Canal 9 seguían con su grilla habitual. 
   
En Internet los sitios oficialistas, como Página 12, Tiempo Argentino, minutouno.com no informaban nada al igual que la agencia Télam.

Recién cerca de las 22:00 se nota recibieron la autorización de dar cuenta que algo sucedía y con escasa relevancia trataron de bautizar los acontecimientos con frases del más puro libreto que le gusta a la Presidente.

La gente que no participó de la marcha se volcó a la misma a través de TN, Canal 13, Telefe, CNN que se llevaron todo el rating.  
    
La voluntad de convertir a la Argentina en Venezuela tuvo un punto de inflexión y fue dado por la gente.

La presidente tuvo oportunidad de ver en vivo y en directo que lo que tanto temía Néstor y por ende ella, la pérdida de la calle.

Algo empezó a cambiar en la Argentina del “vamos por todo”.
¿Se hará permanente este reclamo?
¿Sabrá canalizarlo la oposición?
¿Cambiará en algo la Presidente?

De las tres preguntas, algo de certeza existe para responder la primera de ellas. La clase media no quiere doblegarse. Dato no menor para evitar un totalitarismo “degenerativo”.
Las otras dos ofrecen muchas dificultades para ser optimista al menos en el corto plazo.

En conclusión:
La indignación puso una importante cuota de dignidad cuando se acerca la primavera. 


(*) Jorge Héctor Santos. Periodista, asesor medioscomunicación, ex Dtor de Mitre, La 100,TOP40,Latina,Universo,G Prisa, CPN. Artículo publicado el 14 de Septiembre de 2012 en Urgente 24.

Fuente: http://www.urgente24.com/204730-13-s-primavera-en-buenos-aires