sábado, 29 de septiembre de 2012

Cristina no convence: El BID medirá la inflación de la región sin la Argentina

Por Urgente 24 (*)
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que medirá mensualmente las expectativas de inflación y de crecimiento en la región, para un informe, bautizado 'Revela', que dejará afuera a las dos economías con subas más aceleradas de precios, Argentina y Venezuela.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció una nueva herramienta para seguir mensualmente las expectativas de inflación y de crecimiento económico en la región. La Argentina y Venezuela -los dos países con los índices de inflación más altos del continente- son, sin embargo, las únicas economías latinoamericanas grandes que no participan de este informe, bautizado "Revela".
Desde el BID dijeron al diario 'La Nación', que sólo están contemplados en el informe los países que hoy tienen régimen de metas de inflación y que realizan mensualmente relevamientos de expectativas entre economistas, que luego publican sus respectivos bancos centrales. Esto incluye a Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México, Paraguay, Perú y Uruguay, economías que en su conjunto representan el 82% del producto bruto interno (PBI) regional.
"La Argentina no hace inflation targeting (metas de inflación), y por suerte, porque considero que no es lo mejor. Pero eso no implica desatender la inflación", opinó Ramiro Castiñeira, economista de Econométrica. "La Argentina está en una situación de inflación en torno al 25% y con estadísticas de dudosa calidad, con lo cual igual se quedaría fuera de la lista", agregó.
De acuerdo con el Revela del BID, que tendrá una periodicidad mensual, las expectativas de inflación para el promedio de la región son de 4,3% para este año, mientras que el crecimiento lo ubican en 3,4%. Esto significa que aun contemplando las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que prevé una inflación de 9,2% anual, la Argentina tiene un crecimiento de los precios muy por encima del promedio regional, mientras que el Presupuesto 2013 que acaba de presentar el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, contempla una expansión para este año acorde con el resto de América latina.
Las estadísticas privadas, no obstante, disienten bastante con las oficiales y alejan todavía más a la economía local del promedio regional, incluso en materia de crecimiento. Los economistas privados estiman que la inflación este año se ubicará entre 24 y 26%, mientras que la economía crecerá entre 1 y 3%.
"De 2007 a la fecha hubo una sobreestimación del crecimiento en las estadísticas oficiales del 15%; el año pasado, por ejemplo, crecimos 6% y no 9%, como se dijo", señaló Eduardo Levy Yeyati, director de la consultora Elypsis. "Antes crecíamos más que el promedio de las economías de la región, pero de 2007 a esta parte el crecimiento ha sido más bien promedio. Y hoy, por primera vez en 10 años, la Argentina va a la zaga de la región, con la excepción de Brasil", explicó el economista y profesor en la Universidad Torcuato Di Tella.
En 2003, durante la gestión de Alfonso Prat-Gay en el Banco Central, se habló de llevar a la Argentina paulatinamente a un esquema de metas de inflación, como el que hoy tienen los ocho países que contempla el Revela del BID. Fue entonces cuando se creó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), una encuesta de la que participaba gran cantidad de estudios económicos privados y universidades.
Hoy, si bien se sigue publicando, según admite Levy Yeyati, "como el Gobierno interviene en tantas variables", cuando los economistas presentan sus proyecciones en el REM buscan anticipar "dónde el Gobierno las va a fijar, más que dónde se va a ubicar en función de las fuerzas del mercado".
Entre los economistas, no obstante, el régimen de metas de inflación -hoy criticado desde el Gobierno por considerarlo demasiado ortodoxo- tiene tantos partidarios como detractores.
Levy Yeyati, por caso, dijo que son discutibles las ventajas de aplicarlo a países de baja inflación, pero en el caso de la Argentina, que considera que sufre de inflación crónica, podría ser "útil" tener una pauta alrededor de la cual orientar las expectativas de precios y salarios. "Es la mejor forma de bajar la inflación sin frenar la economía. Se puede bajar la inflación con un ejercicio de coordinación", indica.
Castiñeira, por su parte, se ubica entre los claros detractores. Considera que el uso de este régimen monetario está llevando, por ejemplo, a que Brasil sacrifique parte de su crecimiento con tal de cumplir con sus metas de inflación. Sin embargo, advierte que la Argentina está funcionando en el otro extremo. "El país está en un punto que no se asusta de una inflación del 25% anual, que por otro lado también ya es lo suficientemente alta como para anularle el crecimiento", sentenció.
(*) Urgente 24. Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2012.