jueves, 20 de septiembre de 2012

El clima social sigue en terapia intensiva

Por Jorge Héctor Santos (*)
Ante la realidad que no quiere asumir la presidente emplea como sistema de defensa, el aislamiento y la represión, que otros hablen por ella. Lo empleó una vez más luego del 13-S, hasta el día que decidió salir de su encierro. Los temas que le importan al pueblo, Cristina los elude. No soporta el conflicto que ella no genere. No es extraño, entonces, que el país acumule problemas y el clima social se tense.  
 Seis días transcurrieron desde el 13-S para que la Presidente de la Nación reapareciera en la escena pública.
 
Como sucedió en grandes tragedias como Cromagnon u Once, y ahora frente a la mayor manifestación de repudio a su forma de gobernar y de no atender los verdaderos problemas de la gente común; Cristina se borró por unos cuantos días.
 
La marcha de los miles de auto convocados por redes sociales fue para la primera mandataria un golpe a su soberbia como muchos de los que le propinó Maravilla Martínez a Chávez Jr.
 
La multitudinaria expresión en las calles y plazas de casi todo el país de la clase media dejó, una vez más, la certeza que Cristina Fernández prefiere el relato a la realidad; la Argentina inexistente a la verdadera.
 
La señora del luto eterno, que por ahora dista y mucho de la aspiración de Diana Conti y otros obsecuentes de la “Cristina eterna”; se expresa durante esos lapsos de mandataria “missing”  a través de sus “Chirolitas”.
 
Hebe de Bonafini, Luis D’Elía, Aníbal Fernández, Julio De Vido, Juan Manuel Abal Medina y el consabido monopolio oficialista de medios, entre otros, actuaron de tales y declararon lo que Cristina piensa acerca de los miles y miles de caceroleros con un repertorio que cubre desde los exabruptos más temerarios hasta las descalificaciones más ridículas.
 
Es por lo dicho, que la vuelta a la TV de la jefa de Estado no ha sorprendido. Ella no debía decir nada acerca de los indignados, ya lo había mandado a decir.
 
Desde el salón “Mujeres Argentinas” de la Casa de Gobierno, al sexto día la presidente “resucitó”  como si en Argentina no hubiese pasado nada.
 
Falso.
 
Cristina Fernández viuda de Kirchner, detrás de una sonrisa forzada que trataba de guardar nervios contenidos y bronca al por mayor, rompió el hielo cual “Almirante Irizar”, el rompehielos aún fuera de servicio, en la tarde/noche del 19 de septiembre.
 
Con la vieja escenografía de emisiones anteriores detrás, el aún esperado nuevo billete con la figura de Eva Perón; la primera magistrada trató de explicar un proyecto de ley que beneficiará más a los empresarios que a los trabajadores en caso de accidentes laborables y para modificar los errores en las retenciones al biodiesel cometidos por el súper vice ministro de Economía, Axel Kiciloff.
 
Con locutor presentador en reemplazo de su consabida locutora, y sin hacer este la referencia usual a que ella es la presidente de más de cuarenta millones de argentinos; Cristina Fernández dijo que su responsabilidad esllevarles bienestar a todos los argentinos”.
 
Si esta frase se entiende como respuesta a los manifestantes es por demás ridículo, pues lo obvio que alcanza a todos los presidentes, no atiende las excepciones.
 
Debería recordar la presidente que la franja social media de la sociedad que gobierna va entre 50% a 80% de la población si se considera a los desposeídos que aún aspiran a dejar de ser pobres; y que, por lo tanto, muchos de ellos seguirán reclamando por los problemas acuciantes que ella, no reconoce, no soluciona y por formas que emplea reñidas con la democracia.
 
Por lo tanto, Cristina, en su presupuesto personal, debería contemplar nuevas y masivas marchas; y el pueblo nuevas ausencias forzadas de su máxima gobernante.
 
En resumen, ella seguirá yendo por todo y por todos (la clase media).
 
Mientras lo queda y los que quedan seguirán evitando ser devorados por el apetito autoritario de una bonaerense que aprendió cómo hacerlo en la provincia de Santa Cruz, acumuló muchas horas de vuelo a nivel nacional y tiene como asesor externo al “siempre listo” Hugo Chávez.
 
Regresó Cristina pero el clima social sigue en terapia intensiva.
 
 
(*) Jorge Héctor Santos. Periodista, asesor de medios de comunicación, escritor y CPN. Artículo publicado en Urgente 24 el 20 de Septiembre de 2012.