sábado, 22 de septiembre de 2012

La Lealtad Lábil

Por Aníbal Hardy (*)
Circula con fuerza la idea de la re-reelección presidencial para el 2015, proyecto inspirado por los que integran la primera franja del gobierno, y compuesta por los más cercanos a los integrantes de la “Mesa chica”, lugar desde donde se toman las decisiones políticas oficialistas más importantes, mesa de tres personas, y excepcionalmente cuatro, quienes no quieren perder el control del poder, ya que si esto sucediere, perderían su libertad ambulatoria por los reclamos que le hará el pueblo a través de una hipotética Justicia independiente.

Otros militantes oficialistas, no tienen la misma convicción ideológica fuerte por la reelección presidencial. Sólo tienen un interés personal, por asuntos puramente materiales, a través de los cargos o empleos, la mayoría de ellos generosamente remunerados, o por cuestiones de poder y el de seguir impunes por ser parte del mismo. La cuota de poder que disfrutan, les permitiría, en el caso de modificarse la Constitución , y resultar re-reelecta la Presidente , conservar todos esos contactos que abren puertas y permiten pedir favores, para si, para su familia o para terceros, o inclusive sólo para hacer ostentación de poder.

A este grupo pertenecen la gran mayoría de quienes trabajan hoy, por este gran objetivo presidencial, y son los que integran la segunda franja, que son muchos, no una multitud, pero cuentan con todos los recursos del Estado, vía las numerosas y generosas concesiones que les hace el PEN, a través de algunos organismos oficiales que hoy están funcionando exclusivamente para conseguir la perpetuidad presidencial.


Finalmente, sigue la tercera franja, menos decisiva y de convicciones más reducidas todavía, que las que le preceden en el orden jerárquico. La componen los que ya fueron adoctrinados o lo estarán a la brevedad, extraídos de distintos sectores sociales.


Es una masa trabajará a favor de la continuidad del Gobierno, y pone el énfasis en hacerlo, conforme a su capacidad, casi siempre limitada en educación y recursos. Este sector es el más numeroso, pero los recursos económicos a él destinado, a nivel individual, son menores que los reservados para las franjas que le preceden, aunque la cifra que oficialmente se dirige al mismo, globalmente es muy alta, ya que allí está concentrada la mayor parte de los Planes Sociales.


De todos los casos, solo en la primera franja existe la más fuerte convicción ideológica de parte de sus integrantes, quienes no estarán dispuestos a quedarse sin los grandes negocios, en unos casos, (ante el actual sesgo comercial de la política y desvirtuada en su esencia) y en el otro, de poner prácticas sus aventuras ideológicas sin sentido y contrarias a la cultura e historia de la Patria.


El resto, lucha sólo por intereses personales, son militantes sin demasiada formación e información, y por lo tanto susceptibles de ser tentados por otras opciones, y si ven alguna señal de peligro para el futuro, que pueda generarles dudas sobre la continuidad de los beneficios que hoy perciben…se borran. Su apoyo es lábil, precario, flojo, endeble…Ellos saben, que no solo este gobierno, sino también los anteriores han procurado la continuidad de su pobreza y la ignorancia, para tenerla cautiva, en lo que comúnmente se conoce como “clientelismo político”, y que con las actuales dificultades económicas: sin liquidez no hay subsidios y sin subsidios no habrá votos.


Desde distintos sectores de la vida social en especial la clase media argentina, también se viene hablando y practicando con profusión la necesidad de la participación ciudadana, cacerolas mediante, como un modo de tomar parte en los asuntos públicos, al verse afectados e implicados por mediadas del oficialismo, que avanzar sobre la cultura y la historia de su país, sobre sus instituciones y leyes, y por sobre los sentimientos de sus ciudadanos.


Estas personas con un nivel económico o social medio, pretenden una “mayor calidad institucional”, “más seguridad”, “mayor liberad económica” derecho a refugiarse en divisas fuertes para evitar que la inflación esfume los esfuerzos de toda una vida, etc., pedidos estos de imposible cumplimiento dentro de este modelo de gobierno. La oposición: totalmente desorientada solo se limitó a mirar, escuchar el ruido de las ollas y evaluar cómo sacar partido del suceso.


Por su parte, gobernadores, intendentes, legisladores y empresarios, lisonjeando a la Presidente , apoyan incondicionalmente su re-reelección, con una lealtad lábil, porque la Casa Rosada tiene la sartén por el mango, y el mango también…, pero habrá que ver si con esta misma eficiencia y perfección de miedo y sometimiento que logró con ellos, podrá manipular a una sociedad deseosa que se cumplan los principios de libertad e igualdad, que “todavía” custodia la actual Constitución.


(*) Aníbal Hardy. Periodista y analista político. Artículo publicado en Chacomundo el 20 de Septiembre de 2012.

hardyani@arnet.com.ar


Fuente: http://chacomundo.blogspot.com.ar/2012/09/la-lealtad-labil.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+Chacomundo2011+%28ChacoMundo+2011%29