viernes, 28 de septiembre de 2012

Lanata ya es un fenómeno cívico mediático

Por Rodolfo Patricio Florido (*)
¿Por qué? Jorge Lanata es el mismo de siempre. El que desesperaba a los canales que lo contrataban, el mismo que antes era echado. El incomodo libre pensador que no dudaba en denunciar incluso a un auspiciante. Y de golpe, se transformó en una suerte de conciencia colectiva, en un referente libre de los medios de comunicación. ¿Por qué lo que antes era una incomoda piedra en el zapato es ahora un fenómeno cívico mediático? ¿Por qué lo que antes era un programa de culto se transformó en la expectativa de un domingo a la noche?

En su programa no hay invitados. Sólo investigación y una muy dedicada y estudiada editorial. O, como en el último programa, 3 editoriales.

¿Qué es lo que ha pasado para que lo que siempre fue igual, ahora sea un producto de consumo masivo?
Este Jorge Lanata es el mismo de siempre. El que incomoda, el que denuncia, el que arma equipos de investigación, independientemente de la proveniencia original de su equipo periodístico. El que dio a luz a Maximiliano Montenegro, a Ernesto Tenenbaum, a Marcelo Slotowiazda y a tantos otros periodistas que luego se destacaron en el visual mundo que es la Tele. De la misma manera que ahora se destacan otros periodistas.
El mismo que creo Página 12 cuando aquel periódico era un soplo de originalidad en el que el sarcasmo y la profundidad encontraban un público que quería ser intelectualmente provocado.
Entonces… ¿Qué pasó?
  • Pasó que la misma libertad que antes incomodaba es ahora una suerte de sacudón a la sensación que no es sensación de una libertad con signos de agotamiento.
  • Pasó que un Gobierno se encargó de dividir la sociedad argentina de tal manera que solo puedan quedar tres categorías de ciudadanos. Los que están a favor, los que están en contra y los ausentes que nunca quieren saber del resultado de la ausencia.
  • Pasó que en ese esquema de amigos-enemigos, el estilo Jorge Lanata se transformó en un imperativo intelectual y visualmente refrescante que permite resumir las frustraciones colectivas encontrando en él una suerte de reflejo de las angustias colectivas de un sector de la sociedad que se encuentra huérfano de Gobierno y de Oposición.
  • Pasó que esa mitad de la población (quizás más hoy en día) no se sentía ni contenida ni inmersa en el llamado “Modelo Nac&Pop” y que tampoco sentía que la feria de vanidades de gran parte de la oposición les daba un lugar natural donde respirar sus propias frustraciones.
  • Pasó que Jorge Lanata dio en la tecla cuando se refiere al “miedo” que muchos sienten sin que la amenaza tome cuerpo real de perdidas libertades individuales. La percepción de algunos acontecimientos (cepo cambiario, AFIP como perseguidora a voluntad política, Vatayón Militante, La Cámpora en los Colegios, etc.), más la agresividad y descalificación para con el pensamiento opositor, vertido desde las más altas esferas y multiplicado por el multimedios oficialista, generó que muchos ciudadanos sientan que el Programa de Jorge Lanata ayuda a procesar psicológicamente el miedo al generar una suerte de acompañamiento masivo de la percepción individual.
  • Pasó que la corrupción no ocupaba un lugar primordial en la agenda colectiva hasta que se empezó a sentir los efectos en la misma por la detención del crecimiento. O sea, hay una cierta hipocresía social a la hora de que la corrupción importe. Importa más cuando hay menos para consumir que lo que importa cuando la sensación de crecimiento se apodera de las masas medias.
  • Pasó que la Ley de Medios transmutó del intento original por garantizar una mayor pluralidad de voces, para transformarse en un instrumento específico para destruir una Multimedia. Así, una parte importante de la sociedad percibe que sus espacios de disenso pueden naufragar, de vuelta, en la lógica amigo-enemigo.
  • Pasó que la sociedad no es estúpida y se da cuenta que son muchos los espacios periodísticos en otros medios que navegan en un oficialismo desenfadado y que la presencia o ausencia de funcionarios para responder preguntas está en directa proporción con la afinidad o no del cuestionador.
  • Pasó que el humor, el sarcasmo y la ironía son instrumentos naturales para Jorge Lanata y esa originalidad, que tiene desde los tiempos dePágina 12, se ajusta, hoy, a la desesperante necesidad de vastos sectores sociales para poder relajarse sin relajarse. Transformar una mueca en una sonrisa y poder transitar sin violencia la sensación de agresión sufrida.
  • Pasó que es mucha la gente que percibe que una Reforma Constitucional puede llevarse puesto el sentido republicano de la Democracia, para transformar el sistema en un instrumento personal mas que en un Sistema de valores y participación no excluyente.
  • Y, por supuesto, también pasó que; por primera vez, Jorge Lanata cuenta con el apoyo de una multimedia que no ahorra esfuerzos en poner recursos a su disposición, aunque deba pagar el precio de enfrentar la crítica del periodista. Y, ese mérito, es el “merito” del oficialismo que en su lógica amigo-enemigo, logró juntar lo que en otros tiempos habría sido muy difícil de juntar.
Esto y mucho más pasó para que el fenómeno cívico mediático que encarna Jorge Lanata haya tomado cuerpo -aun en las diferencias- con la masividad de las clases medias argentinas tan diversas como son diversos los individuos que la componen. Esto y mucho más pasó para que un Periodista, de una conferencia pública en una plaza de Córdoba en una noche de muchísimo frío y mas de 4000 personas se queden hasta el final escuchando a un periodista que dice lo que ya sabemos que dice y que puede retar sin violencia a un chico que habló de los “negros” y que recibe de Lanata un reto público pero de alguna manera paternal y pide luego disculpas frente a los 4000 presentes.
Pasó que mucha gente siente que puede estar en desacuerdo con Lanata y que este no la execrará por esas diferencias. Pasó que es refrescante sentir que las diferencias pueden ser un factor de enriquecimiento, antes que un factor de división y rechazo.


(*) Lic. Rodolfo Patricio Florido. Artículo publicado por Informador Público el 26 de Septiembre de 2012.