domingo, 16 de septiembre de 2012

Lo que ví personalmente en el "cacerolazo"

Por Roberto Cachanosky (*)
Abal Medina dice que en el cacerolazo había odio. Se equivoca. No vi tal cosa. Tal vez Abal Medina se confunde y el odio que vio era porque estaba viendo algún canal oficial u oficialista.

En estas líneas voy a contar brevemente lo que vi del cacerolazo en Olivos.

Llegué a mi casa a eso de las 19.30 hs. Prendí la tele y vi que solo unos pocos canales transmitían el cacerolazo. Eran TN, un poco canal 11, Canal 13 y el resto de los canales de noticias pasaban un discurso de CFK. Me pareció verle una cara poco distendida a la presidente. Como si alguien le estuviera contando lo que pasaba en el resto del país mientras ella hacía su típico show televisivo. Apagué el televisor y me fui caminando hasta la Quinta. Primero 6 cuadras hasta la avenida Maipú y luego otras 7 cuadras hasta la Quinta. En todo el trayecto mucho movimiento de gente. Unos volvían y otros iban hacia la Quinta mientras pasaban autos tocando la bocina.

El dato a tener en cuenta es que es muy difícil estimar cuánta gente hubo en la Quinta porque el flujo de gente que iba y venía era constante. El frente de la Quinta ocupa unas dos cuadras y estaba totalmente repleto de gente, pero que iba rotando, por lo tanto no puede hacerse la cuenta de cuántos había frente a Quinta y dos cuadras más hacia San Isidro y otras dos hacia el lado de Vicente López, porque no era un stock estático de gente frente a la Quinta, era un stock que iba cambiando. Una cosa es que vayan 5000 personas, por decir un número, y otra muy diferente es que esas 5000 personas vayan rotando todo el tiempo. No son 5000 los que manifestaron, son muchos más. Estuve unos 40 minutos y me volví caminando a casa. Nuevamente gente que iba hacia la Quinta. Por eso insisto, sería un error hacer la cuenta de cuántas personas había frente a la Quinta porque rotaban todo el tiempo y los autos circulando con sus bocinas eran incontables. De manera que al ser un flujo permanente, creo que el cacerolazo fue realmente impresionante.

El segundo dato que me llamó la atención fue la cantidad de gente joven que había con sus cacerolas, redoblantes, cornetas, etc. Es que los jóvenes de 20 a 30 años ven un país sin futuro. Están desconcertados y, creo yo, fueron a manifestar esa falta de futuro que el kirchnerismo les niega.

También vi familias jóvenes con sus hijos y gente mayor. Todos, absolutamente todos manifestándose en paz, sin exabruptos y ningún desaforado haciendo algún destrozo o pasándose de la raya. Miente Abal Medina cuando dice que había mucho odio, agresión e insultos. Yo estuve y no había tal cosa. Había, en todo caso, hartazgo de tanto soberbia, mentira y agresión del gobierno contra la gente decente que trabaja.

Los carteles hacían referencia a varios temas: carga impositiva, libertad, no a la reforma constitucional, corrupción, hartazgo de las cadenas de CFK, inseguridad, etc. Por eso, cuando Aníbal Fernández dice que no sabe cuáles son los planteos que estaba haciendo la gente con el cacerolazo me hace pensar que vive debajo de una baldosa. La gente mostró hartazgo de muchas cosas. Desde la soberbia de CFK y su séquito de seguidores pasando por la inflación, la inseguridad, la reforma constitucional para perpetuarse en el poder, la corrupción descarada, los insoportables discursos en cadena y muchos temas más. Dicho en otras palabras, la gente se manifestó por todo esto más la soberbia del gobierno, pero no lo hizo con odio. Lo hizo con firmeza. El odio que Abal Medina dice haber visto, tal vez sea el espejo en el que ellos se miran y la forma en que gobiernan. Lo que no entienden los k es que hay gente que no odia, solo quiere vivir en paz, con seguridad y sin que le vayan quitando las libertades en nombre del modelo.

A don Aníbal no le queda claro cuál es el reclamo porque el reclamo es múltiple, pero si quiere resumirlo es contra un gobierno autoritario que, además, está generando un destrozo económico fenomenal y, sobre todo, quitándole a nuestros hijos la ilusión de vivir en un país en libertad y con posibilidades de progreso.

Ellos quieren vivir en el odio, la revancha, la agresión. La gente rechaza eso. Me parece que el jefe de gabinete se equivocó en lo que vio. El odio no estaba en la gente que manifestó. Ese odio lo ve en cada acto del gobierno y sus insoportables discursos agresivos y descalificadores. Seguramente Abal Medina, cuando dice que había agresión y odio estaba viendo algún canal oficial y por se confundió en lo que vio.
 

(*) Artículo editado en "Economía Para Todos" por Roberto Cachanosky Licenciado en Economía - Universidad Católica Argentina (1980). Consultor económico. Autor del libro "Economía para todos" y "El Síndrome Argentino". Columnista de temas económicos en el diario La Nación. Con anterioridad, ejerció la misma tarea para los diarios La Prensa (1985-1992), El Cronista (1992-2001) y La Nueva Provincia de Bahía Blanca (1992-1998). Conductor del programa de TV por cable "El Informe Económico". Profesor titular de Economía Aplicada en el Master de Economía y Administración de ESEADE, profesor titular de Teoría Macroeconómica en el Master de Economía y Administración de CEYCE. Presidente del Centro de Estudios Económicos e Institucionales. Asesor económico de la Cámara Argentina de Comercio (1983-2002) y de la Cámara Argentina de Importadores (1992-1993). Artículo publicado en Crónica y Análisis el 16 de Septiembre de 2012.

Fuente: http://www.cronicayanalisis.com.ar/opinion.asp#64