miércoles, 26 de septiembre de 2012

Presupuesto para año electoral

Por Tomás Bulat (*)
Finalmente el Ministro de Economía presentó el presupuesto nacional 2013.
Uno de los datos relevantes es cómo ve que será el año económico el gobierno nacional. Así tenemos que los principales indicadores económicos para el próximo año.

Se espera un mayor crecimiento del PBI del 4,4% contra el 3,4% del año 2012. La inflación por consiguiente la estiman prácticamente igual, del 10,7% en el 2012 al 10,8% y finalmente el valor del dólar subiría de un promedio en el año de 4,53 a 5,10% en promedio del 2013.
No hay ningún cambio significativo en la línea de política económica y tampoco había ninguna expectativa de cambio. Se continuará con una inflación elevada y sin ninguna perspectiva de bajarla y con un tipo de cambio que seguirá funcionando como ancla antiinflacionaria.

Estas variables nos dicen que el gobierno espera que la economía esté mejor el año que viene, aunque no mucho, y lo interesante es que la mejora se explica principalmente por el comercio exterior, donde esperan un crecimiento de las exportaciones y de las importaciones del 9% y no tanto del mercado interno que crecería, pero menos que el PBI.

Como el dólar en promedio sube un 12,3%, significa que esperan una evolución del dólar con la inflación estimada. Pero si se cumple todo, el dólar subiría la mitad que la inflación del 2013, lo que implica que el retraso cambiario argentino seguirá y dificultará la expansión de las exportaciones. Como la competitividad continuará perdiéndose, es un hecho que las restricciones a las importaciones se mantendrán.

Crecimiento moderado, inflación alta y retraso cambiario pareciera ser la consigna para el año que viene.

Ingreso y gasto público
Otro aspecto en el cual no hay sorpresa es que la presión tributaria sigue creciendo y del 31% del PBI pasa al 32,2%. Por lo tanto, si nuestro estimado lector tiene la sensación de que paga muchos impuestos, tranquilo, no es sensación.

Esto implica un incremento de la recaudación que llegaría a la friolera de 822 mil millones de pesos, un 22,1% más que el año pasado. El impuesto que proporcionalmente se espera suba más es bienes personales con casi un 30%, por lo que no se esperan subas de los mínimos. Dado que el mínimo y la escala están fijas, se va a pagar bastante más este año de bienes personales.

Y el gasto cómo viene…
El gasto público va a seguir también en la misma línea. El principal gasto del Estado, las jubilaciones y pensiones seguirá creciendo, en este caso el 22,4%, lo que es bastante inferior al incremento de este año del 31%. Por lo tanto, como ajustan automáticamente por el nivel de salario, el gobierno también espera incrementos salariales por debajo de lo que crecieron este año.

Deuda, qué deuda
El otro tema relevante es que el Fondo de Desendeudamiento tiene casi 8.000 millones de dólares, lo que incluiría alrededor de 3.000 millones de dólares que quedarían libres para que disponga los recursos el jefe de Gabinete, y que se han convertido en el dato político, más que económico, del presupuesto. Aquí es donde seguramente el dinero hacia las provincias y la obra pública será administrada.
En resumen no hay demasiadas novedades en el presupuesto. Siempre la única incógnita es si efectivamente lo que dice se cumplirá.

(*) Tomás Bulat. Economista, Profesor universitario y periodista. Artículo publicado el 24 de Septiembre de 2012 en "El punto de equilibrio"