domingo, 16 de septiembre de 2012

Reflejos

Por María Celsa Rodríguez (*)
Goethe decía "El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen". Por ello el espejo social en que nos miramos indica lo que somos y como nos vemos. A las claras la realidad refleja  que la Argentina conforma un cuerpo desarmonizado coyunturalmente, cargado de agresiones y contradicciones.  

La violencia tanto política como social ha tomado cuerpo y se a apoderado del alma colectiva de nuestro país. Lo que pasó en Jujuy días atrás en que "un joven de 29 años, recibió un disparo de arma de fuego durante el enfrentamiento entre vecinos e integrantes de la organización social "Tití Guerra", en medio de una toma de tierras". 

Lo que pasa en el fútbol con los continuos enfrentamientos entre los barrabravas que siempre terminan en algún hecho de sangre. También en   la política, donde constantemente se articulan mecanismos de confrontaciónes, ya sea  entre el gobierno con los empresarios, entre el gobierno con el monopolio de medios, o con los sindicatos, o con el Gobierno de la Ciudad de Bs:As, o con algún gobernador, etc. 

Esto  va incrementando la temperatura del desánimo y   lentamente  el humor  social que alimenta el hastío, atrae la  preocupación, y el descontento generalizado.

Algunas cosas nos averguenzan demasiado y otras nos provocan rabia y desagrado, como decirnos el Indec que podemos comer con $6 pesos por día.

 
Derrochar la plata en pautas publicitarias, en malgastar el dinero del Anses en el Fútbol para todos , Automovilismo para todos, en proyectos "faraónico" sin ningún sentido, como el Proyecto del Polo Audiovisual en la Isla Demarchi, presentándolo en sociedad con datos  errados, es irritante.

Ya sabemos que para el gobierno el reclamo social  esta devaluado,  y todo  es visto   con lentes que distorsionan la verdad.  La gente esta harta de no ser escuchada en sus reclamos, ya sea por falta de seguridad, porque perdió algún familiar en un asalto, porque no les alcanzan para llegar a fin de mes, porque tienen miedo de salir de noche, porque han bajado las ventas, porque han aumentado demasiado los precios, porque tiene que despedir personal, porque las provincias no tienen recursos, porque la nación no les envían el dinero que les corresponden, porque no hay presupuesto, porque la corrupción es descarada, etc.


Son muchos "porques" que  transitan delante de nuestras reflexiones cotidianas e ignoramos que soluciones saldrán de la mano de los que intentan imponer el  miedo.
 Ya  han pasado los limites  a todo lo razonable, porque ahora  también debemos decirle a la afip como nos informamos, que radio escuchamos, a que periodista seguimos y si compartimos o no su opinión. Es decir también tenemos que rendir cuenta de nuestros pensamientos. Solo falta que mañana pongan un confesionario al mejor estilo Gran Hermano y le contemos nuestros pecados e intimidades.


Me pregunto  ¿quien  rellenaría un cuestionario inconstitucional llamado "Encuesta de preferencia de medios de comunicación" con el objetivo -supuestamente-  de "determinar las vías más adecuadas de difusión"? . Gandhi decía "cuando una ley es injusta lo mejor es no cumplirla".


Es hora que empecemos a exigir cada uno que se respeten nuestros derechos constitucionales. Ya la constitución lo dice, las acciones privadas están reservadas a Dios,  y la radio que escuchamos es del gusto de cada uno y no le incumbe a nadie,  soy libre de pensar lo que se me plazca, de opinar lo que me parece, porque vivimos en democracia. Aunque parece que piensan acallar voces después del 7 de diciembre.

Pero luego el Sr. Echegaray salio a aclarar que es para medir la pauta publicitaria. Vamos, mejor no aclare que oscurece.Ya sabemos que el  que rellene ese formulario en caso de seguir algún periodista o programa que critique al gobierno tendrá a los perros sabuesos siguiéndole los talones.

 
Es claro que el propósito no es la pauta,  si  es también quieren saber que páginas visitamos en Internet y si tenemos facebook  y twitter. Aquí se trata de rendir cuentas de nuestras conciencias, de fiscalizar nuestro pensamiento y no nuestras finanzas, como debería ser la función de un ente fiscal.

Y esto también motivó a muchos decir "basta". Se nos desgastó la paciencia y de golpe todo se hizo manifiesto y el jueves 13, las calles se llenaron de un eco que dijo ¡Basta!. Basta a tanto autoritarismo, ¡Basta! a tanta soberbia. Y las ciudades, y las plazas y las avenidas se colmaron del clamor de un pueblo que sin guia ni banderas políticas solo movilizados por las ganas de manifestar su enojo, se pronunció en un grito común. Demostrándoles que no tenemos miedo.


Luego de la manifestación respetuosa y democrática, las repercusiones por parte del gobierno fueron lamentables. La del Jefe de Gabinete Abal Medina que dijo entre tantas cosas "
que no hubo una consigna "clara" en la protesta sino "mucho insulto, mucho odio, mucha agresión". Parece que ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Y que "Esta gente no votó a Cristina". 


Se olvida este señor que ellos gobiernan para todos los 40 millones, como siempre repite la Presidente y no para una fracción de ciudadanos.
Y agregó "...Cuando se ve una foto de toda la plaza se da cuenta que no fue una cosa muy masiva ni mucho menos. Fue una cosa muy editada, muy bien mostrada". 


Es cierto el dicho "no hay mas ciego que el que no quiere ver" aunque es razonable le molesta ver, le preocupa ver.  Porque la gente no fue llevada por el choripan y la gaseosa,  ni en colectivos puestos a disposición  y  con el dinero publico, ni presionada por algún plan, subsidio o beneficio, ni obligada por algún puntero. Como la contramarcha que preparan para el 27 de octubre próximo.

Y esto es lo que ellos no entienden, fueron espontáneamente, cansados de tanta soberbia K, y que parece que ahora  a liberado  más agresión verbal de parte de ellos que han convertido todo en un Boca-River. Porque es lo que surgen de sus palabras, como lo que dijo la Sra. de Carlotto: “Era gente de clase media y bien vestida”.  No, se equivoca, era gente igual que ella,  vestida  con el dinero fruto de su trabajo y de su esfuerzo y que los mantienen a todos ellos con sus impuestos,  para que gocen de un buen pasar económico, con cuentas bancarias, muchas propiedades y viajes por el mundo.

Y para colmo, según Anibal Fernandez dice que "
no sabe cuáles son los planteos que están haciendo los manifestantes". Esto es  negar la realidad en su máxima expresión.


Dicen  que a la gente que salió a la calle a protestar  le preocupa más lo que pasa en Miami que lo que pasa en San Juan, pero si mientras la Presidente hablaba e inauguraba dos plantas industriales allí,  también había -según datos periodisticos- mas de  1500  personas manifestándose en contra de las medidas del Gobierno. Parece que son ellos los que no están mirando ni escuchando lo que pasa más allá de sus despachos.

Ella dijo "
Yo nerviosa no me voy a poner ni me van a poner, que se queden tranquilos".  Sino se pone nerviosa ni se preocupa lo que el pueblo le está exigiendo, quiere decir que seguirá gobernando en su nebulosa del maravilloso país que se creó.


Y agregó que "desde el lugar que me toque estar, - dejando entrever  una posible repostulación-  voy a hacer lo que siempre hice: militar y trabajar"


Trabajar para  todos los Argentinos no solo para  el 54%, eso es lo que le pidió la gente el 13 de septiembre. Que escuche al pueblo. Aunque por los dichos de sus funcionarios parece que piensan seguir sordos. Ya lo dijo Solón "La palabra es el espejo de la acción"

Ojalá la Presidente reflexione, por la salud de la República y de la Democracia. 


(*) María Celsa Rodríguez. Periodista y analista política.
www.chacorealidades.blogspot.com 

Fuente: Comunicación personal de la autora.