jueves, 27 de septiembre de 2012

Un discurso para la “Barra de la Doce”

Por Eduardo Filgueira Lima (*)
La “Barra de la Doce” es un icono de la simbología futbolera boquense, desde que en 1925 Victoriano Caffarena (“el jugador número 12”) se constituyera en un ferviente apoyo y casi fanático soporte del equipo, durante su gira europea.
Así es que la hinchada del club se ha constituido – y en particular “la barra de la doce” – en uno de los bienes más preciados del Club Boca Juniors.
Se ha llegado al extremo de considerar boquense a la mitad más uno de los argentinos, lo que además de improbable, es concebible solo en aras del entusiasmo y fanatismo futbolero, sin que ello signifique absolutamente nada en detrimento o descalificación del club.
Nuestra Sra. Presidente ha participado ayer martes de la Asamblea General de la ONU y al escuchar su discurso no puedo negar que sentí por sus dichos y su postura, vergüenza ajena.
Sus palabras teñidas de su habitual patoterismo, pretendieron enfervorizar el fanatismo nacional y fueron mucho más dirigidas a nosotros los habitantes de estos lares que a los asombrados y divertidos presentes que la escuchaban.
La titular del FMI había dicho días antes que “…de no mejorar sus informes estadísticos – los que proporciona el INDEC – a la Argentina se le podría sacar en diciembre la ´tarjeta roja´,…(…), pues ´la amarilla´ ya la tiene,…” en una metáfora que compara el proceder  sancionatorio del FMI para quienes no cumplen con determinados estándares, como la que es utilizada para indicar las penalizaciones que los árbitros aplican a los jugadores que cometen infracciones en los partidos de fútbol.
La Sra. Presidente no se amilanó,.. como siempre sucede procedió con una serie de bravuconadas, refiriéndose a que “…esto no es un partido de fútbol…”, “….nuestro país es un país soberano y no tiene porque recibir instrucciones de ningún organismo internacional,…”, ”…las prescripciones del FMI siempre han propuesto ´el ajuste´…” y “…parece que ha tenido mejor desempeño el presidente de la FIFA que el del FMI,….”
Mientras estas eran sus palabras – que parecían enfrentar y desentenderse del mundo – el CEO de YPF recorría Londres mendigando inversores para lograr remontar la pendiente en la que nos ha colocado el gobierno con una expropiación que requiere tiempo e inversiones para lograr  (lo que sería deseable, aunque improbable por este camino), el reabastecimiento energético.
Parece que la Sra. Presidente descarga su ímpetu avasallante en contra de aquellos que por otro lado necesita,.. la aparente independencia que muestra de nuestro país no es tal,.. nuestro país carece del ahorro y las inversiones necesarias para generar la tasa de capitalización que garanticen nuestro crecimiento y desarrollo.
La circunstancia de YPF es solo una pequeña muestra de ello.
La Sra. Presidente olvida que un país soberano es un país que es capaz de maximizar el bienestar general de sus habitantes generando condiciones de crecimiento y desarrollo.
Pero sus palabras fueron para enfervorizar a “la Barra de la Doce”, a los argentinos que creen  necesario enfrentar al mundo, arreglarnos y vivir “con lo nuestro” y que en un mundo globalizado e interdependiente, nosotros no necesitamos de nadie. La alocución de la Presidente solo intentó – aún nerviosismo disimulado por estudiada suelta postura – sostener “su relato”, de una cuestionable (por parcial y sesgada) visión de la realidad.
Seguramente – como la “barra de la doce” creen ser “la mitad más uno” de todos nosotros – y sus admiradores suponen seguir siendo el 54% de los argentinos (aunque hoy muchos consultores le otorgan muchos menos que los que fueron),… estos (o los que les quedan) la aplaudirán y enfervorizados recepcionarán su discurso como una muestra de nuestra independencia global, convencidos que “la Diosa” le ha puesto los límites al FMI.  
Pero se olvidan que las palabras tienen siempre consecuencias y las suyas como ha sucedido otras veces, con dichos y con hechos, las traerán en circunstancias en que la Argentina no puede darse el lujo de aislarse y suponer que las políticas que se llevan adelante son las únicas posibles, las mejores y las deseables.
Si esto fuera así ¿Por qué tienen necesidad de falsear los datos e informes del INDEC, a los que ya nadie cree? ¿son acaso creíbles los datos que se ofrecen sobre la inflación,.. o el costo de la canasta básica de alimentos,.. o de los niveles de pobreza e indigencia?,.. ¿el cepo sobre el dólar es solo una medida coyuntural o responde a limitar la fuga de capitales y compensar la defiente balanza de pagos?,.. ¿nos damos cuenta que si se admite la inflación “se cae toda la estantería del modelo nac & pop”? (Ver nota relacionada: “El talón de Aquiles del gobierno Nacional y Popular”)
Si se nos miente con tanto descaro – y se miente también hacia fuera – es seguro que eso impactará con mayor pérdida de la confianza y credibilidad tan necesarias para lograr inversiones1 y generación de riqueza genuina. Entonces no debería llamarnos la atención que Christine Legarde haya advertido sobre la posibilidad de lograr la “tarjeta roja” en diciembre,.. aunque suene a metáfora futbolera.
La Sra. Presidente prefiere seguir en el mismo camino sosteniendo el mismo modelo económico (así como los atropellos y bravuconadas de su Secretario de Comercio Guillermo Moreno), las ya risibles estadísticas del INDEC (que calificó de científicas y profesionales), el adoctrinamiento de La Cámpora en los colegios (y su subsecuente: “Unidos y Organizados”), el pretendido monopolio de la publicidad oficial (reemplazando con la ley de medios un monopolio – el de Clarín – por otro: el del Estado) para instalar un relato único, la abusiva utilización de la cadena oficial, los hechos de corrupción (como los que envuelven a su protegido Vice-Presidente), y cuando se refirió a la inflación si bien la reconoció, dijo:”….si,.. existe inflación, pero nunca puede ser como dicen muchas consultoras del 25%,… porque en esa situación cualquier país explotaría,….”etc.
¿Cuánto cree la Sra. Presidente que ha sido la pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda?
Con sus dichos nuestra César que parece desoír la masiva manifestación del 13-S, que solo pretendió hacerle saber su descontento y disconformidad con las políticas oficiales.
Y además debería tener cuidado porque si bien la inflación resulta un impuesto que beneficia al gobierno, su persistencia y tomando sus propias palabras, le “podría hacer explotar el país en las manos”. (Ibíd.)
Gran parte de los argentinos – hoy seguramente más de la mitad más uno – expresó su bronca aunque fue descalificado groseramente por funcionarios (el Sr. Jefe de Gabinete o el Sr. Secretario de Cultura), con total desaprensión por la grave desinteligencia y pobre lectura de la realidad que dejaron entrever sus propios e inconsistentes dichos.
Por eso es de suponer que su actitud soberbia y patoteril, exalta nuestra suficiencia, pero no nos resuelve los problemas y solo pueden haber sido dichas “para la tribuna”,.. para obtener adhesiones en su conflictivo frente interno: más fervor en sus cada vez menos adeptos.
En los últimos días incluso diversos actores del mundo intelectual, artístico y social comenzaron a explicitar sus disidencias. Los miembros de Carta Abierta mientras se resquebrajan internamente, mantienen un “mutis por el foro”.
La Sra. Presidente no acostumbra a retroceder porque supone que de esa forma demostraría de debilidad,.. por eso redobla la apuesta,.. aunque nos afecte más tarde o más temprano a todos.
También resulta risible que compare la FIFA con el FMI (aunque solo manifieste mantener solo una “postura crítica” frente a este último organismo internacional), lo que resultó apenas un exabrupto divertido para casi todos los presentes.
Es seguro que sabe que aún sus palabras no convencen a nadie, ni a quienes divertidos presentes la escucharon, ni a quienes accedimos por los medios (mas acostumbrados a la soberbia y al atropello que asombrados), pero seguro que tienen el impacto de enfervorizar a “la Barra de la Doce” (que ya no son la mitad más uno) y que pueden conmover a algunos pocos, de los tantos que queremos a nuestro país y porque lo queremos deseamos en el la mejor institucionalidad, mejores gobernantes, mejores políticos (más formados y menos obcecados en fundamentalismos retrógrados) y en especial que se nos escuche porque tenemos muchas cosas para decir.
El 13-S fue solo un intento de hacer comprender que las políticas pueden ser erróneas e interesadas, pero que existen muchos caminos de convivencia pacífica para mejorar las condiciones del país que se declama y su diferencia con el país real que vivimos, por lo que las correcciones no suponen debilidad, sino inteligencia.
Y esta es una gran diferencia con los que pueden creer en un discurso lamentable, que solo puede haber sido dicho para contentar a la “Barra de la Doce”, que seguirá vivando fervorosamente – y por lo mismo carente de pensamiento crítico – a nuestra César. 

(1) OF & Asoc. (Centro de Estudios Económicos) “La inversión bruta interna cayó en términos de volumen físico 4,9% comparada con el mismo mes de 2011”

(*) Dr. Eduardo Filgueira Lima, MD.                                             
Director del CEPyS                                                                                     
Magíster en Sistemas de Salud y Seguridad Social                                    
Magíster en Economía y Ciencias Políticas              
efilgueiralima@gmail.com