domingo, 16 de septiembre de 2012

Un Mensaje contra el Miedo

Por Walter Edgardo Eckart (*)

Difícilmente Cristina Kirchner haya imaginado que una simple alusión a tenerle ‘un poco de miedo’ impactaría de un modo inédito en la sensibilidad de muchos argentinos.

Es cierto que las marchas de este jueves, en Buenos Aires y en las principales ciudades de varias provincias, protestaron bajo algunas consignas conocidas (inseguridad, inflación, el uso de la cadena nacional, etc.). Pero es cierto también que se incorporaron otras quejas, tal vez a raíz de algunas novedades socio políticas de los últimos tiempos, como el recorte a la libertades individuales y la creciente intención, de una gran parte del oficialismo nacional, de promover la reforma de la Constitución para habilitar la re-reelección.


Como sea, pareciera que esta vez se trató de algo distinto. No sólo por haber sido convocadas exclusivamente por las redes sociales y desde la web de ‘Argentinos Indignados’, aparentemente sin la instigación de dirigentes o referentes sociales opositores. Tampoco por la magnitud del número (inesperado para el gobierno y la oposición) de los ciudadanos que salieron a las calles a expresarse; ni por el número de aquellos otros, que se quedaron en sus casas pero que mostraron su adhesión al reclamo, saludando a las columnas de manifestantes con banderas argentinas o carteles improvisados que colgaban de las rejas.

Sin embargo, en lo fundamental –pareciera- se trató de otra cosa. Fue, desde la restauración de la democracia, una de las expresiones más contundentes en contra de toda persona o institución que quiera instaurar el miedo en la Argentina, directa o indirectamente.


Y es comprensible. Históricamente, nuestro país ha pasado por demasiadas etapas donde el temor ciudadano era moneda corriente. En parte lo sigue padeciendo, por ejemplo, con la tragedia que significa vivir en un escenario de inseguridad. Pero la interpretación –aparentemente- que hizo el pueblo de las palabras de la Presidente, parece haberle recordado otra forma de temor, otra dimensión y profundidad del miedo. Es un temor distinto, como se ha vivido en varias partes del mundo; es paralizante e indignante, especialmente si se entendiera que el mismo está siendo insinuado o generado por un gobierno, cualquiera sea este.


De todos modos, el explícito rechazo a cualquiera que quiera ‘meter’ miedo en la sociedad es, en su versión implícita pero no menos contundente, una feroz crítica a todos los que se someten al temor.


En este sentido, el ‘no al miedo’ que ha expresado una gran parte de la sociedad a través de las marchas, tiene varios otros destinatarios: funcionarios del gobierno, gobernadores, intendentes, militantes partidarios, industriales, empresarios y, por supuesto, a todos los sectores de la oposición actual. Y el mensaje es sencillo porque, en el fondo, todo se reduce a miedo o valentía; a esclavitud o libertad. Una elección necesaria si se quiere construir una nación democrática y pacificada, orientada al progreso y al bienestar de todos, más allá de la diversidad ideológica.


(*) Walter. E. Eckart. Periodista y analista político. Artículo publicado en Chacomundo el 14 de Septiembre de 2012.

Fuente: http://chacomundo.blogspot.com.ar/2012/09/un-mensaje-contra-el-miedo-por-walter.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+Chacomundo2011+%28ChacoMundo+2011%29