miércoles, 31 de octubre de 2012

Para ser libres, serenidad y determinación

Por Alberto Medina Méndez (*)
Muchos que entienden la gravedad de lo que sucede, se preguntan día a día, que se debe hacer para salir de esta situación que solo ofrece un futuro peor. Tal vez sin darse cuenta, pretenden una fórmula mágica, una receta lineal, un plan de acción básico, que permita revertir este presente.

No se superan décadas de populismo y demagogia, de democracia mal entendida y de ausencia de república, con un chasquido de dedos. No se consigue recuperar la dignidad y la libertad en un abrir y cerrar de ojos, solo por desearlo con algo de fervor.

Quienes suelen ser citados como referentes de nuestra historia, esos que nos enorgullecen por aquellas luchas por la libertad, se jugaban todo. No solo arriesgaban su patrimonio, dejando de lado sus placeres cotidianos, sino también sus proyectos personales y carreras profesionales, apostando por lo que creían, inclusive hasta sus propias vidas.

Cuando aparecen los ansiosos de siempre, esos que creen que se trata solo de dar vuelta la página y votar en la próxima elección a “los otros”, o de quejarse un rato, es inevitable que vengan a la mente los nombres de las figuras que honraron la libertad, esas que sabían que se trataba de un proceso que llevaba tiempo, décadas, con avances y retrocesos, y que cabía la posibilidad de solo soñar con ese futuro, sin siquiera poder disfrutarlo.

Han sido años de destrucción institucional, deterioro moral y pérdida de valores. Algunos se acostumbraron a la sencillez que nos propone la tecnología de hoy y suponen que los problemas se arreglan apretando el botón del control remoto, como si se tratara solo de cambiar de canal.

La lucha por la libertad es compleja. En estos tiempos, mucho más aún. Pero se justifica esa lucha en si misma por el camino recorrido y la dignidad que ella implica, y no necesariamente por el resultado que se espera.

Quienes vienen ganando esta batalla, los que han conseguido, hasta ahora, imponer su relato, los que doblegan al resto, utilizando la lógica matemática aplastando a las minorías, sin respetarlas, triunfan porque trabajan en esa dirección, aprovechando al máximo las debilidades evidentes y además porque, claramente, no tienen escrúpulo alguno para lograrlo.

Los que no creen en el planteo moral de esos perversos depredadores de la sociedad, que pretenden esclavizar a casi todos para sacarle provecho cotidiano y entronizarse en el poder, deben ser sustancialmente diferentes.
Pero justamente porque dicen creer en la cultura del trabajo, del esfuerzo, del mérito que solo obtienen aquellos que se esmeran, es que no se entiende la contradicción de pretender soluciones rápidas y fáciles.

Algunos prefieren soñar casi infantilmente, con que solo es preciso reunir voluntades para terminar con décadas de despotismo y entonces el régimen caerá a sus pies. La ingenuidad de suponer que esto es simple, y que alcanza con tener ganas de que ello ocurra, explica en buena medida porque siguen ganando los mismos, y de un modo tan aplastante.

Los pilares centrales sobre los que se asienta el poder real del colectivismo contemporáneo, son muy robustos. Demasiada gente sigue afirmando que las minorías deben someterse a la voluntad de mayorías. Son todavía muchos los que entienden que una sociedad justa se logra quitándoles a unos para darles a otros. El resentimiento, la envidia, la revancha y el rencor siguen siendo moneda corriente y sentimientos absolutamente cotidianos, como para dar por superada la discusión cultural.

Si se pretende seriamente recuperar la libertad, o al menos intentarlo, si esto es producto de una meditada decisión, pues habrá que repasar con absoluta honestidad intelectual, que es lo que se está dispuesto a hacer más allá de lo que se recita a diario.

Si se está preparado para abandonar el confort que ofrece la crítica inconducente, y dar entonces la pelea prolongada, con la serenidad necesaria, con la imprescindible perseverancia y con el coraje que es un requisito ineludible, recién ahí se podrá tomar en serio esta posibilidad.

Si no se está listo para este desafío, pues será tiempo de sincerarse, porque esto parece explicar buena parte del resultado actual. No se ha llegado hasta aquí por casualidad, sino por la indolencia de muchos ciudadanos.

Los que avanzan, lo hacen dando pasos firmes, porque saben que del otro lado, muchos recitan y dicen estar prestos para dar la batalla, sin estarlo. Muchos de los que reclaman libertad no quieren aportar nada, ni tiempo, ni dinero, mucho menos exponerse públicamente para hacerlo. Se llenan la boca, pero se quedan a mitad de camino. Esgrimen abundantes excusas que explican porque no harán casi nada. Temor, miedo, falta de determinación y sobre todo escasas convicciones hablan por sí mismas.

Mientras tanto, el régimen seguirá haciendo de las suyas, y buscará dar el paso siguiente, amparado en la abulia, la cobardía, el doble discurso y el desánimo, que generan las condiciones óptimas para el siguiente zarpazo.

Tal vez Juan Bautista Alberdi tenía razón, cuando decía, ” Si queremos ser libres, seamos dignos antes de serlo. La libertad no brota de un sablazo, es el parto lento de la civilización. La libertad no es la conquista de un día “.

Quienes estén realmente listos para dar la batalla, tendrán primero que comprender que para lograr la libertad se precisa valor, perseverancia, inteligencia, pero sobre todo, dejar de lado la ansiedad. En fin, para ser libres, serenidad y determinación.

(*) Alberto Medina Méndez. Periodista y analista político

Fuente: Comunicación personal del autor

Un acto superlativo de hipocresía

Por Joaquín Morales Solá (*)
Casi nueve años y medio después, el kirchnerismo se notificó de los estragos del narcotráfico en el país y de sus vinculaciones con las fuerzas de seguridad. Todo eso sucede, claro está, en una provincia gobernada por una alianza opositora, Santa Fe, donde el oficialismo nacional podría salir tercero en las elecciones legislativas del próximo año.
Un kirchnerismo escandalizado por el narcotráfico es un acto superlativo de hipocresía. Ningún integrante del matrimonio Kirchner habló nunca en sus discursos públicos del tráfico de droga. Los dos suscribieron siempre la teoría de que esa cuestión es una prioridad norteamericana, no argentina. En estos años, la Argentina se ha convertido, sin embargo, en un lugar destacado en el mundo en materia de consumo y tránsito de estupefacientes.
El caso santafecino estalló cuando el gobernador de la provincia, Antonio Bonfatti, se enteró por el diario porteño Página 12 de que su jefe de policía, Hugo Tognoli, tenía una orden de captura por vinculaciones con el narcotráfico. En rigor, esa orden de detención la firmó varias horas después de la publicación un juez federal de Rosario, Carlos Vera Barros.
Las pruebas actuales habrían sido aportadas por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que depende de la ministra de Seguridad nacional, Nilda Garré. Antes de la decisión del juez de detener a Tognoli, ya estaba en Santa Fe un móvil de Canal 7 y el diputado Agustín Rossi, santafecino y presidente del bloque de diputados nacionales kirchneristas, ya había hecho declaraciones sobre el potencial escándalo. Sus palabras estaban, dijo, respaldadas por "lo que le habían informado en Buenos Aires".
El gobierno de Bonfatti reaccionó tarde, es cierto, después del primer síncope que le provocó la noticia. Para peor, el comisario Tognoli se fugó durante dos días. Tognoli había sido nombrado por el ex gobernador Hermes Binner y confirmado por Bonfatti. Rossi, Garré y Julio De Vido aprovecharon esas horas de vacío político en Santa Fe para formular duras críticas contra Bonfatti y la administración socialista santafecina.
Luego, la política se trasladó a la Justicia. La causa contra Tognoli fue desvaneciéndose en manos del juez Vera Barros. Las pruebas suministradas por la Policía Aeroportuaria no aportaban nada. La causa inicial era, además, vieja. Había comenzado en 2009 por denuncias anónimas.
Nadie en el gobierno de Santa Fe está dispuesto ahora a asegurar que Tognoli es inocente, ni mucho menos, pero las pruebas que se manejaron en este caso puntual, aseguran funcionarios santafecinos, no sirven de mucho para culparlo.
La mala intención del gobierno nacional quedó expuesta cuando Rossi abandonó una reunión que Bonfatti había convocado con todos los legisladores nacionales de Santa Fe. Intentaba fijar una política provincial común sobre el narcotráfico para presentarla ante el gobierno de Cristina Kirchner. Rossi se indignó porque no se permitió el ingreso de la prensa y porque el gobernador no estaba dispuesto a hacer una "autocrítica de Binner".
"Que Binner tenga que dar explicaciones sobre su honorabilidad y que Boudou no haya dado todavía ninguna explicación es un ejemplo trágico del clima de persecución que se vive", dijeron funcionarios de Santa Fe. El kirchnerismo no tuvo en cuenta ni siquiera los muchos favores políticos y, sobre todo, legislativos que le hizo el ex gobernador de Santa Fe. La gratitud no es una atributo del kirchnerismo.
El caso Tognoli podría servir para hablar en público sobre lo que se dice en privado: existe una fuerte complicidad de efectivos de todas las fuerzas de seguridad argentinas, incluidas las que dependen de Garré, con el tráfico de drogas. El problema existe en Santa Fe, donde un 10 por ciento de la población consume drogas, pero no sólo en Santa Fe.
Ni la Policía Federal, ni la bonaerense, ni la Prefectura, ni la Gendarmería podrían acusar sin autoincriminarse.
Hubo denuncias públicas e innumerables versiones que vinculan a personal de casi todas las fuerzas de seguridad, incluidas las policías provinciales, con el tráfico y consumo de drogas.
En un reciente informe de una oficina de las Naciones Unidas, se subrayó el alarmante crecimiento del consumo y tráfico de estupefacientes en la Argentina. Según ese documento, la incautación de cocaína aumentó casi ocho veces en el país entre 2002 y 2009. La cantidad de drogas incautada suele ser un medidor eficaz del tamaño del tráfico y del consumo.
Hace poco, una delegación del gobierno español estuvo en Buenos Aires para plantear el creciente tránsito de drogas que va de la Argentina a España. De hecho, enormes cantidades de cocaína salieron de Ezeiza o de aeropuertos militares y fueron decomisadas en aeropuertos de España. Son los hechos que se conocen, aunque hay muchos más que cumplieron su criminal objetivo. Ningún escáner argentino, ningún control local funcionó en ningún caso.
El narcotráfico es un problema enorme y real en la Argentina de hoy, donde se han establecido representantes y sicarios de carteles de Colombia y Perú. El creciente conflicto es, también, un grave disparador de los muy altos niveles de violencia social y de inseguridad. Nada de eso podría hacerse sin la complicidad de parte de las fuerzas de seguridad, sin la distracción de los servicios de inteligencia y sin la indiferencia del gobierno nacional. El caso Santa Fe es, por el contrario, emblemático de la frivolidad política con que se aborda el conflicto.
La estrategia electoral del gobierno nacional consiste, a pesar de todo, en reducir en Santa Fe la potencia electoral de las dos fuerzas políticas que están en el primer lugar de las preferencias sociales. Una es la alianza socialista-radical que gobierna desde hace cinco años; la otra es la figura emergente del macrista Miguel del Sel.
Según encuestas recientes, Binner le ganaría ampliamente a Del Sel, si ambos fueran candidatos a diputados nacionales el año próximo, pero el peronismo kirchnerista quedaría relegado a un tercer y lejano lugar.
El propio Rossi deberá renovar su mandato de diputado nacional en 2013. Así estaban las cosas cuando estalló el escándalo del supuesto narcocomisario. Demasiadas casualidades para ser ciertas. El narcotráfico se convirtió en una prioridad del gobierno kirchnerista sólo cuando podría servirle para acosar y derribar a otro enemigo político.
(*) Joaquín Morales Solá. Periodista, escritor y analista político. Artículo publicado en La Nación el 31 de Octubre de 2012

Un Gobierno p.p.m.18 a.

Por Enrique G. Avogadro (*)

“Cuántas noches en que mi alma melancólica y sombría
Recordaba tu pasado que era un canto de placer,
No podía conformarme de pensar que al otro día
No tendrías tan siquiera ni un bocao para comer,
Y con tal que no volvieras a vender tus dulces besos
Ni saberte manoseada por la inmunda bacanal …”
Juan Bautista Fulginiti

Desde hace mucho tiempo y, con distintas variantes, en todas las latitudes, se califica de ese modo a los espectáculos que, por la violencia que contienen, por lo obsceno de sus escenas sexuales o por lo inmoral de sus propuestas, no resultan aptos para ser presenciados por menores. El Gobierno reúne todas esas características, y algunas más, y resulta curioso que haya impuesto, mayorías parlamentarias mediante, el voto opcional a partir de los 16 años.
Desde hace mucho tiempo, también, vengo pregonando en el desierto acerca del daño que causa a la vida cotidiana de cada ciudadano la corrupción, pero la tranquilidad de los bolsillos y la fiesta del consumo impidieron que fuera percibida como un gran mal; hoy,  al ritmo del daño que causa al poder adquisitivo la inflación, del malhumor que produce el cepo cambiario, del miedo a perder el empleo, de la indignación por el embargo de la fragata “Libertad”, de la impunidad con que sonríe Guita-rrita Boudou o insulta y agravia Patotin Moreno, este terrible flagelo está adquiriendo la visibilidad que merece.
El crimen de Once, que puso en blanco y negro la asociación ilícita conformada por los concesionarios y los más altos escalones del Estado –aún no enjuiciados-, el programa de TV de Jorge Lanata que, semanalmente, compara el inexplicable y principesco modo de vida de los gobernantes con las muertes por desnutrición de los chicos y el permanente deterioro de la ya paupérrima vida de grandes sectores marginados, y todo ello después de una década de crecimiento económico casi inédito y con una recaudación impositiva que llegó a los ¡US$ 200.000 millones! constituyen algunas de las aristas que debiera confirmar que el período cristi-kirchnerista no resulta apto para todo público.
Hoy, cinco mil doscientos argentinos mueren cada año en las rutas y caminos porque, en los mismos diez años, nada se hizo en materia de infraestructura vial, digna de un país subsahariano, ni qué decir de la ferroviaria, y enormes focos de contaminación, como la cuenca Matanza-Riachuelo, tampoco han merecido atención alguna de parte del Gobierno. Los fondos que hubieran debido ser destinados a solucionar, después de décadas y décadas de daños repetidos, el tema de las inundaciones alrededor del Salado –que, además, hubieran permitido incrementar la superficie sembrada- se malversa en faraónicos proyectos como Tecnópolis o en subsidiar estupideces como Fútbol para Todos (que debiera financiarse con la prohibida publicidad privada) o Aerolíneas Argentinas, una compañía que pagan todos los pobres para que viajen los ricos. Que los temas enumerados, que obviamente no son los únicos ya que la lista es larguísima, explican la fuente de la que manaron hoteles patagónicos, aviones, motos, autos fantásticos, yates, pisos en Puerto Madero, compañías petroleras, casinos, palacios y estancias que engrosan el patrimonio de funcionarios y  empresarios cómplices.
Si bien el fenómeno no es nuevo ni, mucho menos, exclusivo de la Argentina, la reciente y masiva expansión de la droga en la sociedad y su peor derivado, la infiltración del narcotráfico en las fuerzas de seguridad, son el fruto natural de la complicidad del Gobierno con los mercaderes de la muerte. Anímal Fernández explicó, con su cara más dura, que la radarización y el control aéreo de nuestras fronteras, las mismas que fueron desguarnecidas por Nilda Garré trasladando a gendarmes y prefectos al Gran Buenos Aires, no revestía peso alguno a la hora de combatir en esta desigual lucha. Los episodios de Santa Fe, especialmente por el momento y la forma en que fueron dados a conocer, tienen un innegable componente de oportunismo político, pero es también irrefutable que Rosario ha vuelto, a fuerza de asesinatos por sicarios y episodios de violencia intimidatoria, a recuperar el triste mote de “la Chicago argentina”, en recuerdo de aquellos gangsters que dieran tanta fama a la actualmente fabulosa ciudad norteamericana en la década de los 20´s.
Desde esta misma columna dije muchas veces que, cuando Lancha Scioli se enorgullecía de la mayor cantidad de droga secuestrada cada año, estaba ignorando que ello se debía al gigantesco crecimiento del tráfico en la Provincia de Buenos Aires, y no dejé de llamar la atención sobre las avionetas cargadas de estupefacientes que, espontáneamente, caían en campos y caminos argentinos, después de recorrer ¡más de mil kilómetros! de cielo nacional sin ser detectadas.
Todo esto nos está llevando, inexorablemente, a recorrer el camino que inauguraron Colombia -¡después de cincuenta años de incontrolable guerrilla hoy su PBI supera al nuestro!- y México, que aún no encuentra solución a la catástrofe que las guerras entre los carteles han producido. He aquí otro de las características que convierten a este período en no apto para menores.
Pero hoy el escenario en que mejor se distingue lo pornográfico de las actitudes del Gobierno a nuestra coyuntura política es, obviamente, la Justicia. Con un impúdico exhibicionismo digno de esos mismos gangsters de película, doña Cristina ha ordenado a su tropa de incondicionales destruir a quienes puedan transformarse en un obstáculo para sus pretensiones hegemónicas, y éstos no trepidan en utilizar métodos extorsivos o llanas calumnias para obtener sus objetivos, sin que fiscal alguno lleve estos temas ante los estrados, tal vez porque saben que no cosecharán fruto alguno. Si su jefa natural, Gils Carbó, fue votada hasta por la oposición y hoy se atreve a denunciar penalmente a los miembros de la oposición del Consejo de la Magistratura, ¿qué les cabría esperar para su futuro?; precisamente, y una vez más, los partidos políticos pecaron de ingenuos cuando aceptaron, como un mal menor después de Reposo, la propuesta oficial, ya que el Gobierno volvió a ¿engañarlos?. Sólo cabe preguntarse si son estúpidos o cómplices.
Si el Gobierno obtiene la ley del per saltum, será la Corte –aún negándose a admitir ese procedimiento en el caso Clarín- la que se verá enfrentada a asumir la responsabilidad institucional de poner orden en este desmadre. Veremos entonces en qué categoría moral revistan sus ministros.
El 8-N la ciudadanía volverá, fuertemente incrementada en su número, a salir a la calle para protestar contra esta inmunda bacanal pero, si los opositores no entienden que, también, serán el objetivo de la queja, Argentina entrará, más profundamente aún, en el cono de sombra en que se encuentra, y el pronóstico pasará del anaranjado al rojo, un color que conlleva tragedias.
 Buenos Aires, 31 de Octubre de 2012
 (*) Enrique Guillermo Avogadro. Abogado

Fuente: Comunicación personal del autor.

El valor de la crítica

Por Alberto Benegas Lynch (h) (*)
Hay megalómanos que estiman que pueden manejarlo todo desde el aparato estatal, sin percibir que el conocimiento es por su naturaleza fraccionado y disperso entre millones de personas. Como ha sentenciado Einstein, “todos somos ignorantes, sólo que en temas distintos”. Incluso hay personas que no pueden articular lo que hacen y simplemente proceden del mismo modo que cuando andamos en bicicleta: sin precisar todas las leyes físicas implícitas en el proceso. 

En lugar de aprovechar el mencionado conocimiento disperso, se concentra ignorancia en los agentes gubernamentales cuando hacen de comisarios de vidas y haciendas ajenas.

Al efecto de que el Leviatán no atropelle derechos de las personas, y para que el gobierno se limite a sus funciones específicas de velar por el derecho de todos, la tradición constitucional ha puesto frenos al poder, a través de marcos institucionales que mantengan los aparatos estatales en brete.

Uno de los canales más efectivos de control es la crítica abierta. De allí la importantísima tarea de la prensa escrita y oral. Los debates abiertos sobre todos los temas que atañen a la acción de los aparatos estatales resultan vitales en una sociedad que se precie de libre.

En nuestro mundo, para fortalecer la libertad de expresión es menester asignar derechos de propiedad al espectro electromagnético, al efecto de terminar con la figura de las concesiones, que constituyen una espada de Damocles. Asimismo, debe terminarse con la injerencia de participaciones accionarias de gobiernos en empresas de papel, renunciar a los controles a la importación de ese insumo y abrogar las llamadas “agencias noticiosas oficiales”, que se traducen en mecanismos de control a la prensa, cuando no de mordaza, de la misma manera que lo son las legislaciones que aluden a figuras totalitarias, como “el desacato” y equivalentes.

El cuarto poder debe estar liberado de toda supervisión política y mucho más de censura previa, lo cual no quita que las voces sean responsables ante la Justicia por daños que pudieran infligir.

Como el conocimiento está formado por corroboraciones provisorias sujetas a refutaciones, es indispensable abrir puertas y ventanas de par en par en el debate de ideas, y muy especialmente cuando se trata de actos gubernamentales. Como la alfombra colorada del gobierno siempre marea, sin la crítica del cuarto poder el abuso es seguro.

(*) Alberto Benegas Lynch (h). Es Director Académico de Libertad y Progreso. Artículo publicado por Ricardo Valezuela en "Narconomicas" el 30 de Octubre de 2012.

Las calificadoras comienzan a descontar un 2do. default

Por Urgente 24 (*)
Argentina está avanzando hacia un 2do default y así lo demuestra la falta de muestras del gobierno nacional de tener voluntad de pago. La agencia de calificación de riesgo, Standard & Poor's, a través de una publicación informó este martes (30/10): “Estamos bajando nuestras calificaciones soberanas no solicitadas de la República de Argentina a ‘B-’ desde ‘B’ para reflejar nuestra opinión sobre estos riesgos”. Esto hay que sumarlo a lo que este lunes (29/10) publicaba Urgente24, donde informaba que los bancos de inversión JP Morgan, Bank of America y Barclay’s decidieron reducir sus recomendaciones de tenencia de deuda soberana de la Argentina, tras el fallo de la justicia de USA sobre los bonos en default.
Argentina avanza hacia un 2do default. Así queda expuesto tras la falta del gobierno de Cristina Fernández de dar muestras de la voluntad de pago, para ello sería fundamental la reapertura del canje. Sobre todo si se tiene en cuenta el reciente fallo del juez neoyorkino Thomas Griesa que determinó que la Argentina discriminó a los tenedores de bonos que se negaron a participar en una masiva reestructuración de deuda soberana en el 2005 y en el 2010 al decidir pagarles después de aquellos que sí aceptaron entrar en las operaciones.
El 26/10, el Segundo Tribunal de Circuito de Apelaciones de USA ratificó el fallo de este Tribunal de Distrito en Nueva York sobre una disposición para otorgar un trato igualitario (equal treatment) sobre los términos de algunos de bonos de deuda argentina.
Esto, aunado a eventos recientes, incluyendo el pago en moneda local de un bono provincial (el de la provincia de Chaco comandada por Jorge Capitanich) denominado en dólares emitido bajo la ley argentina y el bloqueo de la Fragata Libertad en Ghana por los tenedores de deuda en incumplimiento, subraya los crecientes desafíos que el gobierno probablemente continuará afrontando para diseñar sus políticas económicas y de manejo de la deuda.
En ese contexto, la agencia de calificación de riesgo, Standard & Poor's, a través de una publicación informó este martes (30/10): “Estamos bajando nuestras calificaciones soberanas no solicitadas de la República de Argentina a ‘B-’ desde ‘B’ para reflejar nuestra opinión sobre estos riesgos”.
La tendencia es negativa, lo que refleja los riesgos que consideramos que Argentina continuará enfrentando para sortear las presiones sobre su liquidez externa”, agrega y aclara que “también bajamos nuestra evaluación del riesgo de transferencia y convertibilidad (T&C) de Argentina a ‘B-’ desde ‘B’”.
Sobre los fundamentos de esta decisión, la agencia de calificación explicó que “la baja de nuestras calificaciones no solicitadas de Argentina refleja nuestra opinión de que el gobierno podría afrontar crecientes riesgos en el manejo de su deuda tras el fallo del Segundo Tribunal de Circuito de Apelaciones de Estados Unidos que ratifica el de un Tribunal de Distrito de Nueva York concediendo acción a los demandantes sobre sus reclamos por la violación de la Disposición de Tratamiento Igualitario en los términos de los bonos”.
Este fallo podría incrementar efectivamente los pasivos de Argentina y el servicio de la deuda del gobierno. Además, consideramos que recientes acontecimientos negativos subrayan los cada vez mayores desafíos que podría seguir afrontando el gobierno de Argentina para definir el manejo de su política económica y su programa financiero en el corto plazo”, completa.
Sobre esos eventos, Standard & Poor's indicó que “incluyen el pago en moneda local del pasivo de una provincia (Chaco) denominado en dólares estadounidenses emitido bajo la Ley Argentina y el bloqueo de una embarcación de la marina (la fragata Libertad) en Ghana por demandantes vinculados al incumplimiento soberano de 2001”.
Aunque no esperamos que el fallo del Tribunal de Apelaciones en Nueva York tenga un impacto inmediato sobre el servicio de la deuda, ya que todavía no se define el procedimiento para la implementación de la cláusula de tratamiento igualitario, continuará dificultando cada vez más la posibilidad de que Argentina normalice sus relaciones con sus acreedores privados, bilaterales y multilaterales. Argentina ha estado en incumplimiento con los acreedores del Club de París ya por 11 años”, aclara la publicación.
Además, advierte: “Nuestras calificaciones de Argentina también se basan en nuestra opinión de quelas políticas establecidas desde la elección presidencial de octubre de 2011 con el tiempo podrían incrementar el riesgo de deterioro del marco macroeconómico del país, presionando su liquidez externa y debilitando las perspectivas de crecimiento del país en el mediano plazo. Estas políticas incluyen las cada vez mayores restricciones sobre el comercio internacional y el acceso a divisas, una modificación al reglamento del Banco Central, y la creciente intervención del sector público en diferentes sectores de la economía”.
Consideramos que estas acciones podrían exacerbar las debilidades existentes en la economía de Argentina, incluyendo la elevada inflación (que continúa apreciando el tipo de cambio real del país) y los cada vez más rígidos gastos gubernamentales, y dar por resultado un deterioro del panorama fiscal de mediano plazo y de las condiciones para la inversión. Estimamos que el PBI real se expanda alrededor de 1.5% en 2012.
Asimismo, sostiene que “aunque Argentina contaba con US$45,300 millones en reservas internacionales al cierre de septiembre de 2012, equivalentes a cinco meses de los pagos de su cuenta corriente, vemos riesgos para la liquidez externa de la nación en el mediano plazo. La combinación de una débil economía global, la creciente incertidumbre de los participantes en los mercados extranjero y local, y el acceso restringido al financiamiento externo, podrían aumentar elriesgo de una pérdida de liquidez externa”.
La elevada inflación ha contribuido a la disminución del valor real de la deuda del gobierno en moneda local durante los últimos cinco años. Ello, aunado a los presupuestos equilibrados o déficits moderados hasta 2011 y al rápido crecimiento del PBI, condujo a un descenso en el nivel de la deuda respecto del PBI desde 2007. La deuda bruta del gobierno general está bajando hacia 39% del PBI al cierre de 2012 respecto del 60% en 2007. El gobierno central depende de las entidades del sector público para refinanciar el vencimiento de la deuda de mercado, una política que ha moderado su riesgo de refinanciamiento. Además, se espera que los pagos de principal sobre la deuda en los mercados de capitales se reduzcan de manera significativa en 2013”, expone.
En ese sentido, observa que “sin embargo, el gobierno todavía necesita cubrir un pago significativo sobre sus bonos con pagos vinculados al crecimiento del PBI el 15/12 por una combinación de US$2,800 millones denominados en dólares estadounidenses y US$834 millones en pesos argentinos. Después de eso, esperamos que los pagos de deuda externa con acreedores privados (excluyendo entidades multilaterales y bilaterales) bajen desde US$7,000 millones en 2012 (aproximadamente 1.4% del PBI) a US$4,000 millones en 2013 (0.7% del PBI) y a US$2,000 millones en 2014 (0.3% del PBI). Asumimos que los distintos organismos del sector público argentino continuarán financiando los déficits fiscales”.
Al respecto de la tendencia negativa, explica que esto “indica que existe al menos una de tres posibilidades de otra baja de calificación durante los próximos 12 meses. Podríamos considerar bajar nuestras calificaciones como resultado de los crecientes riesgos sobre los pagos de la deuda externa derivados de acciones legales contra Argentina en tribunales internacionales; un empeoramiento de su posición externa, muy probablemente derivado de las salidas de capitales; o de acciones adicionales del gobierno que exacerben la polarización política y disminuyan más las perspectivas de crecimiento de Argentina. Por otra parte, las calificaciones podrían estabilizarse si el gobierno toma acciones que recuperen la confianza de los inversores sobre las perspectivas económicas de mediano plazo (en el frente monetario o estructural), y reducir así la incertidumbre sobre su posición de liquidez externa”.
Esto hay que sumarlo a lo que este lunes (29/10) publicaba Urgente24, donde informaba que los bancos de inversión JP Morgan, Bank of America y Barclay’s decidieron reducir sus recomendaciones de tenencia de deuda soberana de la Argentina, tras el fallo de la justicia de USA sobre los bonos en default.
A través de un informe, el JPM indica que el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York "es muy duro elevando los riesgos de un final de juego, adverso para la realización de deuda".
"El fallo no sólo confirma la resolución del tribunal de primera instancia sino que a los efectos prácticos, indica que no se permite a la Argentina, pagar a los tenedores de los bonos reestructurados en territorio de los EEUU a menos que se pague a los hold-outs de la demanda" con reclamaciones por valor de u$s1.330 millones", agrega el documento.
El JPM sostiene que el fallo se reenvió al juzgado de primera instancia para que defina el mecanismo de pago a "pro rata" y la aplicación de la medida cautelar a terceros y a bancos intermediario, para luego volver a la cámara.
Después de plantear una serie de escenarios posibles, JPM se inclina por "una apelación de la Argentina ante la Corte Suprema de Justicia de los EEUU buscando una declaración de certeza".
El informe pone de relieve que "la falta de comunicación de la Argentina con los mercados financieros agrega más incertidumbre a la resolución del tema y aumenta la ansiedad de los inversores".
(*) Urgente 24. Informe de Standard & Poor´s del 30 de Octubre. Artículo publicado el 31 de Octubre de 2012

¿Qué te pasa Argentina?

Por Jorge Héctor Santos (*)
"Un pueblo movilizado para que se respete la ley, se termine con la impunidad, se aborde la solución de los problemas reales de la gente, se censure el relato y no la verdad; comienza a dar cuenta que muchos son lo que pretenden poner a salvo los principios rectores de una vida en armonía."
¿Puede la vida de un país -40 millones de personas-, girar en torno de una impredecible jefa de Estado?
La respuesta que ofrecería cualquier persona ajena al contexto argentino sería: NO.
La salvedad al respecto podría resultar es o Cuba o Venezuela o algún otro recóndito territorio donde funcione un gobierno republicano en la ficción, sin división de poderes, concentrado en 1 persona.
Esta contestación lógica a una respuesta de similar calibre demuestra que la Argentina está pasando por un claro apartamiento de formas republicanas, ya que -una vez más- las personas son más importantes que las instituciones.
La Argetina, justo cuando se cumplen 29 años ininterrumpidos desde la asunción del gobierno deRaúl Alfonsín, atraviesa una fuerte crisis que pone al borde del abismo a la República.  
9 años atrás un gobierno matrimonial (marido/esposa/esposa) es cierto que colabró en quitar al país de una fuerte crisis pero también lo es que 9 años después la vuelve a hundir en otra crisis, de diferentes características aunque, en cierto modo, más complicada.
Ninguno de los gobiernos democráticos que precedieron a los Kirchner tuvo la suerte de encontrarse con años de crecimientos como los que se vivieron con ellos, gracias al 'viento de cola'que insufló energía a la Rosada.
Sin embargo, la política clientelista, populista, corrupta, carente de gestión, mediocre por donde se la busque, de absoluta falta de diálogo, de acumulación de poder mediante la administración indiscriminada de los dineros públicos, de destrucción de las instituciones de todo tipo y de enfrentamiento con enemigos del pensamiento único, sumieron a la Nación en una peligrosa división, o fragmentación social de imprevisibles consecuencias y de muy difícil resolución.
Por otro lado, los inmensos ingresos tributarios se escurrieron, se dilapidaron y hoy, quiérase o no reconocer, estamos otra vez en una crisis económica.
¿Será más fácil salir de ella respecto de la que tuvimos hace 10 años o será más complicado? Carece de sentido esforzarse en buscar la respuesta; de algo podemos estar seguros, no deberíamos haber entrado en ella.
Con esta realidad, y tantas otras como la inseguridad creciente, la falta de inversiones -en un mundo donde sobran dineros para los países emergentes-, el aislamiento exterior, el desabastecimiento energético, la altísima tasa de inflación, la pésima calidad educativa, se conforma un escenario que discrepa y mucho con el relato montado por un aparato gubernamental utilizando una desmesurada y asqueante montaña de recursos públicos.
La dignidad de los funcionarios públicos, de los políticos oficialistas y de muchos de los opositores,se ha degradado a niveles aún más bajos que los que tenían una década atrás.
Frente a esto, un grupo muy numeroso de ciudadanos, que tratan de rescatar los valores esenciales de una Constitución Nacional que debe ser respetada y no modificada, comienza asembrar la esperanza de un cambio a partir del 13S y del próximo 8N.
Un pueblo movilizado para que se respete la ley, se termine con la impunidad, se aborde la solución de los problemas reales de la gente, se censure el relato y no la verdad; comienza a dar cuenta que muchos son lo que pretenden poner a salvo los principios rectores de una vida en armonía.
Es por eso que hoy, otro día en que la presidente aduce sufrir de lipotimia; más que preguntarse qué le pasa a la primera mandataria, sería mucho más saludable advertir que la que está enferma es la Patria y esta es de todos, sin distingos.
Ojala la Presidente lo advirtiere.
(*) Jorge H. Santos. Periodista, asesor medioscomunicación, ex Dtor de Mitre, La 100, TOP40, Latina, Universo, G Prisa, CPN. Artículo publicado por Urgente 24 el 31 de Octubre de 2012

La Argentina está fuera del mundo

Por Luis Palma Cané (*)
"El impacto se va a sentir en los títulos públicos argentinos", afirmó el economista Luis Palma Cané tras la baja de la calificación de la deuda argentina de parte de las consultoras Fitch Ratings y Standard & Poor's (S&P)s. "Además está la deuda con el Club de París y hay tres juicios impagos", agregó el experto para cerrar con una sentencia: "Argentina está fuera del mundo".
Tras la baja de la calificación de la deuda argentina de parte de las consultoras Fitch Ratings y Standard & Poor's (S&P) se estima que habrá una fuerte repercusión en los mercados.
"El impacto se va a sentir en los títulos públicos argentinos", afirmó hoy el economista Luis Palma Cané en declaraciones a 'Radio 10'.
"Evidentemente el fallo de Nueva York es muy importante en términos negativos para la Argentina", añadió acerca de la decisión de la Corte de Apelaciones de esa ciudad que recientemente se pronunció a favor del reclamo de "fondos buitre" sobre una deuda que mantiene con ellos el Gobierno nacional.
Para Palma Cané, "la Corte de Apelaciones de Nueva York ha dictado un fallo bastante lógico aplicando el criterio del pago y paso, que dice básicamente que ningún acreedor puede ser favorecido respecto a otro".
"Además está la deuda con el Club de París y hay tres juicios impagos", agregó el experto para cerrar un panorama de la situación financiera en la que se encuentra la Nación, y sentenció: "Argentina está fuera del mundo, es el país que mayor riesgo tiene".
Según explicó el economista, la calificación B en la que está la Argentina, "quiere decir que está cerca del default" y puede tener perspectiva negativa, estable o positiva. La revisión negativa implica que es muy probable que en los próximos doce meses vuelvan a bajarle la nota.
En ese marco, el costo y las tasas que tendría que pagar la Argentina para pedir financiamiento externo "es tan exorbitante que directamente nos impide acceder a los mercados", dijo Palma Cané.
Por último, el economista aseguró que "una de las pocas habilidades que este Gobierno tiene es desviar el foco de atención. Cuando se discutía si las retenciones eran fijas o móviles, lo que se tenía que debatir era si debía haber retenciones o no. Hoy el foco de la discusión está equivocado, estamos permanentemente hablando del cepo, del dólar a $7, si las compañías de seguros tienen que invertir el 5% o el 15%, cuando a esta altura del partido es un tema ideológico no metodológico".
"Discutir si un control cambiario es bueno o malo no tiene sentido, ya todos sabemos que no funciona", afirmó y consideró que "el centro de la discusión tiene que ser qué tipo de Estado queremos, porque estamos yendo hacia un Estado en el que el nivel de intervención está creciendo tanto que los grados de libertad cada vez se están creciendo más".


(*) Luis Palma Cané. Economista, especialista en mercados internacionales. Artículo publicado en Urgente 24 el 31 de Octubre de 2012

martes, 30 de octubre de 2012

Cepo cambiario: el fracaso disfrazado de éxito

Por Roberto cachanosky (*)
Luego dijo que “el eje central del cambio estructural y cualitativo que, se verificó en los últimos años en la Argentina, consiste en haber reorientado la lógica de funcionamiento de la economía hacia la producción y el empleo”.
Y también sostuvo: “La combinación de un proceso de crecimiento sustentado en fuentes endógenas, con niveles récord de inversión que a su vez hizo viable la reindustrialización, por un lado, y la estrategia de desendeudamiento, por otro, le otorgan a la economía argentina enorme fortaleza frente a la crisis financiera y el bajo dinamismo que caracteriza a los países desarrollados”.
Veamos algunos puntos que más o menos se entienden de la intrincada exposición de Marcó del Pont.
En primer lugar, eso de la lógica de funcionamiento de la economía hacia la producción y el empleo da para el debate. La invitaría a Marcó del Pont a que recorra el interior del país y consulte con los productores si consiguen tan fácilmente mano de obra o la gente prefiere no trabajar, seguir cobrando los planes sociales y, en todo caso, hacer alguna changa para completar sus ingresos. También le sugeriría que revisara el índice de demanda laboral que elabora la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), ya que actualmente está por debajo de abril de 2002, el peor mes del peor año de actividad económica de la crisis.
Pero ahora vayamos al tema divisas. Las mismas no entran solamente por las exportaciones ni los excedentes se generan únicamente por el saldo de balance comercial. También los países tienen ingresos de divisas por inversión en el sector real de la economía, tanto extranjera como nacional de argentinos que traen sus capitales si ven cierta razonabilidad en la política económica.
Lo que marcan las cuentas del BCRA que ella conduce es que en la era K se fugaron del país U$S 90.000 millones. La pregunta que Marcó del Pont debería formularse es por qué se fugan tantos capitales de la Argentina. Si bien nunca lo van a reconocer, la realidad es que tuvieron que establecer el cepo cambiario porque la santa soja, más las importaciones de combustibles, fruto de las espantosa política energética, ya no generaban un saldo de balance comercial que permitiera financiar la fuga de capitales sin que estallara el tipo de cambio. Por eso luce insólito que Marcó del Pont hable de preservar las reservas para financiar el crecimiento cuando, por el otro lado, las arbitrarias medidas oficiales generan una sangría de divisas (ahorros) que se fugan de las garras del Gobierno.
La forma de garantizar los dólares para el crecimiento no es con cepo cambiario, es con seguridad jurídica, previsibilidad en las reglas de juego, disciplina monetaria y fiscal. Si el argumento de Marcó del Pont fuera cierto, Brasil, Chile, Uruguay, Colombia y Perú también tendrían que tener un cepo cambiario. La diferencia está en que mientras ellos tienen una razonable estabilidad en las reglas de juego que les permite recibir crecientes ingresos de Inversión Extranjera Directa, nosotros nos quedamos cada vez más relegados en el ranking regional y hacemos lo imposible por espantar capitales.
Aquí no se puso un cepo cambiario para sostener el crecimiento según reza el razonamiento oficial, sino que tuvieron que establecerlo para evitar que el mercado les barriera las reservas, dada la caída del tipo de cambio real, fruto de una política monetaria claramente inflacionaria que llevan a cabo.
Al final del camino ellos no van a resolver el problema cambiario con este cepo, porque con esta tasa de emisión monetaria el tipo de cambio seguirá cayendo, los problemas del sector externo continuarán agravándose y los controles aumentarán hasta terminar de asfixiar la actividad económica como ya ocurre con el sector automotriz, inmobiliario, de la construcción y otros que, como lo marca la recaudación tributaria que también cae en términos reales, muestran una economía que, por ahora, languidece.
Por último, un párrafo para el tan mentado desendeudamiento. Ellos miran el pago de la deuda en dólares utilizando las reservas del BCRA, pero no dicen nada respecto a que hoy las reservas representan sólo el 41% el activo del BCRA y el patrimonio neto es negativo.
En definitiva, el cepo cambiario es lo mismo que intentar apagar un incendio echándole nafta, por eso el discurso de Marcó del Pont pretende mostrar el cepo cambiario como el emergente de un falso éxito económico y no como lo que realmente es: un estruendoso fracaso de la política económica para atraer inversiones.
(*) Roberto Cachanosky. Economista (UCA, 1980). Integrante del Consejo Académico, Libertad y Progreso. Consultor económico y Director de "Economía para Todos". Artículo publicado en La Nación y en Libertad y Progreso el 30 de Octubre de 2012.

Una carrera decisiva

Por Alberto Benegas Lynch (h) (*)
No resulta necesario detenerse a detallar todos los prodigiosos adelantos tecnológicos que se han ido acumulando en nuestra era en los campos más diversos. No se necesita ser un observador avezado para constatar tanto adelanto de magnitudes colosales. Pero este importantísimo fenómeno es solo un contendiente en la carrera en el inmenso teatro de la civilización.
Hay otros dos participantes que revisten una inmensa importancia y son decisivos para el éxito final del primer contendiente mencionado. Se trata en primer lugar del calado espiritual de los seres humanos, antes que nada referido a la comprensión moral de sus actos, en otros términos, de la vital distinción entre lo que está bien y lo que está mal en sus conductas para proceder en consecuencia. El hombre es la única especie a la que pude aplicarse la idea moral puesto que está dotado de libre albedrío, es decir, de psique, mente o estado de conciencia.
Observamos con preocupación que con pequeños espacios de libertad la energía creativa produce inventos de extraordinaria valía pero si se pierde la brújula moral aquellos progresos se emplearán para el mal y terminarán extinguiendo la misma capacidad productiva en todos los órdenes.
El eje central de la moralidad consiste en el respeto por las autonomías individuales de lo cual el resto se sigue. Esto está directamente vinculado a la gran mayoría de lo que se dice hoy día en cuanto a las concepciones colectivistas que degluten al individuo. A título de ejemplo, pensemos en la degradada noción del derecho para convertirlo en una especie de carta blanca para saquear al prójimo. Consideremos las propuestas de los integrantes de aparatos estatales en lo referente al manejo prepotente de las vidas y haciendas ajenas en una carrera desenfrenada por regular todos los espacios de las acciones libres y voluntarias de las personas. Veamos la imposibilidad de contratar tal como las partes estiman pertinente sin lesionar derechos de terceros. Miremos el cuadro lamentable de la llamada educación en la que los gobernantes se inmiscuyen sin reparo alguno. Constatemos la caterva de disposiciones y cortapisas para concretar transacciones con personas ubicadas más allá de las fronteras. Verifiquemos las legislaciones sindicales que contradicen de manera grotesca la libertad de asociación. Hay que percatarse de los atropellos del Leviatán al manipular los activos monetarios con que se realizan intercambios pacíficos. Comprobemos las burdas estratagemas que utilizan megalómanos para cercenar la libertad de expresión. Examinemos la catarata de imposiciones desde el vértice del poder que estrangulan todo tipo de decisiones privadas.
En mis escritos he incluido en repetidas ocasiones la maravillosa cita de Tocqueville que resume el aspecto medular que estamos señalando: “De hecho, aquellos que valoran la libertad por los beneficios que ofrece, nunca la han mantenido por mucho tiempo […] El hombre que le pide a la libertad más que ella misma, ha nacido para ser esclavo”. Nada se gana con disponer de todo lo imaginable si no se es libre para elegir el destino de lo que se tiene. Es lo mismo que aquel fulano del cuento que vendió su libertad por millones y millones sin percibir que de nada le sirve un ingreso extraordinario si no puede usar y disponer, características que son la esencia de la propiedad, precisamente el derecho que le es primeramente conculcado en estos contextos.
Una vez, hace mucho tiempo, escribí una columna titulada “La civilización es frágil” para destacar que el largo, difícil y azaroso proceso en el que se forma la civilización siempre basada en normas de respeto recíproco, pero es fácil y rápida su destrucción. Entonces, hoy somos espectadores de una carrera suicida en la que la conducta moral queda grandemente rezagada con lo que los cimientos del progreso se encuentran severamente amenazados, lo cual, en definitiva, convierte en inútil y hasta contraproducente el avance tecnológico que será irremediablemente empleado para acelerar la decadencia.
El tercer competidor está conformado por los enemigos declarados de todo vestigio civilizado. Son los que representan las distintas vertientes del totalitarismo. Comparado con la antes mencionada degradación moral, este competidor no resulta tan peligroso ni devastador. Más aún estaría anulado y neutralizado en sus pretensiones si la fuerza moral en que descansa la civilización estuviera en su plenitud en otros ámbitos.
Estas mentes totalitarias no siempre comienzan con la idea de arrasar con todo, son muchas veces procesos escalonados, incluso hay quienes se quedan en las primeras instancias sin prever el ímpetu que desatan ya que en estas lides una cosa conduce a la otra hasta que resulta tarde para revertir la situación cuando se vislumbran las consabidas purgas, primero incruentas y luego cruentas. En esta caracterización todo parte de la arrogancia superlativa de mandones que cobijan la peregrina noción de que es posible manejar el universo desde el poder. Y no solo no tienen consideración alguna por la fabulosa presunción del conocimiento que ello significa con lo que la desarticulación es completa, sino que no tienen el menor respeto por los gustos, preferencias e inclinaciones de los súbditos en medio de extenuantes discursos donde ni siquiera cabe una inflexión para no trasmitir inseguridad.
En esta misma línea de pensamiento, los súbditos al principio se convierten en serviles cortesanos que aplauden todo lo que provenga del poder hasta que se dan cuenta en lo que se han metido, en cuyo caso hay algunos que atinan a reaccionar muy tardíamente mientras otros piden más castigos custodiados por los rufianes que hacen de comisarios a cambio de prebendas de gran envergadura.
Sin duda que la antiutopía de Orwell del Gran Hermano no es nada al lado de la de Huxley (especialmente en su versión revisitada) en cuanto a seres anestesiados que piden ser subyugados para mal de quienes mantienen su dignidad y sentido de autoestima, encandilamientos que tienen lugar siempre debido a la manera en que se van carcomiendo los cimientos morales, primero en lo chico y después en lo grande hasta que el olor a podrido envuelve los recovecos y finalmente cubre la totalidad del espectro social en el que quedan pequeños fragmentos de decencia que se debaten en un clima sumamente adverso y  pervertido.
Hay quienes se ilusionan con salir de tanto excremento en base al mencionado primer contendiente, es decir, en base al ingenio creador que se traduce en la tecnología como es ahora la avanzada investigación de ciudades en el espacio para zafar del asfixiante Leviatán (al fin y al cabo nuestro planeta está suspendido en el espacio y gira en torno al sol a1.700 kilómetrospor hora sin piloto de carne y hueso) y también notables proyectos de ciudades en el mar (además de los denodados esfuerzos y dificultades para poder concretar “ciudades libres” en nuestro mapa). Indagar en aquello efectivamente trasmite grandes esperanzas, pero también fracasarán estrepitosamente si no se fortalece y alimenta al segundo competidor clave, cual es el contenido moral de los habitantes, lo cual no se modifica por la ubicación geográfica sea en la tierra, en el espacio o en el mar.
Decía al comienzo que el aspecto medular de la noción moral reside en el respeto irrestricto a las autonomías individuales. A título del ejemplo más chocante de la masacre que se infringe a esa noción vital, me refiero al mal llamado “aborto” que es en verdad homicidio en el seno materno puesto que, como han explicado tantos científicos, la microbiología muestra que desde el instante de la fecundación del ovulo hay un ser humano en acto con toda la carga genética completa que naturalmente está en potencia de muchas otras cosas como todos los humanos, independientemente de su edad. No hay una mutación de la especie entre una etapa y otra, la aniquilación física de una persona como una manifestación agresiva en cualquier circunstancia se traduce en un crimen pero en la mencionada constituye un acto de cobardía mayúsculo, el “síndrome Polonio” tal como lo describe Julián Marías al conectarlo con el drama shakespereano en el que se le atraviesa una espada por el cuerpo de una persona a través de una cortina sin mirarle la cara. Hay situaciones que son espantosamente monstruosas como la violación pero nada justifica descargar la furia contra un inocente. Luis F. Lejeune ha reafirmado que “aceptar el hecho de que con la fecundación comienza la vida de un nuevo ser humano no es ya materia opinable. La condición humana de un nuevo ser desde su concepción hasta el final de sus días no es una afirmación metafísica, es una sencilla evidencia experimental”. Es un chiste macabro el alardear de “derechos humanos” y al mismo tiempo suscribir los homicidios más espeluznantes y vergonzosos de nuestro tiempo. Si no se respeta el elemental derecho a la vida, la carrera está perdida de antemano.

(*) Alberto Benegas Lynch (h) es Director Académico de Libertad y Progreso. Artículo publicado por El Diario de América y Libertad y Progreso el 30 de Octubre de 2012.