lunes, 15 de octubre de 2012

Argentina: ¿Negocia muertos?

Por Malú Kikuchi (*)
El 18/7/1994, a las 9,53hs, en la calle Pasteur 633, el edificio de la *AMIA voló por los aires debido a un coche bomba. 85 personas muertas y más de 300 heridos. El más feroz atentado terrorista en la historia del país.
Entre los muertos, 1 chileno, 2 polacos, 6 bolivianos, 76 argentinos. Todos murieron en Buenos Aires. Eran todas personas con DDHH. El gobierno K reconocía los derechos humanos de los muertos de la AMIA. ¿Aún hoy?
La enrevesada historia del atentado fue mal llevada los primeros años por el poder judicial, pero luego pareció encontrar el camino cierto y terminó acusando del hecho a representativos miembros del gobierno iraní.
Los acusados son: Ahmah Vahido, hoy ministro de defensa de Irán; Moshen Rabani, ex consejero de la embajada iraní en Argentina (vivió 14 años aquí); Alí Abkar Ashemi. ex presidente de Irán (1989/1997) acusado de dar instrucciones a Hezbollah para atentar contra la AMIA. Alí Abkar Voayali, ex canciller de Irán; Moshen Rezai, ex jefe de la guardia revolucionaria, acusado de organizar el atentado. Moshen Randjbaran, ex secretario de la embajada en Argentina y Hadi Soleimanpour, ex embajador, detenido en 2003 en Gran Bretaña y liberado. Todos funcionarios iraníes relevantes
Están acusados, no están condenados. Deben ser juzgados para saber si realmente son culpables o no. Por ahora hay -¿había?-  una orden de Interpol para detenerlos si salen de su país. Aparentemente no lo hacen.
Dejando el tema AMIA/Argentina de lado, Irán en este momento es el chico malo del barrio mundial. Está empecinado en fabricar su propia bomba atómica, con intenciones non sanctas hacia Israel y luego, Dios sabrá. Un país con gobierno confesional, poco confiable, agresivo, pero con petróleo.
Hasta el último viaje de la presidente a EEUU, las relaciones diplomáticas entre Irán y Argentina, no eran las mejores. Durante los años de gobierno K, Argentina reiteradamente exigió ante la ONU que Irán permitiese que los acusados fueran juzgados. Es más, hasta ofreció que entre los 2 países  eligieran, un 3° país para que Irán tuviera la certeza de una justicia independiente. Irán se negó sistemáticamente. Y de pronto…
El canciller Timerman tiene un encuentro abierto (tuvo uno secreto en Aleppo, facilitado por Al Assad en enero 2011)  con el canciller iraní y acuerdan, “¡buscar una verdad que satisfaga a las dos partes!”. ¡Socorro! Que alguien traduzca qué es una verdad que satisfaga a las dos partes.
La verdad es la verdad, satisfaga a una de las partes, a las dos o a ninguna. No hay una verdad a medida de las dos partes. Es un disparate, una mentira y en este caso en particular, una traición a los muertos de la AMIA.
Los sucesivos gobiernos K han hecho de los DDHH una emblemática bandera que exhiben orgullosos. DDHH que sólo contemplan a los terroristas desaparecidos, nunca a los muertos por los terroristas. Pero aunque sean por la mitad, son DDHH. ¿Van a dejar de lado esa bandera que tantas satisfacciones les ha dado acá y afuera, negociando muertos?
Porque Irán no ofrece su colaboración entregando a los acusados como debe hacer, ofrece ayuda para encontrar otros culpables que no sean iraníes. Apuntarán al auto atentado, lo que más le conviene dado su odio a Israel y si eso no cuaja, siempre está Siria, aunque hoy sean aliados.
La política exterior argentina de los K,  es errática, pero a pesar de todo  ha sostenido, a través del tiempo, 3 ponencias irreductibles hasta ahora. Además de la defensa de los DDHH (tuertos), Argentina está fuertemente alineada con los países que están contra la proliferación nuclear y ha apoyado una política consensuada con respecto a Medio Oriente.
¿Estamos tan desesperadamente mal en materia energética, que vamos a tirar por la borda estos tres puntos esenciales, sólo para conseguir más petróleo? ¿Y  congraciarnos un poco más con el triunfante Chávez?
El gobierno de Cristina está dispuesto a integrar definitivamente el grupo de países conformado por Irán, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y el de algunos grupos islámicos terroristas, ¿sólo por petróleo?
Kirchner dijo al jurar como presidente (25/5/03) “no voy a dejar mis convicciones en la puerta de la Rosada”. Su mujer está dispuesta a dejarlas traicionando 85 muertos que esperan justicia, al igual que sus familiares, y que tienen tantos DDHH como los terroristas desaparecidos. ¿Para qué?
No hay suficientes barriles de petróleo en el mundo, ni entrañables amistades ideológico/comerciales, que valgan negociar la justicia y la paz debidas a 85 muertos. Hay ofensas infligidas a la Nación Argentina toda, tan terribles, que nunca tendrán perdón. ¡Están negociando muertos!
(*) Malú Kikuchi. Periodista y analista política.
Fuente: Comunicación personal de la autora.