martes, 30 de octubre de 2012

Bonos: Argentina busca pagar fuera de USA, y Nichola Stock prepara el terreno

Por El Cronista y Ámbito Financiero (*)
"Mientras yo sea presidenta, se podrán quedar con la fragata, pero con la libertad, la soberanía de la dignidad de este país, no se va a quedar nadie", dijo Cristina Fernández en el Museo del Bicentenario, a propósito de la retención de la Fragata Libertad en Ghana. Fue clara: se mantendrá como siempre sin negociar. En este caso, lo que sería un esquema de pagos con los tenedores de la deuda aún en default. Pero, ¿qué medida tomará mientras tanto? Corren varias versiones, porque puertas adentro se evalúa un menú de opciones. Entre ellas, apelar a las demoras y realizar pagos en alguna ciudad blindada a las decisiones de la Justicia norteamericana. Por eso, se alista Nichola Stock, representante de bonistas, quien también pediría en Europa una aplicación del 'pari passu'. El terreno es complicado. Ghana ya no es opción. Londres, menos aún. ¿Irán por Suiza? Por ahora, lo único cierto es que el país va camino al 2001. A un nuevo "infierno"... así lo llamó Néstor Kirchner.
¿Hay un antes y un después del fallo de la justicia de USA, que se mostró a favor de que el país empezara a pagar los intereses de una deuda que fue excluida de los dos canjes de deuda?
 
La decisión bastó para convertir a la Argentina en la 2da economía más riesgosa del mundo, sólo debajo de Grecia. E indicar cuál es el rumbo que ha decidido tomar: el camino al 2001.
 
El temor que generó y que provocó el rechazo de cualquier activo respaldado por el Gobierno argentino es que al mismo le embarguen los dólares que gira a Nueva York por la deuda performing. O que decida no pagar para evitar que los buitres cobren.
 
En este marco, aún más complejo, el riesgo argentino superó al de otras economías con desprolijo historial en los mercados como Venezuela (755), Pakistán (950), Chipre (957), Ucrania (653), Portugal (509) e Irak (481).
 
Se trata de los Credit Default Swap (CDS o seguro contra un incumplimiento crediticio, según sus siglas en inglés), que resguardan a los tenedores de bonos soberanos ante la posibilidad de un incumplimiento de pago.
 
El CDS para la Argentina (para el plazo de cinco años) avanzó más de 500 puntos básicos el viernes luego de conocerse la decisión de la justicia norteamericana, ubicándose en torno a las 1.500 unidades (Grecia está primero en el ranking).
 
Por el perfil de vencimientos de los próximos años, en el mercado ven más preocupante hoy la “voluntad” que la “capacidad” de pago de la Argentina. 
 
"Mientras yo sea presidenta, se podrán quedar con la fragata, pero con la libertad, la soberanía de la dignidad de este país, no se va a quedar nadie", dijo Cristina la semana pasada en el Museo del Bicentenario, a propósito de la retención de la Fragata Libertad en Ghana. 
 
La frase dejó algo en claro: el Gobierno no negociará jamás un esquema de pagos con los tenedores de la deuda aún en default.
 
¿Qué medida tomará entonces? Después del 'golpe' del viernes, los técnicos del Gobierno trabajaron durante todo el fin de semana en los distintos escenarios que se abren de ahora en adelante para enfrentar a los fondos buitres.
 
Según el diario 'El Cronista', partiendo de que el fallo de la Cámara de Apelaciones, al avalar la teoría del ‘'pari passu'‘ que impulsó el juez de primera instancia, Thomas Griesa, la Cámara obliga ahora a la Argentina a realizarle alguna oferta a los fondos buitres y demás acreedores que no aceptaron el canje (los 'holdouts'), una de las alternativas que se barajan es seguir con la ‘línea dura‘ que mostró hasta ahora la administración kirchnerista. Esto es, apelar la decisión de la Cámara, buscar dilatar la sentencia hasta por lo menos los primeros días de diciembre (cuando se producen dos vencimientos de bonos bajo legislación extranjera) e intentar blindar esos pagos ante posibles intentos de embargos.
 
Pero la otra opción bajo estudio es enfrentarse directamente con lo que viene: el fallo de la Cámara será difícil de revertir, sólo lo podría hacer la Corte Suprema de Justicia (que no acepta tratar todos los casos) por lo que más temprano que tarde habrá que ofrecer algún tipo de arreglo a los holdouts. 
 
El dilema que aquí acorrala al Gobierno es cómo hacerlo sin quedar ante la opinión pública como cediendo frente a los fondos buitres. Inclusive se evalúa una reapertura de los canjes de deuda realizados en 2005 y 2010 a fin de desarticular la teoría del ‘'pari passu‘' y mostrar un trato igualitario a todos los acreedores. Para ello, antes el Congreso debería derogar la denominada ‘Ley Cerrojo‘ que impide la reapertura de canjes.
 
Mientras, la incertidumbre reina. La Cámara que falló el viernes ahora le devolvió la pelota a Griesa para que determine cómo se va implementar el tratamiento igualitario a quienes no entraron al canje. Nadie sabe qué plan de pagos va a determinar Griesa y en qué plazo se va a expedir.
 
También es una incógnita el rol que tomará el agente de pago de los bonos argentinos en USA, el Bank of New York. Si llegada la fecha de abonar el próximo vencimiento de títulos argentinos en el exterior (el 2 de diciembre el Global 2012 y luego 15 el cupón PBI) el fallo de la justicia estadounidense se mantiene, esta entidad estará expuesta a demandas si concreta la operación.
 
¿Se puede cambiar el lugar de pago? Según el diario 'Ambito Financiero', en la sentencia del viernes se previene a la Argentina de "alterar los procesos o mecanismos de transferencias específicos por los cuales efectúa pagos en los bonos surgidos del canje de la deuda". Por lo tanto, no será fácil desafiar esta orden judicial. Quizás pueda darse un canje de títulos como alternativa a los que hoy tienen los bonos nuevos que tengan como domicilio de pago una ciudad blindada a las decisiones de la Justicia norteamericana. Pero allí se ingresa en otros senderos complejos, con necesidad de conseguir mayorías en esos canjes.
 
Por otra parte, pocas dudas reinan de que Nichola Stock, representante de bonistas, a raíz de lo sucedido el viernes, pedirá en Europa una aplicación del 'pari passu'.
 
Además, según el mismo matutino, las calificadoras de riesgo puede que bajen calificaciones ante la probabilidad de que haya cambios en las condiciones de emisión de papeles como los domicilios de pago.
 
En cuanto a un posible pago en Buenos Aires directamente, podría traer importantes costos en lo que respecta a cotizaciones de los papeles. No es lo mismo la plaza local que el exterior y más con las restricciones cambiarias existentes. Pueden habilitarse transferencias al exterior, dado que el BCRA ya tiene en sus previsiones que esos dólares ya estaban fuera del país. Pero de nuevo, no es igual a lo existente antes del viernes.
 
Por lo pronto, Griesa tiene la palabra. El Gobierno sólo en estas jornadas prepara esquemas alternativos de pago buscando incluso blindajes al 100% en lo legal para que puedan hacerse en el exterior, incluso a tenedores argentinos. 
 
Griesa debe determinar la fórmula que se aplique para prorratear los pagos que haga la Argentina a los tenedores de papeles surgidos de los canjes de deuda de 2005 y 2010 también con los tenedores de títulos aún en default. No entrará en acción la Argentina aún, dado que esa decisión de Griesa automáticamente se dirige a la Cámara de Apelaciones, y este proceso podría demorar un par de meses. 
 
En efecto, el Gobierno argentino también confía en que esa demora logre que los pagos de 2012 no queden afectados por lo decidido el viernes último. 
 
En cuanto a la 'ley cerrojo',  norma que deja claro que no se va a pagar, difícilmente se modifique.  En efecto, fue un elemento que la Cámara de Apelaciones tomó como base de su sentencia al ser muestra de que la Argentina nunca iba a ni siquiera negociar con acreedores o fondos buitre. 
 
Por ahora, la Argentina sólo insiste en que pagará hasta diciembre todos los vencimientos de capital e intereses, en dólares. En total serán unos US$ 4.000 millones que, según fuentes del Gobierno, ya están disponibles en la cuenta del Banco Central. Esto incluye la liquidación de los intereses de tres títulos públicos (Discount, Par y Global) por unos US$500 millones, y los US$s 3.500 millones que en diciembre se pagarán por el Cupón PBI.
 
Así, las liquidaciones de 2012 estarían garantizadas, y el problema sería una cuestión a enfrentar recién en el primer trimestre de 2013.
 
Pero hay otro dilema imposible de posponer: de 2003 a la fecha, no lograron sacar a la Argentina "del infierno". Así lo llamó Néstor Kirchner. De esa fecha, al día de hoy los inversores siguen esquivando a la Argentina.

(*) El CronistaÁmbito Financiero. Artículo publicado por Urgente 24 el 29 de Octubre de 2012