jueves, 4 de octubre de 2012

CFK nos toma el pelo, y Feinmann y Foster nos creen idiotas

Por José Marcelino García Rozado (*)
Cristina niega el “cepo” y lo denomina “control al dólar”, se olvida de los dólares comprados por Néstor y nos miente descaradamente explicándonos que “se puede viajar libremente y comprar divisas”, ahora descubre que durante su anterior mandato “se vivía en la jauja cambiaria; porque había una suerte de jauja cambiaria. Porque en ningún país del mundo nadie puede comprar 2 millones de dólares por mes sin decir para qué es”. Solamente “ella” y su familia pueden comprar, viajar y atesorar divisas.  Según Marcó del Pont apenas existe una “regulación para atesorar”, mientras los aplaudidores y chupamedias agreden al pueblo argentino en su afán de congraciarse con “La Jefa”.

“Y o siempre digo que a los muertos hay que honrarlos, recordarlos, pero nunca traerlos o arrastrar los cajones pensando que con eso van a lograr identidad política. Identidad política se logra con los ciudadanos que están vivos” nos aleccionaba hipócritamente la Presidente en el Salón de las Mujeres de Casa Rosada parada frente a dos imágenes de Evita y mientras sigue luciendo un “luto eterno” para seguir entregando esa imagen de “viuda doliente”, esa imagen que la lleva a reiterar en cuanta ocasión se presenta la figura y los logros de “él”, pero además se explayó con “yo creo que lo que quiere el Presidente Perón, lo que quiere Eva, lo que quieren todos los que se fueron, es que los dejen descansar tranquilos. Que nadie invoque su nombre en vano ni para utilizarlo políticamente”. Todo muy poco serio y más proviniendo de quien vive sollozando por un muerto. Ella que acababa de mencionar al esposo y nombrar reiteradamente a Perón y a Eva Perón volvía a mostrar en el discurso, las contradicciones entre dichos y hechos pues para ella son como el cepo cambiario, no existen.

“Van a tener que encontrar otro título, porque cepo queda fantástico, pero no tiene nada que ver con la realidad” explicaba enfocando el tema en el nombre y no en la naturaleza de la medida, intenta crear una diferencia semántica sobre un problema que aqueja a una enorme proporción del pueblo argentino, y ella se burla de ese pueblo, y más cuando escondiendo la realidad de lo ejecutado por ella, su marido y sus hijos nos alecciona diciendo que “en las cercanías de las elecciones pasadas hubo una timba especulativa” con el dólar y advirtió que hasta fines del año pasado el país vivía “en la jauja cambiaria; porque había una suerte de jauja cambiaria. Porque en ningún país del mundo nadie puede comprar 2 millones de dólares por mes sin decir para qué es”, olvidando los 2 millones de Néstor en octubre de 2008 bajo claras sospechas de sacar ventajas cambiarias, como olvidando que desde 2003 hasta el 2011 esa “jauja cambiaria” fue de su gobierno y del de su esposo. Es más cuando se cuestionó aquella compra NCK se justificó diciendo “operé dentro del tope mensual permitido para personas físicas”, pero es tal la hipocresía y la tomadura de pelo que luego se dedicó a precisar cuantos eran los dólares gastados en turismo y pasajes durante este año (US$ 5.457 millones) y nos enrostró “esto demuestra que un montón de argentinos pudieron viajar al exterior… con una libertad asombrosa”.

Respirando rencor contra quienes la cacerolearon en Washington y Nueva York la Presidente acotó:”vi muchos argentinos en Nueva York, así que doy fe de que pueden viajar, estudiar, con una libertad absoluta” negando y negándose que los que la escarcharon eran “residentes” en una muy amplia mayoría, y remató “que quiere decir que está todo bien, que pueden viajar y que hay gente que tiene plata para viajar, lo cual nos pone muy alegres; pero por favor busquen otros títulos para los que queremos viajar, porque en realidad pueden viajar todos los que quieren”, como si fuere una prebenda otorgada por su régimen y no un derecho constitucionalmente permitido desde siempre; pero lo realmente grave es que esto que ella cínicamente expresa no se condice con la realidad pues cada persona que pretende viajar al exterior –cualquiera sea el motivo- debe someterse a un muy complicado trámite para poder adquirir divisas al precio oficial, y en la enorme mayoría de los casos la AFIP le niega el permiso, sin ningún criterio claro y lógico que no sea la subjetividad y la arbitrariedad, o si lo hace, sólo le permite comprar cantidades ridículas y mínimas, obligando al pueblo a ingresar a la ilegalidad comprando en el “mercado paralelo, negro o blue”, como quieran llamarlo y a pagar un sobreprecio del 34%, todo muy democrático, transparente y constitucional.

Pero en su afán de demostrar que “todo está bien” cometió el sincericidio de explicarnos que en los 9 primeros meses de 2012 se destinaron US$ 48 mil millones a pagar importaciones, US$ 11 millones a pagos de capital e intereses de la deuda estatal, esa que arrastra de gestiones anteriores como la que se incrementó desde su propio gobierno, negándose esa otra falacia del “desendeudamiento” y que se sigue incrementando exponencialmente a la par del déficit fiscal. En su ayuda salió la titular del BCRA para quien el cepo al dólar tampoco existe, y sólo hubo “una regulación a la adquisición de dólares para el atesoramiento de los propios argentinos… Se le ponen motes tan chiquitos, sin ver el conjunto, sin interpretar lo que ha significado la fuga doméstica de capitales para nuestro país”, claro que olvidando mencionar que este proceso de fuga continuo de divisas y el atesoramiento es producto de la desconfianza política y económica que genera el gobierno nacional, éste y el de aquellas otras épocas durante las cuales existieron esas fugas. Es triste que Mercedes Marcó del Pont, aquella seria economista que nos aleccionara durante los finales de los 90 del porqué de las fugas y la inconsistencia de los planes económicos, sea ahora la defensora a ultranza –quizás movida por la necesidad de atornillarse al sillón- de un plan económico que genera aquellas desconfianzas populares que ella tanto remarcara oportunamente.

“Nos podríamos pasar horas explicando esa tendencia cultural de los argentinos”, expresaba en las jornadas Monetarias y Bancarias del BCRA negando ahora todo lo que explicaba en contrario hace apenas un quinquenio, que falta de memoria o que poco coherente es su pensamiento económico, que aquello que definía como “falta de confianza y desprestígio del plan económico” ahora lo define como un problema “cultural”, o habrá querido decir que era un problema cultural del gobierno K el generar desconfianza política y económica, y como consecuencia de éstas es que el pueblo argentino se dolariza y atesora sus ahorros ganados con mucho esfuerzo y sacrificio en divisas extranjeras para intentar cubrirse de las tasas negativas, de la inflación descontrolada de más del 25% anual y de las incoherencias de un gobierno que pretende tapar con las manos el cielo de los argentinos. Ella al igual que su jefa cometió el sincericidio de decir y reconocer que “los precios internos suben más que los de otros países” y aclaró para terminar de embarrarla “pensar que este proceso de fuga de los propios argentinos hacia el dólar, hacia la moneda extranjera como atesoramiento ha supuesto en los 10 últimos años -9 son del régimen K- no menos del 3% del producto (PBI); el año pasado fue 4,2% del PBI… y eso es riqueza y excedente económico que se sustraen del proceso de acumulación y distribución del ingreso”.

No hay peor sordo que el que no quiere escuchar, y más si no quiere escucharse a si misma, pero es tal el grado de inconducta profesional de la Presidente del BCRA que definió la prohibición expresa de comprar dólares y divisas como “una eficiente administración de los flujos de los propios argentinos, evitando los impactos negativos y las altas volatilidades que históricamente han provocado esta transferencia de pesos a moneda extranjera de los propios extranjeros”.¡Una total y absoluta canallada, pues pretende poner en cabeza del pueblo trabajador –clase media y media baja- la culpa de los desmanejos y las arbitrariedades que llevan al pueblo a atesorar sus ahorros en moneda extranjera! Pero como decía mi abuela, “son tal para cual”  o aquella otra frase famosa del ideario popular “de tal palo tal astilla”, y no existe nada más ruin que colocar nuestros errores en la conciencia de quienes no tienen ni la capacidad ni la posibilidad de determinar los planes ni las políticas a ser aplicadas, y esto es lo que hacen la Presidente de la Nación y la del BCRA. CFK además desafió al pueblo a “que encuentren los dirigentes que puedan expresarlos. No se enojen con nosotros por no expresar las ideas de ellos, porque no las tenemos”. Un verdadero dechado de sentimientos democráticos y republicanos.

Una presidente que acepta claramente que le importa muy poco lo que piense y quiera el pueblo, pues ella “tiene otras ideas” y por lo tanto debemos aceptarlas calladamente y sin disenso posible, pues como bien dicen sus increíbles pensadores “yo creo que usted, que odia tanto, señora, a Cristina Fernández, es porque posiblemente no haya hecho la carrera que quiso hacer, posiblemente se dé cuenta de que no tiene la inteligencia que ella tiene, ni podría hablar en las Naciones Unidas como hace ella sin leer un solo papelito e hilando de un modo realmente deslumbrante” semejante “pelotudez” –y lo digo previo a pedir perdón por todo aquel, menos él, que pueda sentirse molesto- solo podía ser expresada por un ser insignificante, casi cucarachesco como el autotitulado filósofo Juan Pablo Feinmann. Pero no se quedó solo con esta enorme pelotudez, sino que para rematarla expresó concienzudamente: “el hombre –yo, usted, nosotros, todos los que no la queremos- tiene un odio tremendo porque sabe que esa mujer es imposible para él (no para Alasino, ni para Soria o para varios otros más). Para él, Charlize Theron, Marilyn Monroe –este tipo está fumado, y muy mal fumado o tiene un gigantesco problema visual pues ve belleza y armonía donde no existe- o Cristina es igual. Ella está totalmente alejada de sus posibilidades, porque es brillante, porque ha hecho una carrera política brillante”.

En algo tiene razón el energúmeno de Feinmann, Cristina al igual que Marilyn es medio bobalicona y, por lo menos, mala actriz; además la carrera política de ella se la debe en exclusividad a su marido, ella es apenas una portadora de apellido que llegó a cada puesto impuesta por Néstor, y desde la muerte de éste no para de traicionar a los amigos y fieles escuderos de aquel, y de reemplazarlos, ningunearlos o amenazarlos –Alberto Fernández, Julio de Vido, Scioli, Peralta- mientras saca a relucir todo el odio y la revancha propias de una hembra golpeada y traicionada por su “macho”. Ahora que se libró de él, aunque para la gilada lo llore y lo use para “dar lástima con esa teatralización de la viuda eterna doliente” que tanto explota, ella impone su verdadero estilo que no es otro que el de la exacerbación total y permanente del enfrentamiento, la pelea y la descalificación de todo aquel que no se doblegue a sus “principescos designios”. Pero como no es auténtica, y como para desmentirlo a Feinmann ella suele cometer deslices, equivocaciones y mamarrachadas gigantescas como confundir la fecha de la inauguración de la ampliación de la Universidad de La Matanza –la misma que ninguneó y descalificó en Harvard- aquel 17 de octubre de 2008 con los tiros provocados por el propio gobierno durante el traslado de los restos del Teniente General Juan Domingo Perón a San Vicente el 17 de octubre de 2006.

Apenas dos años de diferencia, que para ella ¿qué son dos años? Y más si tiene que nexarlo con el ser tan odiado como Perón, ese que los eclipsa totalmente a ella y a él, ese Presidente electo tres veces abrumadoramente por el pueblo, es más la última por un escandaloso 62%, o sea 8% más que el de ella del pasado 23-O, el mismo que ambos combatieran desde la palabra y escondidos detrás de otros militantes y activistas equivocados pero que por lo menos realizaron aquello que creían, el mismo que les impide hasta intentar tergiversar la historia para colocarse como “como el mejor gobierno de los últimos 200 años”, realmente significativo porque hace apenas 17 años así lo catalogaban a Carlos Saúl Menem “el más grande presidente de la historia”. ¿Falta de memoria o pura y total hipocresía y cinismo? Feinmann, lee un poco los diarios, cámbiate los anteojos y no nos faltes el respeto, porque no tenés estatura moral ni ética para criticar a nadie, y además sos como las serpientes de la biblia y del viejo testamento, “te arrastras sobre tu panza para poder avanzar” o ¿trepar? Y ese otro energúmeno que se las da de intelectual, la cara visible de Carta Abierta, porque el “supuesto pensador –Laclaud- está lejos allá en Londres, la cuna del Imperio” reafirmando al otro entupido expresó “creo que se queda corto para cierto imaginario de ciertos sectores. Y principalmente femenino, de algunos sectores de clase media que tienen una visión de Cristina que no se explica. A mí me preocupa que esto se transforme en moneda corriente”.

En este concierto de obsecuentes, hipócritas, arrastrados y estúpidos solo falta que salga a hablar ahora Fito Páez, y entonces si ya estamos completos.

Buenos Aires, 2 de Octubre de 2012.
 
(*) Arq. José M. García Rozado. Integrante de la Liga Federal.

Fuente: Comunicación personal del autor.