lunes, 15 de octubre de 2012

El arma secreta contra Ghana

Por Gustavo A. Bunse (*)

La República Argentina le debe a NML Capital Limited, la módica suma de 284 millones de dólares, luego de 2 fallos no unánimes que fueron emitidos por la Suprema Corte del Reino Unido.
Por esa razón se encuentra retenida la Fragata ARA Libertad (Q-2) en el puerto de “Tema” de la capital de la República de Ghana (Ciudad de Accra).

El Presidente de Ghana, era hasta hace 3 meses su vicepresidente.
En efecto, John Mahama (actual presidente) asumió por la muerte de John Atta Mills… tan repentina como inesperada a sus 68 años.
Mills… gobernaba desde enero de 2009.
Mahama… de 54 años… tiene que completar su mandato.

La Fragata empezó a construirla Perón en el 53 y como siempre ocurre la botadura la hizo otro gobierno (el de Aramburu) en el 56.
Es un barco de instrucción…de modo tal, que sólo usa sus 4 cañones Hotchkiss de 57 mm, para hacer fuego de saludo y no para defenderse de un eventual ataque de cerco de una armada como la de Ghana.

Si una República como la Ghana… se puede dar el lujo de retener y cercar en un puerto… con su pequeña armada… a un barco de la armada argentina, y… además de eso… cobrarle por estar retenida, entonces la armada argentina, (que sin dudas debería fletar algunos de sus barcos para ir a rescatarla)… debería cerrar por vacaciones.

El juez de primera instancia que decidió la captura del barco, le dijo a su Jefe… el Capitán de Navío Pablo Lucio Salonio, que pueden irse todos… si quieren… pero que el barquito… se queda!

La tripulación… compuesta por 24 oficiales, 192 suboficiales y 69 guardiamarinas en comisión -de los cuales 15 son mujeres- de la promoción 141… con bastante vergüenza… se quedan allí también.

Había zarpado en el 43º viaje de instrucción el 2 de junio… hace ya, casi 4 meses y medio.
La Argentina tiene una embajadora “no residente”, por lo cual… esta señora, se tuvo que trasladar urgente a Accra para hacerse cargo del trámite diplomático jurídico.
Uno de los rumores que circularon en Accra hasta ayer a la tarde, es que la embajadora se reunió con el juez amablemente y conversaron sobre varios temas… mientras tomaban un café.

He aquí parte de la charla que… quien esto escribe… ha conseguido:
“Fíjese usted embajador… uno de los peligros secretos que tiene este asunto es que me he enterado que entre las prácticas religiosas en Benín y en Ghana… ustedes tienen el vudú… de modo que uno de los influjos negativos que puede estar recibiendo la gente de la fragata, es el que emana de muchos de sus raros espíritus adorados, como Agwe (del mar), Ogún (espíritu de la guerra) y Sango (de las tormentas)”.

Así es… le dijo el juez… pero hay algo peor señora… El dios, Olorun, remoto y desconocido… que.. le digo… es más malo que la peste…
Y agregó:
No se imagina el daño que les podemos hacer… así que paguen lo más rápido que puedan y váyanse del puerto, o empezamos mañana mismo con el vudú.

La embajadora… casi estupefacta… le contestó:
Mire señor Juez: Nosotros también tenemos un Boudou… y ahora mismo lo voy a llamar para que venga a conversar un rato con Ud.
El juez empalideció casi como Michael Jackson… y le dijo temblando:
- ¿Boudou? ahhh noo… Boudou no.
- Llévense la Fragata !

(*) Lic. Gustavo. A. Bunse. Periodista y analista político. 

Fuente: Comunicación Personal del autor