lunes, 15 de octubre de 2012

La inquietante desintegración del "cristinismo"

Por Jorge Asís (*)
Se nos cae, a pedazos, la mampostería.
Nadie, que no sea un marginal, tiene el menor interés en que el edificio se caiga tan rápido. Hasta los opositores más obcecados necesitan que se mantenga con alguna dignidad, al menos hasta las elecciones legislativas de 2013.

A esta altura de los desaciertos (generadores específicos de la declinación), no sorprende que Nuestra César se reduzca, implacablemente, en el Artificio Autónomo de la Capital.
Como que se diluya también en los otros territorios irremediablemente perdidos. De la magnitud de Santa Fe, Córdoba y Mendoza.

Sin embargo la caída del cristinismo debiera atormentar cuando se produce, también, en Buenos Aires, la provincia inviable.

Sobre todo en el principal bastión, el conurbano bonaerense. Donde comandan los privilegiados mini-gobernadores.

Es donde suele escriturarse el colchón social que amortigua las imposturas, oralmente distributivas, del “modelo de crecimiento, con inclusión”. El que vertebra la trillada retórica de la Revolución Imaginaria, que supo instalar, para su propia referencia, el kirchnerismo, y su continuidad.

El presente sondeo privado, encargado a determinada consultora asociada a Oximoron, nos muestra a Nuestra César en el octavo lugar.

En materia de imagen en el Gran Buenos Aires. Con 29.5. Con 40 puntos menos que Sergio Massa, el que encabeza la tabla. Y casi 20 puntos menos que Scioli, el número dos.

Significa confirmar el regreso a los valores del 2009. Y al fortalecimiento de las prioridades locales. Instalan, en el primer lugar de las preferencias, al municipio. Después a la gobernación. Por último, la Nación.

Al habitante del suburbio le importa mucho más la aldea que el universo. (Tolstoi decía: “Describe bien tu aldea y serás universal”). Es lo que explica la excelente consideración hacia Gustavo Posse, el mini-gobernador de San Isidro.

En la evaluación de Consultora Oximoron, los guarismos registran la imposibilidad de insistir en la idea alucinada de otra reforma constitucional. Que contenga la providencia de la re/reelección.

Queda descartada. Así se la tome, en adelante, tan sólo, como pretexto argumental. Para evitar el lógico desbande (inevitable). Hacia el Tigre, donde aguarda Massa, que sigue en la placidez de la rotonda, sin definir su camino. O, lo más probable, hacia Villa La Ñata, donde aguarda Scioli, el Líder de La Línea Aire y Sol. Definido y seguro. Dispuesto, incluso, a hacerles creer a los desventurados cristinistas que pueden rodearlo. Ver, al respecto, “Un Scioli rodeado”.

Un ítem ilustrativo del sondeo privado fortalece la anterior evaluación. Es el estudio sobre la imagen de La (Agencia de Colocaciones) Cámpora.

La Cámpora, en el horno, registra apenas el 15.2 de imagen positiva. Un 26.2 de regular. Y un 34.8 de imagen negativa.

Otro objeto de estudio, para un texto independiente, lo brinda el excelente posicionamiento en el suburbio de Francisco De Narváez, El Caudillo Popular, que diluyó su triunfo del 2009 en inexplicables devaneos que parecen -al cierre del despacho- renovarse.

(*) Jorge Asís nació en Buenos Aires en 1946. Es autor de "Flores robadas en los jardines de Quilmes", un best seller de los años '80 que fue llevado al cine en 1985. Además escribió las siguientes novelas: Don Abdel Zalim, El burlador de Domínico (1972). La familia tipo (1974). Los reventados (1974). Carne Picada (1981).  El Buenos Aires de Oberdán Rocamora (1981). La calle de los caballos muertos (1982). Canguros (1983). Diario de la Argentina (1984). El pretexto de París (1986). El cineasta y la partera (y el sociólogo marxista que murió de amor) (1989). La línea de Hamlet o la ética de la traición (1995). Lesca, el fascista irreductible (2000).  Fue representante argentino frente a la UNESCO, secretario de Cultura de la Nación y embajador de la Argentina en Portugal durante el gobierno de Carlos S. Menem. El presente artículo fue extraído de su sitio denominado "Jorge Asis Digital.Com" http://www.jorgeasisdigital.com/   Artículo publicado por Crónica y Análisis el 13 de Octubre de 2012