domingo, 28 de octubre de 2012

La K se parece a las esvástica

Por Alejandro A. Tagliavini (*)
Que el  gobierno Kirchnerista tenga el apoyo de un “piquetero” amigo del gobierno de Irán, acusado de antisemita y de negar el holocausto, es anecdótico pues los políticos suelen decir y desdecirse de cosas sin sentido. Y, aunque no le deseo la cárcel a nadie y tampoco a los abortistas, que el oficialismo argentino diga que, según los experimentos médicos que aprueba, la vida comienza uno o dos meses desde la gestación y que, por tanto no, no es inmoral el practicar el aborto terminando así con la futura vida humana, es algo más grave. 

El Kirchnerismo se ha hecho fama de ser “anti” violencia y “pro” derechos humanos al juzgar a militares de la dictadura, pero llama la atención la inusitada fiereza con que los ha condenado. Precisamente, ha utilizado el monopolio de la violencia estatal para encarcelarlos. Del amor al odio hay un estrecho camino y, en rigor, el gobierno no perdona, a los juzgados, el haber vencido militarmente a sus amigos los terroristas “montoneros”. Claramente, esta supuesta “anti” violencia es una pantalla para disimular que es el gobierno “democrático” más violento de la historia argentina. 

El problema es que la violencia, además de ser destructiva, tiende a provocar una reacción inversa ante la que el gobierno se siente obligado a poner orden, es decir, aumentar la represión, en un círculo vicioso cava vez más grande. Y en eso está el kirchnerismo argentino. Cada vez más regulaciones, provocan situaciones violentas que el gobierno pretende controlar aumentando la represión, la violencia. 

La presidente inventa su realidad ("Hemos tenido en esta década el mayor crecimiento de nuestros 200 años de historia", llegó a afirmar), y hasta quiere imponerla a todos los ciudadanos que ya no son libres de pensar, deben pensar como ella: "Hay que sacar de la cabeza a la gente que es más seguro ahorrar fuera del país". No es cuestión de que tenga razón o no, podría tenerla (que no es el caso), pero aun teniéndola debería respetar el “error” de la gente, porque esto de querer imponerle la felicidad a las personas es de totalitarios.

Sus amenazas son permanentes, "No sé porque el jefe de la Afip (el organismo recaudador, que algunos ven como embrión de las SS) pone nervioso. Sólo los que no pagan los impuestos o están fuera de la ley deben estarlo". Por cierto que “la ley”, con la hegemonía que ella tiene, es la que impone arbitraria y coactivamente. Con frialdad, aseguró que "No hay sesgo ideológico en estas medidas. Está la realidad". El partido Nacional Socialista se caracterizaba por ser “racional, científico”, lo que era solo un eslogan para convencer de que su accionar, contra la libertad de las personas, no era arbitrario sino lo que dictaba la ciencia. 

Así las cosas, no sorprenden los datos del estudio "Doing Business 2013”, del Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, que constata una tendencia mundial hacia la simplificación regulatoria, salvo por los que peor se desempeñan. En la lista liderada por Singapur, Hong Kong, Nueva Zelanda y EE.UU., Chile es el líder en América Latina en lo que se refiere a la facilidad para hacer negocios, en el puesto 37 entre 185 economías en la clasificación global, seguida por Perú (43), (España, 44), Colombia que ha mejorado notablemente (45), México (48) y Panamá (61). Los peores son Argentina (124), Honduras (125), Bolivia (155) y Venezuela (180).

(*) Miembro del Consejo Asesor del Center o­n Global Prosperity, de Oakland, California


Fuente: http://www.hoybolivia.com/Blog.php?IdBlog=38505&tit=la_k_se_parece_a_las_esvastica&goback=%2Egde_4616094_member_179035650