lunes, 22 de octubre de 2012

La madre de todas las batallas

Por Enrique García Mansilla (*)
El fanatismo es el deporte de la ignorancia.


La confiscatoria Resolución 125 fue el detonante de una fuerte crisis del gobierno con el campo y el primer enfrentamiento sectorial con el poder de nada más ni nada menos que el sector más eficiente de nuestra economía y que, en virtud de los precios internacionales, operó como viento de cola para el impulso al crecimiento económico de los primeros años del Kirchnerismo.
Curiosamente a partir del 2007 y con más fuerza, la economía dejo de generar empleo, ya los índices se venían maquillando y se profundizó el desmembramiento del INDEC y el diario Clarín dejo de ser condescendiente con el Gobierno que, un año, atrás había prorrogado las licencias que el grupo tenía para medios audiovisuales.
A los ataques a la familia Herrera de Noble por parte de Estela de Carlotto por la legitimidad de sus hijos se sumo fuertemente el Gobierno, el Grupo Clarín apoyo las demandas del campo y dio comienzo a la guerra entre el gobierno y el “Grupo Concentrado Mediático”, definido más tarde como la “Corpo”.
Con los antecedentes de los Kirchner en Santa Cruz, esto no podía quedar sin ser penalizado ya que a partir de este hecho –el enfrentamiento con el campo- comenzó una fuerte, constante e imparable fuga de capitales que, por desconocida por el gobierno, no deja de ser grave y antecedente de los cepos que hoy estamos sufriendo los argentinos, que van más allá que un simple control de cambios, sino que es usado como mecanismo de intromisión vergonzosa en la vida de los argentinos que debemos explicar cómo, cuándo, dónde, para qué y con quién queremos viajar, paralizó muchas industrias y para ahorrar, ni hablemos.
Un forzado adelantamiento de las elecciones de medio tiempo, en 2009, le permitió al gobierno, que siempre redobla la apuesta, dictar una ley de Medios Audiovisuales tramposa, cuya única pretensión era penalizar al grupo Clarín en sus artículos 45 y 161, ley que contó con la complicidad de muchos actores de la oposición que hoy se rasgan las vestiduras en nombre de la libertad de prensa, para ejemplo basta con el Socialismo.
Rápidamente los medios afectados recurrieron a la justicia para interponer recurso de inconstitucionalidad contra estos artículos de la ley, que debemos decir, pretendía tener legitimidad solo por el hecho de reemplazar a una ley de la dictadura. No ocurre lo mismo con la ley de Servicios Sociales Sindicales (Ongania), ni con el PAMI (Lanusse) y otras que el gobierno usa a discreción pero no les impone el mismo pudor por ser de la “dictadura”.
La justicia hizo lugar a las demandas cautelares y la Suprema Corte le puso término a las mismas, en lugar de ponerle termino a la resolución del fondo de la cuestión que es la declaración de inconstitucionalidad o no de estos artículos, según las circunstancias y la situación de cada medio.
Desde entonces el Gobierno comenzó a apilar medios afines, ya sea directamente o a través de el tan mentado capitalismo de amigos para que, mediante la pauta oficial, pudieran adoctrinar o atacar a la ya definida Corpo. Ingentes sumas de dinero se han volcado en estos medios, sin importar el grado de aceptación por parte de la ciudadanía y se utilizó, la estatización del fútbol, como un medio masivo para atacar sin piedad a aquellos que osaran confrontar con el poder.
Estado y Gobierno se transformaban en un solo elemento cuya finalidad es darle a los Kirchner poder y en su ejercicio, apelar al engaño, la mentira y sobre todo el disparate.
Muerto Kirchner, su viuda, luego de tratar de entronizarlo como el “salvador de la patria, arrasada por el neoliberalismo”,  comenzó a darle a La Campora, donde fueron a recalar todos los setentistas que compraron el relato engañoso o más ciertamente mentiroso por parcial e incompleto, sin reparar en desatinos, no solo continuó la pelea con la Corpo, sino que arrasó con gran parte de los logros del Gobierno de Néstor Kirchner, enfrentando a la sociedad de una manera inédita y llevando la impericia económica a limites impensados con la inconfesable intención de perpetuarse en el poder imponiendo un relato y un pensamiento único que hoy definimos como Modelo Nacional y Popular.
El Populismo y su modelo económico del Estado tienen por finalidad subrogarse todos los derechos institucionales controlando el Congreso y subordinando a la Justicia, sin reparar en medios y formas ya que, para el Movimiento Nacional y Popular, el fin justifica cualquier medio que sea adecuado a sus objetivos.
En la medida que nos acercamos a la fecha establecida por la corte, hoy conocida con el nombre de guerra de 7D, las tropelías del Gobierno ya no tienen freno, y CFK ha sacado a la cancha a sus ministros para que ya sea descalificando jueces, reprimiendo consejeros del Consejo de  la Magistratura,  fuerzas populares adictas, estén alineadas para llegar a cumplir su finalidad: destruir a la Corpo y con ella la libertad de prensa y terminar de alinear a los medios que hoy están entre dos veredas. Su General para esta batalla es el stanislista Sabattella, devenido en Kirchnerista en los últimos tiempos.
Es tal la obsesión de esta mujer, que nada importa la marcha del país, por cierto complicada, con serios problemas económicos, que se ignoran, cepo cambiario que implican serias limitaciones a la economía y a los ciudadanos, acercamiento escandaloso a Irán, burlescos e inaceptables culebrones como lo de Prefectura y Gendarmería o el embargo de nuestra Fragata Libertad, nada de esto está en sus prioridades, su único objetivo es desarmar, aniquilar a la Corpo.
Viejos aliados hoy enemigos, caso Moyano, autor, dicho sea de paso de la mentada frase “Clarín Miente”, hoy cuestionan esta obsesión presidencial que mantiene en vilo a la sociedad y a las organizaciones internacionales de prensa que ven como, más temprano que tarde, la argentina se “chaviza” a pasos agigantados.
Para evitar que esto ocurra, y a falta de una oposición coherente, el próximo 8 de noviembre es  muy importante que la sociedad civil adhiera y concurra masivamente y en todo el país a  la convocatoria que mediante las Redes Sociales se está realizando con denodados esfuerzos y sin intermediarios, en forma directa, y con la sola consigna de Libertad la ciudadanía diga BASTA a los atropellos del Poder-Gobierno y envíe un contundente mensaje a los partidos opositores para que dejen atrás los vedetismos personales y busquen un bien superior que no es otro que la preeminencia de la República con su correlato en la Constitución Nacional.
(*) Enrique García Mansilla. De EGM Consultores. Artículo publicado por La Prensa Popular (Director: Nicolás Marquez) el 18 de Octubre de 2012.