lunes, 29 de octubre de 2012

Otro vergonzoso y grosero papelón mundial de la argentina

Por Alfredo Raúl Weinstabl (*)

Me refiero a la retención de la Fragata “Libertad” en el puerto de Tema por la justicia de Ghana. Detallo cual es el papelón, porque cada vez los papelones de este gobierno son más frecuentes, escandalosos, torpes y groseros. Este es además, insólito e inédito.
No me voy a referir a los detalles del hecho en sí ya que fue y sigue estando analizado y tratado por la mayoría de los medios pese a que ya han transcurrido más de tres semanas del atropello.
Cuando afirmo papelones de este gobierno, debe interpretarse como producidos por el gobierno, pero el bochorno, el ridículo y la consecuente vergüenza es de nuestro país. En palabras más claras, Argentina es el país que anda haciendo papelones a lo largo y ancho del mundo y la fama como país “paria”, poco serio e impredecible ya es reconocido internacionalmente. 
Pero además este caso produce una vergüenza especial y verdadero dolor entre los argentinos. La Fragata “Libertad” pertenece a nuestra Armada, pero cuando viaja por el mundo representa a la Argentina. Se la consideraba como la “embajadora flotante de nuestro país”.
 La nave fue construida en nuestro país  y es sin duda alguna una de las fragatas más bellas del mundo. Ganó varios premios en regatas internacionales y constituye un verdadero orgullo para todos los argentinos. Cientos, miles de marinos, aprendieron el arte de la navegación en ella y la tuvieron como hogar durante largos meses de navegaciones que implicaba el duro adiestramiento. La Fragata es considerada como un símbolo patrio por los argentinos. Casi similar al Himno, bandera o escudo nacional. 
Y ese símbolo patrio fue mancillado grosera, pública e internacionalmente. Lo ocurrido implica una verdadera afrenta al honor nacional.
¿Y por qué ocurrió este lamentable percance? Como ya estamos habituados y casi está demás repetirlo,  a los desmanejos, negligencia, ineptitud e inoperancia de los funcionarios de la presidente Kirchner y obviamente también del maligno fantasma al cual frecuentemente recuerda la mandataria.
La detención de la nave es una de las consecuencias del canje de la deuda. El gobierno de Néstor Kirchner al emitir el primer decreto de restructuración de la deuda pública en marzo de 2004, debería haber renunciado, cosa que no hizo, a la defensa de inmunidad soberana sobre “bienes del Estado Nacional”, ya que en 1978 el Estado se sometió a la aplicación de la Ley de Inmunidades Soberanas de los Estados Unidos y a la Ley de Inmunidad de Estado de Gran Bretaña. Esta negligencia criminal llevó a la actual situación.
   Es una situación tan ridícula, que es casi difícil de creer.
No obstante, si analizamos fríamente la actitud del matrimonio Kirchner para con las FF.AA no debería sorprendernos. Hace unos años atrás cuando el embajador argentino en España, Carlos Bettini le preguntó a Kirchner como debía proceder ante la inminente arribo de la Fragata a ese país, este le respondió “por mi quémala”.
Cristina por su parte, en un reciente discurso expresó un dislate mayúsculo: "Mientras yo sea Presidenta, se podrán quedar con la Fragata, pero ningún fondo buitre se va a quedar con la soberanía y la dignidad de este país".
Pobre mujer,  ya no caben dudas que su confusión mental es tremenda. Justamente es al revés de lo que afirma: si se quedan con la nave se quedan con un pedazo del país y nuestra dignidad es arrojada sin más a los perros.
Es más que evidente que este lamentable episodio no es de prioridad en las preocupaciones de la presidente. Y si lo fuera, no es por la Fragata, ni por la Armada, ni por la triste imagen internacional, sino por la probable pérdida de aceptación popular que seguramente provocará este hecho.
  Una clara muestra de lo afirmado, es que los principales responsables de esta trágica situación, el Ministro de Defensa, Arturo Puricelli y el más que comprobado inútil que se desempeña como Canciller argentino, Héctor Timerman, aún permanecen en sus cargos, pese a que ya han transcurrido más de tres semanas del atropello a nuestro Buque Escuela.
 Para finalizar solo quiero recordar a los lectores lo que expresó en su oportunidad el ex presidente Néstor Kirchner: “No habrá cambio confiable si permitimos la impunidad. Rechazamos de plano la identificación entre gobernabilidad e impunidad que algunos pretenden”.
Espero que llegado el momento, no quepan dudas que tarde o temprano llegará, la “exitosa abogada” reclamará a los responsables de estos verdaderos estropicios gubernamentales que rindan cuentas de sus responsabilidades. 
(1) El montonero cobarde, que asesinó por la espalda al Capitán de Fragata Bigliardi

Buenos Aires, 25 de Octubre de 2012

(*) Dr. Alfredo R. Weinstabl. Doctor en Ciencias Políticas.

Fuente: Comunicación personal del autor.