miércoles, 3 de octubre de 2012

Vapulean principios de la democracia

Por Joaquín Morales Solá (*)
Varios principios democráticos fueron vapuleados por el kirchnerismo anteayer, cuando en el Consejo de la Magistratura intentó designar furtivamente a un juez. Quiso, y hasta ahora no pudo, meter a un eventual magistrado en la administración de justicia por la puerta de servicio.
 
El primer precepto gravemente afectado fue (o podría ser) el derecho a la libertad de expresión. La candidata a jueza que el kirchnerismo traía bajo el brazo debería dictar sentencia sobre la constitucionalidad o la inconstitucionalidad del artículo 161 de la nueva ley de medios, que obliga a los multimedios a desprenderse rápidamente de gran parte de sus actuales propiedades. Ese artículo está suspendido en su aplicación por una medida cautelar que protege a los medios del Grupo Clarín.

Otro principio dañado fue el derecho de las minorías a participar de las decisiones institucionales del país. La oposición al kirchnerismo en el Consejo es minoría, pero tiene la llave de los dos tercios de los votos necesarios para nominar a los futuros jueces. 

El kirchnerismo intentó llegar a los dos tercios con la mayoría simple. Presionó una recusación del consejero Ricardo Recondo, que representa a los magistrados de la Capital, por una decisión que ni siquiera Recondo había tomado. Si Recondo hubiera sido arbitrariamente apartado, el kirchnerismo habría tenido el camino libre para alcanzar los dos tercios que ahora no tiene.

La supuesta decisión de Recondo, que nunca tomó, se convirtió ayer en abstracta. La Corte Suprema de Justicia ratificó que son las Cámaras las que tienen la facultad de nombrar a los jueces subrogantes, a cargo de juzgados vacantes. En un acto que careció de ética y de estética, la propia candidata a jueza del kirchnerismo, María Lorena Gagliardi, cuestionó a Recondo, a quien acusó de designar "a dedo" al juez jubilado Raúl Tettamanti como magistrado subrogante del juzgado civil y comercial que tiene a su cargo el asunto de la ley de medios. Recondo es camarista, pero esas decisiones las toman los presidentes de sala; Recondo no lo es. Recondo hizo traer una copia fiel de la decisión de la Cámara. Su firma no estaba. El kirchnerismo retrocedió.

Decidió abrirle a Recondo un sumario, para no darse por vencido y para fugarse del papelón. La instrucción del sumario llevará varios días. De todos modos, ese sumario es abstracto desde la decisión de ayer de la Corte, porque habría sido legal y legítima aunque hubiera sido una decisión de Recondo. Es decir, el kirchnerismo hizo una acusación falsa contra un prestigioso magistrado para apartarlo de una decisión clave. Y la maniobra la impulsó una candidata kirchnerista a jueza. ¿Así será la Justicia que administrará el kirchnerismo de ahora en más?

El Consejo de la Magistratura es un órgano político, no judicial. Por lo tanto, no caben las recusaciones, sino las remociones, si se comprobara que hubo delitos. La recusación no está regulada por el Consejo y la podría decidir una mayoría simple. Es lo que quiso hacer el kirchnerismo.

Recondo no es sólo la persona de Recondo, sino, y sobre todo, la representación que expresa, que es la de los magistrados de la Capital. Si Recondo hubiera sido apartado, los magistrados de la Capital se habrían quedado sin representación en el Consejo. Por eso, puede decirse que el kirchnerismo decidió terminar con el derecho de las minorías en la toma de decisiones. Esta vez no lo logró.

Alejandro Sánchez Freytes es un juez cordobés, representante de los magistrados del interior en el Consejo. Fue votado en la lista de Recondo, opositora al kirchnerismo, pero luego se pasó al bando del oficialismo. Un legislador opositor tuvo el lunes un diálogo corto y dramático con él. "Este voto te acompañará por el resto de tu vida, hasta la muerte. Estamos decidiendo si se termina la libertad de expresión en el país", le dijo. Sánchez Freytes comenzó entonces a moderar sus posiciones.

Otro integrante opositor del Consejo les pidió a dos miembros hiperkirchneristas, el senador Marcelo Fuentes y el diputado Carlos "Cuto" Moreno, que evitaran las agresiones personales. "Ni nosotros ni ustedes vamos a cambiar de opinión. No llevemos esto al agravio personal", les pidió. Hasta ese nivel llegó la discusión política planteada por el kirchnerismo.

Varios dirigentes opositores están seguros de que el kirchnerismo irá por los medios gráficos si consigue tomar el control total de los medios audiovisuales. 

Por lo pronto, el Gobierno avanza cada vez más sobre Papel Prensa, una intervención que podría comprometer la provisión del imprescindible papel a los dos principales diarios argentinos, LA NACION y Clarín, propietarios mayoritarios de la empresa papelera. Este conflicto corre paralelo al que atraviesan los medios audiovisuales. Paralelo, pero directamente relacionado.

"Necesitan tapar la verdad de las cosas que pasan en la televisión, en la radio y en los diarios", dijo el diputado Oscar Aguad, representante opositor en el Consejo, y agregó: "Las cosas están mal en el país y el Gobierno quiere callar al mensajero". Aguad propuso la impugnación de todo el concurso del que salió la candidata Gagliardi, porque teme que el kirchnerismo aparte a ésta para poner a otro incondicional. La reunión del Consejo convocada para mañana podría ser crucial para conocer la nueva estrategia del Gobierno.

¿Qué llevó al oficialismo a entrar a sangre y fuego en el Consejo de la Magistratura? ¿Qué lo empujó a promover un escándalo con una denuncia falsa sobre un hecho que hasta habría sido legal si hubiera sido cierto? Se le termina el tiempo. Ése es el problema. Una vez nominados los candidatos a jueces por el Consejo, éstos estarán expuestos a impugnaciones durante 30 días hábiles.

Luego deberán sortear el acuerdo del Senado. Y faltan sólo dos meses para el 7 de diciembre. El decreto sobre el período para las impugnaciones es de Néstor Kirchner; ya nadie descarta la posibilidad de que hasta ese decreto sea anulado para apurar los tiempos.

El jueves pasado, terminó en el juzgado a cargo de Tettamanti el plazo de alegatos (en el que las partes pueden expresar sus opiniones y entregar sus pruebas) y comenzó, por lo tanto, el período en el que podría producirse una sentencia en la cuestión de fondo de la ley de medios. Constitucional o inconstitucional.

En esa misma semana, el kirchnerismo convocó sorpresivamente a la reunión del lunes pasado, que terminó en medio del escándalo y el bochorno. El tiempo se encoge, entonces, para un gobierno cargado de viejas victorias y de nuevas derrotas.

(*) Joaquín Morales Solá. Periodista, escritor y analista político. Artículo publicado en La Nación el 3 de Octubre de 2012.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar//1513883-vapulean-principios-de-la-democracia?utm_source=n_tis_nota1&utm_medium=titularS&utm_campaign=NLPol