lunes, 12 de noviembre de 2012

Más riesgo país, menos inversión extranjera, más riesgo empresario

Por Economía y Regiones (*)
Formosa imitó este viernes (09/11) los pasos de Chaco y pesificó sus bonos nominados en dólares bajo ley local con vencimiento en 2022 (FORM3), que pagará en moneda local al tipo de cambio oficial en el momento de la operación. Estas medidas aumentan el Riesgo País.

"Simpatizo con el argumento de que, muchas veces, las empresas no hacen las inversiones necesarias. Estoy lejos de pensar que el Gobierno no haya actuado con responsabilidad. Pero en materias como ésta, es siempre mejor buscar un acuerdo directo con capacidad de negociación casi infinita, porque la expropiación es casi como una guerra, entonces lo mejor es evitar llegar a esa guerra. Hay que resistirse a la tentación de querer imponer una solución como ésta. Porque aun si es justificada, crea un trauma muy grande y problemas en el exterior. De nada sirve tener razón si uno pierde las inversiones",
Rubens Ricúpero,
ex ministro de Hacienda de Brasil.

La provincia de Formosa, que gobierna el vitalicio Gildo Insfrán, imitó este viernes (09/11) los pasos de Chaco, que gobierna su amigo y ex colaboradorJorge Capitanich, y pesificó sus bonos nominados en dólares bajo ley local con vencimiento en 2022 (FORM3), que pagará en moneda local al tipo de cambio oficial en el momento de la operación, es decir bajo el sistema dollar-linked.
Insfrán no gobierna desde hace tanto tiempo Formosa porque sea un eficiente político sino porque mantiene, con mano de hierro, una organización clientelar, en una sociedad que ha logrado mantener intelectualmente chata, temerosa y desmovilizada. De lo contrario no podría entenderse cómo Insfrán gana planteando como meta la mediocridad general, el empleo público como movilidad social, la ausencia de ambiciones como paradigma.
En la Formosa de Insfrán, la salvación es Paraguay...
Ahora, Formosa ha decidido, nuevamente, agradar a la Quinta de Olivos.
La decisión fue tomada durante una asamblea de tenedores que tuvo un quórum de 86,456% del capital total en circulación de esos títulos de deuda en la que se propuso modificar los términos y condiciones de los bonos, según informó la provincia en un comunicado a la Bolsa porteña. El único voto negativo representa el 0,002% del capital total en circulación.
La asamblea acordó que, a partir del viernes (09/11) todos los pagos, "incluyendo capital e intereses de cualquier tipo, serán liquidados y pagados en pesos argentinos al tipo de cambio vendedor 'billete' publicado por el Banco de la Nación Argentina al cierre de la fecha de cálculo", o por el Banco Central.
Los FORM3 fueron emitidos en 2008 en dólares bajo ley argentina, por unos 44,1 millones, y hasta hoy pagaban un interés de 5 por ciento anual, los días 27 de febrero, 27 de mayo, 27 de agosto y 27 de noviembre de cada año, al igual que la amortización, en 40 cuotas trimestrales desde mayo de 2012.
Los pagos incorporarán desde este viernes (09/11) la tasa de devaluación de la moneda local, y serán liquidados en pesos. La convocatoria a los bonistas había sido hecha el 24/10.
De esta manera, Formosa se sumó a la decisión de Chaco del 03/10 cuando cambió a pesos la totalidad de su deuda denominada en dólares, luego de que, argumentó, el Banco Central no le permitió acceder a las divisas necesarias. Precisamente, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, sacudió el mercado de deuda pública cuando decidió unilateralmente pagar en pesos el vencimiento de dos series de bonos garantizados que están denominados en dólares bajo ley local, y luego instó a otros gobernadores a seguir sus pasos.
El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, respondió de forma inmediata, entonces, que su provincia honrará los vencimientos en la moneda de emisión, mientras su par de Buenos Aires, Daniel Scioli, cumplió días después en dólares con los vencimientos programados para su jurisdicción.
Insfrán se convirtió en el 2do. gobernador alineado con el oficialismo en pesificar su deuda tras la acción de Capitanich, que negó que haya tomado ese camino presionado por la Casa Rosada.
El mercado esperaba que la provincia de Tucumán -que ya anunció que pagará en dólares su próximo vencimiento de emisiones bajo ley local- se sume a Chaco y Formosa en los próximos meses.
La decisión de Formosa es otro golpe al índice de Riesgo País argentino. Es cierto que Formosa es una provincia insignificante, en especial con Insfrán en el poder, pero realiza su pequeño aporte para que se confíe menos en la Argentina, un país que está seriamente comprometido por la ausencia de inversión extranjera directa.
Sin inversión extranjera directa, la Argentina se encuentra condena a financiar su comercio exterior exclusivamente con su balanza comercial. Un personaje intelectualmente ausente comoGustavo López, subsecretario general de Presidencia de la Nación, nunca podría comprenderlo. Pero la Argentina tiene bloqueado concurrir al mercado internacional de capitales como consecuencia de su default parcial ininterrumpido desde 2001, y entonces 2 alternativas eran
> que capitales extranjeros se volcaran a la inversión en bonos de deuda pública o
> que la inversión extranjera directa se radicara en el país.
La pesificación extemporánea y que inclusive es violatoria de condiciones de emisión, elimina el atractivo de la emisión local de deuda pública.
La ausencia de seguridad jurídica, demostrada en expropiaciones en Aguas Argentinas, Aerolíneas Argentinas e YPF, progresivamente alejó la inversión extranjera directa. Las dificultades para la remesa de utilidades -consecuencia del racionamiento cambiario- hizo el resto.
Hoy día el Riesgo País argentino es mayor que en días de derrumbe de Fernando De la Rúa, y las perspectivas son aún peores.
La consultora Economía & Regiones elaboró un informe acerca de la preocupación por la ausencia de inversión extranjera directa (IED) y crédito internacional:
“(...) Como consecuencia de las políticas aplicadas por el Gobierno Nacional, nuestro país se vincula con el mundo sólo a través de la soja y de Brasilprácticamente sin inversión extranjera directa (IED) y sin ningún tipo de acceso a los mercados internacionales de crédito.
A pesar que el sector agro exportador provee de dólares (recursos fiscales) a la economía argentina (sector público) como nunca antes en la historia (se terminó la “restricción externa”); Argentina tiene muchos menos dólares que los que podría tener, dado que entran mucho menos dólares de los que podrían entrar, ya que la inversión extranjera directa (IED) es baja y el país no tiene acceso a los mercados internacionales de crédito.
La baja IED y la falta de crédito internacional son consecuencia de las políticas económicas implementadas por el gobierno nacional, que acumula inconsistencias y problemas estructurales sin resolver. Argentina cayó del tercer al sexto puesto (detrás de Brasil, México Colombia, Perú y Chile) en el ranking de países receptores de IED en la región. Durante los últimos diez años la Argentina fue el país de la región con menor dinamismo en materia de inversión extranjera directa
(IED). Entre 2005 y 2011 la IED aumentó tan sólo 37% en Argentina, mientras que en Chile, Uruguay y Brasil creció entre 150% y 180%.
Si el análisis abarca el período 1998 / 2011, el comportamiento de la IED en Argentina es aún más negativo, ya que nuestro país es el único de la región en el cual en 2011 la IED es más baja que en 1998. Si bien a principios de los años 2000 la IED se debilitó en todos los países de la región, las políticas económicas aplicadas en Chile; Uruguay y Brasil permitieron una fuerte recuperación de la IED a partir de 2005. De hecho, en 2011 la IED en Uruguay (+1363%); Chile (+278%) y Brasil (+46%) fueron sustancialmente más altas que en 1998. Por el contrario, el modelo económico aplicado en Argentina durante los últimos ocho años no logró que la IED se recuperara y sobrepasara los niveles de los 90s.
Paralelamente, las inconsistencias de política económica de los últimos años aumentaron exponencialmente el riesgo soberano argentino, dejando a nuestro país fuera de los mercados financieros internacionales. En este sentido, en el gráfico (Ver imagen) se observa cómo durante los últimos años el riesgo argentino subió mientras que el riesgo brasilero y uruguayo se reducía. Este incremento diferencial del riesgo argentino implica que nuestro país desaprovechó el costo de financiamiento internacional más bajo de toda la historia, con tasas de interés en dólares que no superan el 3% anual. De hecho, Brasil ha colocado recientemente deuda al costo más bajo de toda su historia, emitiendo bonos por USD1,250 MM con una tasa de interés de apenas 2.6%, que implica un riesgo país de 176 puntos básicos.
Resumiendo, como consecuencia de las políticas de Estado en Argentina entran menos dólares que los que podrían ingresar.
No es gratis desincentivar la IED, no tener crédito y generar escasez de dólares. Al permanecer fuera de los mercados de crédito el Estado no sólo desincentiva la oferta de dólares, sino que alimenta la demanda de dólares y compite con los privados por los “pocos” dólares que hay en la economía. El Estado demanda dólares para pagar deuda e importar energía.
El sector privado tiene una demanda “operativa” de dólares destinada a importar bienes de capital (inversión) e insumos y bienes intermedios (producción). A su vez, también necesita dólares para pagar deuda (intereses y amortizaciones) y utilidades y dividendos (inversión).
Sin aplicar políticas económicas de aliento a la IED con apertura al crédito internacional, y descartando la devaluación nominal como instrumento “solucionador” de la escasez de dólares, el gobierno tuvo que establecer crecientes intervenciones cambiarias para pisar la demanda privada y poder tener divisas suficientes para cerrar su caja en dólares 2012.
Justamente, la necesidad de cerrar su caja en dólares explica las trabas que el Estado le impone al sector privado para ahorrar en dólares, comprar importaciones y pagar dividendos, utilidades, royalties, intereses y amortizaciones al exterior. Sin embargo, la intervención cambiaria y las distintas trabas interfieren en las decisiones de producción e inversión del sector privado, afectando negativamente al nivel de actividad. De hecho, la brusca desaceleración de la tasa de crecimiento estaría fundamentalmente explicada por la fuerte intensificación de las trabas cambiarias."
(*) Informes de Economía & Regiones Consultora. Artículo publicado por Urgente 24 el 9 de Noviembre de 2012.