sábado, 3 de noviembre de 2012

Ni paga ni viaja a la cumbre de Cádiz

Editoriales varias (*)
Dicen que los diplomáticos españoles hicieron todo lo posible por normalizar las relaciones con Argentina, y sellarlo en una foto en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará el 16 y 17 de noviembre en Cádiz. Pero Cristina Fernández no pagará a Repsol, ni se subirá al avión.
Los diplomáticos españoles llevan meses haciendo malabares para normalizar las relaciones con Argentina. Lo afirmó el diario 'El País': publicó que el Gobierno de Mariano Rajoy lleva meses intentando asegurar la presencia de la presidente Cristina Fernández en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará el 16 y 17 de noviembre en Cádiz. Durante esos dos días, en que se festejará el 200º aniversario de la Constitución liberal de 1812, quedará retratada la ascendencia de España en Iberoamérica. Si Fernández no acude el evento quedará algo deslucido. Si además arrastrase en su decisión a Venezuela, Ecuador, Bolivia y Uruguay, la presencia internacional de España como puente entre América y la Unión Europea quedaría debilitada. De ahí el empeño del Gobierno en encauzar las relaciones.
 
Sin embargo, el espacio en que maniobran los diplomáticos españoles es muy estrecho y la tela que va tejiendo puede desbaratarse en cualquier momento. El último paso en el camino hacia la normalización lo ha dado el secretario de Estado de Iberoamérica, Jesús Gracia, en un viaje a Paraguay que sin que el Gobierno paraguayo informase de su presencia en el país. Su objetivo era lograr el mayor consenso posible en torno a la cumbre de Cádiz.
 
Ocurre que Cristina no acudiría a la cumbre a la que asistiera el presidente de Paraguay, Federico Franco, quien accedió al poder el pasado junio tras la destitución en menos de 48 horas de Fernando Lugo. Fernández calificó aquella destitución como un "golpe suave". Los países de Mercosur, integrado por Brasil, Uruguay y Argentina suspendieron la pertenencia de Paraguay y aprovecharon para incorporar a Venezuela. Ahora, difícilmente estarían dispuestos a sentarse en la misma sala que Federico Franco. Jesús Gracia, en su viaje hacia Asunción hizo escala en Buenos Aires a la ida y a la vuelta, pero sin salir del aeropuerto porteño de Ezeiza. Finalmente, el Gobierno paraguayo no asistirá a Cádiz. "Fue desinvitado".
 
Pese a ello, Cristina no confirmó su presencia. 
 
Desde el pasado abril, la comunicación entre la mandataria argentina y el español Mariano Rajoy es nula. A los ministros argentinos solo se les ha permitido reunirse con el embajador español desde hace un par de meses. Y en medio de ese ambiente tan embarrado, los diplomáticos españoles trataron de abrir el camino hacia Cádiz.
 
Hubo ocho reuniones ministeriales preparatorias: el embajador español en Buenos Aires, Román Oyarzún, se reunió con casi todo el gabinete nacional para buscar la esperada foto entre Cristina y el rey Juan Carlos.
 
Aunque los pasos se dieron que cierta precausión que evite que se repita una escena como la del ministro de Industria, José Manuel Soria, cuando en abril declaró "las cosas parece que se encauzan" y, dos días después, Cristina decretó la expropiación.
 
En cuanto al Rey de España, quien mantenía un buen trato con Cristina hasta la fecha de la expropiación, no ha vuelto a hablar con ella desde entonces. "Si el Gobierno español se lo pide, el Rey la llamará", indica una fuente del Ejecutivo. 
 
Pero la decisión se tomó esta semana en la Casa Rosada: en lugar de Cristina, el Gobierno enviará al vicepresidente Amado Boudou y al canciller Héctor Timerman.
 
Para España, sin dudas, no será igual. 
 
"Nunca se manejó en la agenda de la Presidente que fuera a concurrir a Cádiz", dijo al diario 'La Nación' una calificada fuente de la Cancillería que integrará la comitiva argentina que viaja a España. De confirmarse finalmente esta decisión, para Madrid será un duro golpe, ya que se esperaban aires de cambio.
 
Ayer se supo, por ejemplo, que las gestiones diplomáticas de España tendientes a mejorar los vínculos con la Argentina llegaron a tal extremo que hasta se habría logrado que los abogados de Repsol postergaran la presentación ante el tribunal internacional del Ciadi la demanda por el caso YPF. Había expectativas de que la Argentina pagara, pero admitían que los tiempos de la visita de Cristina a España no ayudan: la presentación judicial debía realizarse el 16 de noviembre, es decir, la misma fecha del inicio de la cumbre. Al parecer, se habría logrado correr para después de la reunión de presidentes una embestida de Repsol. Es que a partir del 16 de este mes culmina el plazo de seis meses que Repsol debe respetar antes de ir al Ciadi. Por ello, en España especulaban con un gesto de Cristina en Cádiz antes de ir a la justicia internacional.
 
Por el contrario, en laRosada evalúan que "no existe el clima deseado" para que la Presidente viaje. Entre los nubarrones a la vista se mencionó la decisión, al parecer, "irrevocable" del Gobierno de no pagar a Repsol.
 
También se puso como excusa los desencuentros entre el Mercosur y la Unión Europea para cerrar un acuerdo de libre comercio. Y se analizó como "obstáculo" la crisis que vive España y los reclamos que hizo Rajoy a la Argentina para brindarle "mayor previsibilidad" al empresariado. Ni siquiera, adujeron en el Gobierno, uno de los lemas elegidos para la cumbre ayudaba: "Retos y oportunidades de la economía mundial desde una perspectiva iberoamericana".
 
El diario 'El Cronista', en cambio, la subió al avión para un viaje de reconciliación.  "España hizo todo lo que pidió la Presidente para concretar el viaje", dijo un diplomático ibérico. Se refería a varios requerimientos de la diplomacia argentina para asegurar la participación de Cristina: El mismísimo presidente español Mariano Rajoy se reunió con Franco en Nueva York, en un aparte de la Asamblea de Naciones Unidas, para negociar su desinvitación a la reunión. El paraguayo salió del encuentro con Rajoy y anunció que no viajará a Cádiz.
 
También remarcó el otro gesto de conciliación por parte de Madrid: la decisión, anunciada a mediados de octubre, de volver a comprar biodiesel argentino, después del bloqueo que el gobierno de Rajoy había impuesto como represalia por la expropiación argentina de YPF. 
 
Anoche, fuentes de la petrolera española daban cuenta de la posibilidad que la reanudación del diálogo entre Madrid y Buenos Aires permita llegar a un acuerdo indemnizatorio sin necesidad de litigar internacionalmente.
 
Hasta anuncia que los diplomáticos españoles esperan que se concrete aunque sea un café a solas entre Cristina y Rajoy para poder abordar los temas espinosos de la relación y regenerar la cercanía que han tenido España y Argentina históricamente.
 
"El pasaje está comprado y las valijas hechas, pero hasta que la Presidente no se suba al avión, los españoles no respirarán tranquilos", concluyó el matutino porteño.

(*) Editoriales de los diarios El País (España), La Nación y El Cronista. Artículo publicado por Urgente 24 el 2 de Noviembre de 2012.