jueves, 8 de noviembre de 2012

Obama ganó y Romney no perdió…

Por Gabriela Pousa (*)


02:00 AM. Los medios locales muestran imágenes de los Estados Unidos y los titulares se repiten: “Ganó Obama“. Pero algo falta. ¿Cómo voy a apagar así el televisor? ¡Aún no escuché al candidato republicano Romney salir a denunciar fraude, ni a acusar a los demócratas de conspiradores destituyentes!
Tampoco desplegaron todavía el cotillón, ni los vi repartiendo medias, ni se inflaron los globos con la inscripción “The Washington Post Miente“… Comienzo a dudar seriamente, de que haya habido realmente elecciones en el país del Norte.
Aquello que observo a través de Internet, la CNN, y demás canales que están a mi alcance no logra decodificarse en mi mente. Nadie pelea en las calles. no hay agresión, no hay cánticos burlándose del perdedor, es más, escucho a un americano festejando en el búnker de Barack Obama, y al acercarle un periodista, el micrófono, modera su euforia y respetuosamente observa: “Estados Unidos ha elegido, pero eso no implica que haya un perdedor”.
Traté de divisar las botellas de alcohol alrededor del entrevistado, pero no… Entonces, dudé de mi inglés. Seguramente no había entendido bien. Un rato más tarde leí ese mismo reportaje, traducido, en un portal de Internet. Y no, no había fallado mi inglés. Lo que en todo caso estaba fallando era el concepto de acto eleccionario, de adversario, aprehendido en esta América de más abajo…
En rigor, el concepto nacional (y popular) de la emisión de sufragio en estos pagos, acarrea unbackground sustancialmente diferente. En cambio, el escenario que contemplo a través del monitor me resulta sorprendente. Pienso dentro de mí que les falta pasión. “Claro, son fríos y materialistas. Es el país del consumo, otra cosa no les interesa, trato de consolarme. En vano.
Desde luego que ni Obama es Boca, ni Romney es River, no sé… Pareciera que les resulta indiferente quién ganó la elección. Me pregunto: ¿Cien millones de personas apáticas, aburridas, desinteresadas?
No, no. Debe haber un error.
De repente, aplausos y enseguida silencio. Aparece Romney. Impecable sonrisa y prestancia. ¡Ah, ahí denuncia inconsistencias en el recuento de votos...! Tampoco. Se paró a agradecer y a felicitar a Obama, a su esposa y a sus hijas. “Les deseo éxito en su gestión, y seguiré colaborando para engrandecer la Nación
No, no era un candidato derrotado, era un Señor…
Es tarde. Mañana hay que seguir aquí, sorteando cortes de calles, escuchándola a Ella, rogando que no paren los subtes, que no haya que dejar la mitad del carrito porque de ayer a hoy los precios en el súper aumentaron, atravesar las bolsas de basuras por el problema con la recolección,  y tratar de volver a casa, mirando cual paranoicos para todos lados no sea cosa que una “entradera” nos dejé sin la esperanza que queda…
Tampoco hace falta ver y escuchar más. Una no es de madera y son inevitables las comparaciones aunque duelan. No hay paraísos terrenales es verdad. Pero hay respeto, normas, reglas y valores que hacen más fácil crecer, progresar. En definitiva, vivir y no simplemente respirar.

Finalmente, advierto que no me confundía del todo. Si, había y hay un error. Pero el mismo se halla de este lado del televisor… En lo sucesivo, pienso, habrá que enfocar mejor.

(*) Gabriela Pousa es Analista Política en Medios, Licenciada en Comunicación Social y Periodismo (Universidad del Salvador), Analista Política y Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE).  Gestiona: http://www.perspectivaspoliticas.info