miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Qué pasó en estos 9 años?

Por Antonio I. Margariti (*)
1.    El “mito” económico

Ciertas afirmaciones  repetidas obstinadamente por los economistas,  empresarios y  políticos,  terminan convertidas en hegemónicas  y hacen surgir  el “mito” económico.  Que es aquella verdad que parece revelada, pero que no se sostiene ni en sus propios términos. Sobre todo cuando a los observadores imparciales se les cae el velo de la ignorancia y advierten la realidad tal como ella es.
El “mito” económico es algo que a lo mejor sucedió o que estuvo a punto de llegar a ocurrir, sin que nadie haya sido testigo documentado del suceso. Entonces se convierte en un deseo colectivo, en una esperanza social o quizás, en una superchería popular.

Este año 2012 se está convirtiendo en un año devastador para algunos de los “mitos” económicos más difundidos, que sin embargo  siguen gozando de buena salud. Entre ellos el “mito” del enorme crecimiento del PBI sucedido entre los años 2003 al 2012, como nunca antes jamás se había visto en la historia económica del país (por lo menos así reza la propaganda oficial).

 Permítasenos hacer una comparación entre dos “mitos”: el impresionante crecimiento de China y el modelo de acumulación diversificada con inclusión social de Argentina. Ambos sucedieron con idéntica tasa y en el mismo período de tiempo.

2.    El  impresionante crecimiento chino 

En los últimos años, China decidió sepultar las ideas socialistas,  abandonó el intervencionismo estatal en economía, aceptó  respetar  la iniciativa privada y comenzó a restaurar el derecho de propiedad. El resultado fue un crecimiento exponencial y sostenido, mayor al de toda  expectativa.  El fenómeno sólo fue igualado en Alemania después de la II Guerra Mundial bajo administración de Konrad Adenauer cuando el ministro de economía  Ludwig Erhard estableció el DM como moneda estable y adoptó el sistema de “economía social de mercado” que había sido preparado técnicamente por el  gran economista de Hannover, Wilhelm Röpke.

En  1990 los chinos comenzaron a construir una  nueva ciudad:  Pudong que hoy tiene 3,8 millones de habitantes. Hace menos de 22 años, ese territorio era un pantano insalubre del río Huangpu, al sureste de Shanghái y en menos de 15 años surgió esta increíblemente moderna ciudad. Se terminó de construir en tiempo record durante 2006, con métodos de una compleja ingeniería de ensamble  y  elementos arquitectónicos prelaborados. Participaron en su diseño y construcción los más famosos arquitectos internacionales  Helmut Jahn, sir Norman Foster, Santiago Calatrava, Mario Botta, Jean Nouvel, Renzo Piano, Frank Gehry, Tadao Ando, Arata Isozaki y Richard Meier.

Según declaración del gobierno chino,  Pudong tuvo un costo de u$s 65.000 millones, la mitad de la deuda pública argentina reestructurada por Néstor Kirchner y Roberto Lavagna.  Hoy es una fantástica ciudad, más grande que Buenos Aires y más bella que New York,  pudiendo  ser vista en Internet (sitio Google > imágenes > Pudong).   Posee  la torre Jin Mao, el edificio más alto del mundo con  88 pisos de  420 metros más la antena televisiva. Constituye la zona económica-financiera más importante  de China (segundo exportador mundial  después de Alemania). Cuenta también con el  puente de arco sobre el mar, más largo del mundo. Pudong está unida con el resto de China por un sistema de trenes de levitación magnética que pueden alcanzar la velocidad de 430 km. x hora.  Allí se invirtieron los fondos del famoso “crecimiento a tasas chinas”. Hoy el comercio exterior de China depende de Pudong.

Pero no todo fue apertura de la economía al resto del mundo. También hicieron una apertura  social usando fondos para construir la  1ª ciudad autosustentable del mundo. Apenas terminaron con Pudong, en 2005 comenzaron a construir esa ciudad sustentable  en una isla semejante a Manhattan, en el delta del mismo río. Esta nueva ciudad social se llama Dongtan y forma parte del plan para construir 200 ciudades que albergarán 450 millones de chinos entre 2012 y 2050, eliminando completamente el problema de las chabolas o villas miseria.

El diseño de Dongtan es obra del estudio ARUP de Londres, dirigido por el arqº. chileno Alejandro Gutiérrez. Consumirá sólo 1/3 de la energía de otras ciudades. Los arquitectos han estudiado la orientación de los edificios en relación con el sol, la lluvia y los vientos para evitar calores o fríos excesivos. En los  muros aplicarán  un valor térmico muy alto. En lugar de techo simple, colocarán  cubiertas verdes de plantas silvestres para retener el agua, disminuyendo la carga sobre el  alcantarillado y generando un impacto positivo sobre el “efecto del calentamiento urbano”.  Las soluciones reducirán las absorciones térmicas de los edificios, permitiendo suavizar las curvas de demanda de aire acondicionado. Los edificios tendrán 4 pisos sin ascensor, con escaleras amigables (escalones anchos y de poca altura). Por razones de seguridad todas las viviendas darán directamente a la calle, sin pasillos comunes. No será necesario el uso intensivo de transporte urbano porque en un radio de 6 cuadras de cada vivienda se instalarán todos los servicios necesarios para la vida normal. El tratamiento de los desechos fue  la principal preocupación municipal, con plantas que dividirán la basura en: metales, plásticos, vitrificados, orgánicos, cáscara arroz  y celulosa-papel-madera.

Cada grupo  de viviendas tendrá un mercado con comerciantes  y puesteros independientes, que recibirán mercadería fresca  procesada  directamente por  los productores locales. Se construyen hangares orgánicos de 8hs. que equivalen  a quintas de 150hs. aptas para cultivar bajo cubierta e hidroponia todo tipo de frutas y hortalizas que requieran los habitantes de Dongtan. (sitio Google > imágenes > Dongtan)

3.    El modelo de acumulación con inclusión social.

En el mismo período en que el crecimiento chino permitió  esas obras monumentales -sin parangón en la historia-  nosotros  nos ufanamos de crecer también a  tasas chinas.

Inclusive en estos días, prestigiosos economistas no afectos al oficialismo, dirigentes empresarios con veleidosas convicciones y experimentados  analistas políticos  siguen proclamando en entrevistas televisivas  y escritas  que también aquí pudimos crecer de manera sustentable a los niveles chinos del 9 % y 10 % anual.  Parece increíble que hayamos igualado al fenómeno chino, pero así lo cree medio mundo.

De inmediato nos surgen una serie de dudas y de peguntas que requieren alguna respuesta coherente.

¿Porqué si durante 9 años nosotros también crecimos a tasas chinas, las calles de nuestras ciudades importantes parecen bombardeadas por una aviación enemiga, llenas de baches, pozos y corralitos?

¿Por qué si tuvimos el crecimiento más grande de nuestra historia económica,   las veredas de las ciudades son intransitables y causan accidentes peligrosos a quienes tropiezan con baldosas flojas?

¿Porqué las ciudades de nuestro país lucen como caóticas, mugrientas, sucias, inundables y cubiertas con bolsas de residuos esparcidos por el espacio público?

¿Porqué seguimos teniendo deficientes sistemas de aguas corrientes y carecemos de  cloacas para recoger las aguas servidas?

¿Porqué aumentan incesantemente las villas miserias que se expanden por áreas centrales y se establecen en los lindes de rutas y autopistas importantes?

¿Porqué la desocupación está en aumento y el gobierno denuncia que el 38 % del trabajo se realiza fuera de las normas legales?

¿Porqué las rutas nacionales son inseguras, tienen un mantenimiento cero y sus baches constituyen trampas mortales para los vehículos que la transitan?

¿Porqué después de 9 años de crecimiento record los ferrocarriles suburbanos y los subterráneos metropolitanos siguen siendo obsoletos?

¿Porqué en lugar de los 47.800 km de vías ferroviarias que teníamos en 1949 sólo han quedado precarios 11.000 km y con trágicos descarrilamientos?

¿Porqué huyen los capitales para refugiarse en el exterior y el gobierno establece  un cepo cambiario que impide a los argentinos el derecho a elegir en qué moneda pueden ahorrar sus excedentes para la vejez?

¿Porqué se introducen restricciones cada vez más brutales para limitar  las importaciones, restringir las exportaciones y dificultar los viajes al exterior?

¿Porqué hemos perdido el autoabastecimiento de gas y petróleo cuando hace 10 años éramos importantes exportadores hacia los países limítrofes?

¿Porqué persistimos en administrar con pérdidas diarias de u$2 millones una aerolínea excesivamente recargada con dotaciones de pilotos, azafatas, asesores, empleados y gerentes  de toda clase?

¿Porqué tenemos desde hace años una inflación incontenible que oscila entre el 25 y 30 % anual según mediciones proclamadas por un grupo de parlamentarios libres y medidas por la escuela de negocios Sloan School del M.I.T en Massachusetts?

¿Porqué el sistema de generación y distribución eléctrica está en bancarrota y sus ingresos no alcanzan para pagar los kilowatios consumidos?

¿Porqué hemos perdido la competitividad internacional de una industria súper protegida, debido al enorme aumento interno del costo de producción en u$s?

¿Porqué tenemos que aguantar  una terrible  presión fiscal que se apropia del 68 % al 70 % de los ingresos efectivos de las personas físicas mediante un perverso sistema impositivo compuesto por 96 impuestos directos o indirectos, legales o encubiertos, declarados o  clandestinos?

¿Porqué muchas provincias importantes no pueden pagar sus sueldos y aguinaldos en tiempo y forma?

¿Porqué la deuda pública es hoy mayor que la declarada durante el default de 2001  y supera los u$s 198.000 millones?

¿Porqué hay expropiaciones de empresas sin ser calificadas por  ley ni previamente indemnizadas, violando abiertamente el art. 17 de la Constitución Nacional reformada en 1994?

¿Porqué se utilizan sin límites las reservas del Banco Central, se emiten billetes descontroladamente  y se recurre a la apropiación del dinero de las Cajas Jubilatorias administradas por la Anses?

¿Porqué no se respetan los fallos de la Suprema Corte sobre el ajuste jubilatorio, fundados en la disposición constitucional del art. 14 bis que establece jubilaciones y pensiones  móviles?

Después de estos 9 años  ¿dónde están nuestro Pudong  económico y nuestra Dongtan social?

Sería de  gran importancia técnica, política y de moral pública que todos estos interrogantes puedan ser satisfactoriamente contestados para saber porqué  nos sucedió todo esto  dentro de un contexto de crecimiento económico sostenido como no se ha visto en ninguna otra época de la Argentina. ¡El pueblo tiene derecho a saber de qué se trata y los gobernantes tienen el deber de informarlo! 

(*) Antonio I. Margariti. Economista. Publicado en la edición Nº 433 de "Economía para todos" (Director: Robrto Cachanosky) el 7 de Noviembre de 2012