lunes, 5 de noviembre de 2012

¡Vamos!

Por Malú Kikuchi (*)
Parece tonto apostarle tantas esperanzas a una fecha arbitraria, que no sabemos cómo ni con qué razones, si es que las hubo, se estableció. Pero el 8N ya tiene una cierta aureola mágica y por lo menos yo, le apuesto fuerte.
Y no juego ni a la oca. Es que el 13/9/2012 nos sorprendió a los que salimos a la calle, nos desconcertó la multitud, creo que nadie imaginó que éramos tantos. Y mirarnos en el espejo de los otros, fue genial.
Personas que expresaban con carteles caseros su disconformidad con los muchos actos de este gobierno que nos crispan y nos lastiman. En paz,  respetando la ley, en familia,  y con la enorme  alegría de sabernos muchos. No estábamos solos y las calles también eran nuestras.
Fue como reconocer la Argentina de la escuela primaria, la que nos prometía ser grande, culta, abierta, justa, con una clase media tan amplia y generosa como la pampa misma. Esa fue la maravillosa sensación.
Y ahora estamos en las vísperas. El 8N está a la vuelta de la semana y lo espero como los chicos esperan a Papá Noel, con ilusión y ansiedad. No se deje asustar con esos mails que hablan de la Tupac de Milagro Sala y de los piqueteros duros del gobierno. No es cierto. Es para que no salgamos. Y si lo fuera, insisto que no lo es, si llegara a suceder algo, el problema sería muy serio para el gobierno. Así que no lo crea, gobiernan mal, pero no son tontos.
Y si tiene ganas de mirar un poco más lejos, pensemos juntos en un mañana lejano, pero que indefectiblemente llegará; un mañana sin Cristina y sin Boudou, ni Conti, ni Moreno, ni Larroque, ni Kicillof, ni Echegaray, ni Abal Medina, ni Zanini, ni Garré, ni Aníbal F, ni ….  Va a suceder, depende de nosotros que suceda. Siempre dentro de la ley.
Pensemos, Usted y yo, dejemos de lado los partidos y los opositores. Si pensamos en ellos por ahí no coincidimos. Y nuestra fuerza, la del pueblo, es estar juntos. Le pedimos prestado al PJ el cantito y lo hacemos nuestro: “el pueblo unido jamás será vencido”. Es cierto. Que nadie nos separe.
No tengamos límites, el pueblo no tiene límites. Los que delinquieron en cualquier puesto, de la manera que fuera, son sólo delincuentes y deberán ser juzgados como tales. Sin cacerías de brujas que de nada sirven. Estamos viviendo una desde el 2003 y así nos va. Sin brujas y sin delincuentes.
Todos los demás, vengan de donde vengan, no importa su filiación, ni su trabajo, ni sus creencias (todo siempre dentro de la ley), preguntémosles si son argentinos, si se sienten argentinos y si contestan que si,  caminemos juntos hacia la Patria que queremos. Trabajemos juntos.
Creo que la palabra clave, la que vence cualquier obstáculo, la que deja ver el futuro que queremos, es JUNTOS. Y en serio, no importa si está más a la derecha o a la izquierda, si es más liberal que estatista, o al revés; lo que importa es el respeto a la Constitución y a nuestras diferencias, en libertad.
Constitución Nacional, respeto por las libertades individuales, idoneidad para ocupar los cargos. Con eso basta, lo demás es para discusión de café. El país está en serio peligro, ya es el hazmerreir del planeta (cuando se acuerdan de nosotros), no es tiempo de detenerse en pequeñeces. No las permitamos.
Nosotros, el pueblo argentino, los chetos, la clase media que se viste bien, los sindicalistas y los sindicados, todos somos pueblo. No podemos admitir que se apropien de la palabra pueblo, hay que reivindicarla para nosotros, lo mismo que los símbolos, empezando por la Plaza de Mayo.
Pero JUNTOS. Si nos dividimos siguiendo el pésimo ejemplo de algunos opositores, perdimos antes de empezar. Somos muchos, somos más, la agenda política la marcamos nosotros. Vamos por delante de partidos y de opositores. Tenemos  que hacernos cargo de nuestro futuro. Nadie puede hacerlo por nosotros. Los que llevarán la política de la unidad, ya aparecerán.
¡Vamos! ¡Vamos todos! Pero no vamos por todo, vamos por la República, vamos por la Constitución, vamos por la decencia, vamos por la seguridad, vamos por la escuela pública de excelencia, ¡vamos por la dignidad de la Argentina! ¡Vamos! El 8N encontrémonos en las calles y reencontremos la Patria. La de todos.
(*) Malú Kikuchi. Periodista y analista política. Artículo publicado en La Caja de Pandora el 4 de Noviembre de 2012.