sábado, 15 de diciembre de 2012

Ahora es la Justicia

Por María Celsa Rodríguez (*)
La Presidente aunque parece,  no tiene el pensamiento ordenado, y la suma de los últimos acontecimientos  la sacan de eje.

Mantiene la cólera contenida y disimula muy bien, aunque de vez en cuando asoman  sus frases agresivas, que siempre tiene algún destinatario. Primero fue el campo, luego su vicepresidente Cobos, después la oposición, posteriormente los empresarios, luego la clase media, mas tarde los trabajadores, Moyano, Macri,  Scioli, los fondos buitre, los jubilados y por supuesto su eterno enemigo, el culpable de todos los males Clarín. Pero ahora puso la mira en la justicia.

Ella dijo: "Nosotros exigimos a todos los poderes del Estado la misma conducta de decoro, independencia, respeto a la voluntad del Parlamento y la voluntad popular". Bueno, debería recordar que ella es uno de los poderes del Estado, y si pide decoro...debería empezar por ella.


Pero definamos decoro. Según el diccionario de la real academia decoro es:
 " Honor y respeto que se debe a una persona. Gravedad, seriedad en la forma de actuar y de hablar:


En ambos ella ha perdido, ya que muchos le han perdido el respeto a la investidura y ella ha contribuido para que esto pase. 

En la segunda definición: ella está fallando desde hace rato, ya que sus discursos se alejan de lo que debe ser una mandataria. Cuando fue a Angola hizo bastantes papelones. En Harvard demostró sus falencias, luego en el fatal ejemplo del salmón que le causó mucha gracia a la Presidente de Brasil.

 
Y ahora en la fiesta del 9D y  sin un mínimo de compostura bailó al ritmo del himno en una nueva y popular  versión  en donde se han  olvidado del respeto que se le tenía a la canción.
Luego  dijo "cuando a algunos les fallan los fierros mediáticos intentan construir fierros judiciales para poder tumbar o voltear gobiernos"...Refiriéndose a Clarín. Pero que son los fierros? Según el diccionario significa hierro -arma blanca. Y ahora parece que ella es quien va usar los fierros del poder para "democratizar la justicia? . 

Ya que después del fallo del caso Marita Verón sobre  Trata de Personas en que todos los imputados fueron absueltos dijo la Presidente:."Vamos a poner en marcha una democratización del Poder Judicial""Humildemente, es hora de que cada uno de los poderes del Estado nos hagamos cargo de las cosas que pasan. Me comprometo a impulsar un proceso de democratización de la Justicia. No es demasiado diferente lo que pasa en Tucumán de lo que pasa en otros lados y las cosas siguen pasando" Pero Tucumán es una provincia Kirchnerista, el lugar donde gobierna Alperovich, la tierra de Betty la tercera en el orden de sucesión a la presidencia.  


Y agregó " Espero que este caso sirva para repensar en una democratización de uno de los tres poderes del Estado, independientes, pero del Estado. Debemos siempre preservar el bien común y la integralidad del Estado porque representamos el bien común" “En ese poder son eternos, nadie los puede movilizar, porque además se protegen entre ellos. Deciden sobre la vida, la libertad y el patrimonio de todos nosotros. Entonces, creo que tiene que haber un control republicano, de la misma manera que hay un control republicano sobre cada uno de los poderes y sobre cada uno de los civiles”.

Pero la democratización del Poder Judicial se logra mediante la democratización del estatus social adquirido dentro del sistema  donde hay 4 elementos de base para que ello se dé 
1) el pluralismo político e ideológico;
2) el respeto a las leyes y a la Constitución Nacional;
3) el respeto a las instituciones democráticas
4) el valor de la república. 

Para lo cual se requiere: 1) Programar un proceso interno en el cual haya no solo el deseo y compromiso de cambio por parte de los ciudadanos que participan en la función de la administración de justicia sino también que  cada integrante de este poder  tenga un incentivo a modificar aquello que ya está obsoleto y anacrónico y que aún permanece enquistado en el núcleo de la justicia.
                                2) Y por otro lado una modificación en la forma de trabajar internamente en los juzgados, economizando tiempo, racionalizando la infraestructuras, con más capacidad técnica y eficacia del capital humano.
                                3) No solo bastará con modificar el proceso judicial, y por lo tanto la legislación procesal, debemos saber con certeza que tipo de poder judicial queremos.
                                4) Establecer las variables que pueden ser: 
 - regular un sistema de proceso oral;
 -juicio por jurado;
- elección de magistrado por votación universal, con función temporal.

Pero la democratización de la justicia esconde un interés mayor, y es que para ello se debe reformar la Constitución Nacional, un deseoso anhelo de los que buscan imponer la re-reelección. Este súbito deseo de la presidente trae  escondida esa posibilidad.
Sabemos que el derecho , la ley y la justicia distingue a un pueblo entre  la civilización de la barbarie. La pregunta que nos hacemos es ¿que queremos para nuestra república? ¿Que tipo de justicia queremos tener? ¿Que se busca con la democratización de la justicia? ¿Porque ahora la Presidente ve los defectos de nuestra justicia? Y no vio antes, cuando nos escandalizamos de los casos de corrupción, donde integrantes de su gobierno son investigados por enriquecimiento ilícito, la malversación del gasto publico, el causa de corrupción  que siempre terminan en el bolillero de Oyarbide, como la mafia de los medicamentos, la investigación al ex secretarios de transporte Ricardo Jaime, las escuchas ilegales a Macri, el caso Shocklender y Madres de plaza de Mayo, y tantos otros donde la impunidad reina soberbia.


Sabemos que estos deseos democratizantes ya elaborados o por ser elaborados tienen una matriz más interesante, escondida tras este súbito impulso.

 
En el ir por todo  parece que la justicia también fue colocada  en esa lista.


Y la demostración de barbarie que se desató frente a la casa de Tucuman es una secuencia de la irracionalidad en que se mueven ciertos sectores que se alejan de todo sentido democrático. Pero el caso Marita Veron no es culpa de la justicia  es culpa de un Estado que no hizo ni hace nada por atacar la trata de blancas. Y del Congreso, que durante este año no fue discutida la ley que ya tenia media  sanción  del Senado.


Sin que nos diéramos cuenta se esta tejiendo una barbarie contra la república,  y el poder político mueve los hilos sutilmente mientras, todo se va dirigiendo lentamente a un ciclotimia de voluntades, en tanto  muchos aplauden encandilados,  festejando el mejor momento en la historia argentina.


(*) María Celsa Rodriguez. Abogada. Periodista y analista política.
www.chacorealidades.blogspot.com

Fuente: Comunicación personal de la autora.