miércoles, 12 de diciembre de 2012

El Banco Central parece decir: "Lo que dé"

Por Milagros Gismondi (*)
En una recordada publicidad de seguridad vial del año 2000 uno de los protagonistas señalaba que andaba en auto a “lo que dé”, dejando en claro que conducía a altas velocidades. Esto parecería decir el BCRA cuando acelera el ritmo de traspasos al Tesoro Nacional como lo hizo a fin de noviembre, batiendo el récord de asistencia mensual.


Si bien el incremento del gasto público se desaceleró en los últimos meses, la debilidad de las cuentas públicas y el nulo acceso a los mercados de deuda obligó al Tesoro Nacional a recurrir al BCRA para cubrir el bache fiscal. Esto generó que el BCRA asuma el rol de principal financista del Tesoro, aumentando los traspasos vía utilidades, utilización de reservas internacionales e incrementando el stock de Adelantos transitorios. Así, el 23 de noviembre le transfirió al Tesoro Nacional la suma de $ 8.700 M bajo este último concepto, constituyendo un nuevo récord de asistencia mensual. Si bien este traspaso puede responder a las necesidades fiscales de diciembre que estacionalmente aumentan, lo cierto es que el stock de Adelantos Transitorios superó la barrera de los $100.000 M.

De esta forma, mientras la debilidad de las cuentas públicas se traslada a las provincias mediante un ajuste que los gobernadores deben enfrentar aumentando la presión tributaria sub-nacional, la solución desde el gobierno central continúa siendo la mayor emisión. 

Sin embargo, el margen fiscal es muy estrecho en tanto que los principales componentes del gasto son inflexibles a la baja (salarios, jubilaciones, seguridad social, etc.) por lo que el freno al gasto se ubica en menor obra pública y menores transferencias a las provincias, reforzando la etapa recesiva del ciclo, achicando el margen para hacer políticas contracíclicas. La mayor emisión presiona sobre los precios, que en un contexto de estancamiento económico aceleraron en 2012 su ritmo de expansión, mientras que también se aceleran las expectativas inflacionarias (en noviembre según la Universidad Di Tella aumentaron a 30% anual para los próximos 12 meses). 

Para el 2013 no se espera que el BCRA ceda su lugar de principal financista del Tesoro Nacional, por lo que la situación podría agudizarse. Si bien una mejor cosecha podría dar algo de aire a la situación fiscal, al ser un año electoral el ajuste vía menor obra pública también tiene sus costos.  

En síntesis, el ritmo actual de expansión monetaria con una economía que no crece afecta el poder adquisitivo del salario, la competitividad de la producción y la inversión, afectando el empleo.

(*) Milagros Gismondi. Economista Jefe en Orlando Ferreres & Asociados. Artículo publicado en "El Punto de Equilibrio" el 10 de Diciembre de 2012.