miércoles, 5 de diciembre de 2012

Todo el ajuste a las provincias

Por Tomás Bulat (*)


El costo de ser dóciles se comienza a percibir en las arcas provinciales. El gobierno continua en su campaña de recortar transferencias o exenciones impositivas a las provincias, de manera de obligarlas a hacer el ajuste económico a ellas,  en lugar de que recaiga en el gobierno nacional.
Lo último es la no renovación de la promoción industrial a Catamarca, La Rioja, San Juan y San Luis, que -según estimaciones- alcanzaría un beneficio fiscal anual de $ 8.000 millones de pesos.

Si bien las quejas van a arreciar lo cierto es que la lógica del gobierno es sacar el ajuste de su órbita para que se encarguen las provincias. La CGT ya realizó amenazas concretas de movilización por la posible pérdida de 40.000 puestos de trabajo, pero en cada provincia afectada,  cerca de las gobernaciones y lejos del gobierno nacional.

El ajuste 2013
El Banco Central tuvo recientemente la mayor asistencia al fisco en un solo día, cuando le entregó 8100 millones de pesos para cubrir sus necesidades. Es obvio que esta inyección adicional de recursos va a presionar a la inflación a futuro, que es la otra forma de dilatar las soluciones.

Si la economía no se reactiva, cosa que parece no pasará, la presión fiscal de las provincias crecerá y los aumentos impositivos locales no podrán evitarse.
Esta tendencia pondrá más tensión entre gobernadores y el ejecutivo nacional y quizás los desplantes de De La Sota, que hoy son aislados, vayan consiguiendo nuevas  adhesiones de otros líderes provinciales.

Los ajustes nunca son políticamente neutros y los gobernadores ya lo empiezan a sufrir.

(*) Tomás Bulat. Economista, periodista y docente universitario. Artículo publicado en "El punto de equilibrio" el 4 de Diciembre de 2012