lunes, 25 de febrero de 2013

Cargando la sociedad en los hombros

Por María Celsa Rodriguez (*)
Leyendo la pagina del Instituto Mises Hispano, me llamó la atención una frase de Ludwing Von Mises que dice: " Cada uno carga una parte de la sociedad en sus hombros, ninguno puede descargar su responsabilidad en otros. Y ninguno puede encontrar una salida individual si la sociedad se des-barranca hacia su destrucción. Por ello, cada uno, en su propio interés, debe lanzarse  vigorosamente a la batalla intelectual". 

Analizando  cada oración de la frase, se puede ver  el peso que arrastra cada palabra y que encierra un mandato a la sociedad toda.

"Cada uno" dice Mises, es decir uno por uno separadamente como ente físico individual, pero que conforma conjuntamente con otros entes  también individuales, el conjunto de la sociedad. Cada "yo" carga con su responsabilidad que le cabe sobre las cosas que ocurren en la sociedad. Cuando vamos a votar, ¿es solo un ejercicio cívico o encierra algo más? Claro que sí, estamos pensando en nuestro futuro, en nuestras finanzas, en nuestro patrimonio, en nuestra salud, en nuestra educación, en nuestra justicia, en nuestra seguridad, etc. 

¿Que es "Cargar"?: Es asumir que se lleva un peso, algo que se debe soportar sobre los hombros y que se debe transportar atravesando el destino y la propia historia, a cuestas de sus propios errores, y asumiendo sus responsabilidades.
Ante nuestra la realidad, la Argentina ha mostrado en su historia que  tenía todas las posibilidades de convertirse en   una sociedad en constante  crecimiento. A pesar de tener muchas   carencias estructurales y sociales. Pero de pronto, en las últimas décadas del siglo XX el país comenzó a descender hacia el debilitamiento, cayendo en la condición de país subdesarrollado. Donde los índices de pobreza y una marcada desigualdad, que se sumó a la des- estructuración  del aparato  institucional, llevó al empobreciéndose de las políticas públicas en materia  de educación, de salud, de justicia, y de seguridad.

Construir una sociedad libre sin los contaminantes estatistas que solo conducen al control y a la opresión de sus pueblos llevados por las banderas fascistas  y socialistas  solo terminan a la larga, por destruir sus economías regionales y quebrar la libertad del soberano.
Porque el estatismo saquea lentamente a un país a través del clientelismo, de la corrupción, de las corporaciones y las prebendas. Paralizan las inversiones y hay falencias muy marcadas en todo lo que sea manejo estatal.
Las desigualdades se hacen evidentes, y hay un debilitamiento de las capacidades y de las habilidades, lo que limita el acceso a la igualdad de oportunidades  y a la adquisición de un ingreso digno.

Es cierto que: "Cada uno carga una parte de la sociedad en sus hombros", ya que ningún individuo que se considere ciudadano puede transitar por una sociedad como un ente separado del resto, y sienta que no es parte de los problemas sociales y políticos de su tiempo. Cuando él mismo constituye un eslabón de las razones que lo circundan, transfiriéndose estas a su propia vida y a sus propias decisiones personales. 
Cualquier acción proyectada sobre un proyecto familiar, laboral, comercial tiene en miras la realidad circundantes, las cuestiones políticas y económicas del país, las estadísticas, el valor de las monedas, la cotizaciones de los granos, la inflación, el desempleo, las tasas de interés, el salario, el marketing,el valor de la propiedad, los controles del Estado, etc
El hombre no puede proyectarse de espalda a la sociedad. Porque esta es el medio para el logro de sus fines. La razón que le permite actuar adecuadamente. Para ello utilizará el pensamiento y la observación como herramientas eficaces. Ya que actuar sin reflexionar, ni pensar cual camino es el más conveniente, los 
conduce a equivocaciones a veces imperdonables y otras veces a resultados indeseados. 
Ahora ¿como un gobierno actúa tomando decisiones arbitrarias a sus intereses colectivos?. Podríamos decir que ningún gobierno hace las cosas para que les vaya mal, sin embargo los resultados a veces   traen consecuencias negativas para uno, y beneficiosas para otros. Acaso ¿observaron la realidad y pensaron que era lo más conveniente a la hora de planificar las acciones de políticas publicas? Las promesas proclamadas sin un manejo asumido con la responsabilidad adecuada en las políticas económicas tanto a corto o mediano plazo traen sus consecuencias, sean que sus manejos hayan sido "con buenas intenciones" aunque con un barniz de ignorancia, que nos conducen a un índice de inflación que hoy carcome nuestra economía devaluando la moneda.
Se ha hecho todo lo que no se debía hacer para estar como estamos, esto nos hace a todos responsables.

Dice Mises:"..."Y ninguno puede encontrar una salida individual si la sociedad se des-barranca hacia su destrucción..." porque cuando una cosa se inclina lentamente a perder el equilibrio y cae todo, de pronto, se transparenta en su geografía  la crisis que lo rodea. Es un principio que actúa primero subrepticiamente, pero luego acapara todas las clases, para producir sus efectos  en su futuro. Lentamente todo se corrompe de manera consecutiva. Ya que las sociedades se forman y se mantienen en pie, se conservan y crecen movidos por las leyes naturales, las leyes que las constituyen y que la ordenan. Gobernados por seres que deberían ser íntegros y leales al mandato popular, con la misión de proteger sus instituciones y trabajar por su crecimiento y desarrollo.
Y la vida de las sociedades se escribe por individuos vivos y libres con un destino avizorado que se multiplica en cada individualidad y se proyecta en la multiplicidad de sueños.
Cada uno hilvana sus experiencias e infortunios que trasciende a la subjetividad absoluta de ellos. Surge así un sentimiento colectivo donde pendulan emociones encontradas: odio, amor, dolor, placer, éxitos y fracasos, etc. Un sentimiento de si mismo que se transfiere al común colectivo cuando se igualan los intereses.
  
Dice Mises "...en su propio interés, debe lanzarse  vigorosamente a la batalla intelectual ".
Porque si el ciudadano no logra entender que causan las crisis y los males en su sociedad, no podrá entender como solucionar los problemas de manera apropiada, y esto tarde o temprano agudizará en el futuro inmediato.
 Y un gobierno estatista y demasiado proteccionista arruina la vida del ciudadano, quiebra los sueños
de los empresarios,de los innovadores, de los inversionistas y de los  industriales. Se reducen las libertades individuales como así también los derechos sobre la propiedad privada. Se carece de una planificación a largo plazo y todo se sustancia según convenga al gobernante, cambiando las reglas del juego cada día. Entonces la inseguridad es un hecho, y los subsidios a ciertos servicios hacen peso sobre los precios. Se imponen prohibiciones a los productos importados, se regula el mercado, se manipulan los precios, las cotizaciones y el crecimiento se retrae.
(*) Dra María Celsa Rodríguez. Abogada, escritora, periodista y analista politica. 
www.chacorealidades.blogspot.com


Fuente: Comunicación personal de la autora.