lunes, 25 de febrero de 2013

Escándalo !!!!

Por Malú Kikuchi (*)
“Nada es tan escandaloso como que nada nos escandalice” decía Golda Meir. Los argentinos  del siglo XXI sabemos que es cierto. Es tanto el escándalo, es tan atroz, tan perverso y tan común, que lo que soporta la sociedad todos los días, ya no escandaliza a nadie, más bien pasa a ser un comentario que puede durar los caracteres de un tuit, o como mucho, tres días.

Por supuesto que hay categorías de escándalos, están los “frívolos”, los que se resumen en frases desubicadas e hirientes, los graves, y los letales. Hay de todo, como en un bazar ¿iraní?
Boudou, el vice de la nación y presidente del senado, abarca los frívolos, las frases desubicadas y los graves. No se priva. La compra de muebles originales en Italia, pagando pasajes y varios días de estadía a los encargados de traer el mobiliario que luce en el senado, y dicen que también en su departamento de Puerto Madero, con un gasto pagado por el estado (nosotros), de menos de $400.000, es “pecata minuta”, comparando los millones que desaparecen sin explicación. Y los millones que imprime Ciccone, que no es de Vanderbroele, que no es amigo de Boudou, pero que vive en un departamento del Vice, le paga las expensas, el teléfono de línea y el cable. Y Ciccone es un grave negociado irresuelto. Ciccone, se le expropió a un NN, y ya es del estado. Ahora éste puede imprimir provocando una inflación aún+ galopante, basta con que tenga papel.
Escandalosas frases desubicadas e insultantes: Schiavi el día después de la tragedia de Once: “Si hubiera pasado ayer que era feriado, seguro que era menos grave”. Cristina, 5 días después, antes no tuvo tiempo: “Ahora viaja + gente porque tiene donde ir, porque hay trabajo”. Cristina un día antes del 1° aniversario de Once: “Las abuelas y madres esperaron 35 años para tener justicia”. Frases escandalosas, chocantes e hirientes. Pero hay más.
Cristina en El Calafate toreando a Macri por los árboles de la 9 de Julio: “Los árboles son sagrados. Los árboles no se tocan. Sobre mi cadáver únicamente. ¡Sobre mi cadáver!”  Señora, infórmese, la ley de bosques no se cumple desde 11/2007 y se talan 26has por hora. Por favor, no se muera, haga cumplir la ley. Timerman en el Reino Unido reclamando las Malvinas a las que llamó “islas británicas” ¡Qué furcio, canciller!
Pichetto refiriéndose al atentado de la AMIA: “murieron argentinos judíos y argentinos argentinos”. Alguien más que tiene que informarse, el canciller y el vice ministro de economía Kicillof, ¿son medio argentinos? Randazo reconociendo que las líneas “Sarmiento y Mitre son un desastre”. ¿Se dan cuenta 10 años después de estar en el gobierno? Escandalosas y ofensivas palabras que ameritarían una sucesión de renuncias.  Si no fueran escandalosamente indignos.
Grondona, “Julio el eterno”, prohibiendo una bandera que sólo pide JUSTICIA para que no entorpezca la propaganda oficial  durante fútbol para todos. Bajo presión y gracias a los pocos medios libres que quedan, cual merced real, ha permitido un minuto de silencio antes de los partidos de esta semana. Diga que “todo pasa”. Grondona también pasará. La memoria de los escándalos, ojalá no pase. ¡Aunque son tantos y estamos tan anestesiados!
Escándalos graves. La vergonzosa mentira del INDEC que nació para no pagar a los dueños de bonos atados a la inflación. Simple, una escandalosa estafa más a cuenta del estado argentino. Además de la mentira tan fácilmente comprobable en cuanto se llega al super, o al mercadito de la esquina. Moreno miente descaradamente. ¿A partir de qué precios se congelaron los precios? YPF tiene permiso de subir el precio de la nafta, las demás empresas también lo harán y todos los productos serán más caros. Pero los precios están congelados, palabra de Moreno.
Todos los escándalos de corrupción son graves, algunos más que otros. “Sueños compartidos”, robos exclusivos, bajo la desidia y complicidad de ciertos funcionarios que le encargaron a mamá Hebe, que no sabe nada de construcción (sólo aprendió a odiar), y a un condenado por parricidio, abogado, también sin conocimientos de construcción, el sueño de la casa propia, estafando esperanzas de personas necesitadas. Desaparecieron los fondos, nunca aparecieron las casas. Un escándalo cruel.
Escándalo letal. El acuerdo desvergonzado con  Irán, negociando muertos. ¡85 muertos! Sin pudor, defendiendo lo indefendible, a sabiendas que esto es el “punto final” del caso y gracias a “la obediencia debida”, como lo señalara Laura Guinsburg, ¿a cambio de qué? No hay nada, ni petróleo barato, ni préstamos que no conseguimos de otra parte, ni la esperanza (casi imposible) de Cristina de liderar el grupo que regenteaba Chávez, nada, absolutamente nada, que explique vender muertos. Y cuando la muerte ronda el escándalo, el peligro acecha, a pesar de la pasividad popular. Sin olvidar Cromañon.
Se siguen sumando los muertos. A los 51, más la bebé nonata de 6 meses, Uma,  y los casi 800 heridos de la tragedia de Once, están las madres del dolor, demasiadas para un país con sólo 40 millones de habitantes; el inexplicable asesinato del testigo de la causa hace una semana. Más todos los  asesinatos cometidos por personas drogadas, porque el gobierno no vigila las fronteras. Y están los que matan para robar, porque el gobierno que debe ser responsable de la educación pública, no les ha enseñado ni valores, ni cómo ganarse la vida dignamente. Imperdonables escándalos.
¿Cuántos escándalos más necesita Argentina para reaccionar? Estar rodeados de muerte, aterrorizados por lo que nos puede suceder al salir o al entra a casa, si es que llegamos; la crispación, el mal humor, la impaciencia, la falta de futuro para nosotros y los nuestros, la impunidad, la corrupción, la mentira y otra vez la muerte, no se deben aceptar como si nada sucediese.  La gente no debe morir porque al usar un tren que ha sido generosamente subsidiado con nuestra plata, los vagones carecen de frenos y la terminal tiene el tope vencido.
Le propongo un ejercicio contable. Sume desde el 25/5/2003 los miles y miles de millones desaparecidos en subsidios sin contraprestación, pero con seguro retorno; sume los miles de millones que se traga la propaganda estatal, desde fútbol para todos, pasando por Aerolíneas y los sueldos de los chicos de la Cámpora, más todos los escándalos por corrupción que recuerde (mi memoria no da para tanto). Junte rabia, reaccione y piense que es SU plata la que desapareció. Esa que a Usted le falta para llegar a fin de mes, pagar los útiles del colegio y darle una mano a sus padres, ya que ANSES tiene plata para financiar desde pela papas, a fútbol o automovilismo para todos, sólo  que no incluye en ese “todos”, a los jubilados.
Le propongo un ejercicio matemático macabro, cuente los muertos por violencia desde el 25/5/ 2003 hasta hoy. Saque la cuenta. No grite. No llore. Escandalícese. No pida justicia, exíjala, es su derecho constitucional. Y piense en cómo defender la vida y la Patria, que también está siendo asesinada.
(*) Malú Kikuchi. Periodista y analista política. Artículo publicado en "La Caja de Pandora" el 24 de Febrero de 2013.