jueves, 14 de febrero de 2013

'Modelo' en riesgo: Reservas por el piso y gasto por las nubes

Por Massot & Monteverde Consultora (*)
"La reducción en el ingreso de divisas se explica por la mala cosecha de trigo, que explica la mayor parte de las ventas al exterior durante esta parte del año, y por el poco remanente de soja de la campaña 2011-2012 aún por vender. Adicionalmente, la devaluación del peso en el mercado informal desalienta las ventas de granos, ya que los en mercadería antes que liquidar a un tipo de cambio 35 % inferior al de mercado (como hemos señalado en otras oportunidades, el “mercado” oficial no es un mercado ni el tipo de cambio oficial es un precio)", sostuvo la consultora Massot & Monteverde en su informe semanal.
En lo que va del año, hasta el viernes pasado, las reservas del Banco Central acumulaban una caída de US$ 988 millones.

La menor entrada de divisas y el goteo sin pausa de los depósitos en dólares fueron factores
determinantes.
> En las primeras 5 semanas del año, el ingreso de divisas por exportaciones cerealeras y oleaginosas cayó 30 % en comparación con el mismo período del año anterior.
* El BCRA no logra comprar divisas suficientes para compensar las salidas.
> En todo enero compró US$ 99 millones, su peor primer mes del año en una década.
> En febrero, acumula compras por menos US$ 20 millones.
* La reducción en el ingreso de divisas se explica por la mala cosecha de trigo, que explica la mayor parte de las ventas al exterior durante esta parte del año, y por el poco remanente de soja de la campaña 2011-2012
aún por vender.
* Adicionalmente, la devaluación del peso en el mercado informal desalienta las ventas de granos, ya que los  en mercadería antes que liquidar a un tipo de cambio 35 % inferior al de mercado (como hemos señalado en otras oportunidades, el “mercado” oficial no es un mercado ni el tipo de cambio oficial es un precio).
> El retiro de depósitos en dólares de los bancos deriva en una disminución de los encajes en moneda extranjera, que el BCRA computa como integrantes de las reservas internacionales.
* Hasta el 1º de febrero —último dato oficial disponible— habían salido de los bancos US$ 522 millones de depósitos en dólares.
> Esto significa que más de la mitad de la caída de las reservas en lo que va del año se explica por el retiro de depósitos en moneda extranjera.
> Necesitado de divisas, el sector público se llevó US$ 215 millones de aquel total.
* Desde hace años hemos venido advirtiendo que los encajes en moneda extranjera no debían ser computados como reservas de divisas, pues corresponden a una obligación con los bancos y no pueden respaldar simultáneamente el circulante emitido por el BCRA.
* En la paulatina erosión de los depósitos en moneda extranjera inciden varios factores, entre los que se cuentan el historial de confiscaciones, el degradado clima de negocios, la desesperación oficial por hacerse de divisas y el salto de la brecha cambiaria por la disparada del dólar paralelo.
> En apenas dos años la pérdida de reservas brutas ha superado los US$ 10.123 millones, cayendo casi 20 % frente al saldo récord de U$ 52654 millones alcanzado el 26 de enero de 2011.
En ese mismo lapso, la base monetaria saltó $ 126.107 millones, lo que representó una suba de 78%.
> La merma de divisas obedece al pago de deuda, las compras de combustibles y la caída de depósitos en moneda extranjera mientras que los pesos se emiten para financiar el desmadre del gasto corriente.
> Es obvio que esta dinámica está condenada a horadar el valor del peso y no puede persistir mucho tiempo: el circulante en pesos crece a ritmo de vértigo mientras que cada vez hay menos divisas que lo respalden, lo que impulsa a los agentes económicos a fugar del peso y posicionarse en monedas más duras, a la vez de
acelerar la inflación.
> Con la nueva y funesta Carta Orgánica, se abandonó la defensa del valor de la moneda como única misión del Banco Central y se ha desechado toda relación prudencial entre la base monetaria y las reservas internacionales.
> Según esta normativa, las reservas deben responder exclusivamente a “atender las demandas del balance de pagos”, sin fijar límites a la creación de medios de pago locales.
> El fuerte drenaje de reservas y la imposibilidad de acceder al mercado oficial para atesorar divisas han impulsado la demanda de dólares en el mercado paralelo y generaron temor, alentando el retiro de depósitos.
> Hasta fin de enero, y desde que se instauró el cepo cambiario el 31 de octubre de 2011, el dólar marginal saltó 51%.
> En ese mismo período se retiraron depósitos en moneda extranjera por US$ 7.104 millones, lo que significó un derrumbe de 48%.
> Intentando frenar la suba, durante enero el Central contrajo en $ 19805 millones la base monetaria, lo que representó una disminución de 6,9% frente al saldo de diciembre.
> Pese a ello, el dólar en el mercado informal se disparó 16% durante ese mes.
> El Central había expandido en casi $ 40.000 millones la base durante diciembre.
> Emisión, inflación, déficit fiscal, retraso cambiario, contracción de las exportaciones y escasez de billetes se refuerzan mutuamente y presionan a un mercado paralelo que podría volverse explosivo.

(*) Massot & Monteverde Consultora. Artículo publicado por Urgente 24 el 14 de Febrero de 2012.