martes, 26 de marzo de 2013

Ataque ochentoso "remixado": el Gobierno avanza con su plan de "desdoblar sin desdoblar"

Por Fernando Gutierrez (*)
La adopción del "dólar turista" y otras medidas que están en carpeta buscan generar el efecto similar al de un esquema de cotizaciones múltiples, pero sin pagar el costo político que implica hacerlo de forma explícita. Analistas advierten por los graves riesgos que se están incubando
Los políticos experimentados saben que los presidentes pueden quedar presos de sus palabras, y que las frases dichas un día pueden condicionarlos por el resto de su carrera.

Así, por ejemplo, a Eduardo Duhalde le recordarán toda su vida el haber afirmado "quien puso dólares, recibirá dólares".

Seguramente, consciente de esa situación, Cristina Kirchner sigue resistiéndose a desdoblar elmercado cambiario en varios dólares, en contra de la sugerencia que le han hecho economistas del propio Gobierno y de la oposición.

Y es que en todos los archivos televisivos quedó guardada su frase de mayo del año pasado, cuando se exacerbó la escapada del dólar blue y comenzaban los rumores sobre inminentes medidas económicas, salidas de la creatividad de Axel Kicillof.

"Dicen que el viceministro de Economía habla de cuatro, cinco o treinta tipos de cambio. Por favor, no crean nada, esta Presidenta es absolutamente responsable y previsible. Olvídense, no va a haber nada raro, ningún shock de ningún tipo", había dicho Cristina en esa oportunidad.
Hoy, cuando se hace evidente que la política económica tiene serios problemas, con unainflación terca, un atraso cambiario inocultable, con reservas del Banco Central que no dejan de caer y con un dólar blue descontrolado, esas palabras de la mandataria empiezan aparecerse a un pesado lastre.

Sea por no contradecir lo que en su momento dijo la jefa de Estado, o tal vez por evitar mayores costos políticos en un año electoral, los asesores económicos de Cristina están abocados a una tarea difícil: devaluar sin devaluar.

O, mejor dicho, "desdoblar sin desdoblar". Es decir, tomar medidas que logren un impacto similar al de implementar un sistema con múltiples tipos de cambio, pero sin adoptar ese régimen formalmente sino de manera indirecta.
Misión: devaluar sin que se note
No se trata, por cierto, de una tarea fácil. Hace unos años, con medidas tales como las retenciones a las exportaciones de soja y con las cuotas de importación para sectores industriales sensibles, como el textil, parecía un tema manejable.

De esa manera, se limaban los efectos del incipiente atraso cambiario, de manera que los productores locales no sufrieran el embate de la competencia china. Y los dólares de la soja ayudaban a financiar todo el esquema.

Pero los economistas advertían que esas medidas sólo serían efectivas en el corto plazo y que, con el paso del tiempo, se iba a necesitar de una mayor dosis de regulación.
Es el caso de Federico Muñoz, quien señalaba cómo las iniciativas que supuestamente tenían el objetivo de contener la fuga de capitales no estaban logrando su cometido.

"Mientras el atraso cambiario se sigue agudizando, el Gobierno no atina a otra cosa que aendurecer las restricciones. Para algunos, el alivio vendría de la mano de la cosecha de soja, pero estamos convencidos de que su aporte distará mucho de ser una salvación", afirmaba.

Es en ese contexto en el que abundaban las especulaciones sobre medidas "ochentosas".
"El menú es conocido, casi un Plan Primavera siglo XXI con los beneficios de la soja y la debilidad del dólar a nivel mundial", escribía el economista Guillermo Kohan en un artículo periodístico. Y arriesgaba que, como en aquella ocasión, se buscaría "acelerar la devaluación del dólar oficial y habilitar una franja libre desdoblando el mercado con un dólar comercial y otro financiero como en los ‘80".

Lo que resultaba evidente y ampliamente esperado era que llegara algún tipo de restricción al turismo, como efectivamente ocurrió con la implementación del recargo del 20% a las compras de pasajes aéreos, reservas hoteleras y uso de tarjetas en el exterior.

A fin de cuentas, para un Gobierno que debió vender u$s7.300 millones por conceptos turísticos, era insostenible la idea de seguir subsidiando un tercio del valor de los viajes.
En cambio, lo que no se tenía en claro era la forma en que se intentaría corregir esa situación. 

Y lo que interpretan los economistas es que, tal vez condicionados por aquella frase de la Presidenta -y buscando minimizar el costo político- lo que se buscó es desdoblar el mercado cambiario pero sin que se note.
Algunos calificaron la estrategia como "devaluación fiscal".
Es el caso de Ramiro Castiñeira, analista de Econométrica, para quien la medida de encarecer un 20% la compra de paquetes turísticos "inicia el camino de las devaluaciones tributarias".

Y arriesga que las próximas medidas podrían apuntar a aumentar ese porcentaje de adelanto en el cobro del Impuesto a las Ganancias, y eventualmente extenderlo a otras operaciones, como la compra de divisas para viajes.

También considera que una probable medida de "devaluación fiscal" podría consistir enincrementar los reembolsos a los exportadores industriales que hoy tienen problemas de competitividad. Y señala que ello podría ser financiado, en parte, gracias a la propia recaudaciónque consiga Ricardo Echegaray con el recargo del 20%, ya que una gran mayoría de los argentinos nunca lo reclamará a la AFIP.

En otras palabras que, tal como sucede en una devaluación, se produzca una transferencia de recursos desde quienes demandan divisas hacia quienes producen en pesos

Sin embargo, el gremio de los economistas se manifiesta escéptico a que este tipo deiniciativas sea beneficiosa para el país.
Diana Mondino, docente de la UCEMA, señala que "poner impuestos no soluciona el problema de fondo, porque la cuestión a resolver no es el turismo, sino la brecha entre el paralelo y el oficial".
"Es un error creer que la gente no modifica su patrón de consumo. Y aun más equivocado es suponer que si un insumo se encarece sólo afecta a un rubro. Es decir, buena parte de la sociedaddejará de consumir otras cosas para poder irse de viaje. Es un análisis muy primitivo el que hace el Gobierno", critica Mondino.
¿Lo mejor de lo peor?
La cuestión que debaten en este momento los economistas -tanto dentro como fuera de la administración kirchnerista- es si desdoblar el mercado cambiario de manera explícita, como se hacía en los años '70 y '80, es lo mismo que "desdoblar sin desdoblar".

Y las opiniones, incluso entre aquellos que no gustan del esquema de tipos de cambio múltiples, es que la estrategia de hoy día es peor.
"La teoría de un esquema de desdoblamiento es que se dejan de usar reservas del Banco Central. El que quiere dólares para viajar los va a buscar al mercado libre. En cambio, la situación actual no libera al Central de seguir financiando al turismo", observa el economista Enrique Szewach.

En tanto Lorenzo Sigaut (h), analista jefe de la consultora Ecolatina, apunta que la deficiencia de la política que está aplicando en la actualidad la administración kirchnerista reside en que tieneefectos parciales.

"Podría argumentarse que el objetivo del Gobierno es que se vayan menos divisas por turismo. Pero lo que le tiene que preocupar es el saldo neto. Es decir, la diferencia entre los dólares que los argentinos usan afuera y los que los extranjeros traen. Y para achicar ese déficit se necesita que los turistas que arriban al país lo encuentren más barato, cosa que no ocurre dentro de este esquema", señala Sigaut.

Su opinión es que un desdoblamiento explícito, por lo menos "tendría la ventaja de que aparecería gente dispuesta a vender billetes verdes, que es lo que hoy escasea en el mercado blue. Claro que en este momento adoptar esa medida sería algo complejo y arriesgado".

En la misma línea, Joaquín Berro Madero, analista de la Fundación Mediterránea, califica aldesdoblamiento cambiario formal como "la mejor de las peores alternativas".

"Las experiencias de tipos de cambios múltiples de los '70 y '80 fracasaron ya que terminaron generando una puja de reclamos. Siempre alguien buscaba que se modificase el tipo de cambio por el cual se liquidaban las operaciones de exportación, pasando del segmento comercial al financiero", recuerda.

Este efecto, para algunos analistas, ya empieza a notarse informalmente, tal como lo evidencia lalentitud de los productores rurales en la liquidación de su cosecha.

Al respecto, Andrés Méndez, director de la consultora AMF, afirma: "El control cambiario propiciacomportamientos elusivos.  ¿Qué actitud se espera que adopte un exportador que debe desprenderse de su producción para que se la liquiden a un tipo de cambio de $3,32 y encuentra una brecha de más del 100% frente a la cotización del blue?".
"Lo que trata de hacer, añade, es comercializar un mínimo por el mercado oficial y, si puede, se ‘sienta' encima de los excedentes".
El riesgo de un efecto boomerang
El gran temor que recorre el mercado, en definitiva, es que el Gobierno obtenga lo opuesto a lo que busca.

Es decir, intenta lograr el efecto de una devaluación sin tomar medidas drásticas que podrían generar malhumor social y un alto costo político.
Pero lo que advierten los analistas es que hoy está obteniendo la "parte mala" de un mercado cambiario desdoblado (distorsiones de precios, incentivos a eludir exportaciones, informalidad)sin obtener nada a cambio de lo que podría llamarse "parte buena".
Esta última es lo que justamente se persigue al implementar un desdoblamiento formal: unaumento en la oferta privada de dólares o el alivio de aquellos sectores industriales más afectados por un tipo de cambio oficial que no los favorece.
Un poderoso motivo para esta sospecha es el hecho de que, con la escapada del tipo de cambio paralelo, los argentinos vuelven a percibir al nuevo "dólar turista" como barato pese al recargo.
De hecho, el encarecimiento relativo de viajar se "licuó" en apenas dos días, si se considera el costo de los pasajes aéreos en términos de dólar blue.

Los más escépticos creen que comenzó una nueva etapa, en la que medidas de emergencia -tales como pedirle a los cambistas "amigos" que vuelquen dólares para calmar al mercado paralelo- están destinadas al fracaso.

Para Gabriel Caamaño, de la Consultora Ledesma, la escapada del blue "es la señal más convincente de la creciente desconfianza respecto de la sustentabilidad del esquema de política. Ya no en el mediano-largo plazo, sino en el mismísimo corto".
En este contexto, ya son muchos los que creen que los tiempos se aceleran, y surgen dudassobre si el Gobierno tendrá la capacidad de mantener al mercado bajo control en los largos seis meses que faltan hasta las elecciones

"Esto de gobernar pensando más en lo que publicarán los medios de comunicación al día siguiente que en el largo plazo es una estrategia con rendimientos decrecientes. Los logros duran cada vez menos y se hace necesario emparchar todo el tiempo, como queda en claro con el congelamiento de precios y con el dólar blue", afirma Gustavo Lazzari, economista de la Fundación Libertad y Progreso. 

En todo caso, hay una certeza: la pérdida de competitividad, ese problema cíclico de la economía argentina, tiene escasas posibilidades de resolverse.

Como afirma un pesimista artículo de Orlando Ferreres, en este contexto político cualquier medida que se tome, sea un desdoblamiento cambiario o una aceleración de la devaluación, puede derivar en un shock inflacionario.

"Es tarde para llorar sobre la leche derramada. Este año con elecciones habrá que pasarlo como se pueda, como quien se toma un trago amargo, pues esta variable y otras no pueden corregirse ahora", concluye.
(*) Fernando Gutierrez. Artículo publicado por iProfesional el 26 de Marzo de 2013

El que apuesta al dólar ahora es terrorista

Por Fernando Laborda (*)
A mediados de 1981, en pleno gobierno militar, el ministro de Economía Lorenzo Sigaut popularizó una frase que quedó grabada en la memoria de los argentinos: "El que apuesta al dólar, pierde". Los meses que siguieron a esa aseveración demostraron que no fue así, a la luz de la fuerte devaluación del peso que sobrevendría y destruiría los ahorros de muchas familias. El gobierno de Cristina Kirchner parecería estar protagonizando un "revival" de aquellos tiempos, intentando infructuosamente convencer a inversores y simples ciudadanos de que desprenderse de pesos argentinos para comprar dólares es un muy mal negocio.

Poco después de ganar las elecciones presidenciales de 2011, acosado por una corrida cambiaria y por la fuga de divisas, el gobierno cristinista inició una ardua campaña para persuadir sin éxito a la población de que dejara de ver al dólar como una buena alternativa de inversión. A fines de octubre de ese año, el vicepresidente del Banco Central, Miguel Angel Pesce, sentenció: "El que compra dólares con el sueldo o la jubilación, hace mal negocio". Y pocos días después, el 5 de noviembre de ese año, el por entonces ministro de Economía, Amado Boudou, afirmó que "ahorrar en dólares es una mala idea". En esos días, un dólar se podía adquirir a alrededor de 4,27 pesos, aproximadamente la mitad de lo que cuesta hoy en el mercado informal.

La presidenta de la Nación fue más allá cuando en junio del año pasado, en momentos en que ya regía el cepo cambiario, con la idea de desdolarizar la cultura del ahorro de los argentinos, anunció que vendería sus ahorros personales en moneda extranjera, unos tres millones de dólares, para constituir un plazo fijo en pesos. Por entonces, el tipo de cambio oficial se ubicaba en 4,49 pesos, aunque ya el dólar paralelo se acercaba a los 6 pesos.

Más recientemente, el diputado nacional kirchnerista Roberto Feletti, cuando el dólar marginal volaba hacia 8,75 pesos, expresó: "No hay que preocuparse por el dólar paralelo".
Como señala el especialista en inversiones Federico Tessore, "siempre, sin excepción en la historia argentina, cuando un funcionario afín al Gobierno dice algo así, termina ocurriendo lo contrario".

La suba del dólar producida la semana pasada provocó un hecho al que no estamos acostumbrados: la Presidenta convocó a una reunión a todas sus espadas económicas, entre ellas a Hernán Lorenzino, a Axel Kicillof, a Mercedes Marcó del Pont, a Guillermo Moreno y a Ricardo Echegaray.

A la luz de los movimientos de los funcionarios al cabo de ese encuentro, lo que se decidió fue volver a empuñar las teorías conspirativas. Fruto de este debate, se habría decidido actuar contra aquellos productores agropecuarios que prefieran diferir la venta de su cosecha de soja a la espera de mejores condiciones cambiarias. Y, por añadidura, se resolvió sacar a relucir la ley antiterrorista, sancionada a fines de 2011, para amenazar a los productores sojeros que se resistan a vender, demorando el ingreso de dólares al país.

Estimaciones privadas dan cuenta de que las exportaciones de soja podrían generar un ingreso de unos 25.600 millones de dólares este año, de los cuales casi 9000 millones quedarían para el Estado nacional, en concepto de retenciones.

El problema para los exportadores es que los dólares que reciban serán tomados al tipo de cambio oficial, de aproximadamente 5,12 pesos, a lo cual deberá restársele el 35% de retención, lo que equivaldría a recibir apenas algo menos de 3,33 pesos por cada dólar, bastante menos de la mitad de la cotización del dólar paralelo. Esta situación está haciendo cundir entre no pocos productores la idea de guardar su cosecha en silobolsas todo lo posible, hasta que la situación cambiaria cambie o hasta que se vean forzados a desprenderse de ella progresivamente para ir afrontando futuros costos.

De ahí que desde el Gobierno se haya dejado trascender la posibilidad de obligarlos a liquidar la cosecha, empleando, de manera harto cuestionable, la ley antiterrorista, que modificó el artículo 41 del Código Penal, estableciendo que cuando alguno de los delitos previstos allí hubiere sido cometido "con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo", la escala de penas se incrementará en el doble del mínimo y el máximo.

Al margen de las críticas que en casi todo el arco político opositor mereció esta posibilidad, constitucionalistas como Gregorio Badeni consideraron que la ley antiterrorista sería inaplicable para el fin que pretendería darle el Gobierno.

"No hay delito alguno en el hecho de que quien produce un bien quiera esperar el momento más oportuno para venderlo, con el fin de preservar su patrimonio", explicó Badeni, para quien esa actitud hace al derecho de propiedad.

Lo cierto es que la amenaza insinuada por el Gobierno, que para muchos es más una acción psicológica que una probable medida concreta, trae a la memoria algunas frases que, en medio del proceso electoral que le dio la reelección a Cristina Kirchner, encendieron señales de alarma. Como la de Feletti, cuando expresó que, con el triunfo de la Presidenta, el populismo "no tendría límites" para "apropiarse de la renta". O la del titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbattella, quien advirtió que la ley antiterrorista podría ser utilizada hasta contra medios periodísticos que pudieran inducir a golpes de mercado.

(*) Fernando Laborda. Periodista. Director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación en Universidad de Belgrano - Jefe de Editoriales Diario La Nación. Artículo publicado por la Fundación Atlas 1853 el 26 de Marzo de 2013

Fuente: Fundación Atlas 1853 <atlas@atlas.org.ar> 
a través de smtp-4-80.dattaweb.com

El gobierno reparte $ 64.400 millones en 58 Planes Socielas

Por Mariano Obarrio (*)
La importancia política que tiene la distribución de planes sociales para el gobierno nacional podría ser sintetizado en una sola cifra: en un año reparte 64.400 millones de pesos, entre 18,3 millones de personas*, a través de 58 programas diferentes.
Así lo determinó la investigación “La trampa de la dependencia económica”, elaborada por la Fundación Libertad y Progreso sobre la base del presupuesto 2012, al que tuvo acceso LA NACION.
En el mismo ejercicio, la gobernación bonaerense, de Daniel Scioli, distribuyó 52 planes entre 4,2 millones de beneficiarios por 4640 millones de pesos. Es decir que entre la Nación y la provincia, se invirtieron en 2012 más de 69.067 millones de pesos en transferencias sociales.
Pese a la gran confusión de asignaciones sociales, la pobreza en el país sólo disminuyó de 25,9% en 2007 a 21,9% en 2011, según la estimación del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).
En cambio, según el Indec, la pobreza bajó de 22% a 7,4%. El mismo organismo indicó que en ese período la inflación promedio fue 8,7 %, en contraste con las consultoras privadas, que la estiman en 23 puntos de promedio.
En total, en la provincia de Buenos Aires hay 110 programas de transferencias monetarias: 58 de la Nación y 52 provinciales. Cualquier ciudadano bonaerense puede acceder en forma simultánea a varios planes y de ambas jurisdicciones.
En 2012, la Nación entregó 18.321.939 subsidios sin contraprestación, mientras que las asignaciones distribuidas por la provincia fueron 4.192.243.
“La falta de control, evaluación, información pública y coordinación entre organismos son algunas de las razones por las que no se logró el impacto esperado”, señaló el documento en relación con su impacto para reducir la pobreza y la desigualdad social. No obstante, el PBI creció 28,9% desde 2007 hasta 2011, según el Indec, y rondó el 20%, según consultoras privadas.
“Los mismos beneficiarios dan cuenta de una dependencia casi sin salida de la ayuda estatal. Perciben un gran desincentivo a la búsqueda de empleo en blanco. Por eso hablamos de la trampa de la dependencia económica”, señaló Marcos Hilding Ohlsson, uno de los autores del trabajo y concejal de San Isidro por Convocación por San Isidro.
Para llegar a esa conclusión, la consultora Pensamiento Lateral hizo cuatro Focus Groups en el barrio de emergencia La Cava.
En el nivel nacional, cinco organismos otorgan ayudas sociales. La Anses tiene 17 programas para 12.557.647 beneficiarios por $ 30.856 millones. El Ministerio de Desarrollo Social llega a 4.988.606 beneficiarios con 12 programas y $ 25.343 millones; el de Planificación, a 195.280 personas, con 5 planes y $ 5.226 millones; el de Trabajo, a 518.697 personas con 13 planes y $ 2.554 mil millones, y el de Educación, a 257.000, con 11 programas y $ 447 millones.
En suma, son 58 programas nacionales, para 18.321.939 beneficiarios, por 64.427 millones de pesos.
“No hay bases únicas de beneficiarios, no están coordinados y articulados, ni medición de objetivos o resultados, condiciones fundamentales para evaluar el éxito y hacer correcciones”, señaló Agustín Etchebarne, autor del estudio.
Por su parte, Hilding Ohlsson subrayó que en los programas bonaerenses “hay casi la misma cantidad de planes que la de la Nación, pero con montos más bajos, menor cantidad de beneficiarios y generan poco impacto”. Recomendó entonces “revisar y unificar la mayor cantidad de subsidios”.
“Además -señaló-, hay barrios a los que llegan más subsidios y otros que reciben menos. Es muy discrecional la asignación.”
Por la falta de información oficial y de respuestas de los organismos públicos, Hilding Ohlsson, Etchebarne y Axel Jorgensen señalaron haber encontrado “grandes trabas para consolidar los datos”.
El impacto de la distribución de planes sociales sobre la conducta electoral de los beneficiarios, ha sido siempre un tema de polémica en años de elecciones.
Radiografía de la Asistencia:
Anses y Desarrollo Social encabezan la distribución
  • Alicia Kirchner – Ministra de Desarrollo Social
    Maneja 12 programas sociales desde su ministerio. Es la que mayor despliegue territorial realiza de acuerdo a los planes sociales. Concentró su gestión en la provincia de Buenos Aires.
  • 17 Programas sociales
    La Anses que dirige Diego Bossio es el principal distribuidor de fondos sociales, ya que reparte casi la mitad del total nacional: 30.856 millones de pesos, en 17 programas.
  • $ 4640 Millones
    Es el monto total de los planes a cargo de la gobernación bonaerense. Incluye 52 planes y 4,2 millones de beneficiarios.
El Informe completo puede verse: AQUÍ

(*) Mariano Obarrio. Periodista. Artículo publicado en La Nación y en Libertad y Progreso el 26 de Marzo de 2013

Corrida cambiaria contra las hojas de palmera

Por Roberto Cachanosky (*)

Willy Dark esperando los feriados para ver qué inventa para frenar la corrida cambiaria en la isla delafantasía
Avalito, que era el jefe coordinador de los sumisos funcionarios de la señora parlanchina, (en la isla le habían puesto eso nombre porque avalaba cualquier disparate que decía la señora) le dijo a la parlanchina: se la ve cansada. Es que el viaje a la isla vecina por el acto de asunción me cansó bastante. Tuvimos que dejar la balsa 01 en el medio del océano y seguir en otra balsa alquilada, porque si llegábamos con la balsa 01 a la isla, los buitres la embargaban para cobrarse lo que les debemos.
Bueno, pero se la vio muy emocionada en el acto, le dijo Avalito. No nene, no estaba emocionada, lloraba de bronca porque en Holanda van a tener una reina que es oriunda de esta isla y ahora este hombre, también oriundo de esta isla, que asume un puesto clave a nivel de todos los archipiélagos y el mundo, y que justo era mi enemigo y lo maltrate hasta decir basta, ahora tiene más peso que yo en el mundo y en el archipiélago del sur. ¿Cómo quedo yo en el archipiélago? Una reina en Holanda, el otro con una voz que llega al mundo entero y yo me tengo que conformar con que me escuchen los de la zona de la isla que viven en Aldo Bonzi.
Bueno, le dijo Avalito, no se haga problema, hicimos lo imposible por desacreditarlo pero no funcionó. Igual ya el Boletín Oficial 12 cambió sus titulares. De insultarlo de arriba abajo  pasó a mostrarlo como un gran hombre. Hasta la que manejaba el plan Afanos Compartidos, que suele tener una lengua bastante dura, siguió sus indicaciones y dio un triple salto mortal. Ahora anda diciendo por toda la isla que su enemigo es una gran persona. Tuvimos que cambiar la estrategia pero quedamos bien.
Eso, le dijo la señora parlanchina, mientras esperaba a que llegara el resto de los funcionarios de la isla a una reunión de urgencia. Lo importante es mantenernos en el poder y si para eso tenemos que usar a la gente no interesa. La gente es descartable. La única no descartable soy yo porque soy exitosa en todo.
Mientras hablaban del viaje de regreso, la señora parlanchina le preguntó a  Avalito: ¿y vos qué hiciste mientras yo estuve de viaje? Estuve estudiando para tener más conocimientos y así comunicar mejor sus actos de gobierno. ¿Y qué leíste, Avalito? Señora, Ud. sabe que mi lectura de cabecera son sus tweets. Son una fuente inagotable de sabiduría. Ah, ¿viste?, le dijo parlanchina, soy una genia, too much.
En ese momento entraron Ánimal, Merche, el Amado, Willy Dark y el patilludo al que habían abucheado en un viaje en balsa a una isla vecina cuando volvía de vacaciones. También llegó Lorenzito, que si bien estaba a cargo de los temas económicos en la isla, nadie le daba bola.
Se sentaron todos y la señora parlanchina dijo: acabo de bancarme  de tener que ponerle cara de amor a un hombre que destraté todo el tiempo y encima llego y me encuentro con que se disparó el blue en la isla. ¿Qué está pasando? Avalito, fiel a su condición adulador de la señora dijo sin titubear: aquí hay una conspiración de los náufragos, de los isleños vecinos y de los archipiélagos cercanos. ¿Y vos como lo sabés Avalito?, le preguntó parlanchina. Porque lo leí en uno de sus tweets, señora. Pero ese tweet es del año pasado, le dijo parlanchina. Sí, pero como su discurso es muy consistente, dijo Avalito, seguro que va a responder lo mismo en el próximo tweet.
Gracias Avalito, veo que vos valoras mis dotes de intelectual exitosa. Bueno, llamen al náufrago que viene siempre para ver qué tiene que decir del blue y del tipo de cambio.
Llegó el náufrago y de entrada Willy Dark le dijo a la señora parlanchina: ¿señora, no quiere que lo mande a reventar a patadas a este náufrago? Hasta le puedo mandar uno perros para que lo olfateen para ver si es un conspirador que especula con el blue. La nueva ciencia económica indica que los gritos, amenazas y trompadas son la mejor forma de ordenar las variables económicas.
No Willy, por un tiempo tenemos que hacer como que dialogamos. En eso saltó el patilludo y propuso desdoblar el mercado de cambios. Pongamos dos cambios: uno comercial a 5 hojas de palmera por gramo de oro y otro financiero que tenga una flotación sucia. Es decir, que Merche se encargue de controlar el mercado libre interviniendo para que no se vaya a al diablo.
Mire, le dijo el náufrago, en primer lugar dudo que Merche pueda controlar el tipo de cambio financiero. Si no puede controlar el blue menos va a poder con el financiero. Además tiene la entidad quebrada. Pero lo más importante es que si Ud. deja el cambio comercial en 5 hojas de palmera por gramo de oro, va a seguir teniendo problemas de comercio exterior, porque el tipo de cambio real está atrasado.
Claro, dijo Ánimal, Ud. quiere una devaluación para desestabilizar al gobierno de la señora, mientras se le caían algunas lágrimas porque se acordó que un tiempo atrás la señora lo había obligado a vender su oro para quedarse con hojas de palmera a plazo fijo por la política de palmerización forzosa. Pero enseguida se repuso pensando en todo lo que había recuperado con la corrupción del gobierno de la isla. Finalmente había perdido monedas frente a lo que le estaban robando a los náufragos.
Yo no le pido ninguna devaluación, le dijo el náufrago. La cuenta es simple. Ud. me obliga a entregarle a Merche cada gramo de oro que exporto a las islas vecinas, y Merche me da 5 hojas de palmera, menos el impuesto a la exportación, me quedan 3,25 hojas de palmera por cada gramo de oro que exporto en mercaderías. Pero, además me suben los costos en hojas de palmera. Antes pagaba 5 hojas de palmera el metro de soga y ahora me cuesta 6,5 hojas de palmera. Es decir, yo exporto por un gramo de oro y Merche me da 3,25 hojas de palmera por gramo de oro, pero mi costo de metro de soga subió a 1,3 gramos de oro y antes costaba un gramo de oro.  ¿Entiende que mi costo de producción medido en oro subió mientras que las hojas de palmera que me da Merche son siempre los mismos por cada gramo de oro que exporto en mercadería?
El patilludo saltó y dijo: lo que pasa es que hay que separar los precios internos de los internacionales. Eso de la globalización es un verso de las islas vecinas para destruir la producción nacional. Ud. está con el discurso de los 90, cuando otro patilludo gobernaba la isla.
Vea, le dijo el náufrago, le estoy hablando de exportar, no de importar. Y bueno, suba el precio al que le vende a las islas vecinas, le dijo patilludo. Lo más seguro es que no me compren porque las islas vecinas hacen el mismo producto que yo y no van a pagar más gramos de oro por el mismo producto, respondió el náufrago. Si subo el precio en oro de mis productos quedo fuera del mercado en las otras islas.
Además, agregó el náufrago, si mantienen el tipo de cambio comercial en 5 hojas de palmera por gramo de oro, como los costos internos suben en gramos de oro, van a aumentar las importaciones.
Eso es imposible, dijo Willy Dark, porque yo no voy a autorizar las importaciones. Si la gente quiere escuchar música, que desempolve el Winco. Y si quieren ver televisión que desempolven los viejos aparatos, pongan una papa arriba del televisor y dos agujas de tejer como antena. El modelo requiere de sacrificios y no de lujos cuando la crisis de las otras islas se nos cae encima.  Esa frase es mía, le reprochó parlanchina.
Entonces faltarán insumos para producir en la isla, se frenará la actividad económica y Uds. recaudarán menos impuestos, con lo cual van a tener problemas para financiar el gasto, siguió el náufrago sin prestar atención a lo que decía parlanchina.
Jamás, dijo la señora parlanchina, eso es el ajuste neoliberal. Merche, ¿vos podés emitir más hojas de palmera para sostener el consumo? Por supuesto. Estamos trabajando a full con ese tema. Estamos bajando hojas de palmera a un 40% por ciento anual que mandamos al mercado para mantener el consumo. ¿No pueden bajar más hojas?, preguntó la señora. Hacemos lo que podemos, dijo Merche, con cierto miedo. Y vos mi Amado, ¿no tenías esa empresa medio trucha para falsificar hojas de palmera? ¿No están laburando?, preguntó parlanchina. Es que en la isla se armó tanto escándalo por un tema de formalismos menores cuando compré la empresa que estamos medios trabados por la justicia.
No te hagas problema mi Amado, cuando democraticemos la justicia se arregla todo el problema que tenés. Entonces sí va a haber seguridad jurídica porque todos los jueces van a tener que emitir fallos de acuerdo a nuestras necesidades. Cuando democraticemos la justicia todo va a ser más previsible, porque todos sabrán que siempre vamos a ganar los juicios. Esa es la verdadera seguridad jurídica, saber que siempre vamos a ganar.
Tratando de volver a la conversación, dijo el náufrago: pero si Uds. mandan más hojas de palmera al mercado, seguirán subiendo los costos en hojas de palmera y como el tipo de cambio está congelado, vamos a continuar con el problema del comercio exterior.
Además, Uds. prohibieron la compra de oro. Si ahora desdoblan el mercado, corren el riesgo que la gente retire el dinero de los bancos y compren oro en el mercado financiero y haya una corrida financiera. Uds. solos se metieron en un serio problema. La prohibición de comprar oro y el retraso cambiario es va a tener el mismo efecto que tuvo el corralito financiero que puso un señor un tiempo atrás en un isla vecina.
No me venga con corralitos. Jamás haremos eso. A lo sumo declararemos feriados todo el año para que la gente no pueda ir a los bancos. Además, ¿por qué harían tal cosa la gente de comprar oro? ¿Por qué son tan angurrientos de plata y ostentación en esta isla?, preguntó parlanchina mientras buscaba algo en la nueva cartera Louis Vuitton que acababa de comprarse en su reciente viaje.
Vea, dijo el náufrago. La gente ve que con cada hoja de palmera cada día puede comprar menos, así que no la usan como forma de ahorro. Que compren chozas, dijo parlanchina. Es que Uds. dispusieron que solo se pueden comprar chozas con hojas de palmera, pero los dueños de las chozas no las quieren. Solo quieren oro, y los que tienen oro no quieren entregarlo porque piensan que va a seguir subiendo.
Que hagan un depósito a plazo fijo en hojas de palmera. Replicó la parlanchina. Señora, dijo el náufrago, la tasa de interés real es negativa. ¡Cómo que es negativa!, dijo parlanchina. En ningún banco vi el signo menos delante de la tasa de interés.
Lo que le digo, señora, es que es negativa en términos reales, respondió el náufrago, pensando si el calor no la estaba afectando. Ah, dijo parlanchina, claro, quería ver cómo era su now house en temas económicos. Creo que me está diciendo que quieren hacer inversiones que son un toch an gou y yo quiero un wine to wine.
Avalito, sonriendo, le dijo bajito a Merche, mirá como lo humilla al náufrago con el dominio de su inglés.
Señora, dijo el náufrago, si depósito 100 hojas de palmera en el banco a plazo fijo, en un año me entregan mis 100 hojas más 16 hojas que es la tasa de interés que me paga el banco. En total voy a tener 116 hojas de palmera. Pero con 100 hojas de palmera hoy compro 15,4 metros de soga a 6,5 hojas de palmera el metro. Con las 116 hojas de palmera que tendría con un depósito a plazo fijo, dentro de un año podría comprar, de acuerdo a la inflación esperada, 13,7 metros de soga. Voy a poder comprar 1,7 metros menos de soga. Me descapitalizo. Lo único que me queda como refugio es el oro o quedarme con metros de soga que son refugio de valor.
Esa inflación estimada es falsa, gritó Willy Dark poniéndose los guantes de box y desafiando al náufrago a pelear, quien lo ignoró para no tener que partirle la nariz. Acá no hay inflación, hay pequeñas variaciones de no más del 10% anual. Lo normal en una isla que crece como nunca había crecido en toda su historia. Esa frase también es mía le volvió a reprochar parlanchina.
Ya me parecía que el náufrago estaba equivocado, dijo parlanchina. Un año atrás obligué a Ánimal a palmerizar sus ahorros en un plazo fijo y está feliz. A Ánimal le volvieron a caer algunas lágrimas pensando en lo que había perdido.
Le entiendo, dijo la señora, lo suyo es pura especulación. Quiere ganar mucho a costa del hambre de la gente que vive en esta isla, aumentando los precios imaginando una inflación que no existe.
Señora, si yo pierdo mi capital de trabajo, no voy a poder pagar los sueldos y la gente va a quedar desocupada. Tengo que cuidar mi empresa para poder dar trabajo.
¿Y vos Lorenzito, qué decís? Lorenzito, que se estaba durmiendo, reaccionó y dijo. Señora, su modelo es exitoso. A pesar de los pronósticos agoreros de este náufrago, su modelo y esta isla siguen consolidando la inversión productiva.
El náufrago lo miró y le dijo. Vea, acaba de irse una empresa de la isla vecina que iba a invertir 10.000 millones de oro en la explotación de potasio y van a quedar más de 6000 isleños desocupados. ¿De qué inversión me está hablando?
Justo en ese momento entró José Bajaron la Palanca, el hombre que se encargaba de destruir toda la infraestructura de la isla, y dijo: eso es mentira. Esos isleños vecinos querían explotar al pueblo de la isla.
No, le respondió el isleño. Los isleños vecinos traían oro y Merche les daba 5 hojas de palmeras por gramo y veían que en el mercado blue el gramo de oro estaba a 8.7 y subiendo. En otras palabras, como los costos en hojas de palmera suben, ellos tenían que traer cada vez más oro para hacer la inversión, hicieron las cuentas y se mandaron a mudar, porque se dieron cuenta que a este ritmo iban a tener que aumentar la inversión de 10.000 millones de gramos de oro a 20.000 millones por el atraso cambiario, lo cual hacía no rentable la inversión. Nadie invierte para perder. Y el náufrago remató, mientras Uds. hablan de conspiraciones, golpe de mercado contra la señora parlanchina y cosas por el estilo, Merche sigue mandando al mercado un tsunami de hojas de palmeras sin valor. Por eso la gente se refugia en el oro. Lo que va a pasar es que nadie va a invertir, nadie va a exportar y el consumo se va a caer porque Uds. no van a recaudar para sostener el gasto y las empresas no van a poder subir los sueldos porque cada vez venden menos.
Váyase conspirador, gritó parlanchina. Si Ud. no entiende se lo vamos a hacer entender, por las buenas o por las malas, que este modelo llegó para quedarse.
El náufrago se fue y se quedaron todos mirándose. ¿Qué hacemos ahora?, preguntó parlanchina mientras miraba la hora en su nuevo Rolex Yacht-Master en acero y platino que se había comprado para viajar en la balsa 01. Esta gente parece no entender el sentido de la palmerización de la economía de la isla ni del modelo.
Willy Dark dijo: vea, hoy y mañana mando a mis patoteros para que no operen en el blue. La semana que viene es corta y con un par de telefonazos y amenazas los tengo controlados. Después tenemos, gracias a la señora, como 6 días de feriados. Y la otra semana vuelve a ser corta, con otras amenazas los controlo. Así que tenemos tiempo para inventar algo.
¿Alguna otra idea, Willy? Le preguntó parlanchina. Y, ya le prohibimos a la gente comprar oro. Si viajan a las islas vecinas no les vendemos oro y si usan la libreta de crédito le hacemos pagar más caro en hojas de palmera lo que gastaron en oro en las islas vecinas, y además los investigamos con la agencia de robo legalizado. Estaba pensando en prohibirles tener metros de soga para que la tengan que vender y obligar a todos los que exportan a que no se queden con mercaderías. Que vendan para que Merche les afane con el tipo de cambio y si no venden les mandamos a los de La Compota a que les confisquen la mercadería.
Me parece bien, dijo parlanchina, pero ojo que los de La Compota no están para trabajar. Ellos cobran para aplaudirme y fundir empresas que confiscamos.
Entonces le mandamos al ejército. Replicó Willy. Pero si no tienen ni para el gas oil, le dijo Avalito. Igual estoy de acuerdo con vos Willym, acá hay que obligarlos a hacer lo que les decidimos en este cónclave de genios liderados para la máxima y exitosa administradora, la señora.
Eso, dijo parlanchina, gobernar es imponer. Mandar y perseguir a los que no están de acuerdo. Porque como siempre digo, si no les gusta que les aumentemos los impuestos, les quitemos su libertad por su bien y limitemos sus derechos para que no se lastimen por torpes, que hagan un partido político y ganen. Total los votos los contamos nosotros.
Cuando ya se estaban yendo, parlanchina dijo: Avalito, vos que tenés mis tweets como lectura de cabecera, fíjate qué enemigo nuevo podemos inventar por si no surge ninguna idea en estas dos semanas. Pero ojo, no te metas con el de la isla vecina que acabo de visitar porque se nos viene la noche.

(*) Roberto Cachanosky. Economista (UCA, 1980). Asesor económico y Director de "Economía para todos". Artículo publicado el 25 de Marzo de 2013 en la Edición Nº 463

Deterioro de la competitividad peor que en España

Por IDESA (*)
La suba del dólar paralelo se origina en conductas especulativas potenciadas por la multiplicación de controles y prohibiciones. Pero también está motorizada por la profunda pérdida de competitividad que sufrió la economía argentina. Son problemas estructurales acumulados desde larga data y que se han intensificado en los últimos años. La crisis cambiaria es el resultado del deterioro en la capacidad competitiva del país originado en políticas públicas poco racionales impulsadas, más allá de los matices, por el amplio abanico de alineamientos políticos. 

El dólar paralelo sobrepasó los $8 y se aleja cada vez más de los $5 del tipo de cambio oficial. Las autoridades relativizan la importancia del tema. Señalan, con razón, que es un mercado pequeño y poco transparente, muy influenciado por comportamientos especulativos. También es cierto que la multiplicación de controles, prohibiciones y reacciones oficiales poco racionales exacerban la especulación. Pero, más allá de estos factores coyunturales, la fuerte presión sobre el dólar paralelo también puede estar asociada a problemas más estructurales asociados con la baja competitividad.

Un indicador que permite monitorear la competitividad es el Costo Laboral Unitario. Este indicador se calcula como el cociente entre el salario real y la productividad. Cuando el Costo Laboral Unitario se mantiene estable significa que los aumentos de salario están respaldados en mayor productividad. En cambio, cuando crece, delata problemas de competitividad, asociados a que el aumento de salarios no se sustenta en mayor productividad. En este contexto, la devaluación emerge como el mecanismo de ajuste del salario real a un nivel consistente con la baja competitividad prevaleciente.

Datos de la OECD y del INDEC permiten comparar la evolución del Costo Laboral Unitario  entre los años 2000 y 2012 donde se destacan las siguientes tendencias:  
·         En Alemania, el Costo Laboral Unitario se mantuvo estable oscilando en una banda del 10% alrededor del nivel que tenía en el año 2000.
·         En España, el Costo Laboral Unitario fue creciente hasta llegar a un nivel que es 18% superior al nivel que tenía en el año 2000.
·         En Argentina, el Costo Laboral Unitario cayó un 68% en el año 2002 y luego creció sostenidamente hasta llegar a un nivel que es un 27% superior al nivel del año 2000.

Estos datos señalan que Alemania crece con el euro, sin problemas cambiarios, a raíz de que mantiene equilibrado su Costo Laboral Unitario, mientras que España está en crisis, poniendo en riesgo su pertenencia al euro, a raíz de que su Costo Laboral Unitario es creciente. En Argentina, se observa la transitoriedad del ajuste producido por la megadevaluación del año 2002, cuando se redujo el salario real poniéndolo en línea con la baja competitividad prevaleciente en la época, en virtud de que en los años subsiguientes el Costo Laboral Unitario vuelve a crecer hasta un 27% del nivel que tenía en el año 2000. 

A modo de referencia, la pérdida de competitividad de la economía argentina es superior a la que experimentó, por ejemplo, España en el mismo período.
La pérdida de competitividad explica el estancamiento de la actividad y del empleo formal, la caída de las exportaciones y la fuerte presión al aumento de las importaciones. En España, las consecuencias son más explícitas a través del alto desempleo. En la Argentina, la desocupación es más baja porque la informalidad laboral actúa como una “válvula de escape” frente a la escasa generación de empleos de calidad. En España, el desempleo es del 25% y la informalidad asalariada no supera el 10%. En Argentina, en cambio, la tasa de desempleo es del 7% pero la tasa de informalidad laboral es del 35%

En términos de problemas laborales, la situación en ambos países es similar, por lo deficiente.

En Alemania, altos y crecientes salarios no afectan la competitividad. La clave es el incremento de la productividad generado por reglas racionales y un Estado efectivamente comprometido con el progreso económico y social. Países más cercanos a la Argentina, como Chile, Perú y Uruguay, cada uno con sus particularidades, demuestran bajo la misma lógica su vocación de mejorar la productividad para evitar el ajuste devaluatorio. 
Pretender atacar los aumentos del dólar paralelo con el “cepo”, las prohibiciones a las importaciones, las penalizaciones al turismo y compras en el exterior, y las presiones a operadores cambiarios es una estrategia con fracaso garantizado. 

Por el contrario, la cotización del dólar dejará de ser un problema cuando se logren consensos políticos amplios en torno a políticas públicas que estimulen los aumentos de productividad. 
(*) IDESA. Informe Nº 486 de Marzo de 2013

El capitalismo hace posible que los niños no tengan que trabajar

Por Tom Wood (*)

(*) Thomas E. Woods, Jr. (nacido en 1972) es un escritor revisionista estadounidense, considerado en su momento un autor de bestsellers por la lista "New York Times-bestselling author". Tiene una Licenciatura de la Universidad de Harvard y un título PhD de la Universidad de Columbia. Fue profesor miembro del Departamento de Historia del Suffolk County Community College de Nueva York hasta el 2006, y ahora es un académico residente y profesor del Ludwig von Mises Institute (LvMI), además de miembro de la junta editorial del Journal of Libertarian Studies, y académico asociado del Abbeville Institute.


Subido por José Manuel González el 11/11/2010
Ver en contexto: http://www.anarcocapitalista.com/Wood...
Join Tom Woods's Liberty Classroom:http://www.libertyclassroom.com/dap/a...
  • Categoría

  • Licencia de YouTube estándar