martes, 12 de marzo de 2013

Algunas similitudes entre los dos “amigos”

Por Alfredo Weinstabl (*)

Nadie puede dudar que el ex presidente Néstor Kirchner y el presidente venezolano, Hugo Chávez, hayan sido líderes carismáticos. El ser carismático es una cualidad, una virtud realmente importante para ejercer el liderazgo de una organización, una empresa o un país.

Carisma es una palabra de origen en un vocablo griego que significa “agradar”, el término se refiere a la capacidad de ciertas personas para atraer y cautivar a los demás. Un sujeto carismático logra despertar la admiración del prójimo con facilidad y de manera natural.

Pero además de esta cualidad también ambos eran populistas y profundamente demagógicos.
Populismo es una práctica política que se presenta como defensora de los intereses del pueblo, en particular de las clases sociales bajas y sin privilegios económicos o políticos, pero que en vez de buscar el bienestar o el progreso de un país, trata de conseguir la aceptación de los votantes. En otras palabras que busca agradar o gustar al pueblo sin importar las consecuencias.

Por otra parte la demagogia es otra práctica política que apela a los sentimientos y las emociones de la población para ganarse su apoyo. A través de la retórica, el demagogo busca incentivar las pasiones, los deseos o los miedos de la gente para conseguir el favor popular.
Ambos gobernantes tenían una importante virtud, el ser líderes carismáticos, Chávez más que Kirchner y dos graves defectos, que perjudican a las rudimentarias democracias de ambos países: populistas y profundamente demagógicos.

En estos dos últimos aspectos también Chávez más que Kirchner. No obstante, la viuda de este último, la actual presidente de los argentinos, Cristina Fernández, hace ingentes y apresurados esfuerzos para copiar y aprender los métodos y procedimientos de su par venezolano.

¿Pero qué hizo que los dos gobernantes fueran “amigos”? La pregunta en realidad no está bien formulada. Más que amigos, eran una especie de “socios”. Socios en aferrarse al poder de sus respectivos países ayudando y apoyándose mutuamente.

Nuestro finado presidente encontró en Chávez a la persona que tenía lo que Kirchner necesitaba: petróleo y dinero. Y viceversa Chávez encontró en el presidente argentino alguien que tenía los mismos objetivos que el, aferrarse al poder y en una sintonía gruesa, ideológica similar.

“Cuando el país ya estaba, como lo sigue estando, fuera de los mercados financieros del mundo, Kirchner encontró en Chávez a un líder dispuesto a hacer negocios con la Argentina. Nada podía seducir más a Kirchner que esa propuesta, porque él resumía la construcción política en el discurso y el dinero. Chávez se convirtió, así, en un prestamista de última instancia del país. En 2006, Kirchner empezó a tener serios problemas con el abastecimiento de energía. Chávez se ofreció a venderle combustibles en el acto, aunque nunca le dio un precio de amigo. Le dio, sí, plazos y condiciones de amigo.” (ref. 1)

Recordemos también las famosas valijas enviadas desde Venezuela con millones de dólares para financiar la campaña presidencial de la Sra. Fernández.

Pero además ambos presidentes tenían otras muchas características en común que sería demasiado largo detallarlos en este artículo. Simplemente algunos como ejemplo: Los dos eran profundamente autoritarios, la libertad de expresión les resultaba una molestia y verdadero peligro a sus deseos hegemónicos, ineficiencia y falta de transparencia en el manejo de la cosa pública, un enorme nivel de corrupción y grave vulneraciones la propiedad privada, entre muchos otros.

Pero debemos reconocer que ambos gobernantes han reducido el nivel de pobreza de sus respectivos países. Su carisma y arbitrariedad hicieron que los niveles sociales más deprimidos tuvieran un mejor y más elevado nivel de vida.

El método es más que sencillo y usado frecuentemente por todo gobierno autoritario: usaron el aparato estatal y el dinero público para la publicidad y propaganda, establecer subsidios, comprar conciencias y extorsionar a los opositores.

Volcaron las enormes rentas, producto de sus exportaciones tradicionales (Venezuela, petróleo y Argentina, cereales), que ingresaban a sus respectivas arcas, en políticas demagógicas que respondía a sus objetivos personales, en vez de volcarlos a inversión de la infraestructura productiva o en el desarrollo de sus países.

Utilizando una expresión del refranero popular: “Regalaron pescado, en vez de enseñar a pescar”.

En síntesis, desperdiciaron una situación económica mundial única ampliamente favorable para sus respectivos países.

Pero ambos mandatarios tenían otras similitudes en sus personas. Ambos eran transgresores permanentes de sus respectivas Constituciones. Ambos gobernaron sus países prostituyendo todo a su paso y destruyendo las instituciones republicanas.

Eran diferentes físicamente pero los dos tenían aspecto particular y llamativo. Kirchner desaliñado, desprolijo (Recuerden su saco cruzado siempre desabrochado y sus famosos mocasines) con aspecto chaplinesco y con un cara cómica y graciosa.

Chávez exuberante, pintoresco, verborrágico, casi permanentemente gesticulando con exagerados ademanes, disfrazado en varios modelos de vestimenta, con los colores de la bandera venezolana, casi un payaso circense.

Inclusive el fallecimiento de los dos presidentes tiene cierta similitud a consecuencia de la falta de transparencia y claridad sobre sus muertes y la escasa o nula credibilidad de las informaciones oficiales.

Con respecto a Chávez, se sospecha de la autenticidad de las fotos en la cual aparece flanqueado por sus hijas que se dieron a publicidad unos días antes de del anuncio de su muerte. También se sospecha de la fecha exacta de su fallecimiento y del diagnóstico de su enfermedad. Asimismo llama la atención que en su funeral aparece en dos sarcófagos distintos. (ref. 2).

Con respecto a la muerte de Kirchner hay más dudas aún. Hay varias versiones, algunas verdaderamente descabelladas. Que se fue de la Argentina y vive en un país del Caribe con nombre falso y su amante disfrutando del dinero mal habido, que falleció a consecuencia de un infarto masivo producto de su conocida dolencia, que falleció por un profundo disgusto durante una conversación telefónica con el líder de la CGT, Hugo Moyano y otra realmente espeluznante, que fue muerto de un tiro efectuado por su esposa Cristina durante una agria y violenta discusión sobre la conducción del gobierno.

No hubo autopsia, fue velado a cajón cerrado, nadie vio su cadáver y una versión dice que el féretro en el cual lo velaron en Bs. As. estaba vacío.

Como siempre la falta de claridad, de transparencia de los hechos políticos y la falta de credibilidad oficial a consecuencia de reiteradas y frecuentes escandalosas mentiras y falsas informaciones originan estas versiones entre la cual seguramente se encuentra la verdad de los hechos.

Las exequias de ambos estuvieron marcadas por el odio y el amor, el culto a la personalidad y manipuladas por eficientes aparatos comunicacionales de los gobiernos.

A Kirchner le construyeron un mausoleo digno de un faraón egipcio. A Chávez lo embalsamaron y momificaron para que sirva como bandera para la continuidad de su política
Pero la coincidencia más marcada es que ambos presidentes dejaron países devastados, con un retroceso institucional de varias décadas y especialmente países profundamente divididos en posiciones ideológicas totalmente opuestas e irreconciliables.

Esta situación es común ante el fallecimiento de líderes carismáticos populistas y demagógicos … y lamentablemente presagian un futuro incierto y marcado por la violencia social.

El embajador de Venezuela en Argentina, Carlos Martínez al ser consultado por el fallecimiento del mandatario bolivariano expresó: “…Los que creemos en la eternidad de la vida, creemos que Néstor y Chávez, están agarrados de la mano en este momento”. Le faltó agregar: “…agarrados de la mano, pero en el infierno”.

(*) Dr. Alfredo Raúl Weinstabl. Doctor en Ciencias Políticas.

NOTAS:
1) “Néstor, Cristina y Chávez, los trazos de una amistad inexplicable”. Joaquín Morales Solá, La Nación, 08-03-13.
(2) “Foto: Los dos féretros del funeral de Hugo Chávez”. Urgente 24.com, 08-03-13. Ver también: La urna que salió no es la urna que llegó: ¿Y el certificado de defunción?

Fuente: Comunicación personal del autor