domingo, 3 de marzo de 2013

¿Es justo?

Por Malú Kikuchi (*)
Es justo aclarar que acá no se va a tratar del ataque de Cristina al poder judicial. La justicia en Argentina es un bien escaso, esperemos que renovable en el futuro; pero por ahora lo que hay, es un poder judicial “apretable” a través de “carpetas” o prebendas. Con excepciones.

Tampoco se hablará de la Corte Suprema, ni del proyecto sobre el Consejo de la Magistratura. Si la Corte falla a favor del ejecutivo, en cuanto a la ley de Miedos, la presión sobre la Corte disminuirá, si es en contra, ¡que Dios nos ampare! Y 3 horas 38´escuchando a la Presidente son suficientes. ¡Basta!
Hay que salir de Argentina, el clima es opresivo. Un viaje por las injusticias latinoamericanas se hace necesario. Cuatro hechos para ejemplarizar.
Hecho. Fidel Castro gobernó Cuba desde que derrocó a Fulgencio Batista el1/1/1959. Siempre aclaró que la revolución que encarnaba y exportaba a Latinoamérica y África, no se regía por la democracia liberal burguesa. Tenía otros parámetros y paradigmas. Estos incluían fusilamientos, cárcel, torturas, persecución y la prohibición de abandonar la “paradisíaca” isla.
Fidel, viejo y enfermo le delegó el cargo de Presidente y el de Secretario del partido comunista de Cuba, a su hermano Raúl. Desde el 31/7/2006 en forma interina y el 24/2/2008 en forma plena.  Cuba dice ser una república, ¿y el poder se hereda como en las viejas monarquías? Ahora los reyes heredan el cargo, no el poder. A Guillermo de Orange, futuro rey de Holanda el parlamento no le permite que su suegro asista a la coronación. Los Castro siguen dueños de la isla, y grandes mayorías (incluyen ciudadanos de los EEUU y de Europa), creen que Cuba y su régimen, son el gobierno ideal y que es normal heredar el poder. Pero no viven en Cuba.
Hecho. Honduras. El 29/6/2009, con una orden de la Corte Suprema hondureña, un grupo de militares entra en la casa del Presidente Manuel Zelaya, lo sacan en piyama y lo trasladan a Costa Rica. El congreso de Honduras avala la destitución y ocupa el puesto de presidente interino Roberto Micheletti (Pte. del Congreso), hasta las elecciones del 1/2010.
Todas las instituciones republicanas hondureñas avalan el hecho y lo declaran legal, legítimo y constitucional. Zelaya se había convertido al chavismo. La OEA, la UNASUR y hasta la UN, sancionan a Honduras calificando el hecho de golpe de estado. El populismo no se toca.
Hecho. El 22/6/2012, en un trámite “express” (como los proyectos que acá manda el ejecutivo al congreso), en 5 horas, el senado paraguayo de 45 miembros, votó en juicio político, la destitución de Fernando Lugo, presidente del país. 39 senadores por el SÍ, 4 por el NO y 2 abstenciones. Lugo aceptó. Fue reemplazado por el vicepresidente Federico Franco, que estará hasta las elecciones de agosto 2013. Todo legal y constitucional.
Los que no aceptaron la destitución fueron los miembros del MERCOSUR, que reunidos en Mendoza, Argentina, suspendieron a Paraguay como miembro pleno del organismo hasta las elecciones. Y de paso incluyeron como miembro pleno a Venezuela. El populismo no se toca, se incrementa.
Hecho. Venezuela. Su constitución, reformada por Chávez en 1999 y ratificada en un referéndum con aprobación mayoritaria, dice en 3 artículos: el 231, 233, 234, que: El presidente/a electo deberá jurar ante la Asamblea Popular el 10/1 del año correspondiente. Sino ante el Tribunal de Justicia. Serán faltas absolutas del Pte/a, su muerte, su renuncia, o su destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, su incapacidad física o mental permanente, certificada por una junta médica nombrada por el Tribunal. Cuando se produzca la falta absoluta del Pte/a antes de tomar posesión del cargo, se procederá a una nueva elección en 30 días. El máximo de tiempo que puede ausentarse el Pte/a del cargo son 90 días. Y estos se cumplen el 11/3/2013. Venezuela no cumple su constitución. Nada es legal. Los puntillosos países latinoamericanos miran hacia otro lado.
No es elegante discurrir sobre una persona gravemente enferma y que probablemente no sepa lo que está sucediendo. No es un problema de Chávez, sino de su gobierno. Pero desde el 11/12/2012, última aparición de Chávez en público, nadie lo ha visto, nadie lo ha oído. Estuvo en la Habana desde entonces para su 4° operación de cáncer; dicen que lo repatriaron el 19/2/2013 en un avión militar que llegó a Caracas a las 2,30hs de la madrugada. De ahí al hospital militar. Nadie lo vio. Nadie lo oyó. Dicen que lo llevaron a la residencia de verano en una isla. Nadie lo vio, nadie lo oyó. El tema no es Chávez, el tema es la hipocresía de los países que no quieren ver cómo se está haciendo girones la constitución venezolana.
Ninguna organización, ni el MERCOSUR, ni la UNASUR, ni la OEA, ni la UN, se dan por enterados. Es obvio que si el país está en la línea del populismo de izquierda, como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Argentina, Irán (falta Corea del Norte, pero ya llegará), la justicia es una, pero si se trata de terminar legalmente con la corriente “nac&pop” que está asolando  estos países, las reacciones son muy diferentes.
Admitiendo que Cuba es icónica para los trasnochados comunistas, hoy rebautizados socialistas del siglo XXI; admitiendo que lo de Honduras no guardó las formas (sí en lo legal/constitucional); admitiendo que lo de Lugo fue demasiado “express”, pero de acuerdo a la constitución, es injusto que se haga una tan violenta y flagrante distinción con Venezuela.
Las leyes nacionales e internacionales están hechas para cumplirse, cuando nos gustan y cuando no. Eso es JUSTICIA. La situación de Venezuela es absolutamente anticonstitucional. A ningún gobierno de centro derecha o de derecha, se lo permitirían.  Es obvio que la izquierda populista debe ser defendida a cualquier precio, las constituciones no importan. ¿Es justo?
(*) Malú Kikuchi. Periodista y analista política.
Fuente: Comunicación personal de la autora y en http://www.lacajadepandoraonline.com/blog2/?p=7201