sábado, 6 de abril de 2013

Casta gobernante: Ellos saben todo pero no saben nada

Por Raúl Acosta (*)
"Saben que al enriquecerse sus amigos, sus empresas amigas, sus vecinos y parientes la corrupción, además de estructural es societaria, que no hay modo de quitarse de la sociedad corrupta que formularon. Lo saben. Saben que es parte de la justicia social que todos paguen impuestos de acuerdo a su capacidad y que puedan vivir de una actividad económica lícita, que no hay contrato social ni sociedad libre con el 40% de su economía en negro, con trabajadores en negro, 27% de pobres y mendigos. Lo saben." Pero ¿qué hacen ellos?, se pregunta 'el Bigote'.
Los que nos gobiernan saben todo cuanto nos pasa, pero no hacen nada bien, en muchos casos nada de nada. No es creíble la ineficiencia. La impudicia aparece porque tambien saben que no habrá castigo.

Saben que los aviones y las compañías aéreas tienen férreas leyes internacionales, que si no se cumplen ocasionan pérdidas económicas. Una clara ley de las empresas es la eficiencia. Poco personal y capacitado. Tenemos mucho y poco eficiente. Lo saben.

Saben que las compañías petroleras y mineras explotan el suelo cuando hay ganancias y que debe negociarse, con los que quieren estas rentas, a partir del conocimiento que se tiene de la propia riqueza. Que no hay balandronadas y/o amenazas que valgan, que deben ajustarse al rigor del mercado vigilando cada movimiento. Lo saben.

Saben que los dineros invertidos por cada trabajador, sus ahorros para la jubilación, se corresponden con un valor social de cobro a futuro. Gastarlos hoy es robarlos y perder el mañana. Lo saben.

Saben que los planes sociales para madres, para hijos, para desocupados, no son eternos ni pueden eternizarse. Que solo el trabajo empuja hacia arriba una sociedad, quitándole la humillación que implica la relación de dependencia con una limosna. Lo saben.
Saben que extender la frontera sojera sin límites enflaquece la pampa húmeda y agranda la dependencia de un sector esclavo y esclavizante. Que el monocultivo, los montes perdidos y los humedales secos nos condenan. Lo saben.

Saben que alterar el sistema de independencia de municipio, provincia y nación quita libertad y genera dependencia, que así se pierde la República y la relación de cada sociedad con sus dirigentes propios. Que muere el federalismo y así se fabrica delegados y no eficaces traductores de las necesidades. Lo saben.

Saben que las drogas duras son un flagelo internacional y solo una sociedad con reglas claras, trabajo, calles, salud, instrucción, ejemplos permanentes, salidas sólidas, serias, puede frenar su crecimiento. Lo saben.

Saben que construir un relato en base al estudio de las flaquezas de la sociedad, o la ignorancia, alcanza para tomar el poder, que mantener el poder con un relato no es cambiar la sociedad, es contarle un cuento, las mil y una noches, el embuste. Embaucarla. Que mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar. Dicen y no hacen. Prometen y no cumplen. Lo saben.

Saben que ajustarse a la Constitución es salvar el cuerpo social. Que la Constitución es la mas alta voluntad popular, escrita voto sobre voto. Que alterar la constitución quita piso, se vive temblando y se pierde la fe en la sociedad, en el mañana y se marcha peligrosamente tras dioses de un día transfiriendo las leyes, el poder, la vida de todos a una persona, una sola, que salvará a todos. Lo saben.

Saben que hay comida para todos y que repartirla eficazmente quitará flaqueza a los huesos y dotará de inteligencia a los que crezcan bien alimentados, que lo contrario es sostener grupos esclavos, semi esclavos, idiotas, semi idiotas. Dependientes con inferioridad. Disminuídos. Lo saben.

Saben que la información múltiple y libre asegura diversidad, que partido gobernante no es estado, que si se depende de los dineros oficiales para equilibrar finanzas se puede chantajear la opinión, que está mal, pero que se hace. Lo saben.

Saben que una Corte Suprema independiente, como pide el régimen representativo, republicano y federal, sostiene el equilibrio, que amenazarla y perseguirla quita una pata de la mesa tripartita, resta confianza, ensombrece la justicia, asegura impunidad de los malvados. Lo saben.

Saben que todo funcionario público tiene mas deberes que derechos, que debe ser transparente y no enriquecerse desde su posición dominante, que ante una acusación debe alejarse temporalmente de su cargo y acelerar la investigación para que termine la acusación rápidamente, que eso es lo único sustentable. Lo saben.

Saben que no hay posibilidad que alguien, persona, grupo, idea, contenga el total de las verdades, que la suma da una certeza mayor que cualquier parcialidad, que cambiar el ayer y acomodarlo no asegura eternidad ni la facilita. Lo saben.

Saben que al enriquecerse sus amigos, sus empresas amigas, sus vecinos y parientes la corrupción, además de estructural es societaria, que no hay modo de quitarse de la sociedad corrupta que formularon. Lo saben.

Saben que  es parte de la justicia social que todos paguen impuestos de acuerdo a su capacidad y que puedan vivir de una actividad económica lícita, que no hay contrato social ni sociedad libre con el 40% de su economía en negro, con trabajadores en negro, 27% de pobres y mendigos.Lo saben.

Saben que hay una economía de la droga, grupos viviendo del trafico drogas, la trata personas, las armas, insertándose con sus ganancias en la sociedad sana, que se enferma. Lo saben.

Saben que sabemos que lo saben y sin embargo siguen adelante. Inmunes a las críticas. Sordos a los gritos. Convencidos de la impunidad que le garantizamos. Seguros que el límite de lo permitido se corre cada día y cada día fuerzan su corrimiento.

Saben, ay, que el horizonte no muestra una oferta que los asuste. Saben todo de todo y hacen lo que se les antoja. Son una casta, una casta gobernante. No pisan nuestro suelo. No sueñan nuestros sueños ni tienen nuestros anhelos.No vuelan con nosotros al atardecer ni se desvelan con los hijos, los nietos; la vida breve no les alcanza y sueñan dinastías. Se perdonan sus pecados, conjuran contra el todo mal y amén. Bajan al territorio tan solo para que los besemos, le demos la palmadita, los votemos. Diez segundos, por un día, nos violan mas fuertemente pidiéndonos el voto.

Ni ellos ni nosotros somos inocentes de cuanto nos pasa. Sabemos todo de todo y no hacemos nada.


(*) Raúl Acosta. Artículo publicado en La Capital (Rosario, Santa Fe) y Urgente 24 el 6 de Abril de 2013