lunes, 8 de abril de 2013

El ahogo a las provincias como variable de ajuste

Por Agustín Monteverde (*)
Situación fiscal – enero.

• El gobierno ha impuesto una nueva práctica, siempre en línea con su política de desinformación y manipulación de estadísticas y cuentas publicas.

• La ejecución presupuestaria se difunde desde hace ya varios meses con sesenta días de atraso.

• Por supuesto que ese tiempo es más que suficiente para hacer los enjuagues contables que sean menester para que los números fiscales luzcan de la forma menos negativa posible.

• El resultado final -denominado financiero en la jerga de las finanzas públicas- del primer mes del año fue deficitario en $ 1583 MM.

• Esta cifra marcaría una disminución de 44% frente al rojo registrado en enero de 2012.

• El superávit primario -es decir, antes de computar el pago de intereses de la deuda- ascendió a $ 816 MM, lo que representó un incremento de 31% interanual.

• Los ingresos y el gasto primario crecieron a ritmo similar.

• Los ingresos totales aumentaron 25,5% interanual, lo que muestra una desaceleración del ritmo de crecimiento respecto al acumulado de 2012 -que había crecido 26,6%, en línea con la inflación.

• Los números de recaudación de marzo a que hemos tenido acceso muestran que los ingresos continúan su caída.

• La tasa de incremento que mostraron los recursos totales en enero se ubicó levemente por debajo de la inflación.

* Los ingresos tributarios aumentaron 19,6% interanual, lo que marca una indiscutible caída en términos reales.

• Habían crecido 24,8% interanual durante 2012.

• La mala performance de los recursos tributarios en el mes obedece al derrumbe de 36% interanual que sufrieron los derechos de exportación -motivado fundamentalmente por la fuerte contracción de las ventas energéticas.

* Los fondos apropiados a la seguridad social son los que sostienen los ingresos fiscales al trepar 33% frente a lo colectado en enero de 2012.

• El gasto primario tuvo un incremento de 25,4% en enero, lo que significó una desaceleración con respecto al acumulado de 2012 -cuando había trepado 29% interanual.

• En esta moderación del gasto primario incidió la fuerte contracción en términos reales que experimentaron los subsidios corrientes al sector privado y especialmente los dirigidos al sector público.

* Las transferencias al sector privado aumentaron apenas 5,6% en términos nominales, lo que implica una contracción del orden de 20% en términos reales.

La acumulación de diversos aumentos en las tarifas de transporte y energéticas -desde colectivos y trenes hasta electricidad y gas- permitieron reducir las transferencias a esos sectores.

* Pero las transferencias al sector público mostraron una caída nominal de 4,1% interanual, lo que si descontamos la inflación equivale a una reducción de más de 30 puntos porcentuales.

* Esa caída habría sido mucho más violenta si no fuera por las universidades nacionales, siempre beneficiadas en el dispendio gubernamental, que recibieron 32,3% más pesos (corrientes) que un año antes.

* En cambio, las transferencias a gobernadores e intendentes padecieron un auténtico colapso, al desmoronarse en pesos corrientes 37,7% frente a enero del año pasado; en términos reales, esto significa una brutal contracción de los recursos discrecionales de origen federal a una cuarta parte de lo que representaban un año antes.

• El total de gastos corrientes -que incluyen los servicios de la deuda- fue beneficiado por esta severa reducción de los subsidios a provincias y al sector privado y por una contracción aun mayor en los intereses sobre la deuda abonados en el período.

* Lo erogado por intereses fue 30,2% inferior a lo pagado en enero de 2012; si descontamos la inflación, significa que se contrajo a menos de la mitad de lo que significó un año antes.

* El gasto de operación del estado continuó trepando a un ritmo superior a la inflación, de 28,5% interanual.

* Las prestaciones de la seguridad social siguen, por su parte, escalando a un ritmo de 35% interanual.

* Y, si bien lo reconocido como déficit de las empresas públicas decayó, el oscuro rubro otros gastos corrientes saltó 121,7% interanual y significó nada menos que $ 2300 MM.

• A contramano de lo que ocurrió con las provincias, el gasto con efecto electoral dirigido a obras públicas federales sigue ascendiendo con renovada fuerza: nada menos que 38,1% interanual.

* Las provincias también han sido perjudicadas no sólo en las transferencias corrientes sino también en los subsidios de capital que reciben de la Nación, que se mantuvieron estancados en términos nominales respecto a lo que recibieron en el primer mes de 2012.

* No fue el caso de las transferencias de capital -rubro que también incorpora fondos dirigidos a empresas públicas- identificadas con el ambiguo rótulo otras, que saltaron a poco menos del doble.

(*) Agustín Monteverde. Artículo publicado por Informador Público el 4 de Abril de 2013.