viernes, 10 de mayo de 2013

No voy a devaluar

Por Tomás Bulat (*)
Esta es la que seguramente se convertirá en otra famosa frase de la presidente Cristina Fernández. A esta altura del partido el solo hecho de que lo que se hable es de devaluar el tipo de cambio oficial, no hace más que confirmar que este gobierno efectivamente va a..... devaluar.

Por supuesto, cualquier persona que esté pensando en mover de manera abrupta el tipo de cambio nunca anticiparía semejante movimiento, ya que perdería todos los posibles efectos positivos. SI no se piensa hacerlo, tampoco se dice por obvias razones.

Es decir que jurar que este gobierno no va a devaluar es igual a cuando se votó la ley de intangibilidad de los depósitos. Ya no discutimos que va a pasar, discutimos cuando y como..

A esta altura de las frases elocuentes queda la del vice presidente que el dólar lo preocupa a 200.000 argentinos. SI esa es sinceramente la interpretación que hacen del fenómeno, estamos en un problema. El INDEC definitivamente entró al senado de la Nación a hacer su contribución numérica.

Cambia nada cambia, …....hasta que
Dada la historia de la Argentina ( si ya se, este caso es diferente) todos sabemos que los gobiernos devalúan de un día para el otro. Hasta el día anterior no lo van a hacer porque afecta el salario de los trabajadores, preocupación que se da con el tipo de cambio, pero no con el impuesto a las ganancias. Es decir si la plata es para mí, no me preocupa el salario, pero si es para los exportadores es un horror.

Que paradójico. Un gobierno que necesita de dólares castiga a quienes se los consigue y beneficia a quienes se lo gastan, como ser los que cobran intereses de la deuda, los que viajan al exterior y finalmente a los que compran autos importados. 
Es por eso que el dólar blue hoy ronda los 10 pesos, SI los incentivos están todos dados vuelta..

Aunque nos cansemos de decirlo, el valor del dólar blue es la fiebre que marca la intensidad de la enfermedad. Con las actuales políticas del gobierno y con los “nunca haremos esto”, todo lo que hace es confirmar que los ajustes no queridos están por venir y van a ser durante este gobierno.

Hay que recordar que cada negación en estos tiempos es una confirmación de lo que se va a hacer. Mientras más se niega la devaluación, más estudiada y en la boca de todos está, por lo tanto está más cerca.

(*) Tomás Bulat. Economista, periodista y profesor universitario. Artículo publicado el 9 de Mayo en el Newsletter de "El punto de equilibrio"